Condenado a 3 años y medio de cárcel el lotero de A Coruña que se quedó con una Primitiva premiada con 4,7 millones de euros
La sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a tres años, seis meses y un día de prisión al lotero coruñés Manuel Reija por quedarse con un boleto de La Primitiva premiado con 4.722.337,75 euros y ocultar a su propietario que había resultado agraciado con el primer premio.
El tribunal lo condena como autor de un delito de estafa agravada, con la atenuante de dilaciones indebidas, y le impone además una inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión relacionada con la actividad de Loterías y Apuestas del Estado durante el tiempo de la condena.
La resolución pone fin a uno de los casos más mediáticos relacionados con premios de lotería en Galicia. Los hechos se remontan al verano de 2012, cuando el legítimo propietario del boleto acudió a la administración del condenado para comprobar varias apuestas. Entre ellas se encontraba una combinación de La Primitiva sellada días antes en una administración del centro comercial Carrefour de A Coruña que había sido premiada con más de 4,7 millones de euros.
Según considera probado la Audiencia, el cliente entregó varios boletos para su comprobación y el terminal informó de que uno de ellos había obtenido un premio de primera categoría. Sin embargo, el lotero le comunicó que ninguno estaba premiado y se quedó con el resguardo ganador. El sistema incluso imprimió un justificante en el que se indicaba expresamente que debía entregarse al cliente al tratarse de un boleto premiado.
Los magistrados concluyen que el acusado creó "una falsa certeza" en la víctima sobre la inexistencia del premio aprovechándose de la confianza que inspira un profesional autorizado de Loterías. Posteriormente volvió a comprobar varias veces el boleto para confirmar la cuantía del premio y comenzó los trámites para intentar cobrarlo.
El tribunal ve probado el engaño
La sentencia descarta la versión mantenida durante años por el acusado, quien aseguró que había encontrado el boleto abandonado en la administración y que actuó siguiendo las indicaciones de Loterías del Estado.
Para la Audiencia, la secuencia de operaciones registradas en los terminales, las comprobaciones realizadas y la coincidencia de las apuestas permitieron reconstruir lo sucedido y concluir que el boleto pertenecía al cliente fallecido identificado durante la investigación policial.
Los jueces sostienen que el condenado "urdió una estrategia de engaño" para hacer creer al apostante que no había obtenido ningún premio y quedarse así con el resguardo. Por ello entienden que los hechos encajan mejor en un delito de estafa que en uno de apropiación indebida, ya que el elemento esencial de la conducta fue precisamente el engaño.
La sala recuerda además que el boleto premiado era un título al portador y que desde el momento del sorteo tenía un valor económico cierto, por lo que ocultar su existencia al propietario provocó directamente el perjuicio patrimonial que exige el delito de estafa.
Devolverá los 4,7 millones
En materia de responsabilidad civil, la Audiencia condena al lotero y a la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) a abonar conjunta y solidariamente los 4.722.337,75 euros correspondientes al premio.
No obstante, el dinero no será entregado directamente a la viuda ni a la hija del fallecido. El tribunal determina que, una vez reconocida la titularidad del boleto, el premio debe incorporarse a la herencia del propietario y repartirse conforme a las disposiciones testamentarias que correspondan.
La compañía aseguradora AXA, que también figuraba en el procedimiento, ha sido absuelta de cualquier responsabilidad civil al entender la sala que la actuación delictiva no estaba cubierta por la póliza suscrita con la SELAE.
Absolución para el hermano del lotero
La sentencia también absuelve al hermano del condenado, quien en el momento de los hechos era delegado provincial de Loterías en A Coruña y estaba acusado de encubrimiento y blanqueo de capitales.
Los magistrados consideran que no existe prueba suficiente de que conociera el origen ilícito del boleto o participara en una supuesta maniobra para cobrar el premio. La Audiencia destaca que desde el primer momento comunicó la incidencia a otros responsables de Loterías, informó a la SELAE y entregó el resguardo a la entidad estatal, perdiendo cualquier control sobre él.
"La hipótesis de una confabulación previa entre ambos hermanos no ha quedado acreditada", concluye el tribunal, que aprecia la existencia de dudas razonables sobre cualquier participación del exdelegado en la trama.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.


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