El cambio que hice con mi aire acondicionado y que ha mejorado el ambiente de mi casa
El verano está a la vuelta de la esquina si es que no han llegado ya con [[LINK:TAG|||tag|||633618cc59a61a391e0a1571|||las temperaturas actuales]]. Los termómetros suben, se siente el calor y activamos el ventilador o el aire acondicionado para refrescarnos. Aproximadamente un 48% de los hogares españoles, según datos de Statista, tiene este dispositivo en su hogar pero mucha gente olvida este paso fundamental para el mantenimiento del aparato y que mejora el ambiente del hogar instantáneamente.
Los filtros del aire desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento general del mecanismo. Cuando estas partes se saturan de la suciedad acumulada no cumplen su función de manera óptima y pueden dar lugar a fallos en el sistema o incluso afectar a la salud.
Por qué no limpiar el aire acondicionado podría ser perjudicial para la salud
La mecánica del aparato es simple. Expulsa un chorro de aire frío en la estancia que remueve todo el fluido y con ello también arroja parte de la suciedad que tengan los filtros si no los hemos limpiado bien. Las rejillas que se ubican dentro del aire acondicionado pueden acumular polen, polvo, moho, bacterias, piel muerta, etc. Un caldo de cultivo perfecto para causar molestias.
Según la Universidad de Navarra, un mal uso de este sistema podría provocar, principalmente patologías relacionadas con las vías respiratorias como resfriados, faringitis, laringitis y más. También se relaciona con las conjuntivitis irritativa en los ojos y si no se limpia, las bacterias y moho pueden acumularse en el aparato.
Añaden, que las personas alérgicas al polen o a los ácaros del polvo deben mantener un estricto mantenimiento del aparato de aire acondicionado para evitar reacciones alérgicas. La Universidad de Navarra recomienda seguir las indicaciones que proporciona el vendedor, “sobre todo del mantenimiento del aparato”.
El estado de los filtros afecta a la factura de la luz
Más allá de la salud, los filtros sucios tienen un impacto directo a fin de mes. Cuando el sistema se topa con obstáculos los motores necesitan más energía para hacer frente al aumento de trabajo, es decir, más gasto para llegar a la temperatura adecuada.
Esto provoca que el equipo tarde más en enfriar el aire, que aumente el consumo energético, que el compresor funcione durante más tiempo y se acelere el desgaste en los componentes.
Cómo limpiar el filtro del aire acondicionado
Lo primero de todo es revisar las instrucciones del aparato para asegurarse y estudiar las partes que lo componen. El segundo paso es equiparse de las herramientas necesarias para su limpieza, tales como destornilladores para abrir el acondicionador, un trapo o toalla por si acaso sale suciedad, una escalera, etc.
Para acceder a los filtros y como tercer paso, desconectar el aparato es esencial. Después, levanta la tapa delantera de la máquina que protege el sistema. Las rejillas que se ven son los filtros. A continuación, primero se quita el polvo superficial con un trapo seco y, después, se mojarían con agua fría u otros productos que ayuden a quitar la suciedad más incrustada.
El siguiente paso se puede dar por sentado, pero es importante dejar secar los filtros antes de volver a posicionarlos en su lugar para que no haya ningún problema. Por último, cuando estén secos, se pondrían de nuevo en el aire acondicionado y se cerraría la tapa.
El método es sencillo y mejora la calidad el aire de la casa en unos minutos. Es un paso de mantenimiento del equipo que a parte de cuidar de nuestra salud, mantiene estable la factura de la luz y una casa más limpia.


© La Razón


© La Razón


© La Razón






