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De la Fuente no se deja llevar por el ruido

La portería de la selección es una fuente de dudas para todo el mundo menos para Luis de la Fuente. Cuanto más le preguntan por Joan García, más reivindica la figura de David Raya. «¿Por qué no hablamos de él? En Inglaterra lo consideran el mejor portero del mundo», dice. E insiste en valorar el nivel de guardametas que hay en España. «Tenemos seis entre los diez mejores del mundo», suele decir.

Álex Remiro es uno de esos seis, aunque haya tenido que ceder su lugar a Joan García en la convocatoria para el Mundial. El portero de la Real Sociedad es el suplente perfecto. Hace grupo, ayuda al compañero y no genera ruido, aunque sea el único futbolista del equipo que no dispute ni un minuto en el torneo, como sucedió en la Eurocopa. Eso es lo mismo que espera el cuerpo técnico de la selección de Joan García, avalado por su experiencia en las selecciones inferiores. El portero del Barcelona acabó siendo, como Remiro en la Eurocopa, el único de los convocados que no disputó ni un solo minuto en los Juegos Olímpicos. Una lesión le impidió jugar el día que Santi Denia dio descanso al guardameta titular, Arnau Tenas.

Para De la Fuente Unai Simón ha sido hasta ahora algo parecido a lo que fue Zubizarreta para Clemente. Vitoriano como Zubi, Unai también ha demostrado su compromiso con la selección en estos años. Jugó la Eurocopa con una lesión en la muñeca y prefirió retrasar la operación hasta el final del campeonato y perderse el comienzo de la temporada con el Athletic a renunciar a defender a España.

Muy celoso de su intimidad y reservado y contundente en sus respuestas a la prensa, el portero del Athletic ofrece a De la Fuente la seguridad que necesita en el fondo. El seleccionador está rodeado de porteros en el cuerpo técnico. No sólo Miguel Ángel España, el preparador específico de porteros, también Juanjo, el segundo entrenador, y López Vallejo, el psicólogo, ocupaban la portería en sus tiempos de futbolistas. «Juegue el que juegue, sé que no me voy a equivocar», dice el seleccionador, convencido de las capacidades de los tres guardametas convocados.

«Unai Simón no necesita reafirmarse», aseguraba De la Fuente en el mes de marzo, cuando convocó a Joan García por primera vez, con cuatro porteros en la lista.

Unai Simón era el portero de Luis Enrique, pero ha sufrido las dudas externas cada vez que ha habido un cambio del seleccionador. Cuando el preparador asturiano tuvo que dejar el cargo por la enfermedad y el posterior fallecimiento de su hija Xana, Kepa se convirtió en el portero de Robert Moreno. Pero Unai Simón recuperó el puesto cuando regresó Luis Enrique.

Kepa volvió a ser titular en los dos primeros partidos de De la Fuente como seleccionador, contra Noruega y contra Escocia. Miguel Ángel España lo conocía bien de su paso por la sub’21, pero la titularidad del entonces portero del Chelsea y ahora suplente de David Raya en el Arsenal se debió solo a la lesión de Unai, que recuperó la portería en la siguiente convocatoria.

El actual entrenador del PSG insistió mucho en que mejorara su juego con el pie para sacar la pelota jugada desde atrás y se enfadaba cuando el portero daba un pelotazo. Y en eso sigue trabajando con De la Fuente, que lo integra en los rondos como uno más para que coja soltura con los pies.

El seleccionador valora la seguridad que le ofrece dentro y fuera del campo. Unai es ya el segundo capitán de la selección, promocionado por las ausencias de Morata y de Carvajal, al que ya adelantó en internacionalidades hace unos meses. Destaca su importancia para el grupo. En marzo, cuando Joan García fue convocado por primera vez, Unai lo situó como el segundo mejor portero de la Liga, solo por detrás de Thibaut Courtois. «Eso me dice de Unai que es una persona excepcional, con humanidad, con generosidad, con un señorío… ejerciendo de capitán, acogiendo y recogiendo a un futbolista que tiene un futuro fantástico, igual que tiene Unai Simón», aseguraba entonces el seleccionador.

Unai, que cumplió 29 años el pasado jueves, el mismo día en que comenzaba el Mundial, es ya el cuarto portero con más partidos en la selección. Únicamente lo superan Iker Casillas, Andoni Zubizarreta –dos de los futbolistas centenarios con la Roja– y Luis Arconada. Por detrás quedan ya símbolos como Iribar, el ejemplo para todos los porteros criados en Lezama, y David de Gea, el hombre del que heredó la portería de la Roja.

Luis Enrique, el hombre que le hizo debutar en la selección en un amistoso contra Países Bajos, sigue teniéndolo en gran consideración, como demostró después del partido que enfrentó esta temporada al Athletic y al PSG en la Liga de Campeones. El encuentro acabó sin goles gracias fundamentalmente a la gran actuación del portero español, que fue elegido el mejor jugador del partido. «Le he dicho que no vuelve a venir convocado conmigo», bromeaba Luis Enrique después del empate. «Me alegro mucho por él, es un portero indiscutible, el mejor portero para mí sin ninguna duda del campeonato», añadía. El cariño es mutuo. «Me alegré mucho por Luis Enrique. Fue un entrenador que me marcó mucho, cuando me hizo debutar en la selección», aseguraba el portero antes de viajar a Estados Unidos durante uno de los actos publicitarios de la selección en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

Unai, ajeno a las modas de los tatuajes y las redes sociales, es un portero tradicional, de los que echan de menos el barro en los campos. Le gustaba la sensación de caer en blando y de que cada parada dejara una marca en la camiseta. Y a De la Fuente, que fue compañero de Zubizarreta en el Athletic que ganó dos Ligas y una Copa con Clemente en el banquillo en los 80, también le gusta que sea así.

Joan García jugó el primero de los amistosos antes de viajar a Estados Unidos, contra Irak. Dejó un gol que podía haber evitado en un partido lleno de suplentes, con once cambios y con nueve jugadores que no están en el Mundial. Unai ocupó la portería contra Perú en Puebla y rodeado de titulares. Es el portero del seleccionador.

© EUROPA PRESS

Unai Simón, en el calentamiento previo al amistoso ante Perú
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Chattanooga, de ser una de las ciudades más violentas de Estados Unidos, a vivir del turismo

«Prohibidas las armas de fuego», dice un letrero en la puerta del Ayuntamiento de Chattanooga. El aviso se repite en alguno de los bares cercanos. «Aquí todo el mundo tiene un arma», confiesa Richard, un camarero colombiano que lleva más de media vida en Estados Unidos. «La llevan cargada y no hay ninguna ley que les impida beber mientras portan el arma», añade. Alguno, incluso, se la ha dejado olvidada en el local donde trabaja. Richard escapó de Nueva York, donde vivió durante varios años, en busca de una tranquilidad que ahora ha recuperado.

El lugar de concentración de la selección española durante la primera fase del Mundial es una ciudad tranquila, pero no siempre ha sido así. En 2020 las estadísticas la situaban entre las diez ciudades más violentas de Estados Unidos. Una situación que se ha ido revirtiendo con la política de «limpieza» del alcalde, Tim Kelly, del partido republicano, que fue elegido por primera vez en 2021 y reelegido cuatro años después. «Hemos visto reducciones significativas en crímenes violentos como homicidios, tiroteos y agresiones, así como crímenes contra la propiedad», aseguraba el jefe de policía de la ciudad, John Chambers, en enero de 2025. Algunas estadísticas hablan de la reducción de los homicidios en un 48 por ciento en los últimos años.

En lugar de controlar barrios conflictivos, las autoridades de Chattanooga dedicaron sus esfuerzos a controlar a individuos violentos o con antecedentes. Entre ellos, bandas armadas procedentes de Memphis que se habían instalado en la ciudad. Memphis, a cinco horas en coche, sigue siendo una de las ciudades con la tasa más alta de inseguridad de Estados Unidos.

Chattanooga se ha centrado en reforzar la seguridad para proteger el turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la localidad. Especialmente el turismo de naturaleza. Bañada por el río Tennessee, Chattanooga se sitúa al pie de los montes Apalaches y a apenas veinte minutos del centro se puede disfrutar de vistas panorámicas increíbles, de cascadas subterráneas y de rutas de senderismo que atraen cada vez a más turistas.

Desde Lookout Mountain, que se encuentra en la frontera con Georgia, dicen que se pueden divisar siete estados en un día despejado. Además de Georgia y Tennessee la vista alcanza hasta Alabama, Kentucky, Virginia, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

En los últimos días la selección española se ha convertido en un atractivo turístico más. En la ciudad hay una gran colonia de hispanos, especialmente guatemaltecos, y no es extraño ver a varios grupos de personas alrededor del hotel de concentración a la espera de capturar una foto, un saludo o un autógrafo de los jugadores de la Roja.

© EFE

La selección de fútbol de España llega a Estados Unidos
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León XIV en La Laguna: la mañana en la que Aguere tocó el cielo

Y el vehículo papal empezó a avanzar por la calle Viana. Ni rápido ni lento. Sin ningún tipo de cubierta. A su derecha, varios miles de personas. En las azoteas y balcones, más espectadores. Eran las 11:38 horas de una mañana soleada y de cielo limpísimo. El papa León XIV de pie, saludando, sonriente. Todo con un halo casi cinematográfico. Historia en directo. Pero no una historia pequeña y efímera, sino de esa otra que aparecerá en los libros. Era como si la Aguere episcopal, la de las procesiones, la que vive la tradición como un asunto de estado, hubiese tocado el techo (o el cielo) que sus vecinos más castizos siempre soñaron.

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Ferran Torres regresa a sus orígenes para el comienzo del Mundial

Ferran Torres pelea con Mikel Oyarzabal por ser el delantero centro de la selección y también por ser el máximo goleador de los internacionales que disputan el Mundial. La ausencia de Morata les ha dejado en herencia el puesto y la responsabilidad ante la portería contraria, además de un lugar entre los capitanes de la selección.

El gol de Oyarzabal en el último amistoso ante Perú ha devuelto la delantera al jugador de la Real Sociedad, pero Ferran sigue siendo igual de necesario para el seleccionador. Como «9» o en la banda. Además, Mikel es el máximo goleador de la selección en la etapa de Luis de la Fuente.

Las lesiones de Lamine Yamal, de Nico Williams y de Víctor Muñoz han devuelto a Ferran a su posición original en el extremo derecho. Ahí fue donde comenzó a llamar la atención en las categorías inferiores de la selección y en el Valencia. Y desde ahí se ganó el fichaje por el Manchester City, aunque fue Guardiola el primero que vio en él un proyecto de delantero centro. «Vino a jugar como extremo, pero quizás debería plantearse jugar como delantero centro. Tiene intuición para saber adónde caerá la pelota», decía entonces Guardiola. «Se mueve como los mejores delanteros del mundo. A la espalda de los defensas lo hace de manera extraordinaria», añadía. Su transformación no se manifiesta sólo en forma de goles. También en sus movimientos. Ferran no es un falso «9», es un «9» de verdad, capaz de recibir de espaldas y de generarse el espacio para llegar al gol.

Pero la necesidad vuelve a situarle en la banda, como ha sucedido en los dos amistosos previos al Mundial. «Yo creo que España ha ganado un grandísimo delantero centro, pero quizás no estamos disfrutando de un excepcional extremo. Como sabemos las condiciones que tiene y lo que puede ofrecernos de extremo, estamos también muy tranquilos disfrutando de esos momentos de Ferran», reconocía el seleccionador, Luis de la Fuente, después del partido contra Perú en Puebla.

En las dos pruebas ante Irak y ante Perú, Ferran ha dejado un gol y una asistencia. Un poco de delantero centro y un poco de extremo para un jugador que durante la mayor parte de la temporada ha ejercido de «9», llegando incluso a apartar de la titularidad a Lewandowski.

Pero cuando se viste la camiseta de España se motiva especialmente. «Cuando estoy con la selección es algo muy grande. Representar a tu país, a tanta gente, a tu familia. La selección me da un extra. Los resultados me están acompañando y tengo la ilusión de meter goles y de ayudar», confesaba hace dos años, durante la Eurocopa, en una entrevista en «Abc».

La selección se ha convertido durante mucho tiempo en su refugio, un lugar donde encontraba la comodidad que le faltaba en otros sitios. Ferran, que ha pasado por malos momentos emocionales, ha sido y es un gran defensor de la atención a la salud mental. Habla con naturalidad de su psicólogo y reconoce que le ha ayudado a ver la vida de otra forma, igual que Ilia Topuria. El luchador de origen georgiano se convirtió en una especie de guía espiritual para él después de verlo en directo en uno de sus combates. Fue entonces cuando comenzó a adoptar lo que él llama la «mentalidad de tiburón». Topuria le contagió una fe indestructible en sus posibilidades de victoria y una confianza que antes no tenía.

Ahora Ferran es un jugador fiable en el Barcelona y en la selección, en el centro de la delantera o en uno de los extremos. De la Fuente confía en él en el comienzo del Mundial para que siga aumentando su cuenta de goles con la Roja. De momento está igualado con Sergio Ramos y con Di Stéfano y a sólo un gol de Oyarzabal y de Butragueño.

Ferran ya ha conseguido ser campeón de Europa sub’17, sub’19 y absoluto, pero le queda el paseo de conquistar el mundo con el escudo de España. «No valoramos lo que hacen nuestros futbolistas, y Ferran es uno de ellos. Tiene un rendimiento y unos números fuera de lo normal, es una suerte tenerlo. A Ferran lo conocí con 16 años. Ha estado conmigo en todas las inferiores, le conozco perfectamente. Puede jugar en muchas demarcaciones», explicaba De la Fuente antes de enfrentarse a Turquía en noviembre en la fase de clasificación para el Mundial. El seleccionador ha sabido aprovechar sus condiciones en cualquiera de las posiciones de ataque y Ferran se siente importante y feliz. Como «9» o como extremo.

© EUROPAPRESS

Spain V Iraq - FIFA World Cup 2026
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Collejas para Lamine Yamal y para Nico Williams en el entrenamiento de España

Nico Williams y Lamine Yamal «sufrieron» el pasillo y las collejas de sus compañeros cuando saltaron al campo de entrenamiento del Baylor College de Chattanooga. Los dos extremos de la Roja entrenaron con sus compañeros después de no haber viajado a Puebla para disputar el último amistoso antes del Mundial contra Perú. Para Nico era el primer entrenamiento con el grupo desde que España se concentró en Las Rozas el pasado 30 de mayo. De la Fuente ya advirtió de que todos los jugadores estarían disponibles para el comienzo del campeonato el próximo lunes día 15 contra Cabo Verde siempre que no hubiera ningún contratiempo. Y tanto Lamine como Nico se integraron en el entrenamiento del grupo con total normalidad. No lo hizo Víctor Muñoz, otro de los extremos del equipo, que se quedó trabajando aparte. El jugador de Osasuna no se ha entrenado aún con el grupo, que sigue mostrando el mismo ambiente positivo de otras ocasiones. Las sonrisas y las bromas son la norma en los rondos con los que la selección comienza todos sus entrenamientos.

Los dos han tenido una temporada complicada por culpa de las lesiones. En los dos casos, primero por una pubalgia y después por problemas musculares que hicieron dudar, incluso, de que Nico pudiera llegar a tiempo de jugar el Mundial. Pero De la Fuente no tuvo ninguna duda de la convocatoria del jugador del Athletic y Nico, igual que Lamine, está preparado ya para participar en el campeonato desde el primer día.

© AP

Spain WCup Soccer
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Así es el refugio de España en Chattanooga durante el Mundial

«No hay atajo para la grandeza. Se construye con sacrificio y se sostiene con corazón», dice el mural que adorna una de las paredes del gimnasio donde se entrena la selección española en Chattanooga. Las instalaciones del Baylor School de Chattanooga se han personalizado para que España se sienta como en casa.

Un coche del sheriff del Condado de Hamilton vigila la zona para cuidar de la seguridad de los futbolistas españoles. Una manera, también, de que nadie se olvide de dónde está. Pero en el interior, la zona deportiva, es un trozo de España entre los bosques de Tennessee. Una ardilla rumia su botín ajena al paso de los periodistas y del personal de la Federación Española. España está en su casa y ella, también. Aunque la selección ha decidido separar la zona de trabajo y el alojamiento, en un céntrico hotel de la ciudad, también custodiado con fuertes medidas de seguridad.

Canchas de tenis, piscinas, zona de trabajo para los técnicos y césped, mucho césped porque el balón sigue estando en el centro de todo para la selección campeona de Europa. Aquí, en el Baylor School, tendrá su lugar de entrenamiento durante toda la primera fase. Después llegará el momento de convertirse en nómadas, con la primera parada en Los Ángeles o en Miami, dependiendo de si la Roja es primera o segunda de grupo en la primera fase.

Hasta entonces, el Baylor School arropa a España, con sus ardillas y sus mensajes. En otra de las paredes del lugar donde se instalan las camillas para los fisios, una foto enorme de María, la niña enferma de cáncer que se convirtió en un miembro más del equipo durante la celebración de la Eurocopa. María llegó a tener una relación cercana con varios de los integrantes de aquel equipo. Algunos que ya no están, como Morata, y otros que permanecen, como Baena, que lamentó profunda y públicamente el fallecimiento de su pequeña amiga antes de disputar la final de la Copa del Rey con el Atlético de Madrid.

En la foto, el protagonismo y el color son sólo para María y para las banderas de España. Los jugadores de la selección permanecen en un segundo plano en blanco y negro. «El trabajo de todos, desde que se conoció la sede de Atlanta, y para ello hicimos una prospección en marzo, fue hacerlo acogedor, poner fotos que llegasen al corazón. Son imágenes que se verán todos los días, que nos emocionan. Sé lo importante que fue María, yo también tuve la suerte de conocerla, y sabemos la fuerza que nos dará María», explica Aitor Karanka, el director deportivo de la selección.

«Lo primero que se busca es lo mejor para los jugadores, el entrenamiento, la recuperación y el ocio. En el hotel también hay zonas de ocio y de recuperación, según lo que vayan necesitando. También hay campo de golf, que algunos le dan. Vamos a pasar mucho tiempo juntos», añade.

Una de las claves de la selección es el buen ambiente que hay dentro del grupo, hasta convertirlo en una familia. Luis de la Fuente siempre insiste en que para ganarse un puesto en la Roja tienen que ser buenos futbolistas, pero sobre todo, buenas personas. Y eso significa que los jugadores se integren en el grupo y que los egos no estén por encima del colectivo.

Por eso Karanka habla de «la naturalidad», como el elemento que más le ha llamado la atención en la temporada que lleva trabajando en la Federación desde su regreso en septiembre. «En casi un año que llevo veo lo que vi desde fuera. En la Eurocopa estaba como observador de la UEFA y lo que sucede en el campo es un reflejo de lo que pasa fuera. Los chicos son espectaculares y Luis [De la Fuente], a su manera, también muestra esa naturalidad», reconoce Karanka. «El éxito de esta selección es afrontar todo con naturalidad, incluso ser favoritos sin problemas», dice. España ya se prepara para volver a ser grande. Sin atajos.

© EFE

España instala su base de entrenamiento en Chattanooga
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España, tres Mundiales sin superar un cruce

España tiene en el recuerdo el gol de Iniesta, el beso de Casillas a Sara Carbonero, la celebración del Mundial de Sudáfrica. Pero desde entonces, la Roja no ha superado ninguna eliminatoria en los Mundiales. Cayó en la fase de grupos en 2014 y en octavos de final y por penaltis en las dos siguientes Copas del mundo,en Rusia y en Qatar. Tres fracasos con tres seleccionadores distintos.

Pero las cosas cambian y la selección, también. En 2014 España quiso combatir en el Mundial con el recuerdo de la selección campeona de todo, pero varios de sus jugadores más significativos habían dejado ya de estar en su mejor momento. Carles Puyol ya no estaba, Xavi abandonó la selección después de ese torneo y David Villa se marchó a jugar a Australia como escala antes de llegar a Estados Unidos.

En 2018 el terremoto lo provocó el presidente de la Federación, Luis Rubiales. Si cuando España ganó el Mundial femenino esperó a la entrega de trofeos para estropear la fiesta, cinco años antes, en Rusia, la impaciencia le pudo y se hizo protagonista antes del comienzo del torneo al destituir a Julen Lopetegui dos días antes del comienzo del Mundial. Le tocó a Fernando Hierro gestionar un equipo que él no había elegido e improvisar un grupo de ayudantes para competir en la Copa del Mundo. La aventura acabó en los penaltis y en octavos de final, como una premonición de lo que sucedería cuatro años después. Aquel fue el partido de los más de 1.000 pases. 1.114 dio España, con un 79 por ciento de posesión para nada. Aquel fue el último partido con España de Iniesta, que no había alargado su carrera internacional para eso. «Me veo obligado a llegar a Qatar con la barba blanca», aseguró el entonces heredero del brazalete de capitán de la selección. Sergio no llegó a Qatar y el destino de España no cambió.

La Roja cayó con Marruecos en los octavos de final y en los penaltis. Otra vez, como cuando pesaba sobre la selección la maldición de no pasar de cuartos, como sucedió en 1986, 2002, pero una ronda antes. Luis Enrique metió en el campo a Sarabia cuando quedaban dos minutos para el final, estuvo a punto de marcar antes de llegar a los penaltis y después falló el suyo en la tanda.

La diferencia ahora es que España llega como campeona de Europa –también lo era en 2014–, pero la mayoría de los jugadores importantes son jóvenes y algunos de ellos están por pleno derecho entre los mejores del mundo en su puesto, como Rodri, Pedri y Lamine Yamal.

España se mira en el espejo de aquella selección que ganó todo entre 2008 y 2012. Aunque De la Fuente no quiera hacer comparaciones. «Son las dos muy buenas, no puedo decir cuál es mejor porque me parecen dos superselecciones. Tenemos la asignatura pendiente de ganar un Mundial, como hizo la selección del triplete. Estamos preparados para ello», reconoce el seleccionador.

Pero en algo sí encuentra coincidencias De la Fuente. «Creo sobre todo en la similitud en el aspecto de la convivencia, en el compromiso. He hablado mucho con Vicente [Del Bosque] de esos detalles y cuando me cuenta cosas de convivencia casi las traslado a la actualidad. Esos detalles los traslado mucho, pero en juego somos dos selecciones diferentes», advierte De la Fuente.

Aquella selección se rompió después de los enfrentamientos entre el Real Madrid de Mourinho y el Barcelona de Guardiola. No resistió los choques más que deportivos entre los dos grandes. Esta temporada hubo un amago de enfrentamiento entre Carvajal y Lamine Yamal, pero Carvajal ya no está. Por el camino, en los dos años que han pasado desde la Eurocopa, España ha perdido a dos de sus capitanes, Morata y Carvajal, además de a uno de sus centrales, Robin Le Normand, que no ha encontrado en el Atlético la estabilidad que tenía en la Real Sociedad.

De la Fuente lleva trece años en la Federación Española, ha pasado por todas las categorías entre la sub’19 y la absoluta y en todas ha ganado el título europeo. En su única aventura a nivel mundial, como seleccionador olímpico, se quedó con la plata en los Juegos de Tokio en 2021. Ahora se estrena en una Copa del Mundo, con la ilusión de un debutante. «Feliz, emocionado, contento. Voy a vivir un hito histórico, voy a vivir la ilusión de cualquier entrenador, yo además como seleccionador de mi país. Estoy feliz porque veo a un grupo de trabajo con una enorme emoción e ilusión, y soy feliz viendo a la gente que me rodea feliz», añade.

Para España, el reto es conseguir su segunda estrella, igualar a Francia y a Uruguay en el palmarés de la Copa del Mundo y dejar a Inglaterra como única selección con un título mundial. La Roja es la última selección que se ha unido al club de las campeonas del mundo. Desde 2010, todas las ganadoras del Mundial ya lo habían conseguido antes: Alemania, Francia y Argentina. Y le añadiría otro reto al siguiente Mundial, el de 2030, en el que España ejerce de anfitriona junto a Portugal y Marruecos, el de ganar dos Mundiales consecutivos, algo que desde Chile‘62, cuando Brasil consiguió su segundo título, nadie ha logrado. Y antes sólo lo había hecho Italia en 1934 y 1938.

Pero para eso antes hay que ganar el primero. Para el que quiera recurrir a las supersticiones, tiene algunas a las que agarrarse. En 2010 Sudáfrica y México disputaron el partido inaugural, igual que ahora, aunque son los mexicanos los que ejercen de locales. Y como entonces, Bielsa se cruza en el camino de España en el último partido de la primera fase. En aquel momento con Chile; ahora, con Uruguay. Incluso en 2010 algunos de los mejores jugadores de España, como Iniesta y Fernando Torres, no llegaban en plenitud física, aunque fueron decisivos en el gol de Andrés en la final. Ahora son Lamine y Nico Williams los que tienen problemas, pero De la Fuente espera que estén preparados. El Mundial espera.

© EFE

Entrenamiento de la selección en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas
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