El "complejo" fuego de Villanueva de los Castillejos arrasa ya 3.600 hectáreas
La temporada de riesgo máximo de incendios forestales, que se activó el pasado 1 de junio, ha comenzado de forma especialmente complicada en Andalucía, donde se han registrado varios fuegos en los últimos días, uno de ellos, en el municipio onubense de Villanueva de los Castillejos, de «especial complejidad», que ha obligado a desalojar a cientos de personas y que afecta ya a miles de hectáreas.
La situación de este incendio forestal se ha complicado este martes hasta el punto de que la Junta de Andalucía ha elevado a nivel 2 la situación operativa del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía (Plan Infoca) y ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha explicado que, tras una mañana con una evolución favorable en la que apenas quedaban puntos calientes y ningún frente activo, las fuertes rachas de viento registradas durante la tarde han reactivado con intensidad varios focos del incendio. Esta situación ha llevado a las autoridades a pedir la incorporación inmediata de la UME, que aportará maquinaria pesada, autobombas, vehículos nodriza y especialistas en fuego técnico y quemas ensanchadas para reforzar las labores de extinción durante la noche.
Sanz ha calificado la situación de "compleja" y ha advertido de que el principal temor de los técnicos es el cambio de viento previsto para este miércoles. Según ha señalado, el riesgo reside en que el viento pase de componente noroeste a sureste, lo que podría provocar que zonas que actualmente actúan como cola del incendio se conviertan en cabeza del fuego y favorezcan una nueva expansión. Además, ha indicado que este martes se han registrado rachas superiores a los 40 kilómetros por hora, más intensas incluso de lo que contemplaban las previsiones meteorológicas.
El consejero ha detallado que las reactivaciones más importantes se han producido en el flanco izquierdo, tanto en la cola como en la cabeza del incendio, y que también se ha detectado un elevado potencial de propagación hacia el norte. Por ello, los mandos de extinción centran ahora sus esfuerzos en aprovechar las horas nocturnas para consolidar el perímetro y adelantarse al cambio de viento previsto para las próximas horas.
Hasta la tarde de este martes, el incendio declarado el pasado lunes había afectado ya a más de 3.600 hectáreas. Inicialmente, la Junta había activado la fase de emergencia, situación operativa 1, del Plan Infoca, pero la evolución desfavorable del fuego ha obligado posteriormente a elevar el nivel de emergencia. De las 352 personas desalojadas por el incendio, 234 han podido regresar a sus viviendas, aunque otras 96 han tenido que ser evacuadas de fincas y de una urbanización de Gibraleón, además de zonas de San Bartolomé de la Torre. Asimismo, la carretera N-431 ha permanecido cortada durante aproximadamente una hora en ambos sentidos entre el cruce de Los Cazadores y la entrada a Gibraleón, en las inmediaciones del puente sobre el río Odiel.
Críticas de la izquierda
Por su parte, el PSOE-A, Adelante Andalucía e IU han reclamado más medios para el Infoca y han coincidido en criticar que la Junta «no está poniendo los recursos suficientes» en lo que calificaron como «la campaña más caótica de cuantas se recuerdan en la gestión del Infoca». Los incendios, han afirmado, «no pueden esperar a que Moreno Bonilla reaccione».
La secretaria general de los socialistas, María Jesús Montero, ha mostrado además su «preocupación» por la evolución del incendio en la provincia de Huelva y ha aseverado que los montes y pueblos andaluces «necesitan una respuesta a la altura de las circunstancias, apoyando a los profesionales del Infoca, que trabajan en primera línea, dejándose la piel». Por lo que ha reclamado «todos los recursos humanos y materiales necesarios para hacer frente a esta emergencia».



