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Descubren cómo un fármaco para la obesidad reduce la depresión en modelos animales

Los GLP-1, la familia de fármacos que ha revolucionado el tratamiento de la obesidad y la diabetes, vuelven a ofrecer una sorpresa científica: podrían modular el estado de ánimo a través del microbioma intestinal. Un nuevo estudio de la Universidad del Sudeste (China), publicado en Cell Host & Microbe, demuestra en modelos animales que la liraglutida -comercializada como Victoza y Saxenda- reduce conductas depresivas en ratones gracias a cambios específicos en su flora intestinal.

El hallazgo es relevante porque, en los últimos años, miles de pacientes que utilizan agonistas del GLP-1 han reportado mejoras subjetivas en su bienestar emocional. Sin embargo, los datos clínicos eran contradictorios: algunos estudios sugerían un posible efecto antidepresivo, mientras que otros alertaban de un incremento de ansiedad o síntomas depresivos. Hasta ahora, la hipótesis dominante era que estos fármacos actuaban directamente sobre los receptores del GLP-1 en el cerebro.

El equipo dirigido por Yonggui Yuan y Bing Han ha demostrado que podría no se así. Cuando administraron liraglutida a ratones sometidos a estrés, comprobaron que el fármaco se acumulaba principalmente en el intestino, no en el cerebro, lo que ya apuntaba a un mecanismo alternativo. Aun así, los animales mostraban menos conductas depresivas en las pruebas de comportamiento estándar.

Para confirmar que el efecto no dependía de los receptores cerebrales del GLP-1, los investigadores utilizaron ratones modificados genéticamente para inactivar esos receptores. El resultado fue que la liraglutida seguía ejerciendo un efecto antidepresivo, lo que descartaba la vía clásica y reforzaba la idea de un mediador externo.

La mediación de microbioma

Ese mediador era el microbioma. Cuando los científicos eliminaron la flora intestinal de los ratones mediante antibióticos de amplio espectro, el efecto antidepresivo desapareció por completo. La pista era clara: sin microbiota, no había mejora emocional.

El siguiente paso fue identificar qué microorganismos estaban implicados. El análisis fecal reveló que la especie que más aumentaba tras la administración de liraglutida era Lactobacillus delbrueckii, una bacteria conocida por producir diacilglicerol, precursor del endocannabinoide 2-AG. Este compuesto, presente también en humanos, ayuda a normalizar la hiperactivación de las regiones cerebrales relacionadas con el estrés, un mecanismo clave en la depresión.

“Observamos que la abundancia de L. delbrueckii se correlacionaba directamente con la mejora del comportamiento”, explica la investigadora Honghong Yao, según recoge Ep. Es decir, que cuanto más crecía esta bacteria, mayor era el efecto antidepresivo.

El estudio abre una vía completamente nueva para entender la relación entre metabolismo, microbioma y salud mental. En los últimos años, la llamada "conexión intestino-cerebro" ha ganado peso científico, con evidencias de que ciertas bacterias influyen en neurotransmisores como la serotonina, el GABA o los endocannabinoides. Este trabajo añade una pieza más al puzzle: los fármacos metabólicos podrían modular el estado de ánimo a través de cambios microbianos inducidos en el intestino.

Pacientes con depresión y obesidad

Los autores señalan posibles aplicaciones clínicas: pacientes con obesidad o diabetes que también padecen depresión podrían beneficiarse doblemente de los GLP-1; y, a la inversa, la depresión podría abordarse mediante probióticos dirigidos a estimular especies como L. delbrueckii. De hecho, varios ensayos en humanos ya exploran el uso de probióticos como coadyuvantes en trastornos del ánimo, aunque los resultados aún son preliminares.

Aun así, el estudio tiene limitaciones importantes. Se realizó exclusivamente en ratones machos, y la depresión presenta diferencias biológicas y hormonales entre sexos. Además, los efectos observados en animales no siempre se replican en humanos. Los investigadores subrayan que será necesario comprobar si el mismo mecanismo se produce en personas y si la manipulación del microbioma puede potenciar o modular los efectos de los GLP-1.

El interés científico es evidente, dado que los GLP-1 ya han demostrado beneficios más allá del peso, como la reducción del riesgo cardiovascular, la mejora de la apnea del sueño o la disminución de la inflamación hepática. Ahora, este estudio sugiere que su impacto podría extenderse también a la salud mental, un campo donde la necesidad de nuevas terapias es urgente.

© Hartford Healthcare

Ozempic es el fármaco más conocido de los pertenecientes a la familia de los GLP1
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El comité de huelga acusa a Mónica García de mentir y de bloquear la negociación del Estatuto Marco

El comité de huelga medico ha estallado contra el Ministerio de Sanidad tras recibir este miércoles una nueva carta del departamento que dirige Mónica García. Lejos de acercar posiciones, el documento ha encendido aún más los ánimos de las organizaciones convocantes -CESM, SMA, MC, Amyts, SME y O’mega-, que acusan al ministerio de difundir afirmaciones falsas, tendenciosas y orientadas a culpar a los facultativos del bloqueo de la negociación del Estatuto Marco. Los sindicatos sostienen que Sanidad no solo no ha mostrado voluntad real de diálogo, sino que ha intentado confundir a la opinión pública mientras retiraba propuestas como represalia.

Según el comité, ni la ministra ni sus representantes han demostrado en ningún momento confianza en la negociación como vía de solución. Al contrario, denuncian que Sanidad ha presentado soluciones jurídicamente inviables y ha difundido mensajes inexactos para responsabilizar a los médicos del conflicto. La carta, afirman, es un nuevo intento de trasladar a los facultativos la culpa de un proceso que el propio ministerio ha sido incapaz de conducir.

Sanidad sostiene que el Anteproyecto de Ley de Estatuto Marco (Aplem) "recoge prácticamente todas las reivindicaciones del colectivo, salvo las que exceden sus competencias o son inviables jurídicamente". El comité lo desmiente de forma tajante: esto es sencillamente falso. Los sindicatos aseguran que el ministerio ha utilizado este argumento como escudo político, no como una explicación técnica.

Por otro lado está la negativa del Gobierno a crear un estatuto propio de la profesión médica y facultativa. Sanidad afirma que sería discriminatorio respecto al resto de profesionales. Los facultativos replican que lo verdaderamente discriminatorio es obligarles a realizar horas extra obligatorias pagadas por debajo de la hora ordinaria. Además, recuerdan que el propio ministerio ha admitido que su rechazo no responde a razones jurídicas, sino a una decisión política.

Mesas, clasificación, jornada y jubilación: todas las mentiras de García

Tampoco aceptan la versión de Sanidad sobre la creación de una mesa de negociación específica para el colectivo. El ministerio sostiene que depende de las comunidades autónomas, pero los sindicatos médicos lo niegan: para que existan mesas autonómicas propias es imprescindible modificar legislación básica estatal y contar con el aval de la Mesa General de Negociación, competencias que recaen exclusivamente en el ministerio. Y aunque las autonomías puedan avanzar en mejoras, eso no exime a Sanidad de asumir su responsabilidad en el ámbito estatal.

Otro punto crítico es la clasificación profesional. Los sindicatos denuncian que el ministerio se ha negado a modificarla en los términos propuestos, pese a que es una materia de su exclusiva competencia. Y añaden que la negativa no responde a criterios técnicos, sino al temor del Gobierno a incomodar a otros colectivos.

En materia de jornada laboral, el comité de huelga recuerda que Sanidad se ha negado a fijar la jornada máxima obligatoria en 35 horas semanales y a establecer retribuciones mínimas para la hora de guardia. El ministerio llegó a plantear una mejora parcial -una jornada máxima de 42 horas en promedio bimestral-pero la retiró como represalia al no lograrse un acuerdo global.

Los sindicatos también califican de "ridícula" la afirmación de Sanidad de que sus peticiones podrían perjudicar a los propios médicos. Según explican, el ministerio se basa en un "ejemplo pueril" de distribución de jornada para justificar un argumento que consideran insostenible.

El comité de huelga rechaza igualmente que haya roto la negociación. Una solución, recuerdan, solo es viable cuando ambas partes la consideran como tal, no cuando una de ellas lo decide unilateralmente. Y acusan al ministerio de intentar escudarse en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) para eludir su responsabilidad negociadora.

Respecto a la jubilación, denuncian una tergiversación deliberada: su petición de coeficientes correctores se basa en el exceso de jornada estructural que soporta el colectivo. Sanidad, sin embargo, recurre al eslogan "hora trabajada, hora computada"-que la propia ministra defendía en la oposición- para desestimar la propuesta.

El comunicado concluye señalando que la carta de Sanidad es un intento más de desviar responsabilidades. Por ello, los sindicatos exigen que el Gobierno nombre interlocutores con capacidad real para coordinar a los ministerios implicados y alcanzar acuerdos que desbloqueen la situación.

© PHOTOGRAPHERS

Manifestación Médicos
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Las autonomías rechazan votar el Estatuto Marco y el pleno del Interterritorial termina sin acuerdos

El pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns), convocado por el Ministerio de Sanidad para abordar la reforma del Estatuto Marco y la huelga médica estatal, ha terminado en un choque frontal que evidencia el aislamiento político de Mónica García. Todas las autonomías (excepto Cataluña) se han negado a votar los puntos del orden del día y el encuentro ha concluído sin un solo acuerdo, un desenlace más que probable teniendo en cuenta que la ministra lleva meses enrocada en su cerrazón.

El Ministerio había llegado al pleno con una "batería de propuestas y recomendaciones dirigidas a responder a las reivindicaciones del colectivo médico", según defendian, pero elaboradas a sus espaldas.

Por ello, las autonomías -de todos los colores políticos- han rechazado avalarlas porque no cuentan con el respaldo de los propios médicos, ni con el consenso sindical, ni con el apoyo técnico de los servicios de salud autonómicos. En otras palabras: las CCAA se han negado a firmar un acuerdo que nacería muerto.

El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, que ha actuado como portavoz de las autonomías presentes, ha sido contundente: "Hoy se ha perdido una oportunidad". Según ha explicado a la salida de la reunión, las comunidades han acudido al pleno "unidas para defender a los pacientes, a los profesionales y al Sistema Nacional de Salud", pero se han encontrado con un Ministerio "que no ha sabido llegar a un acuerdo para reformar el Estatuto Marco".

Martínez ha subrayado que la falta de avances es "responsabilidad y competencia exclusiva" de Mónica García, que "nuevamente no ha escuchado y no cuenta con el apoyo ni de los profesionales, ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas".

Un "pacto de Estado" para afrontar la huelga médica

La consejera madrileña, Fátima Matute, ha sido aún más explícita, denucniando la "soledad" de una ministra "que no escucha" y que “está retorciendo una realidad en la que solo vive ella". También ha reclamado un "pacto de Estado" para afrontar "la peor huelga médica de la historia" yjha acusado a García de provocar "listas de espera disparadas, más presión asistencial y más desconcierto".

Matute ha descrito a la ministra como "un caballo de Troya que está reventando el sistema" y ha denunciado que el anteproyecto del Estatuto Marco se aprobó en el Consejo de Ministros "con nocturnidad y alevosía", sin consenso con médicos ni autonomías.

El punto clave del pleno -y el que explica su fracaso- es que las comunidades no estaban dispuestas a respaldar un documento que no cuenta con el apoyo del colectivo médico, que mantiene convocada su quinta semana de huelga entre el 15 y el 19 de junio.

Las autonomías consideran que el Ministerio pretendía que asumieran compromisos que no les corresponden, porque la reforma del Estatuto Marco es una norma básica estatal cuya modificación depende exclusivamente de Sanidad. Y recuerdan que los médicos, CESM y los sindicatos generalistas han rechazado el texto aprobado por el Gobierno.

Por su parte, la ministra de Sanidad, que sigue defendiendo que su departamemto ha hecho todo lo que estaba en su mano para mejorar las condiciones de todas las categorías sanitarias, compareció tras la reunión visiblemente molesta. "Las comunidades autónomas han decidido rechazar comprometerse con estas reivindicaciones que solucionarían el conflicto”, afirmó. Según García, "hoy las comunidades autónomas podían haber desbloqueado el conflicto asumiendo su parte de las competencias (…) y han decidido mirar para otro lado".

El mensaje sigue la senda elegida por la ministra de tratar de trasladar la responsabilidad de las protestas y las huelgas a las autonomías, pero la lectura política del resto de consejeros fue radicalmente distinta: el Ministerio llegó sin apoyos, sin consenso y sin un texto viable.

© EFE

Reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS),
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