De 2 millones de euros: las 5 joyas con las que Mar Saura ha firmado el look que ha paralizado Madrid
Hay mujeres que da igual lo que se pongan, todo les queda bien y una de ellas es Mar Saura. La modelo nos tiene siempre pendientes a su cuenta de Instagram, donde lejos de las cámaras, los focos y las pasarelas, nos comprarte sus mejores looks para el día a día, que no dudamos en copiarle en cuanto tenemos ocasión.
Podríamos definir el look de Mar como minimalista mediterráneo, con algunos toques de tendencia con los que pasa de un estilismo básico a uno del que no puedes apartar la mirada. Uno de sus trucos para conseguir esto es usar accesorios, ya sea un sombrero, unos guantes, un cuello y, por supuesto, las joyas. Estas se han convertido en un imprescindible en todos sus conjuntos. Como modelo, es totalmente consciente del poder de un collar bien colocado, el largo y color de los pendientes e incluso dónde poner los anillos, porque sí, su colocación es importante.
Si ya lleva joyería en sus looks de diario, por supuesto que también recurre a ella cuando va a una alfombra roja, llevando piezas con las que solo podemos soñar. Ejemplo de ello es el collar vintage de Joyas Jardinero que combinaba a la perfección con el vestido de encaje firmado por AADNEVIK que llevo a la premier de Madrid de El diablo viste de Prada 2 y, anoche, lo volvió a hacer.
El millonario estilismo de Mar Saura vale su peso en joyas
Mar Saura estaba espectacular con un impresionante diseño de Nué Studio, el modelo Diana, que pertenece a la colección primavera-verano 2026 de la firma. Su corte midi asimétrico con fruncidos en el lateral da ese efecto 'tipazo' que nos encanta, mientras que el escote con sujetador de cristal artesanal a contraste le dan el factor lujo a la prenda, que podemos encontrar por 1.290 euros.
Si bien el vestido ya hablaba por sí solo, lo más increíble de todo el estilismo eran las joyas: 5 piezas que juntas sumaban 2 millones de euros. Este conjunto millonario estaba creado a base de oro amarillo, diamantes y esmeraldas, que pusieron el toque de color al conjunto tan sobrio.
Las joyas que llevó anoche sumaban esmeraldas, diamantes talla baguette y un solitario en talla corazón. Collar, dos anillos, pendientes y pulsera rígida —todos en oro, amarillo o blanco según la pieza— conformaban un universo joyero de una coherencia difícil de obviar. La esmeralda de 1,70 quilates del anillo central era, sin duda, la protagonista de todo el look.
De nuevo, Mar Saura demuestra la importancia de un buen accesorio —en este caso, de unas buenas joyas— para elevar cualquier estilismo. En este caso, la joyería fue el elemento principal de todo, ya que las llevó al 140º aniversario de Durán Joyeros, en el hotel Ritz de Madrid, donde nadie se fijaba si llevabas Chanel, Isabel Sanchís o Prada, sino de los quilates de los diamantes o el tamaño de los zafiros o esmeraldas. Una noche homenaje a la alta joyería con la que la modelo paralizó la capital.







