Metrovalencia interrumpirá temporalmente la circulación entre las estaciones de Alameda y Marítim de las líneas 5 y 7 del metro durante el verano para acometer las obras de rehabilitación y renovación de la infraestructura y superestructura del túnel, que implican una inversión de 10 millones de euros.
Esta interrupción del servicio afecta a las estaciones de Aragó, Amistat, Ayora y Marítim y tendrá lugar del 25 de junio al 30 de agosto, con el fin de minimizar la repercusión, ya que se ha elegido el periodo estival al ser el de menor volumen de viajeros, según ha informado la Generalitat en un comunicado.
Ante el anuncio de esta modificación del servicio, el director gerente de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), Alfonso Novo, ha explicado que una vez comiencen estas obras la estación de Alameda pasará a ser principio y final de las Líneas 5 y 7 de metro, mientras que las Líneas 3 y 9 seguirán circulando por esta estación sin ninguna modificación.
La intervención se lleva a cabo durante los meses de verano al ser el período en el que se registra una menor afluencia de viajeros y, durante este periodo, se recomienda a los usuarios que utilicen las paradas de metro y tranvía cercanas a las estaciones sin servicio, así como otros medios de transporte público urbano como la EMT.
Durante la interrupción del servicio en este tramo, la estación de Marítim permanecerá abierta como acceso a las líneas tranviarias 6 (destino Tossal del Rei) y 8 (destino Neptú).
Las obras que se desarrollarán entre el 25 de junio y el 30 de agosto para la renovación de la infraestructura subterránea de la red de Metrovalencia en el tramo Alameda-Marítim, de unos tres kilómetros de longitud continúan con las obras iniciadas el pasado año en un periodo similar.
Estas obras, presupuestadas en 10 millones de euros, se realizan con el fin de mejorar las infraestructuras y las condiciones de seguridad del tramo, para cumplir así con los estándares establecidos para la red ferroviaria autonómica en la Ley 7/2018, de 26 de marzo, de Seguridad Ferroviaria y a requerimiento de la Agencia Valenciana de Seguridad Ferroviaria.
Según ha explicado Novo, "esta intervención forma parte del Plan de Actuación de FGV 2026-2030 que con un presupuesto superior a los 830 millones de euros tiene como objetivo modernizar las infraestructuras e instalaciones y mejorar el servicio de Metrovalencia y TRAM d’Alacant".
Refuerzo de los servicios de atención al cliente
Ante esta interrupción, FGV ha previsto reforzar la presencia del personal de atención al cliente en la estación de Alameda que se convierte en inicio y final de las Líneas 5 y 7, así como en Benimaclet como punto de transbordo y enlace para aquellas personas usuarias que se dirijan a la playa, ya que enlaza con las Líneas 4 y 6 del tranvía.
A su vez, a los viajeros procedentes de las Línea 1 (Bétera) y 2 (Llíria) en Empalme pueden realizar transbordo con la Línea 4 del tranvía en dirección a Doctor Lluch.
Como medios alternativos se recomienda también, y tras las reuniones de coordinación mantenidas con el Ayuntamiento de València, el uso de los servicios de transporte público urbano de la EMT con acceso cercanos a las estaciones afectadas.
La Conselleria de Educación ha anunciado este jueves que todo el alumnado matriculado tiene "garantizada su continuidad en la lengua base" que eligieron y para ello habilitará o reconvertirá algunas aulas tras detectar que en zonas castellanohablantes no está satisfecha la demanda en valenciano.
Es el caso de los municipios de Buñol, Marines o Loriguilla, donde se han habilitado siete nuevas unidades en valenciano, según ha manifestado, en declaraciones a los periodistas, el director general de Ordenación Educativa de la Generalitat, Ignacio Martínez Arrúe.
"La Conselleria de Educación realiza todos los años una planificación lingüística derivada de la Ley de Libertad Educativa y esta Administración está siempre junto a cada familia en el ejercicio de su derecho a elegir la lengua base", ha añadido, y esto comporta "hacer primero un ajuste más gordo y después uno más fino".
Martínez ha indicado que se han tenido en cuenta los resultados de la consulta sobre la lengua base que se realizó el curso pasado y, para las familias de alumnos de 2 a 3 años, los resultados del procedimiento de admisión del alumnado.
Ha explicado que se han encontrado con la situación de que había unidades configuradas en una determinada lengua base pero las familias, una vez han participado en el procedimiento de admisión, han solicitado otra lengua y "se ha invertido la demanda".
"En ese ajuste lo que vamos a hacer es la habilitación de nuevas unidades y en algún caso la reconversión -ha precisado-. Tenemos que tener claro que todo el alumnado matriculado tiene garantizada su continuidad en aquella lengua base que en su momento ya se matriculó".
Según ha indicado, "si hay alumnos que estaban una lengua base y escolarizados y ahora optan por otra y es una demanda suficiente se haría una reconversión de una unidad".
Ahora bien, "si no se puede garantizar el derecho a los alumnos inicialmente matriculados en una lengua lo que se hace es habilitar nuevas unidades", ha precisado Martínez.
El cáncer de próstata volverá a ser en 2026 el tumor más diagnosticado entre los hombres en España. Según las últimas estimaciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), este año se detectarán cerca de 35.000 nuevos casos. Una cifra que refleja una tendencia creciente vinculada al aumento y envejecimiento de la población y, en el caso del cáncer de próstata, también a la mejora de las estrategias de detección precoz. A pesar de estas cifras, los especialistas lanzan un mensaje claro: detectado a tiempo, el cáncer de próstata puede curarse en la gran mayoría de los casos.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, que se celebra el 11 de junio, los especialistas de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (IVO), que este año conmemora además 50 años de trayectoria al servicio de los pacientes oncológicos, insisten en la importancia de romper tabúes, fomentar las revisiones urológicas y avanzar hacia una medicina cada vez más personalizada y menos invasiva.
“En fases tempranas, la supervivencia a cinco años se aproxima al 100% y la gran mayoría de los pacientes logra curarse de la enfermedad”, explica el doctor Álvaro Gómez-Ferrer, jefe del Servicio de Urología del IVO. “La detección precoz sigue siendo capital porque cuando la enfermedad se hace metastásica, pese a todos los avances terapéuticos de la última década, ya no se considera curable”, añade.
La mayoría de los tumores de próstata se diagnostican en hombres mayores de 60 años y cada vez a edades más tempranas y, en muchas ocasiones, no presentan síntomas en las primeras fases. Cuando aparecen señales de alarma, las más frecuentes son miccionales, dolor óseo, o presencia de sangre en la orina o en el semen.
La importancia de llegar antes
Los especialistas del IVO recuerdan que la prevención y el seguimiento periódico marcan la diferencia. ‘Se recomienda que los hombres comiencen a realizarse una determinación de PSA en sangre a partir de los 50 años, o antes si existen antecedentes familiares, del mismo modo que existe una cultura consolidada de prevención en el cáncer de mama’, subraya el doctor Gómez-Ferrer. ‘Afortunadamente, cada vez más hombres acuden a consulta y los tabúes van quedando atrás’.”
El IVO desarrolla un programa de diagnóstico precoz oportunista basado en el tacto rectal y la determinación del PSA. Cuando existe sospecha clínica, los pacientes se someten a una resonancia magnética multiparamétrica y son evaluados por un Comité Uro-Radiológico multidisciplinar, que determina la necesidad de realizar una biopsia y la estrategia diagnóstica más adecuada en cada caso.
En este sentido, la doctora Paula Pelechano, médica adjunta del Servicio de Radiodiagnóstico del IVO, destaca el papel decisivo de la resonancia magnética en el manejo actual de la enfermedad. “La resonancia magnética de próstata se ha convertido en una herramienta imprescindible porque permite evitar biopsias innecesarias y, cuando existe una lesión sospechosa, dirigir la biopsia con mucha mayor precisión”, explica.
Según detalla la especialista, la resonancia no solo mejora el diagnóstico, sino también la planificación terapéutica y el seguimiento posterior. “Hoy el manejo integral del cáncer de próstata empieza con una imagen. La radiología nos permite conocer mejor la extensión del tumor y adaptar el tratamiento a cada paciente”, afirma.
Biopsias más precisas y tratamientos menos agresivos
Los avances tecnológicos han cambiado radicalmente el abordaje diagnóstico del cáncer de próstata en los últimos años. La doctora Ana Calatrava, jefa del Servicio de Anatomía Patológica del IVO, subraya que la biopsia continúa siendo la prueba definitiva para confirmar la enfermedad y conocer su agresividad.
“La valoración conjunta de la biopsia y la resonancia permite escoger la opción terapéutica más adecuada para cada paciente”, señala. Además, el IVO participa actualmente en investigaciones pioneras basadas en microscopía confocal para confirmar la presencia de cáncer de forma inmediata y realizar determinados tratamientos en el mismo acto quirúrgico.
En paralelo, las técnicas quirúrgicas también han evolucionado hacia procedimientos cada vez más precisos y menos invasivos. El doctor Gómez-Ferrer explica que el tratamiento se diseña “a la carta”, teniendo en cuenta la edad del paciente, el estadio del tumor, el PSA y las características individuales de cada caso. “Disponemos de cirugía abierta, laparoscópica y robótica, además de tratamientos focales o braquiterapia. Nuestro objetivo no es solo curar, sino preservar la calidad de vida del paciente”, indica.
El IVO dispone de dos robots quirúrgicos Da Vinci Xi, una tecnología que ha supuesto un importante avance en el tratamiento del cáncer de próstata y que hoy representa el estándar de referencia para muchas prostatectomías radicales. Según explica el doctor Álvaro Gómez-Ferrer, jefe del Servicio de Urología, “la cirugía robótica permite una precisión extraordinaria, minimiza complicaciones y mejora resultados funcionales tan importantes como la continencia urinaria y la potencia sexual”.
Sus beneficios se traducen directamente en una mejor experiencia para el paciente: menor dolor postoperatorio, una recuperación más rápida, estancias hospitalarias más cortas y una reducción significativa de las complicaciones y secuelas asociadas a la intervención.
La tecnología robótica aporta además ventajas técnicas decisivas para el cirujano. El sistema ofrece una visión tridimensional aumentada y de alta definición del campo quirúrgico, elimina el temblor fisiológico y permite movimientos de gran precisión gracias a instrumentos articulados capaces de reproducir maniobras imposibles con la laparoscopia convencional. A ello se suma una mejor ergonomía durante procedimientos complejos y de larga duración.
Todo ello se traduce en intervenciones más precisas y menos invasivas, que favorecen una recuperación funcional más temprana sin comprometer la eficacia oncológica del tratamiento. En definitiva, una combinación de innovación tecnológica y experiencia clínica que contribuye a mejorar tanto los resultados médicos como la calidad de vida de los pacientes.
Radioterapia de alta precisión
La radioterapia constituye otra de las grandes herramientas terapéuticas frente al cáncer de próstata. La doctora Yasmina Murria, médica adjunta del Servicio de Oncología Radioterápica del IVO, explica que hoy existen tratamientos altamente personalizados capaces de adaptarse a cada fase de la enfermedad. “La radioterapia puede emplearse con intención curativa en enfermedad localizada, como tratamiento de rescate tras cirugía o también en enfermedad metastásica para controlar síntomas y frenar la progresión tumoral”, señala.
Entre las técnicas disponibles destacan la radioterapia externa convencional, la radioterapia estereotáctica (SBRT) y la braquiterapia, un procedimiento mínimamente invasivo mediante el cual se coloca la fuente de radiación directamente en el tumor. “Los avances recientes han permitido desarrollar tratamientos de alta precisión guiados por imagen e integrados con técnicas PET-PSMA que permiten delimitar mucho mejor la enfermedad y personalizar la radioterapia”, añade la especialista.
Esta evolución tecnológica no solo ha mejorado la eficacia de los tratamientos, sino también su tolerancia. Los efectos secundarios de la radioterapia suelen ser leves y transitorios y se manifiestan principalmente a nivel urinario (como aumento de la frecuencia miccional, escozor o sensación de urgencia) o intestinal (con molestias rectales o episodios de diarrea). Gracias a la precisión alcanzada por las nuevas técnicas, es posible minimizar el impacto sobre los tejidos sanos y preservar una buena calidad de vida tanto durante el tratamiento como una vez finalizado.
Medicina de precisión
La genética se ha convertido en una de las grandes aliadas para comprender mejor el comportamiento del cáncer de próstata y avanzar hacia tratamientos cada vez más personalizados. El doctor José Antonio López Guerrero, jefe del Laboratorio de Biología Molecular del IVO, destaca que una parte significativa de los casos presenta un componente familiar. “Alrededor del 20% de los diagnósticos se producen en familias con varios antecedentes de la enfermedad, mientras que cerca del 5% responden a formas hereditarias vinculadas a mutaciones genéticas transmitidas entre generaciones”, explica. Conocer estos factores de riesgo, añade, permite establecer estrategias de seguimiento más estrechas y favorecer un diagnóstico más temprano.
“Sabemos que determinados genes como BRCA1, BRCA2, CHEK2, ATM o los asociados al síndrome de Lynch aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de próstata y, además, suelen relacionarse con tumores más agresivos y de aparición más temprana”, señala el especialista.
Sin embargo, el cáncer de próstata es una enfermedad molecularmente muy heterogénea. Esa complejidad biológica supone uno de los principales retos para comprender mejor su evolución y seleccionar el tratamiento más adecuado en cada caso. Precisamente por ello, la medicina de precisión se ha convertido en uno de los grandes objetivos de la investigación actual, al permitir adaptar las decisiones clínicas a las características genéticas y moleculares de cada tumor.
Entre los avances más prometedores figuran la biopsia líquida —a través de análisis de sangre u orina— y los tratamientos dirigidos frente a alteraciones genéticas concretas. “Ya disponemos de fármacos específicos, como los inhibidores PARP para pacientes con mutaciones en genes implicados en la reparación del ADN, y existen numerosos ensayos clínicos en marcha que abrirán nuevas oportunidades terapéuticas en los próximos años”, añade.
En esta línea, el IVO desarrolla el proyecto de investigación SENTINEL, centrado en la identificación de biomarcadores diagnósticos y pronósticos que permitan mejorar el seguimiento de pacientes en vigilancia activa, diferenciar mejor los tumores indolentes de los clínicamente significativos y seguir avanzando hacia una oncología cada vez más personalizada.
Más opciones terapéuticas y mejor calidad de vida
El doctor Miguel Ángel Climent, jefe clínico del Servicio de Oncología Médica del IVO, destaca que los avances terapéuticos han cambiado radicalmente el pronóstico de los pacientes con enfermedad avanzada. “Cuando el tumor está localizado, la cirugía y la radioterapia permiten la curación en la mayoría de los casos. Y cuando existe enfermedad metastásica, hoy disponemos de muchas más opciones terapéuticas que hace apenas una década”, explica.
A ello se suman importantes avances diagnósticos. Técnicas de imagen molecular como el PET-PSMA permiten detectar con mayor precisión la extensión de la enfermedad y optimizar la estrategia terapéutica en pacientes con sospecha de metástasis.
Entre las opciones disponibles figuran los nuevos tratamientos hormonales de última generación, la quimioterapia, radiofármacos como el Radio-223, terapias dirigidas como el lutecio-PSMA y tratamientos específicos frente a alteraciones genéticas determinadas. “Estamos asistiendo a una auténtica transformación del tratamiento del cáncer de próstata gracias al conocimiento molecular del tumor y a la medicina personalizada”, subraya el doctor Miguel Ángel Climent.
Cinco décadas después de su fundación, el Instituto Valenciano de Oncología afronta este desafío reforzando su apuesta por la prevención, la investigación y la innovación tecnológica. Un enfoque multidisciplinar que permite ofrecer diagnósticos cada vez más precisos, tratamientos menos invasivos y mejores expectativas de supervivencia para los miles de hombres que cada año se enfrentan a un cáncer de próstata.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y el director general de Emergencias durante la dana, Martín Moratilla, deberán comparecer el próximo 22 de junio en la comisión de investigación abierta en el Congreso de los Diputados para responder a preguntas acerca de la riada del 29 de octubre de 2024.
Así lo ha decidido este miércoles la mesa de la comisión -el órgano que decide el plan de trabajo y las citaciones- durante una reunión a puerta cerrada.
Según fuentes del Congreso, Bernabé se someterá a las preguntas de los diputados a las 11:00 horas, mientras que Moratilla intervendrá a las 15.30 horas.
La última sesión celebrada por la comisión en el Congreso tuvo lugar el pasado 1 junio cuando los diputados preguntaron al exdirector de Informativos de la televisión pública valenciana À Punt Iván Esteve y al responsable de Ferrocarriles de Valencia, Alfonso Novo.
En su declaración, Esteve aseguró que la dana les cogió "prevenidos" y que estuvieron avisando de la gravedad de la situación que se avecinaba desde cuatro días antes del siniestro.
Por su parte, el director gerente de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) mantuvo que la empresa no recibió "ningún aviso específico" que alertara de la riada, e insistió en que el protocolo se siguió "a rajatabla".