El insulto de Prestianni, las pérdidas de tiempo en la final de la Champions y el lío en la Copa África entre Senegal y Marruecos. Son tres de los momentos más polémicos de la temporada en cuanto a arbitraje. Son tres episodios que no se deberían producir a partir del jueves. El Mundial entrega más poder a los árbitros para que el fútbol sea un deporte sin racismo y homofobia y un juego más dinámico, con el balón rodando el mayor tiempo posible.