Gaudí, sobre la construcción de la Sagrada Família: “El amo de la obra no tiene prisa”
A la Sagrada Família, impulsada por la Asociación espiritual de Devotos de san José, se la denominó desde sus inicios “templo expiatorio” porque tenía como objetivo buscar el perdón de los pecados y las ofensas anticlericales que proliferaban en la Barcelona de finales del XIX. En 1881 esta asociación compró una manzana del Eixample, en lo que entonces aún era término municipal de Sant Martí de Provençals -se agregó a Barcelona en 1897-, y al año siguiente el obispo José María Urquinaona bendijo la primera piedra. En aquel momento el Papa era León XIII.

