Gracias, Santo Padre
Madrid cierra estos días una visita que ya forma parte de su historia reciente. La presencia del Papa León XIV en nuestra ciudad ha sido mucho más que un acontecimiento religioso. Ha sido una oportunidad para reencontrarnos como sociedad, para mirarnos con respeto y para reforzar un valor que hoy resulta tan necesario como escaso: la concordia.
Desde el tejido empresarial madrileño hemos vivido esta visita con especial ilusión y responsabilidad. Ilusión porque Madrid haya acogido un acontecimiento de esta relevancia; por proyectar al mundo lo mejor de nuestra ciudad y por formar parte de un mensaje de alcance global. Y responsabilidad porque las empresas no somos ajenas a los grandes debates sociales, sino que somos una parte fundamental de la sociedad, generando empleo, riqueza y oportunidades.
Precisamente, esto es parte de lo que se transmitió en el encuentro “Tejer redes”, donde personas e instituciones del mundo de la empresa, la educación, la cultura y el deporte nos unimos a su Santidad para mostrar el poder del diálogo y el compromiso compartido por el bien común, siempre desde el respeto y la concordia.
Durante su intervención, el Papa León XIV nos interpeló, a empresarios y directivos, con dos frases profundas y cargadas de sentido: “El trabajo es uno de los grandes talleres donde se forja la dignidad”, y “dirigir no es solo organizar, es custodiar la dignidad de los que confían en uno”.
Las empresas madrileñas creemos en estos valores. Creemos en el entendimiento como fortaleza; creemos que, frente a cualquier confrontación estéril, el diálogo sigue siendo la mejor forma de construir un futuro compartido y sabemos que la prosperidad económica y la cohesión social deben ir de la mano.
Y es algo que practicamos cada día. Innovamos, invertimos, generamos puestos de trabajo, promovemos el talento y contribuimos, con nuestra actividad, al progreso de la sociedad.
Esta visita debe servirnos como punto de partida para reforzar el espíritu de colaboración que tanto necesitamos y que, en Madrid, hemos sabido construir a lo largo del tiempo. Debe servirnos para consolidar espacios de encuentro como el vivido el pasado domingo, y debe ayudarnos a recordar que, en momentos de incertidumbre, la mejor respuesta es siempre sumar, no dividir.
Y ese es, en definitiva, el mensaje que el Papa León XIV nos recuerda también con su primera encíclica, Magnifica Humanitas, en la que nos invita a “desarmar las palabras” y a “relanzar el diálogo”. Una llamada profundamente oportuna en un tiempo que necesita más escucha, más respeto y más voluntad de entendimiento. Santo Padre, los empresarios de Madrid le despiden con gratitud, pero también con un compromiso: mantener vivo el mensaje de concordia que estos días ha impregnado nuestras calles y nuestras instituciones.
