Meg Ryan vende una mansión en los Hamptons que incluye ducha para perros
Meg Ryan, la actriz que conquistó el corazón de medio mundo como reina indiscutible de las comedias románticas de los noventa, vuelve a demostrar que su talento no se limita a la gran pantalla. La protagonista de Cuando Harry encontró a Sally acaba de poner en venta discretamente su farmhouse de Bridgehampton, en los exclusivos Hamptons de Nueva York, por 13,2 millones de euros, que compró hace apenas dos años por 11,7 millones. No es la primera vez que Ryan saca partido a su reconocida habilidad como reformadora y decoradora de casas: en Montecito vendió una mansión que había comprado por 8,2 millones después de someterla a una reforma integral, y en su día transformó un loft en el SoHo neoyorquino que vendió con un beneficio considerable. Ella misma ha confesado que lleva toda la vida reformando casas (apartamentos, lofts, una cabaña de troncos en Montana) y que es incapaz de pasar por una sin imaginarse cómo mejorarla.
