Reading view

Collejas para Lamine Yamal y para Nico Williams en el entrenamiento de España

Nico Williams y Lamine Yamal «sufrieron» el pasillo y las collejas de sus compañeros cuando saltaron al campo de entrenamiento del Baylor College de Chattanooga. Los dos extremos de la Roja entrenaron con sus compañeros después de no haber viajado a Puebla para disputar el último amistoso antes del Mundial contra Perú. Para Nico era el primer entrenamiento con el grupo desde que España se concentró en Las Rozas el pasado 30 de mayo. De la Fuente ya advirtió de que todos los jugadores estarían disponibles para el comienzo del campeonato el próximo lunes día 15 contra Cabo Verde siempre que no hubiera ningún contratiempo. Y tanto Lamine como Nico se integraron en el entrenamiento del grupo con total normalidad. No lo hizo Víctor Muñoz, otro de los extremos del equipo, que se quedó trabajando aparte. El jugador de Osasuna no se ha entrenado aún con el grupo, que sigue mostrando el mismo ambiente positivo de otras ocasiones. Las sonrisas y las bromas son la norma en los rondos con los que la selección comienza todos sus entrenamientos.

Los dos han tenido una temporada complicada por culpa de las lesiones. En los dos casos, primero por una pubalgia y después por problemas musculares que hicieron dudar, incluso, de que Nico pudiera llegar a tiempo de jugar el Mundial. Pero De la Fuente no tuvo ninguna duda de la convocatoria del jugador del Athletic y Nico, igual que Lamine, está preparado ya para participar en el campeonato desde el primer día.

© AP

Spain WCup Soccer
  •  

Así es el refugio de España en Chattanooga durante el Mundial

«No hay atajo para la grandeza. Se construye con sacrificio y se sostiene con corazón», dice el mural que adorna una de las paredes del gimnasio donde se entrena la selección española en Chattanooga. Las instalaciones del Baylor School de Chattanooga se han personalizado para que España se sienta como en casa.

Un coche del sheriff del Condado de Hamilton vigila la zona para cuidar de la seguridad de los futbolistas españoles. Una manera, también, de que nadie se olvide de dónde está. Pero en el interior, la zona deportiva, es un trozo de España entre los bosques de Tennessee. Una ardilla rumia su botín ajena al paso de los periodistas y del personal de la Federación Española. España está en su casa y ella, también. Aunque la selección ha decidido separar la zona de trabajo y el alojamiento, en un céntrico hotel de la ciudad, también custodiado con fuertes medidas de seguridad.

Canchas de tenis, piscinas, zona de trabajo para los técnicos y césped, mucho césped porque el balón sigue estando en el centro de todo para la selección campeona de Europa. Aquí, en el Baylor School, tendrá su lugar de entrenamiento durante toda la primera fase. Después llegará el momento de convertirse en nómadas, con la primera parada en Los Ángeles o en Miami, dependiendo de si la Roja es primera o segunda de grupo en la primera fase.

Hasta entonces, el Baylor School arropa a España, con sus ardillas y sus mensajes. En otra de las paredes del lugar donde se instalan las camillas para los fisios, una foto enorme de María, la niña enferma de cáncer que se convirtió en un miembro más del equipo durante la celebración de la Eurocopa. María llegó a tener una relación cercana con varios de los integrantes de aquel equipo. Algunos que ya no están, como Morata, y otros que permanecen, como Baena, que lamentó profunda y públicamente el fallecimiento de su pequeña amiga antes de disputar la final de la Copa del Rey con el Atlético de Madrid.

En la foto, el protagonismo y el color son sólo para María y para las banderas de España. Los jugadores de la selección permanecen en un segundo plano en blanco y negro. «El trabajo de todos, desde que se conoció la sede de Atlanta, y para ello hicimos una prospección en marzo, fue hacerlo acogedor, poner fotos que llegasen al corazón. Son imágenes que se verán todos los días, que nos emocionan. Sé lo importante que fue María, yo también tuve la suerte de conocerla, y sabemos la fuerza que nos dará María», explica Aitor Karanka, el director deportivo de la selección.

«Lo primero que se busca es lo mejor para los jugadores, el entrenamiento, la recuperación y el ocio. En el hotel también hay zonas de ocio y de recuperación, según lo que vayan necesitando. También hay campo de golf, que algunos le dan. Vamos a pasar mucho tiempo juntos», añade.

Una de las claves de la selección es el buen ambiente que hay dentro del grupo, hasta convertirlo en una familia. Luis de la Fuente siempre insiste en que para ganarse un puesto en la Roja tienen que ser buenos futbolistas, pero sobre todo, buenas personas. Y eso significa que los jugadores se integren en el grupo y que los egos no estén por encima del colectivo.

Por eso Karanka habla de «la naturalidad», como el elemento que más le ha llamado la atención en la temporada que lleva trabajando en la Federación desde su regreso en septiembre. «En casi un año que llevo veo lo que vi desde fuera. En la Eurocopa estaba como observador de la UEFA y lo que sucede en el campo es un reflejo de lo que pasa fuera. Los chicos son espectaculares y Luis [De la Fuente], a su manera, también muestra esa naturalidad», reconoce Karanka. «El éxito de esta selección es afrontar todo con naturalidad, incluso ser favoritos sin problemas», dice. España ya se prepara para volver a ser grande. Sin atajos.

© EFE

España instala su base de entrenamiento en Chattanooga
  •  

España, tres Mundiales sin superar un cruce

España tiene en el recuerdo el gol de Iniesta, el beso de Casillas a Sara Carbonero, la celebración del Mundial de Sudáfrica. Pero desde entonces, la Roja no ha superado ninguna eliminatoria en los Mundiales. Cayó en la fase de grupos en 2014 y en octavos de final y por penaltis en las dos siguientes Copas del mundo,en Rusia y en Qatar. Tres fracasos con tres seleccionadores distintos.

Pero las cosas cambian y la selección, también. En 2014 España quiso combatir en el Mundial con el recuerdo de la selección campeona de todo, pero varios de sus jugadores más significativos habían dejado ya de estar en su mejor momento. Carles Puyol ya no estaba, Xavi abandonó la selección después de ese torneo y David Villa se marchó a jugar a Australia como escala antes de llegar a Estados Unidos.

En 2018 el terremoto lo provocó el presidente de la Federación, Luis Rubiales. Si cuando España ganó el Mundial femenino esperó a la entrega de trofeos para estropear la fiesta, cinco años antes, en Rusia, la impaciencia le pudo y se hizo protagonista antes del comienzo del torneo al destituir a Julen Lopetegui dos días antes del comienzo del Mundial. Le tocó a Fernando Hierro gestionar un equipo que él no había elegido e improvisar un grupo de ayudantes para competir en la Copa del Mundo. La aventura acabó en los penaltis y en octavos de final, como una premonición de lo que sucedería cuatro años después. Aquel fue el partido de los más de 1.000 pases. 1.114 dio España, con un 79 por ciento de posesión para nada. Aquel fue el último partido con España de Iniesta, que no había alargado su carrera internacional para eso. «Me veo obligado a llegar a Qatar con la barba blanca», aseguró el entonces heredero del brazalete de capitán de la selección. Sergio no llegó a Qatar y el destino de España no cambió.

La Roja cayó con Marruecos en los octavos de final y en los penaltis. Otra vez, como cuando pesaba sobre la selección la maldición de no pasar de cuartos, como sucedió en 1986, 2002, pero una ronda antes. Luis Enrique metió en el campo a Sarabia cuando quedaban dos minutos para el final, estuvo a punto de marcar antes de llegar a los penaltis y después falló el suyo en la tanda.

La diferencia ahora es que España llega como campeona de Europa –también lo era en 2014–, pero la mayoría de los jugadores importantes son jóvenes y algunos de ellos están por pleno derecho entre los mejores del mundo en su puesto, como Rodri, Pedri y Lamine Yamal.

España se mira en el espejo de aquella selección que ganó todo entre 2008 y 2012. Aunque De la Fuente no quiera hacer comparaciones. «Son las dos muy buenas, no puedo decir cuál es mejor porque me parecen dos superselecciones. Tenemos la asignatura pendiente de ganar un Mundial, como hizo la selección del triplete. Estamos preparados para ello», reconoce el seleccionador.

Pero en algo sí encuentra coincidencias De la Fuente. «Creo sobre todo en la similitud en el aspecto de la convivencia, en el compromiso. He hablado mucho con Vicente [Del Bosque] de esos detalles y cuando me cuenta cosas de convivencia casi las traslado a la actualidad. Esos detalles los traslado mucho, pero en juego somos dos selecciones diferentes», advierte De la Fuente.

Aquella selección se rompió después de los enfrentamientos entre el Real Madrid de Mourinho y el Barcelona de Guardiola. No resistió los choques más que deportivos entre los dos grandes. Esta temporada hubo un amago de enfrentamiento entre Carvajal y Lamine Yamal, pero Carvajal ya no está. Por el camino, en los dos años que han pasado desde la Eurocopa, España ha perdido a dos de sus capitanes, Morata y Carvajal, además de a uno de sus centrales, Robin Le Normand, que no ha encontrado en el Atlético la estabilidad que tenía en la Real Sociedad.

De la Fuente lleva trece años en la Federación Española, ha pasado por todas las categorías entre la sub’19 y la absoluta y en todas ha ganado el título europeo. En su única aventura a nivel mundial, como seleccionador olímpico, se quedó con la plata en los Juegos de Tokio en 2021. Ahora se estrena en una Copa del Mundo, con la ilusión de un debutante. «Feliz, emocionado, contento. Voy a vivir un hito histórico, voy a vivir la ilusión de cualquier entrenador, yo además como seleccionador de mi país. Estoy feliz porque veo a un grupo de trabajo con una enorme emoción e ilusión, y soy feliz viendo a la gente que me rodea feliz», añade.

Para España, el reto es conseguir su segunda estrella, igualar a Francia y a Uruguay en el palmarés de la Copa del Mundo y dejar a Inglaterra como única selección con un título mundial. La Roja es la última selección que se ha unido al club de las campeonas del mundo. Desde 2010, todas las ganadoras del Mundial ya lo habían conseguido antes: Alemania, Francia y Argentina. Y le añadiría otro reto al siguiente Mundial, el de 2030, en el que España ejerce de anfitriona junto a Portugal y Marruecos, el de ganar dos Mundiales consecutivos, algo que desde Chile‘62, cuando Brasil consiguió su segundo título, nadie ha logrado. Y antes sólo lo había hecho Italia en 1934 y 1938.

Pero para eso antes hay que ganar el primero. Para el que quiera recurrir a las supersticiones, tiene algunas a las que agarrarse. En 2010 Sudáfrica y México disputaron el partido inaugural, igual que ahora, aunque son los mexicanos los que ejercen de locales. Y como entonces, Bielsa se cruza en el camino de España en el último partido de la primera fase. En aquel momento con Chile; ahora, con Uruguay. Incluso en 2010 algunos de los mejores jugadores de España, como Iniesta y Fernando Torres, no llegaban en plenitud física, aunque fueron decisivos en el gol de Andrés en la final. Ahora son Lamine y Nico Williams los que tienen problemas, pero De la Fuente espera que estén preparados. El Mundial espera.

© EFE

Entrenamiento de la selección en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas
  •  
❌