El cansancio persistente, los problemas para descansar o la sensación de vivir permanentemente bajo presión se han convertido en molestias habituales para millones de personas. Sin embargo, detrás de algunos de estos síntomas podría esconderse un déficit nutricional más frecuente de lo que parece: la falta de magnesio, un mineral esencial para el correcto funcionamiento del organismo.