Laura Moreno, la secretaria de Organización de Movimiento Sumar, el partido que dio pie a la coalición Sumar con el resto de socios, como IU, Más Madrid o Catalunya en Comú, renunció hace unos días a su puesto como 'número dos'. Todo, a menos de un mes de que se convoque la asamblea estatal de la formación, que tendrá como principal objetivo la renovación de objetivos pero, sobre todo, de cargos. En el punto de mira están los dos puestos de coordinación general del partido, que en la última reunión optó por una bicefalia. A los pocos meses, por motivos personales, el diputado Carlos Martín abandonó uno de esos puestos, y Lara Hernández quedó en solitario a los mandos.
Aunque al principio se vinculaba con una decisión personal para volver a su profesión de docente de Lengua y Literatura, la salida de Moreno se debe a problemas de salud mental derivado de un caso de acoso y apartamiento progresivo de la toma de direcciones. Ella misma lo denunció ante la dirección de Movimiento Sumar el 26 de mayo a través de una carta a la que ha tenido acceso El Independiente. Antes de conocerse este dato, y durante una entrevista en Radio Nacional de España, la integrante de la dirección y portavoz parlamentaria en el Congreso de los Diputados, Verónica Martínez Barbero, apuntó que su marcha no es completa y que seguiría vinculada al partido como afiliada: "Es su decisión, la respetamos total y absolutamente", trasladó.
Moreno revela que hay en marcha una investigación por "comportamientos preocupantes" del líder del partido. Por presunto acoso labora interpuesta por seis altos cargos dirigentes institucionales y orgánicos "que pudieron observar comportamientos preocupantes de la co-coordinadora hacia algunos trabajadores".
Destaca "injusticias" y "falta de respeto" por parte de la dirección del partido, "contra su gente, sus militantes y su organización", definiéndose ella misma como una de las afectadas. Señala a Hernández directamente. "Fui apartada progresivamente de mis responsabilidades y aislada de las estructuras de Movimiento Sumar por cumplir con lo que yo creía que eran nuestros compromisos". "Fui excluida sin previo aviso" del espacio de coordinación estatal con los partidos políticos que forman parte de la coalición Sumar.
Puntos de desencuentro con Hernández
Moreno enumera varias desavenencias con Hernández, como durante los procesos electorales de Andalucía y Castilla y León, apartada del primero, y con presiones para no cumplir los acuerdos del segundo. También con la construcción del partido en la Comunidad Valenciana o con reuniones con terceras formaciones, caso de EH Bildu en Euskadi, con instrucciones para desvincular al aparato local de ellas. Moreno también comenta que hubo mandato de Hernández para no renovar la co-coordinadora vacante tras la marcha de Carlos Martín, que mantuvo, en todo caso, su rol de diputado, o para paralizar los procesos constituyentes en algunos territorios.
Por todo esto, asegura que ha "sufrido un deterioro en mi salud mental por defender un proyecto que, quizá por encima de mi casi nadie se creía (...) y no soy la única". Poco antes de la salida de Moreno, se habría producido la de David Comás, exsecretario de Comunicación, que vendría por los mismos motivos, aunque en su caso no hay comunicación pública.
Un año como secretaria de Organización
Apenas ha transcurrido un año desde que la segunda asamblea estatal de Movimiento Sumar la designase para el puesto a finales de abril. Hasta esa asamblea que queda pendiente de fijar, y que refleja la inestabilidad del partido por ser la tercera en tres años, no se procederá a sustituir la vacante que deja. Sí asumirá temporalmente las labores de Moreno uno de los miembros de la ejecutiva, el coordinador de Movimiento Sumar en Madrid, Fabio Cortese. Él es uno de los rostros que mantiene la interlocución con el resto de las formaciones de la alianza y una de las figuras más cercanas a Hernández.
Esa renovación orgánica del partido también supondrá la puesta a punto de cara a terminar la renovación de la coalición Sumar, comprometida con IU, Más Madrid y comunes y de la que aún no se sabe ni nuevas siglas –no se repetirá Sumar, para evitar confusiones entre partido y alianza– ni nuevo liderazgo tras decidir la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Díaz, dar un paso atrás y pasar a un segundo plano.
Goteo de salidas
Además de las salidas orgánicas de Moreno y Martín, con anterioridad se han producido las bajas de la exeurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop, de la propia Díaz tras los malos resultados de las europeas de 2024, de la secretaria de Comunicación, Elizabeth Duval o del exportavoz parlamentario Íñigo Errejón, en este último caso forzada por destaparse casos de acoso sexual. Duval, tras conocerse los hechos, ha confirmado por redes las denuncias de Moreno y señalado directamente a Hernández.
A falta de que se fije una fecha para la Asamblea en las próximas semanas, se espera que ésta abra una fisura interna entre dos corrientes, la de Hernández y la de Martínez Barbero. No tanto por cuestiones ideológicas, sino orgánicas. La portavoz en el Congreso, tras confirmar esa salida de Moreno, no cerró la puerta a optar por ese liderazgo, pero esa decisión, dijo, debe ser colectiva. Ella está a disposición del partido.