Muere Duane Michals, el fotógrafo enigmático
El fotógrafo norteamericano Duane Michals falleció el pasado mrates a los 94 años, según ha informado su Galería Faheykleing a través de sus redes sociales. "Nos entristece profundamente el reciente fallecimiento de Duane Michals, una figura singular en la historia de la fotografía", han lamentado, subrayando cómo el creador, "a través de sus secuencias, reflexiones manuscritas y su firme creencia en el poder de la imaginación, amplió las posibilidades del medio fotográfico, demostrando que las fotografías podían expresar no solo lo que se ve, sino también lo que se siente, se recuerda y se sueña. Su ingenio, humanidad y profunda curiosidad influyeron en generaciones de artistas y espectadores. Estamos agradecidos por la perspicacia, la poesía y la maravilla que trajo al mundo a través de su obra".
Nacido en 1932 en Pensilvania, en el seno de una familia de clase obrera, Michals creció como fotógrafo autodidacta. No siguió una trayectoria bajo la ortodoxia académica, pues tras estudiar Bellas Artes en la Universidad de Denver y abandonar un curso de postgrado en la Escuela de Diseño Parsons de Nueva York, comenzó a trabajar en el mundo editorial.
Bajo la máxima de que "la fotografía no es la realidad, es la realidad de la fotografía", el creador estadounidense rompió con la dictadura del plano único mediante sus célebres secuencias fotográficas, pequeñas narraciones cinematográficas con las que escenificaba el paso del tiempo o la pérdida. Asimismo, fue pionero en escribir textos manuscritos con tinta sobre los márgenes de sus copias, no para explicar la imagen, sino para contradecirla o revelar lo que la cámara era incapaz de registrar.
Retratista magistral de figuras como René Magritte, Andy Warhol o Pier Paolo Pasolini, Michals convivió con la ironía y la idea de la finitud durante toda su carrera, llegando a bromear con que su epitafio ideal sería un guiño postal: "Habiéndolo pasado en grande. Ojalá estuvieras aquí". Con su partida, la fotografía pierde a su gran poeta visual, pero su mirada libre queda grabada para siempre en los márgenes de la historia del arte.


© DC Moore Gallery



