El 'tira y afloja' entre Nissan y sus trabajadores continúa tras el anuncio del despido de 900 empleados en Europa que incluía las tres plantas de Barcelona. Tras semanas de negociaciones que no han llegado a ningún puerto, los trabajadores de la planta de recambios de El Prat han anunciado una huelga que comienza este lunes. "Esta tarde hemos convocado un piquete permanente para informar de cómo funciona el tema y los trabajadores se quedarán aquí hasta que haya una respuesta", ha explicado a La Información Económica Juan Carlos Yepes, coordinador de UGT de dicha planta.
Así lo ha detallado el representante sindical, asegurando que la reunión que han tenido este lunes con el departamento de Trabajo no ha servido para acercar posturas: "La empresa solo ha querido hablar de su libro para resolver su expediente y empezar a ejecutar el plan que tienen en mente". Porque los trabajadores, asegura, quieren buscar una solución para reducir el número de despidos y para todos aquellos "que rondan los 50 años y que tienen una complicada salida al mercado laboral": "A ellos no les sirve ninguna indemnización y tampoco se pueden jubilar".
Sin embargo, apuntan a que la empresa se ha cerrado en banda. "La dirección no quiere hablar de dinero para indemnizaciones ni para recolocaciones, ni de minimizar el expediente de los 211 empleados", destaca, por lo que han pedido a la Administración catalana que tome cartas en el asunto para evitar que "estos trabajadores se queden en el limbo".
Las negociaciones, sin embargo, tendrán este martes un nuevo capítulo, con una nueva convocataria en el departamento de Trabajo para ver si pueden alcanzar un acuerdo, algo que desde UGT contemplan a todas luces: "No concebimos no alcanzar un acuerdo, pero para ello tiene que haber colaboración de todas las partes, tanto de la empresa como de la Administración". En caso de no llegar a un pacto, Yepes no descarta que puedan darse paros mayores que involucren a la totalidad de la plantilla de la zona: "En principioSi eso pasa, tendremos que juntarnos para plantearnos nuevas movilizaciones y huelga". Sea como fuere, el representante sindical asegura que la plantilla "está muy desanimada", y concluye: "Las expectativas no son buenas".
"Siguen con el desmantelamiento"
Fue el 27 de abril cuando el fabricante nipón hizo pública su intención de llevar a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE). Una decisión que implica el despido de 110 personas del centro de recambios de El Prat de Llobregat, 86 en el centro técnico de Zona Franca y 15 en el centro de áreas funcionales de El Prat. Unos recortes que, para Raúl Ocón, el portavoz de CCOO, no son más que una continuación del cierre que se inició al bajar la persiana la fábrica de Zona Franca en 2021, tal y como explicó a este medio: "Entonces garantizaron la continuidad, pero parece que siguen con el desmantelamiento".
"Estamos decepcionados y en estado de desánimo". Incluso creen que esta situación, en el peor de los casos, podría llegar a afectar a las instalaciones que Nissan mantiene en Ávila o Cantabria. Sin embargo, fuentes del fabricante se han remitido a las declaraciones del presidente de Europa para ahuyentar estos temores: "Lo más importante es que este proceso, a nivel de España, se centra solo en Cataluña". Entonces la empresa dejó claro que no terminaría la actividad del fabricante en la comunidad catalana: "Otro ejemplo de que no nos vamos a ir es que esto impacta únicamente en dichas áreas, ni en Ávila ni en Cantabria. Allí continúa un desarrollo normal",
Se dice que cualquier tiempo pasado fue mejor. Depende de para qué y de para quién, pero lo que resulta innegable es que fue diferente, sobre todo en la industria del automóvil. El sector atraviesa una de las mayores sacudidas en su historia reciente, atascado entre la incertidumbre de la electrificación, la irrupción de nuevos competidores o conflictos geopolíticos que continuamente cambian las reglas del juego. El tablero en el que solían moverse los fabricantes europeos ha saltado por los aires y ha 'empujado' a algunas empresas a reinventarse con renacimientos, alianzas estratégicas, incluso nuevas fábricas.
Una tormenta perfecta en la que los fabricantes chinos se han convertido en grandes protagonistas. Ya no les basta con exportar y acaparar cada vez más cuota del mercado europeo, ahora quieren echar raíces, aprovechando las dudas del sector en Europa y derribando el muro arancelario. Dentro de esta estrategia, España se ha convertido en la puerta de entrada al viejo continente para muchas marcas que están redibujando un mapa industrial que durante décadas permaneció inalterable.
El proyecto de la empresa de origen británico contará con tres centros (Ferrol, Mandiá y As Pontes) que 'unirán' fuerzas con el grupo franco-italiano Stellantis. El propietario de marcas como Fiat, Jeep o Peugeot, entre otras, mantiene en Vigo uno de sus grandes pilares, donde apuesta por vehículos comerciales, con mecánicas eléctricas y de combustión. Un segmento que les llevó a alcanzar un récord de producción en 2025, con 550.000 unidades, entre las que figuraban modelos como las gamas de Peugeot Partner y Rifter, Citroën Berlingo, Opel Combo y Fiat Doblò.
Echando un ojo hacia el este peninsular está Mercedes-Benz. Las líneas de producción de su planta en Vitoria han sido, durante décadas, las encargadas de ensamblar la Vito o la Clase V, sus máximos exponentes comerciales. A pesar de los grandes éxitos en décadas pasadas, la firma teutona, al igual que el resto de fabricantes, ha pegado un 'volantazo' hacia el vehículo eléctrico y toma como base estas instalaciones para centrarse en la nueva VLE, con una mecánica de energía limpia. Un modelo con el que pretende superar las 118.000 unidades producidas en 2025.
Cataluña, otro de los grandes polos de producción
Otro de los clásicos pilares de la industria había sido Cataluña. Durante años fueNissan uno de sus grandes exponentes, con modelos como el Patrol o el Terrano, aunque la caída de producción en la década de 2010 llevó a su cierre definitivo en 2021. Tras tiempo buscando sustitutos, la empresa española EV Motors recuperó a Ebro (fabricante de vehículos agrícolas) de la mano de una joint venture con el grupo chino Chery (propietario de marcas como Omoda & Jaecoo o Lepas). Una alianza que ha logrado darle una segunda vida exitosa a un nombre extinto en 1987 y que ha querido aprovechar las instalaciones de la marca nipona para fabricar algunos de sus SUV, como el S700 o S800. Modelos que han hecho renacer la planta y a los que podrían sumarse próximamente las variantes eléctricas de Omoda 5 y Jaecoo 5 que, a la postre, contribuirían al objetivo de 200.000 unidades anuales de cara a 2030, tal y como señaló el grupo.
A pocos kilómetros, Martorell, otro de los bastiones de nuestra industria, que da cabida al Grupo Volkswagen. Un conglomerado alemán más que asentado y que, a pesar de no pasar por su mejor momento, en 2025 produjo 470.347 unidades de emblemáticos modelos como el Seat Ibiza, Seat León o Cupra Formentor. Exponentes que, sin perder su relevancia, dejan de ser los protagonistas para dar paso al Cupra Raval y el ID. Polo, los primeros eléctricos que ven la luz en la histórica planta catalana y dos de las grandes apuestas del grupo comandado por Oliver Blume.
También en el norte, en el polígono pamplonés de Landaben, el grupo mantiene otro de sus grandes centros de producción, donde han nacido iconos como el Polo. Una planta que ensambló 225.225 unidades en el último ejercicio gracias a modelos más actuales como el Volkswagen T-Cross y Taigo, pero que celebran la llegada de un nuevo 'hermano'. El Skoda Epiq, un modelo nuevo y 100% eléctrico al que también se sumará a finales del año el Volkswagen ID. Cross.
Leapmotor llega a Madrid y Mercedes se mantiene
Otro de los clásicos con novedades es Figueruelas, la planta en la que Stellantis lleva 44 años operando. Por sus filas han pasado desde compactos como los Opel Kadett o Astra, hasta el controvertido Tigra. Actualmente se fabrican diferentes motorizaciones del Opel Corsa, el Peugeot o el Lancia Ypsilon, modelos con los que consiguió alcanzar en 2025 las 305.000 unidades producidas, aunque ahora compartirán líneas con un socio chino. A inicios de año se confirmó que Leapmotor (gracias a su joint venture con Stellantis) fabricará allí su B10, un C-SUV con el que Stellantis busca acelerar su electrificación.
Los planes de la colaboración chino-española no quedan ahí. Recientemente, el grupo anunció que quería revitalizar su planta de Madrid, que hasta la fecha no tenía modelos asignados. ¿Y cómo tienen previsto hacerlo? Aprovechando esta alianza para fabricar otro modelo asiático. A pesar de que todavía no es oficial y que ambas partes continúan negociando, todo apunta a que su proyecto podría materializarse en 2028, una vez terminada, cuando acabe la producción de los Citroën C4 y C4-X, con los que el grupo consiguió 93.750 unidades en 2025.
Ford 'revive' en Almussafes y Renault apuesta por el eléctrico
En la localidad valenciana de Almussafes se asienta la fábrica de Ford, una planta en horas bajas que dio a luz clásicos como el Fiesta, el Escort, el Orión o el Focus. Sin embargo, lejos quedan aquellos tiempos, pues la producción se redujo drásticamente en 2025, con tan solo 98.500 unidades. Tras un ERTE Red en marcha por segundo año consecutivo, los trabajadores siguen negociando sus condiciones laborales y la marca del óvalo azul anunció que sacará al mercado un nuevo modelo a partir de 2028. El elegido ha sido el Ford Bronco, un SUV compacto con aspecto de 4x4 que arroja luz a los empleados de la mítica planta.
¿Qué hay de Renault? Su futuro en España ha sido incierto hasta el pasado martes, cuando se firmó el acuerdo para el nuevo convenio colectivo. Un pacto crucial para las plantas de Palencia y Valladolid, ya que asegura la adjudicación de cinco nuevos modelos electrificados, así como una nueva plataforma para su fabricación. En definitiva, un cambio de rumbo que obedece a los objetivos impuestos por Bruselas y con el que buscan aumentar una producción que en 2025 fue de 140.511 vehículos para Palencia y de 210.358 para Valladolid.
Nace Liux y Santana 'vuelve'
Siguiendo la misma línea de Ebro, Santana Motor también ha resucitado 14 años después. Tras echar el cierre por los malos resultados, la compañía española vuelve ahora a su fábrica de Linares (Jaén) tras firmar un acuerdo con el fabricante chino BAIC. Una alianza por la que esperan volver a fabricar a partir de mediados de 2026, cuando pretenden comenzar a operar a toda máquina para alcanzar las 5.000 unidades anuales gracias a la producción de pick-up como las 400D y 400 PHEV.
Cerca de la capital, en Azuqueca de Henares (Guadalajara), se encuentra otra de las grandes novedades del mapa. La startup Liux tiene previsto que a partir de junio comience a comercializarse su modelo Big, un coche urbano, eléctrico y sostenible con el que esperan vender unas 15.000 unidades al año, tal y como expresaron desde la marca.