La UE lanza su primer plan para costas e islas y quiere blindar con inversiones masivas los costes climáticos de hasta 961.000 millones
Las islas y costas representan el 21% de la población de la UE y con eso en el foco ha presentado Bruselas este miércoles su primer plan de la historia para el litoral comunitario, con inversiones récord en diferentes ámbitos, que van de la mano de los riesgos climáticos que enfrentan año tras año estas zonas. En el caso de España, la mirada se posa en lugares como Canarias, Baleares, Galicia, Andalucía o la costa levantina, entre otras. Y, de hecho, la Comisión Europea recuerda las particularidades que tienen estas zonas, como el llamado "coste de la insularidad", que impone cargas económicas y sociales adicionales por el aislamiento geográfico.
"Por primera vez, la Unión Europea cuenta con estrategias específicas para sus islas y comunidades costeras, en las que se reconocen sus retos particulares y su gran potencial. Al mejorar el transporte, impulsar las energías renovables, fortalecer las economías locales y hacer frente a los retos demográficos, convertiremos los obstáculos en oportunidades para estos territorios", ha explicado en la presentación de las estrategias el vicepresidente de la Comisión, Rafaelle Fitto, encargado de Cohesión y Reformas.
La necesidad de este plan, insisten en Bruselas, reside en las cifras. Datos de la OCDE citados en la estrategia revelan que los costes de transporte en las islas pueden superar los niveles del continente en más de un 300% en ciertos casos. Además, los precios de la vivienda suelen ser entre un 75% y un 130% más elevados que en las municipalidades continentales, lo que dificulta la retención de población joven.
La magnitud de este despliegue impacta directamente en 112 millones de personas, lo que representa aproximadamente el 21% de la población total de la Unión Europea. De este grupo, 17 millones residen en más de 4.000 islas habitadas repartidas en 16 Estados miembros -es decir, más de la mitad de todos los países de la UE-, mientras que 95 millones viven a lo largo de los 70.000 kilómetros de la línea costera europea en 22 países. "Se trata de una hoja de ruta sin precedentes que alinea la economía, la energía y la seguridad bajo un mismo marco estratégico", expone el Ejecutivo comunitario.
En términos de financiación, la política de cohesión para el periodo 2021-2027 ya ha asignado al menos 12.500 millones de euros para inversiones específicas en las islas. A esto se suma el apoyo del Banco Europeo de Inversiones, que entre 2023 y 2025 facilitó préstamos y asistencia técnica por un valor mínimo de 7.300 millones de euros para infraestructuras y energía renovable. El nuevo plan insta a los Estados miembros a incluir medidas adicionales de conectividad y servicios básicos en sus planes nacionales de inversión.
Por otro lado, la estrategia para las comunidades costeras pone el foco en la prosperidad de una economía azul que actualmente genera unos 263.000 millones de euros al año en valor añadido bruto. Sin embargo, sectores tradicionales como la pesca y el turismo enfrentan presiones por la estacionalidad y la falta de relevo generacional. Para revertir esta tendencia, la Comisión presentará en 2027 una estrategia de renovación generacional azul para atraer a jóvenes profesionales a carreras marítimas.
Los riesgos se pueden disparar para final de siglo
La urgencia climática es otro de los pilares críticos, dado que las zonas costeras están en la primera línea de riesgo por el aumento del nivel del mar. Sin medidas de adaptación, los daños anuales por inundaciones costeras en la UE podrían dispararse desde los 1.250 millones de euros actuales hasta una horquilla de entre 93.000 y 961.000 millones de euros para finales de siglo, tal como se refleja en la comunicación emitida. La estrategia subraya que cada 1.000 millones de euros invertidos en adaptación pueden reducir estos daños potenciales en 14.000 millones.
Para fortalecer la vigilancia y la seguridad, la Comisión implementará la iniciativa OceanEye, que mejorará el monitoreo de los océanos y la recopilación de datos. Este sistema permitirá a las autoridades locales anticipar peligros, mapear riesgos y proteger mejor las infraestructuras críticas ante amenazas híbridas o desastres naturales. Asimismo, se ampliará la iniciativa CoastWAVE para extender los sistemas de alerta temprana a un mayor número de comunidades vulnerables.
Por otro lado, expone Bruselas, el desarrollo económico se verá impulsado por un nuevo instrumento de inversión en economía azul que, respaldado por el Fondo Europeo Marítimo de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) e InvestEU, aspira a movilizar 1.000 millones de euros en capital para 2028. Además, se promoverá la creación de créditos de carbono azul para recompensar actividades de restauración de ecosistemas marinos. La Comisión tiene previsto presentar una metodología de certificación para estos créditos hacia el año 2028.
La habitabilidad también es una prioridad dentro de la estrategia, especialmente ante la escasez de vivienda asequible en zonas turísticas, recuerda Bruselas. El litoral es, por lo tanto, parte clave dentro del plan de vivienda asequible que ya ha presentado la Comisión, sobre todo en lo que tiene que ver con las zonas que más presión reciben -lo que en España se conoce como zonas tensionadas-, marcadas precisamente por el turismo. Durante el periodo actual, la UE ya respalda esfuerzos en vivienda con al menos 43.000 millones de euros a través de diversos fondos y programas, incide el Ejecutivo comunitario.
La implementación de estas estrategias "comenzará de inmediato con una conferencia de alto nivel sobre islas y comunidades costeras programada para el 26 de junio de este mismo año". Este evento marcará el inicio de un diálogo regular entre las instituciones de la UE y los actores locales para asegurar que las políticas se adapten a la realidad del terreno. El progreso de ambos planes, recoge el documento presentado, será evaluado periódicamente a través del panel de control del Pacto Europeo por el Océano.
"Las costas europeas, donde viven 95 millones de personas, son el punto de encuentro entre nuestra economía y el océano. Sin embargo, el cambio climático, desde la subida del nivel del mar hasta la pérdida de biodiversidad, las pone en peligro. Nuestra Estrategia Costera garantiza su futuro: potenciando la economía azul, adaptando las infraestructuras al cambio climático y protegiendo el patrimonio. Desde los parques eólicos del Báltico hasta el pescaturismo portugués, estamos convirtiendo las amenazas en oportunidades", sentenció el comisario de Pesca y Océanos, Costas Kadis.







