El arma con la que Ucrania quiere frenar los drones rusos: alcanza 350km/h y ataca sola en la fase final
Ucrania sigue revolucionando la industria de drones. Esta semana el Ministerio de Defensa de Kiev presentó oficialmente el LITAVR, un aparato autónomo diseñado para la destrucción de objetivos aéreos y ataques contra objetivos terrestres. Su nombre se encuentra inspirado en un tambor cosaco tradicional, y su desarrollo comenzó en otoño de 2024, a manos de la empresa ucraniana F-Drones.
En un primer momento, las fuerzas ucranianas evitaron revelar muchos detalles del modelo que fue homologado en 2025 y que ya está siendo producido en serie, de forma que las unidades pueden presentar sus solicitudes de adquisición. El LITAVR ha sido concebido específicamente para neutralizar aeronaves no tripuladas de reconocimiento y drones de ataque rusos que operan en el frente. Estas son algunas de sus características.
350 kilómetros por hora y autonomía en la fase final
Según el ministerio ucraniano, el "dron interceptor Shahed" puede alcanzar una velocidad máxima declarada de 350 kilómetros por hora, con un alcance operativo de 40 km, no obstante, como apuntan desde el Ministerio de Defensa de Ucrania, se tiene constancia de que una unidad de las Fuerzas de Sistemas no Tripulados logró cubrir más de 80 kilómetros desde el punto de despegue, marcando un nuevo récord.
Este tipo de sistema opera a una altitud máxima de nueve kilómetros, y está equipado con cámaras diurnas y térmicas, lo que permite al piloto "alternar entre ellas durante el vuelo según las condiciones y la hora del día", y su propio sistema de navegación sin GPS.
Guiado terminal automático
Otro de los elementos clave para entender el éxito del LITAVR en el campo de batalla es su "sistema de guiado terminal automático" Last Mile o Pixel Lock. Una vez el sistema identifica el objetivo, continúa guiando el dron de forma autónoma hasta alcanzarlo. De esta manera, como especifica el ministerio en su web, el piloto se limita a controlar la velocidad del aparato, mientras el resto de ajustes se realizan de forma automática.
"El operador puede controlar el dron desde cientos o incluso miles de kilómetros del punto de interceptación, Si no se detecta ningún objetivo, el piloto activa el modo seguro en la placa de activación y regresa el LITAVR a la base", agregan.


© Ministerio de Defensa de Ucrania

