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La jueza libra de la cárcel a los activistas climáticos que echaron pintura al Congreso

La jueza libra de la cárcel a los activistas climáticos que echaron pintura al Congreso

La sentencia onsidera que hubo un delito de daños al patrimonio histórico, pero la jueza absuelve a cinco acusados e impone una multa económica a otros cuatro, un castigo muy inferior al solicitado por la Fiscalía

La Fiscalía busca un escarmiento en el primer juicio a activistas climáticos en el que pide cárcel

Los nueve activistas climáticos acusados de un delito contra el patrimonio histórico por arrojar pintura al edificio del Congreso de los Diputados en marzo de 2023 han evitado la cárcel que les pedía el fiscal. De hecho, cinco de los acusados han sido absueltos y los otros cuatros han recibido una pena de 12 meses de multa a razón de cuatro euros diarios, según recoge la sentencia, todavía recurrible, a la que ha tenido acceso elDiario.es

El fiscal pidió para los nueve sin distinción 21 meses de cárcel a modo de escarmiento: para que “no se vuelva” a repetir, dijo en la vista oral. Sin embargo, cinco de los procesados ni siquiera habían lanzado la pintura al agua sobre la fachada por lo que la jueza los ha librado de toda responsabilidad.

Aunque las acciones fueron reivindicadas por grupos como Futuro Vegetal, Rebelión Científica o Extinction Rebellion, la jueza indica en la sentencia que no hay pruebas de que esas personas pertenezcan a esos colectivos y que ni siquiera se les preguntó por ello durante el juicio.

Los cuatro activistas que reconocieron haber lanzado la pintura deberán además indemnizar al Congreso con unos 5.800 euros a repartir entre ellos. Los nueve ya habían aportado de forma preventiva y solidaria un cantidad para cubrir los gastos de limpieza del edificio.

La jueza ha considerado imponer la menor pena que “en todo caso considera proporcional a la gravedad de los hechos y que se impone en su mínimo legal al no concurrir circunstancias que justifiquen la mayor antijuricidad de la conducta. Así, los acusados emplearon una pintura diluida en agua para no causar tanto daño”, dice.

Ademas, “los acusados carecen de antecedentes penales por lo que no resulta pertinente en el presente caso imponer la pena más grave de prisión” que la acusación pretendía mostrar como aviso para frenar actuaciones similares en el futuro.

Sobre los cinco activistas que no lanzaron líquido, la sentencia observa que “no queda acreditado que realizasen actos esenciales para la consecución del propósito común, es decir, la causación de daños, sin que la actuación conjunta en el plano reivindicativo sea trasladable al plano típico de los daños. En consecuencia, procede su absolución”.

Tanto los policías como el fiscal trataron de argumentar que todos los acusados eran parte de un operativo en el que cada uno tenía una misión para un objetivo común. Incluso llegarona decir que una de las acusadas que habló con un agente estaba siriviendo de “maniobara de distracción”.

La magistrada Blanca María Saiz zanja: “Se limitaron a estar por un breve periodo de tiempo”.

Sobre los cuatro condenados a multa, la sentencia subraya que “aceptaron el riesgo que suponía lanzar pintura roja en el Congreso, siendo además el color rojo, especialmente llamativo y fuerte”. También indica que la libertad de expresión no ampara esta acción y que los medios utilizados excedieron los límites de ese derecho.

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Comienza el Mundial de fútbol más caluroso que lava la cara a los petrodólares detrás del cambio climático

Comienza el Mundial de fútbol más caluroso que lava la cara a los petrodólares detrás del cambio climático

El torneo se disputa bajo la amenaza de temperaturas altas extremas mientras la FIFA hace de la petrolera saudí Aramco su principal patrocinador del que obtiene cientos de millones de dólares

Ciclistas achicharrados o fútbol 'a la parrilla': “Los aficionados deberían hacer ya lobby para mitigar el cambio climático”

Este jueves comienza el Mundial de fútbol en Norteamérica. Un torneo sobre el que caerá un calor peligroso para los jugadores, pero también para los aficionados que acudan a los estadios. Un evento organizado por la FIFA cuyo patrocinio principal proviene de los petrodólares responsables del cambio climático detrás de esas temperaturas extremas.

“No se trata de tiempo caluroso, sino que el calor, la humedad, la radiación solar y el viento combinados conllevan un gran estrés para los deportistas y fans”, cuentan fuentes de la Convención de la ONU para el Cambio Climático (CMNUCC). Este “calor extremo” va a ser “parte del campeonato: en las canchas, las gradas y las ciudades anfitrionas”, rematan.

Uno de los efectos más directos del cambio climático causado por los humanos es el incremento generalizado de las temperaturas. Más calor intenso en el planeta. En EEUU, México y Canadá, en junio y julio, 14 de las 16 sedes del Mundial de fútbol superan ya valores de temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT en inglés) de 28 °C durante las tardes.

Y se espera que 26 partidos tengan lugar en condiciones de WBGT de, al menos, 26ºC. De hecho, más de la mitad padecerán niveles de calor perjudicial, según los informes de los científicos del World Weather Attribution y Cimate Central.

Calor severo y Copa del Mundo de fútbol 2026

Para el próximo Mundial, en 14 de las 16 sedes anfitrionas, se superarán valores de WBGT de 28 °C más de la mitad del tiempo durante las tardes, según la media del registro de los últimos 20 años

Vancouver

Ottawa

19,6

Seattle

Toronto

Boston

23,3

24,6

Washington

26,5

26,6

21,9

Nueva

York

Atlanta

23,7

27,4

Dallas

Los Ángeles

29,4

Monterrey

28,5

28,4

Miami

25,5

Guadalajara

19,1

Ciudad

de México

WBGT es el índice que mide el estrés térmico sobre el cuerpo humano combinando temperatura, humedad, radiación solar y viento.

FUENTE: DONAL MULLAN ET AL.

Calor severo y Copa del Mundo

de fútbol 2026

Para el próximo Mundial, en 14 de las 16 sedes anfitrionas, se superarán valores de WBGT de 28 °C más de la mitad del tiempo durante las tardes, según la media del registro de los últimos 20 años

Vancouver

Ottawa

19,6

Seattle

Toronto

Boston

23,3

24,6

Washington

26,5

26,6

Nueva

York

21,9

Atlanta

23,7

27,4

Dallas

Los Ángeles

29,4

Monterrey

Miami

28,5

28,4

25,5

Guadalajara

19,1

Ciudad

de México

WBGT es el índice que mide el estrés térmico sobre el cuerpo humano combinando temperatura, humedad, radiación solar y viento.

FUENTE: DONAL MULLAN ET AL.

No se trata de “un día de calor”, subrayan en la convención climática de la ONU. Un WBGT de 26ºC es “mucho más caluroso de lo que puede parecer si solo se entiende como temperatura del aire”. La Asociación Americana de Meteorología informa de que una temperatura de 40ºC combinada con una humedad del 30% resulta en un WBGT de 26ºC.

“El incremento en la probabilidad de niveles extremos puede atribuirse con confianza al cambio climático de origen humano”, concluyeron en el World Weather Attribution.

Dinero y bloqueo climático

Un cambio climático consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo, por la quema de combustibles fósiles: carbón, gas y petróleo. Y son, precisamente los petrodólares de Arabia Saudí una de las principales fuentes de dinero de la organización responsable del Mundial de fútbol, la FIFA.

“Está invirtiendo los ingresos del petróleo y el gas en la FIFA de diversas maneras”, describe un reciente análisis de la relación entre el organismo futbolístico y el petroestado realizado por la organización FairSquare.

Los acuerdos entre Aramco y la FIFA son el ejemplo más peligroso de publicidad fósil. Las intenciones de Arabia Saudí son promocionar los combustibles fósiles en un momento en el que es urgente la transición energética. Tiene las reservas y un enorme poder político para retrasar esa transición

Nick McGeehan Director de la organización FairSquare

“Los acuerdos entre Aramco y la FIFA son el ejemplo más peligroso de publicidad fósil”, argumenta el director de FairSquare, Nick McGeehan. En conversación con elDiario.es, McGeehan describe que “las intenciones de Arabia Saudí son promocionar los combustibles fósiles en un momento en el que es urgente la transición energética. Aramco tiene las reservas y un enorme poder político para retrasar esa transición y acelerar el calentamiento global”.

La cuestión es que, desde 2023, Arabia Saudí ha destinado grandes sumas de dinero al fútbol, directa e indirectamente. Así, en abril de 2024 la petrolera estatal saudí, Aramco, se convirtió en uno de los principales patrocinadores de la FIFA: 100 millones de dólares anuales hasta, al menos, 2027.

En mayo de 2026, la organización del fútbol Mundial anunció que el Fondo Soberano Saudí —que posee el 8% de Aramco y cuyas inversiones provienen de los ingresos que genera la petrolera— sería también patrocinador del Mundial 2026, aunque sin especificar con cuánto dinero.

Además, en noviembre de 2025, el Fondo Saudí para el Desarrollo y la FIFA firmaron un memorándum de entendimiento para “facilitar mil millones de dólares en préstamos para la construcción y rehabilitación de estadios deportivos”.

Mientras Arabia Saudí se convertía en socio principal del fútbol, ejercía también de bloqueo en las últimas cumbres del cambio climático. Sportwashing, por un lado, y lastre ambiental por el otro.

Los saudíes, al cortejar a la FIFA hasta conseguir la organización de la Copa del Mundo de 2034, han culminado –como lo llama el experto en política deportiva Jules Boykoff– un “puro lavado deportivo sin disimulo para aumentar el prestigio nacional y el avance económico y político”.

Al mismo tiempo, el país ha hecho todo lo posible por entorpecer el consenso sobre cómo alejarse del petróleo el gas y el carbón como indica la ciencia que debe hacerse para atajar la crisis del clima. Su ministro de Energía, Abdelaziz bin Salman, exclamó “absolutamente no” a la idea de un “abandono ordenado y justo de los combustibles fósiles” en la COP de 2023.

Y en la cumbre de Brasil en noviembre pasado, los saudíes se revelaron como parte integrante de una especie deeje del mal climático junto a EEUU y Rusia para impedir la mención del petróleo o el gas. EEUU no tenía en Belem do Pará representantes de alto nivel, pero Arabia sí. Y ejerció de portavoz de este eje.



El informe de FairSquare analiza que “Arabia está utilizando la FIFA para extraer hasta el último barril de sus vastas reservas de petróleo y gas. Y eso sería desastroso para el planeta”.

El Mundial “más contaminante”

Aramco y Arabia Saudi —el estado que controla compañía– “quieren usar la FIFA para avivar la demanda de su petróleo y su gas en un momento en el que las energías renovables amenazan el dominio de los combustibles fósiles.”

Nick McGeehan explica que “la publicidad es efectiva a la hora de promocionar estos productos y la publicidad en el deporte se ha mostrado particularmente eficaz”. Según el activista, “los aficionados que estén preocupados por el cambio climático pueden incluso no saber a qué se dedica Aramco así que es imperativo que este patrocinio termine y tener un debate serio sobre expulsar a los grandes contaminadores del deporte”.

El think tank New Weather Institute ha realizado una revisión sobre este Mundial desde el punto de vista climático y llegó a la conclusión de que “el acuerdo de patrocinio entre la FIFA y Aramco para la Copa del Mundo de Fútbol de 2026 inducirá a una inyección extra de unos 30 millones de toneladas de CO₂ debido al aumento de las ventas de combustible fósil de la compañía”: El Mundial “será el más contaminante de la historia”.

Al mismo tiempo la petrolera saudí obtuvo con este negocio fósil, según su memoria anual, un beneficio neto en 2025 de 93.000 millones de dólares de los que repartió 85.000 entre sus accionistas.

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Meter más ruido en el mar para salvar al cetáceo más pequeño y amenazado

Meter más ruido en el mar para salvar al cetáceo más pequeño y amenazado

El plan de recuperación de la marsopa ibérica prevé ahuyentarlas con balizas sonoras en las redes de pesca para evitar que queden atrapadas, mientras los especialistas expresan sus dudas sobre generar más contaminación acústica submarina sin garantía de eficacia

Ni orcas ni cachalotes, hay que salvar a la marsopa

Hacer el mar más ruidoso. La principal medida para intentar evitar que las marsopas ibéricas mueran atrapadas en las redes de pesca y salvarse así de la extinción es emitir ultrasonidos que ahuyenten a los cetáceos, según el Plan de Recuperación diseñado por el Ministerio de Transición Ecológica.

La marsopa (Phocoena phocoena) es el cetáceo más pequeño de todo el Atlántico norte. La gran familia en la que se encuadran desde las ballenas azules a los cachalotes y los delfines. Y alrededor de la península ibérica nada una variedad exclusiva —la meridionalis— cuya población se ha desplomado, sobre todo, por “las capturas accidentales” de la flota pesquera, como admite el documento gubernamental.

El problema es que las marsopas ibéricas se alimentan, especialmente, de las especies comerciales que buscan los buques pesqueros de fondo. Así que el “interés comercial” choca con la pequeña marsopa. O más bien se enreda.

Estas capturas se conocen como bycatch y “es el aspecto crucial del problema”, explica el responsable del programa marino de WWF, José Luis García Varas. “A eso se le suma que las marsopas solo son capaces de ecolocalizar las redes de enmalle a distancias inferiores a 3-6 metros”, incluye la orden ministerial del Plan de Recuperación. Dicho de otra forma: cuando los animales detectan el peligro de la red, ya es tarde, están encima.

García Varas remacha que “una buena parte de lo que sabemos es que los animales muertos que se encuentran están varados y muestran señales de redes”. Atrapadas en los sedales, terminan muriendo al no poder subir a la superficie a respirar o caer en un cansancio extremo en sus intentos por liberarse. Finalmente, son arrastradas por la corriente hasta la costa.

La situación de la población ibérica de marsopas es muy mala. Tanto como para que, primero, la Comisión Europea abriera un expediente sancionador a España por no preocuparse convenientemente por el estado de la especie. Después, tras los avisos de la UE, el Gobierno incorporó en 2020 a este cetáceo en la lista de variedades en peligro de extinción. Esta acción obliga por ley a diseñar un plan de recuperación. “Es previsible la desaparición de la población de las marsopas de las aguas de la península ibérica en los próximos 18-20 años si no se toman las medidas necesarias”, detalla ahora el Ministerio de Transición Ecológica.

La marsopa común: el cetáceo más pequeño... y el más amenazado

Es la especie de cetáceo de menor tamaño (entre 1,3 y 1,8 m de longitud y 25-90 kg de peso) del Atlántico Norte. Es fácil de avistar, ya que habita las aguas más próximas a la plataforma continental, donde se encuentran los peces de especies litorales que forman la base de su dieta. Puede llegar a vivir 20 años, aunque rara vez supera los 12.

(m)

20

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10

5

0

c

d

b

a

La marsopa es, junto con el delfín (a), el

calderón (b), el cachalote (c) y la ballena rorcual (d), uno de los cetáceos más comunes en las costas españolas

El hocico redondeado y los extremos de la boca levantados le dan a la marsopa su característica sonrisa.

En España hay

poblaciones permanentes

en el Cantábrico y la costa atlántica gallega, aunque

también ha sido   avistada   en aguas del Golfo de Cádiz, de las Canarias más orientales y, ya en el Mediterráneo, del mar de Alborán. Los últimos censos arrojan una población total en nuestro país de unos 1.000 ejemplares. Se encuentra en peligro de extinción desde diciembre de 2020.

Principales amenazas

   Capturas accidentales en redes de la pesca comercial

   Degradación de los ecosistemas litorales y contaminación costera

   Menor disponibilidad de alimento, ya que su dieta depende de especies de interés pesquero como la merluza, la anchoa o el bacalao.

FUENTES: MITECO Y COMISIÓN EUROPEA

La marsopa común: el cetáceo más

pequeño... y el más amenazado

Es la especie de cetáceo de menor tamaño (entre 1,3 y
1,8 m de longitud y 25-90 kg de peso) del Atlántico Norte. Es fácil de avistar, ya que habita las aguas más próximas a la plataforma continental, donde se encuentran los peces de especies litorales que forman la base de su dieta. Puede llegar a vivir 20 años, aunque rara vez supera los 12.

(m)

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La marsopa es, junto con el delfín (a), el calderón (b),

el cachalote (c) y la ballena rorcual (d), uno de los cetáceos más comunes en las costas españolas

El hocico redondeado y los extremos de la boca

levantados le dan a la marsopa su característica sonrisa.

En España hay

poblaciones permanentes

   en el

Cantábrico y la costa atlántica gallega, aunque también ha sido   avistada   en aguas del Golfo de Cádiz, de las

Canarias más orientales y, ya en el Mediterráneo, del mar de Alborán. Los últimos censos arrojan una población total en nuestro país de unos 1.000 ejemplares. Se encuentra en peligro de extinción desde diciembre de 2020.

Principales amenazas

   Capturas accidentales en redes de la pesca comercial

   Degradación de los ecosistemas litorales y contaminación costera

   Menor disponibilidad de alimento, ya que su dieta depende de especies de interés pesquero como la merluza, la anchoa o el bacalao.

FUENTES: MITECO Y COMISIÓN EUROPEA

Por eso este plan establece que determinados barcos que utilizan ciertos tipos de redes en profundidades superiores a 80 metros, que suelen ser hábitat de las marsopas, “tienen la obligación de utilizar dispositivos acústicos de disuasión durante sus actividades pesqueras”.

Esos “dispositivos” son balizas incorporadas a las mallas que emiten ultrasonidos. Se trata de crear una barrera sónica que ahuyente a las marsopas. “Usan una frecuencia que, en teoría, molesta a los animales y provoca que se alejen”, aclara García Varas. Una frecuencia, inaudible para los humanos pero detectable para la sensibilidad ultrasónica (por encima del los 10 Khz) de estos cetáceos.

Aunque las guías técnicas de estos aparatos indican que deben calibrarse para espantarlas, pero sin ocasionar daños o sordera, lo cierto es que el ruido en el mar es un problema. La contaminación acústica en las profundidades disturba un mundo oscuro (a 100 metros penetra un 1% de la luz, según explica la Agencia Estadounidense del Océano y la Atmósfera) pero con gran capacidad para conducir el sonido. Los cetáceos como la marsopa se han adaptado a este ecosistema.

“No nos parece lo mejor porque, al final, se trata de meter más ruido en el mar que ya tiene un alto nivel”, concluye el responsable de WWF.

El biólogo de la organización Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (CEMMA), Alfredo López, cuenta que el uso de dispositivos sonoros “es un tema controvertido porque va a incrementar el ruido marino en general y no se ha comprobado que sean efectivos para evitar las capturas accidentales de las marsopas”.

Varas y López coinciden en que “falta información” sobre esta medida aplicada a las marsopas ibéricas. “Se ha perdido mucho tiempo entre que apareció el informe de la CEMMA sobre el mal estado de la marsopa y este plan, en el que se podría haber recopilado información”, dice López.

Además, también “existe el riesgo”, abundan, de que ese ultrasonido aplicado para ahuyentar a las marsopas de los pesqueros, funcione como “un reclamo para otras especies como el delfín mular” porque les está avisando de que, allí, hay un banco de peces, es decir, alimento.

El refugio de las marsopas

El plan de recuperación se va a aplicar en la costa de Galicia. El “área crítica”, como lo llama el documento, abarca casi 790.000 hectáreas de aguas atlánticas desde la desembocadura de río Miño hasta el cabo Prior. Eso sí, va a quedar excluido el interior de las rías donde “hay delfines mulares” residentes que, según los estudios biológicos, expulsan a las marsopas en su competencia por alimentos.

En toda esa superficie los barcos tendrán que instalar las balizas. Además, la “Administración competente deberá valorar la pertinencia de proponer a la Comisión Europea la designación del área crítica de la marsopa como Lugar de Interés Comunitario para su inclusión en la Red Natura 2000 marina”.

Además, el borrador del plan exige la mejora del conocimiento de la interacción pesca-marsopa “para poder determinar los puntos críticos”, las zonas y periodos de mayor impacto y las flotas y especies objetivo que más influyen. También se establece el “refuerzo de la obligación de notificación obligatoria de cualquier captura accidental y marcaje mediante bridas de los ejemplares que no sean traídos a puerto” después de enredarse y morir.

Puede servir para defender el mar de otras agresiones

El borrador del plan contiene algunas medidas que, de aplicarse, podrían redundar en la mejora y protección de hábitats. La defensa de la marsopa beneficia ecosistemas enteros. Así, el texto pide que se tenga en cuenta la “prevención y mitigación de efectos negativos de planes, proyectos y actividades” que quieran instalarse en esas aguas.

Por ejemplo se deberá evaluar los impactos de proyectos de parques eólicos marinos que se pretenda instalar dentro del área crítica o de proyectos de exploración submarina o subterráneas.

También pide que se identifiquen las “fuentes de vertido desde tierra al mar” que contribuyen a la contaminación del hábitat de la marsopa, para que las autoridades competentes reduzcan esos vertidos. En la misma línea, la recuperación del pequeño cetáceo debería servir para disminuir los vertidos que los buques hacen en las aguas de la Phocoena, que lo son también de muchas otras especies.

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