Identidad, negocio y marca personal: las múltiples caras del bum del tatuaje
En el arte de dejar un dibujo a priori inmutable y para toda la vida en la piel, las cosas han cambiado. Lo que hace no tanto era un tabú, se ha convertido desde hace ya tiempo en un asentado fenómeno económico y social. En él, la marca personal y el marketing juegan cada vez un papel más fundamental. Detrás de las líneas que van marcando con su característico zumbido las máquinas de tatuaje hay de todo y de nada. Hay capricho y símbolo cuasi religioso. Pero, sobre todo, hay un creciente negocio con una competencia feroz y un mensaje detrás.


