Los cables submarinos que conectan África con el resto del mundo
Medusa, el cable submarino respaldado por el grupo AFR-IX Telecom y que interconecta el sur de Europa, el norte de África, Oriente Medio y África Occidental a través del Mediterráneo, tendrá un nuevo amarre en Guinea Ecuatorial, tras el acuerdo firmado entre el gobierno de dicho país y los responsables de la infraestructura.
De esta forma, el país se suma así a un cable que ofrece una transmisión de alta capacidad, una mayor redundancia de red y una menor latencia, lo que permite satisfacer la demanda de servicios digitales, en rápido crecimiento, tanto en Guinea Ecuatorial como en toda la subregión.
Será el segundo cable submarino en la zona, tras el cable ACE (Africa Coast to Europe), operativo desde diciembre de 2012 que tiene 17.000 kilómetros de fibra óptica para conectar 19 países a lo largo de la costa occidental africana, desde Francia y Portugal hasta Sudáfrica.
En total, y según el mapa de Telecomunicaciones de África 2025 de TeleGeography, hay actualmente 77 sistemas de cable conectados al continente africano, ya sea en servicio o en construcción. En noviembre de 2025, Meta anunció la finalización de la infraestructura central de 2Africa, el sistema de cable abierto de mayor longitud del mundo con sus 45.000 kilómetros. El sistema, respaldado por un consorcio que incluye a MTN GlobalConnect, Vodacom/Vodafone, Orange, China Mobile International y otros, conecta 33 países y está diseñado para dar servicio a más de 3.000 millones de personas.
Algo más que conectividad
Estos cables submarinos son de vital importancia para cualquier territorio y más aún para un continente como África. Por hacernos una idea, antes de que el ACE entrara en servicio, la capacidad de transmisión internacional de los países era prácticamente residual. Ahora, y gracias a esos sistemas, se ha multiplicado esa capacidad de conectividad hasta superar los 30 Gbps, y el coste del megabit por segundo se ha desplomado (pasando en algunos casos de costar unos 4.000 dólares a menos de cinco dólares al mes).
El problema, más allá del ancho de banda, es de la vulnerabilidad de estos países, puesto que depender de un único cable implica que cualquier avería en ese sistema puede dejar al país entero sin conexión internacional. De hecho, en marzo de 2024 varios fallos simultáneos en cuatro sistemas (WACS, ACE, SAT-3 y MainOne) dejaron a gran parte de África Occidental y Central sin internet durante horas, por lo que la Autoridad Nacional de Telecomunicaciones de Ghana llegó a confirmar públicamente «una degradación significativa de los servicios de datos en todo el país». En enero de 2026, un fallo técnico en el cable WACS interrumpió el acceso a internet en la República Democrática del Congo.
Cabe señalar que Medusa cuenta con el respaldo financiero de la Unión Europea (que aportó 14,3 millones de euros para su extensión africana). De hecho, este cable tiene su origen en uno mediterráneo que empezó a desplegarse formalmente en octubre de 2025, cuando su primer segmento atracó en Marsella. Diseñado con hasta 24 pares de fibra y una capacidad de diseño de 480 terabits por segundo, conecta el sur de Europa con el norte de África y, a través de su extensión subsahariana, se ramifica hacia el Atlántico. La construcción la lleva a cabo Alcatel Submarine Networks (ASN).
En el caso de Guinea Ecuatorial, la llegada del cable está prevista para el periodo 2029-2030 y el coste de conexión se estima entre 20 y 60 millones de euros, sujeto a la validación de estudios marítimos adicionales. Además, el país también quiere amarrarse al Via Africa, una iniciativa impulsada por un consorcio de siete operadoras que el 12 de mayo de 2026 firmaron un Memorando de Entendimiento para su desarrollo. El proyecto prevé conectar Europa con Sudáfrica bordeando la costa atlántica, con puntos de amarre en el Reino Unido, Francia, Portugal, las Islas Canarias, Mauritania, Senegal, Guinea, Costa de Marfil y Nigeria. El consorcio ha arrancado con un estudio de ruta para determinar el trazado óptimo y está preparando el proceso de licitación para seleccionar al proveedor del cable.
Via Africa está diseñado específicamente como una infraestructura complementaria, cuya razón de ser es proporcionar una ruta submarina distinta a la de cables existentes como 2Africa, Equiano y el propio Medusa Africa.
Sin embargo, y pese a la cantidad de cables que rodean el continente, la penetración de internet en la población sigue siendo baja. En 2023, solo el 34% de los africanos usaba internet, frente al 66% de la media mundial, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Entre las causas de este bajo índice se puede hablar de falta de redes de fibra óptica internas que lleven la señal desde las estaciones de amarre costeras hasta las ciudades del interior, costes de acceso o disponibilidad de electricidad, entre otras.


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