Vivo en un piso pequeño. Tiene 45 m² y, la verdad, es que es muy acogedor. Aunque en un principio pensé que iba a suponer un incoveniente a la hora de poner ciertos muebles, la realidad no tiene nada que ver con la expectativa que tenía. Y, esto, es gracias a que lo he decorado a mi gusto y he puesto unos muebles que son elegantes, a la par que prácticos. ¿Lo mejor de todo? Que lo he conseguido sin hacer obras.