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Quién fue el Águila Blanca, el ídolo puertorriqueño de la película que reunirá a Bad Bunny con Javier Bardem

Bad Bunny ha llegado a España y piensa quedarse un tiempo. Tanto, al menos, como dure su gira de conciertos, con fechas hasta el 15 de junio. El cantante puertorriqueño ha hecho de su casita el estadio Riyadh Air Metropolitano, donde ha encadenado 10 actuaciones, varias de ellas en días consecutivos.

Donde también busca asentarse Bad Bunny es en Hollywood: ya ha hecho algún que otro cameo, pero la película con la que lo pretende apostar todo se titula Porto Rico. La dirige otro músico, Residente, y en ella actúan Javier Bardem, Edward Norton y Viggo Mortensen. Con todo, el papel principal recae sobre Bad Bunny.

Sin fecha pero esperada para 2027, Porto Rico parece inscribirse en el género del western y Residente, para su guion, se ha hecho acompañar de Alexander Dinelaris. Este también se ha implicado en Digger, el primer papel de Tom Cruise en muchos años fuera del mundo de la acción, o en Birdman. Y, además de western, Porto Rico cuenta la historia real de El Águila Blanca, a quien encarnará presumiblemente Bad Bunny.

¿Quién fue El Águila Blanca?

Cuando Puerto Rico aún era una provincia española, nació en ella un niño que respondía al nombre de José Maldonado. Proveniente de una familia humilde, su conciencia de clase creció más rápido que él: a los 11 años, ya consciente del maltrato de los campesinos a manos de terratenientes, fue encarcelado. Y, entonces, en esa celda, El Águila Blanca comenzó a desplegar sus alas.

Durante los años siguientes, volvería a la prisión por delitos que iban in crescendo: del robo al asalto, y cada vez hacia botines mayores. Los periódicos daban a conocer su nombre y rostro y el pueblo puertorriqueño enemigo de la corona española comenzó a convertirlo en su emblema: el campesino humilde que tenía en jaque a las autoridades y al que rara vez daban caza.

Maldonado dejó su etapa criminal por una de mayores ambiciones: la de librar a su pueblo de la presencia española. Unido a unos revolucionarios, protagonizó un acto icónico: el de desplegar, por primera vez en su historia en suelo isleño, la bandera de Puerto Rico. Animados por su transgresión, los revolucionarios intentaron tomar los cuarteles generales de la guardia civil española, pero fracasaron: unos cayeron en el frente y otros fueron detenidos. El Águila Blanca simplemente voló.

El revolucionario vivió aventuras dignas de un Robin Hood mientras trataba de eludir las autoridades (no te las vamos a contar todas para no destriparte la película de Bad Bunny). Con el tiempo, se exilió en Nueva York y allí conoció a unos revolucionarios cubanos decididos a liberar su isla, y también se unió a ellos para combatir a los españoles.

La gran decepción de El Águila Blanca

Herido pero feliz de retomar las armas, Maldonado volvió a Puerto Rico, aunque fue aconsejado por un periodista alemán (en realidad, espía estadounidense) de que tranquilizara a sus insurgentes y no hiciera nada. Pronto, vendrían los americanos para derrocar a los españoles y otorgarle a la isla su independencia. Independencia que no se produjo cuando Puerto Rico, expoliada de ibéricos, pasó a ser territorio estadounidense, lo que desoló a El Águila Blanca, que se supo engañado.

Debido a que las condiciones de acoso de los terratenientes sobre los obreros no habían cambiado, Maldonado reanudó su lucha contra las autoridades, con la única variación de que, ahora, estas hablaban inglés. Cuando se vio contra las cuerdas, escribió una carta a un medio puertorriqueño en el que justificaba sus actos al tiempo que pedía que se lo exonerase. Y el apoyo fue tan multitudinario que así ocurrió.

No obstante, el águila siguió cazando y, un día, el fuego lo alcanzó. En un tiroteo con los estadounidenses, Maldonado fue herido y quedó ciego de un ojo. Algo menos ciega fue la justicia americana que, temerosa de que poner a semejante símbolo puertorriqueño ante un paredón o en una celda se le volviera en contra, lo declaró inocente de nuevo. Y Maldonado vivió el resto de su vida siendo uno más: de héroe revolucionario, acabó de funcionario y murió de cáncer de garganta en 1923.

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La película sobre extraterrestres basada en hechos reales que Spielberg estuvo a punto de hacer e inspiró 'ET' y 'Poltergeist'

Millones de usuarios de Internet asistieron al tráiler de El día de la revelación parafraseando a la niña de Poltergeist: “Ya está aquí”. Desde Los Fabelman, Steven Spielberg no había vuelto a ponerse tras la cámara. Y, dado su monumental estado de forma cinematográfico (recordemos West Side Story), se le ha echado de manos. El día de la revelación supone su retorno, que se producirá de facto el 12 de junio, cuando llegue a las carteleras de España.

Además de como regreso a la butaca de director, El día de la revelación contiene una segunda vuelta: la del Spielberg dedicado a la ciencia ficción, terreno en el que ha filmado títulos inolvidables que ni merece la pena mencionar. Entre otras cosas, porque hablaremos de ellos al hacerlo de Cielos nocturnos, la película de Steven Spielberg que Steven Spielberg nunca hizo.

¿Qué era 'Cielos nocturnos'?

En Encuentros en la tercera fase, Richard Dreyfuss interpreta a un padre obsesionado con los extraterrestres. Y, por extraño que parezca, tiene un estrato autobiográfico: Spielberg ha contado que, de pequeño, recuerda ser despertado en plena noche por su padre. La familia en tropel salió al jardín para contemplar un cielo nocturno indistinguible al del día anterior. El padre se justificó: creía haber visto un OVNI, pero habían llegado demasiado tarde.

Cielos nocturnos fue pensado como proyecto por Spielberg a finales de los 70, con el éxito de Tiburón y Encuentros en la tercera fase muy frescos. Debido a su contrato con la Universal, su papel en la película sería el de productor, amén de proporcionar una historia (el guion lo desarrollaría John Sayles, que venía de escribir una comedia que caricaturizaba Tiburón titulada Piraña) y orientar a su director. Este sería Tobe Hooper, cuyo trabajo venía siguiendo Spielberg prácticamente desde su debut.

Aunque el guionista elegido, John Sayles, confesó que la inspiración primordial de Cielos nocturnos, según Steven Spielberg, había de ser Corazones indomables, el western de su admirado John Ford, la historia tenía una base “real”. O toda la realidad que uno quiera concederle al caso Kelly–Hopkinsville, ocurrido en 1955, en el que una familia de Kentucky se quejó de haber sido atormentada por extraterrestres. Un ufólogo amigo de Spielberg le contó cada detalle al director, que vio en aquella historia un filón que rimaba convenientemente con Encuentros en la tercera fase. Sin embargo, en este caso, Spielberg quería rodar una película de terror.

A mediados de los ochenta, Spielberg no solo tenía un borrador del guion de Cielos nocturnos, sino también al diseñador de efectos especiales, el legendario Rick Baker, el hombre tras la transformación licántropa más espectacular de todos los tiempos en Un hombre lobo americano en Londres. El propio Baker había invertido decenas de miles de dólares en construir un prototipo de extraterrestre malicioso que a Spielberg le había encantado. Y, entonces, Spielberg se puso a filmar la primera entrega de Indiana Jones y se olvidó del asunto.

El legado de 'Cielos nocturnos'

Al volver del rodaje, Rick Baker le recordó su proyecto conjunto y Spielberg enarcó una ceja: ya no estaba interesado. Prefería reorientar el guion del terror al cine familiar con una historia muy distinta, y el extraterrestre de Baker ya no valía. Su constructor terminó de estallar cuando Spielberg le insinuó que nunca le había pedido que se gastase un dólar y que, por tanto, no iba a dárselos él y su relación se rompió para siempre.

No obstante, si hay un legado de Cielos nocturnos no solamente está en ET, sino en Poltergeist, con otra familia atormentada por fenómenos paranormales, producida por Spielberg y con Tobe Hooper como director, la conformación original que el director de Tiburón había confeccionado para su nonata Cielos nocturnos.

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La miniserie polaca de 7 episodios que aterriza en SkyShowtime: un thriller criminal entre 'Better Call Saul' y 'El padrino'

Vivimos tiempos extraños en el streaming. Pese al seguimiento general de Euphoria, Yellowstone y The Bear, y el entusiasmo suscitado por The Pitt o Severance, ninguna serie de habla inglesa acaba de alzar de la voz. El otrora universo más rico de la pequeña pantalla está apagándose lentamente: se equivocaba, por tanto, el protagonista de True Detective en su última escena. En el vacío no hay cada vez más estrellas, sino menos.

Por eso, conviene no perder de vista que, más allá de los Estados Unidos y la BBC, también se hacen series, y algunas de resultado fascinante. Morfeo, ya disponible en SkyShowtime, viene de Polonia y cuenta con siete episodios.

SkyShowtime parece haber sido una de las primeras plataformas en detectar que hay mundo fuera de su mundo y, con Morfeo, ya son siete (igual que el número de los capítulos de esta) las series polacas que distribuye el servicio de streaming.

¿De qué trata 'Morfeo'?

Hay cócteles que suenan bien sobre el papel, hasta que se prueban. No es el caso de Morfeo, en cuya génesis se paladean dos títulos muy distintos pero (casi) igual de grandes: uno para cines, El Padrino; y otro, para televisiones, Better Call Saul.

Morfeo sigue a un abogado honrado y sin demasiados problemas al que le cae una herencia peor que a la del protagonista de The Bear: si este debía hacerse cargo de la bocatería familiar, el personaje principal de Morfeo habrá de liderar el sindicato criminal que comandaba su hermano. Desde el comienzo, el protagonista, como Michael Corleone, había tratado de desmarcarse de los negocios sombríos de su tribu, pero la sangre manda.

La cuestión, o más bien el problema, es que el abogado descubre que el crimen se le da bien. Tiene habilidades de las que sus antecesores carecían, especialmente aquella relacionada con su formación: como el ¿bueno? de Jimmy McGill sabía, nadie elude la ley tan bien como quien se ha dedicado a estudiarla.

Por el momento, se desconoce si Morfeo tendrá continuación. Algo que dependerá de dos cosas: de la capacidad de su protagonista para mantener el negocio con vida y, sobre todo, de atraer entre tanto la atención del espectador.

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Tarantino lo odió, pero este actor de 'Kill Bill' no quiso ceder: "Le debo la mitad de mi actuación"

Crees que has visto algo que, en realidad, nunca te mostraron. Ocurre a menudo, y más en el cine: por ejemplo, en Reservoir Dogs, la cámara nunca muestra cómo Michael Madsen le rebana la oreja a un policía. Se aparta justo antes. Pero hasta David Foster Wallace se dejó engañar cuando opinó que Quentin Tarantino estaba interesado en cortar una oreja, mientras que a Lynch le interesaba la oreja.

Una frase ingeniosa que une Terciopelo azul y Reservoir Dogs, que suena bien, pero que, en el fondo, erra. Y lo hace porque tanto el violento Señor Rubio como Tarantino se la arreglaron para que creyeses ver una oreja fileteada. Por eso, cuando Michael Madsen, años después, le pidió a Tarantino que confiase en él en Kill Bill II, asistimos a un pulso difícil. ¿Cómo decirle que no a un actor que nunca te ha vendido? Y todo por un sombrero.

El sombrero de Michael Madsen

La historia del cine está llena de sombreros icónicos, comenzando por el Stenson que John Wayne llevó desde La diligencia (la película que lo convirtió en una estrella) hasta Valor de ley (la que le dio un Oscar 30 años después). En una escala menor, está el sombrero texano de Michael Madsen en Kill Bill II.

Madsen lo porta en un momento decisivo: cuando le confiesa a Bill que La novia se merece su venganza. Es decir, Kill Bill. Y lo convierte en parte de la esencia de su personaje, de un carácter netamente tarantiniano que lo hace fluir desde el villano sin escrúpulos hasta el antihéroe de manera natural y espontánea. El problema es que a Tarantino el sombrero no le gustaba nada. No encajaba con el personaje.

Es notoria la anécdota sobre el personaje de la taxista que recoge a Bruce Willis en Pulp Fiction tras abandonar este el cuadrilátero, en el que ha matado a su rival. Aunque el personaje tiene cuatro frases contadas, Tarantino escribió cincuenta folios sobre ella para darle un contexto. Imaginemos ahora las que redactaría sobre el personaje de Madsen, y en ninguna salía el sombrero.

Tarantino le exigió que se lo quitase cuando Madsen llegó al set con él, pero él se mantuvo en sus trece. Creía que allí había algo. El duelo comenzó a suavizarse cuando, por algún motivo, Tarantino empezó a atisbar ese “algo” que provenía del sombrero. “Le debo la mitad de mi actuación”, comentó Madsen en una ocasión acerca del sombrero. Gracias a él, Tarantino rodó su primer western.

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Confirmado por Spielberg: Su esperada película 'El día de la revelación' se basa en esta historia real

Es una de las fechas apuntadas en el calendario de todo cinéfilo: este 12 de junio, llega a los cines de España El día de la revelación, la nueva película de Steven Spielberg. El día de la revelación no supone únicamente el regreso del Rey Midas de Hollywood, sino su retorno a la ciencia ficción y, en concreto, al mundo de los extraterrestres.

El director de E.T. y Encuentros en la Tercera fase nunca ha ocultado que el fenómeno OVNI le apasiona, y no solo cinematográficamente. El día de la revelación la protagonizan Emily Blunt y Josh O’Connor y, sobre ella, se sabe muy poco: de hecho, su sinopsis comienza con una pregunta. ¿Y si se supiera que no estamos solos?

Al parecer, el Gobierno de los Estados Unidos se ve obligado a revelar que han encontrado pruebas de que, en algún rincón del universo, hay vida inteligente. Obviamente, no en este planeta. Y lo mejor de todo es que esta película se basa en hechos reales.

El caso USS Nimitz, la inspiración de Spielberg

Recientemente, Steven Spielberg ha descubierto que, tras El día de la revelación, hay un trasfondo de realidad: el caso USS Nimitz. La información la publicó The New York Times en 2017 tras una desclasificación del Pentágono: el gobierno estadounidense realizaba operaciones extrañas cuya justificación no las hacía menos insólitas.

El protagonista era el portaaviones USS Nimitz, uno de los puntales del ejército estadounidense. El 10 de noviembre de 2004, en el mar Arábigo, este portaaviones junto con USS Princeton, se encontraban desplegados con motivo de unas operaciones militares cuando comenzaron a detectar unas señales. En los radares de ambos portaaviones, aparecieron indicios de que un objeto volador no identificado (o sea, un OVNI) intentaba comunicarse con ellos. Y, de repente, las señales desaparecieron.

Barcos particulares del área también advirtieron las señales en sus radares. En consecuencia, el ejército reorientó la operación militar y puso sobre vigilancia esa zona del mar: durante los siguientes días, las señales reaparecieron y volvieron a ser engullidas por el silencio sin que se supiera nunca quién o qué las emitía. Lo único que se concluyó es que se trataba de una nave que volaba relativamente despacio por el área.

Alertados, los portaviones desplegaron cazas militares que, en cuanto echaron a volar a la hora a la que la nave extraña solía dar señales de vida, notaron que en su radar había actividad. El USS Princeton advirtió a los pilotos de los cazas de que podían encontrarse contra un avión volando en sentido contrario, con el propósito de buscar una colisión.

Al dirigirse al punto del que emanaban las señales, los cazas leyeron en sus radares algo inexplicable: la nave que las emitía descendió en picado ocho kilómetros y medio en menos de un segundo y se hundió en el océano. Uno de los pilotos, según se recoge en informes oficiales, apunta que vio cómo la superficie del mar aún se movía cuando llegaron. El portaviones USS Princeton atestiguó en su radar que las señales desaparecían y volvían a aparecer, en cuestión de segundos, a 97 kilómetros de allí.

Los misteriosos "hombres de negro"

De no tratarse de un error de los radares, esto implicaba que la nave se desplazaba a 3.900 km/h. Los cazas volvieron a desplegarse pero, en esta ocasión, sí alcanzaron a su objetivo: grabaron con infrarrojos cómo una nave no identificada se movía como un péndulo a toda velocidad hasta que los dejó atrás. Pese a la rapidez de los aviones del ejército, el OVNI poseía una tecnología con la que estos no podían competir.

En 2017, el Pentágono hizo pública toda esta información e incluyó los vídeos grabados. Sin embargo, el final de esta historia tiene un sabor aún más desconcertante: según la revista Popular Mechanics, varios oficiales que participaron en las maniobras recibieron la visita de militares para requisarles las cintas y exigirles que, si guardaban copias, las borrasen.

Algunos de estos oficiales figura con nombre y apellidos en el reportaje, aunque uno de ellos sugiere una teoría menos conspirativa: el ejército necesitaba cintas nuevas para monitorizar vuelos y les pidieron las suyas para reutilizarlas.

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'Todos nuestros años' alarga el tiempo: estas son las diferencias clave entre el libro y la adaptación de Prime Video

Prime Video lo ha vuelto a hacer. Tras tenernos la pasada canícula hablando sin parar de El verano en que me enamoré, la plataforma ha estrenado Todos nuestros años. Esta miniserie de ocho capítulos se ha saltado una de las normas habituales en Prime Video, y su temporada al completo ya está disponible en España desde el 10 de junio.

Protagonizada por Sadie Soverall y Matt Cornett, Todos nuestros años se basa en la novela Todos nuestros veranos (Every summer after) de Carley Fortune. La escritora canadiense ha copado en ocasiones la lista de los libros más vendidos en el New York Times y, además de esta novela, ha publicado otras (traducidas al español) como Te veo en el lago o Un verano dorado.

Por tanto, su desembarco en la pequeña pantalla ha sido un suspiro de alivio para los muchos seguidores de la autora, ya que jamás habían sido trasladados sus textos a película o serie. No obstante, y ya desde el título (“años” por “veranos”), hay varias diferencias entre novela y serie, lo que ha ocasionado cierto enfado entre los fervorosos de Fortune, que no participa como guionista.

Las tres diferencias clave entre novela y serie

No son pocas las divergencias entre obra original y adaptación, empezando por la profesión de Percy (Sadie Soverall), empoderada en la novela como editora principal de una revista y rebajada a escritora de obituarios en un periódico. También hay cambio de país (de El Canadá de la novela a los Estados Unidos de la serie).

Sin embargo, si hubiera que señalar tres diferencias estructurales entre la serie Todos nuestros años y la novela Todos nuestros veranos, sería el empleo del tiempo, el dibujo de los personajes secundarios y la presencia (o falta) de escenas icónicas. En primer lugar, el tiempo presente de la novela discurre en apenas un fin de semana, mientras que en la serie, seguramente obligada por los ochos capítulos, se extiende a una semana completa.

Los personajes secundarios de Todos nuestros veranos dan un paso al frente en la serie, debido a que la novela se centra (prácticamente cierra el foco) en torno a los dos protagonistas. Las historias de Taylor, la mejor amiga de Percy, o la de Sam, el hermano de Charlie, gozan de mayor desarrollo en la ficción. Seguramente, de nuevo, porque hay que dilatar la trama hasta casi ocho horas.

En última instancia, hay algunos momentos icónicos que faltan en la serie, como que el primer beso de la pareja tenga de fondo un contexto tan poco propicio como El proyecto de la bruja de Blair. Otros, como ese “viniste a casa” que entusiasmó a los lectores, se han conservado tal cual en la serie.

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La película de terror que nos puso los pelos de punta tiene secuela, y quiere dejarnos colgados de nuevo

Una premisa es el pilar básico de una película de terror. Y Fall la tenía: la película, disponible en España gracias a Netflix y Prime Video, no tenía precisamente la trama de El sueño eterno. En Fall, estrenada en 2022, contaba la feliz ocurrencia de dos mujeres que deciden subirse a una torre de comunicaciones abandonada.

600 metros las separan del suelo. Y, por supuesto, no suben en ascensor. En Fall no había profundización psicológica en los personajes, ni giros imprevistos ni nada por el estilo. El objetivo de la película era hacer que el espectador pasase 102 minutos de mal rato. Y lo conseguía con creces.

La acrofobia (que no Vértigo, por mucho que diga Hitchcock) es el miedo a las alturas. Y seguro que Fall ha provocado más de uno. También, que lo hará su secuela, Fall 2, y que se estrena en agosto en los Estados Unidos. En España, aún no hay fecha para su caída en las carteleras. ¿Sabes? Caída. De Fall.

¿De qué trata 'Fall 2'?

Nadie ha aprendido nada en la familia. Por eso, Jax acompaña a Luce, la mejor amiga de su hermana Hunter, en un viaje a Tailandia inolvidable, y no para bien. Luce es de esas personas que se lanzan al mundo sin mirar atrás, y ese espíritu es precisamente lo que Jax necesita en ese momento de su vida: alejarse, respirar y dejar que la distancia haga su trabajo durente el duelo por su hermana.

El plan parece sencillo: recorrer la célebre pasarela del monte Kwan, una ruta que miles de personas han completado antes que ellas y que promete vistas capaces de justificar cualquier esfuerzo. Sin embargo, a 900 metros de altura, cuando el paisaje ya se extiende imponente bajo sus pies, un desprendimiento de rocas lo cambia todo en cuestión de segundos. De repente, la montaña deja de ser un destino y se convierte en una trampa.

Atrapadas, sin salida clara y con el vacío demasiado cerca, Jax se ve obligada a mirar de frente todo aquello que lleva años evitando. Los miedos que guardaba a buen recaudo, convencida de que podía seguir viviendo sin hacerles caso, emergen ahora con una urgencia que no admite aplazamientos. Sobrevivir deja de ser algo que se da por sentado, y en ese espacio suspendido entre la roca y el cielo, Jax tendrá que descubrir de qué está realmente hecha.

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Adiós a 'Muertos S.L.': Netflix cancela por sorpresa la serie antes de la emisión de sus 6 episodios finales

Posiblemente sean nuestros Taylor Sheridan, aunque se reparten el trabajo: los hermanos Caballero llevan adelante media parrilla seriéfila de España desde hace años. Desde bastante antes, de hecho, de que apareciese el creador de Yellowstone: cuando se estrenó Aquí no hay quien viva, nadie sabía que Taylor Sheridan vivía.

Por supuesto, la explosión del mercado del streaming ha hecho que Alberto y Laura Caballero tengan menos páginas libres en su agenda. Si bien Prime Video le ha dado acomodo a Lo que se avecina en su catálogo, Netflix ha transportado Muertos S.L desde Movistar Plus+ a su plataforma. Y lo ha realizado, al parecer, con el propósito de meterla en un féretro: la serie nada fúnebre sobre una funeraria termina en su cuarta temporada, que se estrena este 7 de agosto.

En total, seis episodios cierran el ataúd (y hasta aquí los clichés metafóricos) de Muertos S.L., que se estrenarán de una vez en Netflix. El rojo servicio de streaming repite, así, jugada con Machos Alfa, también de los Caballero, que culmina con su sexta temporada y de la que incluso ha producido cuatro remakes, uno francés, dos provenientes de Países Bajos y Alemania respectivamente, y el último, italiano.

¿De qué trata 'Muertos S.L.'?

La mezcla de The Office con Dos metros bajos tierra puede desentonar, pero es inevitable tenerla en la cabeza con esta serie. La muerte del patriarca de una empresa funeraria deja, a priori, en cabeza de la misma al personaje encarnado por Carlos Areces, una suerte de Dwight del embalsamiento (el actor que interpretaba a Dwight, por cierto, pasó antes por Dos metros bajo tierra).

Sin embargo, en el testamento del llorado funerario, figura su mujer como heredera de la posesión. El problema es que la mujer no tiene la menor idea de cómo llevar adelante el negocio: a ella solo le gusta el baloncesto. Como ayuda, se sirve del servil y trepa personaje de Areces y de su yerno, a quien da vida (y con el que transmite estupendamente vergüenza ajena) Diego Marín, un hombre formado en la cultura de la startup, el networking, el brainstorming y demás anglicismos que no significan nada.

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'El cabo del miedo': dónde ver las adaptaciones anteriores a la serie con Javier Bardem

Scorsese y Spielberg no son malos nombres para empezar. No esperes ver a ninguno tras la cámara de Cape Fear, la nueva adaptación de la novela de John D. MacDonald y que, al parecer, en España se va a estrenar con su título original en inglés. La veremos en Apple TV+ a partir del 5 de junio.

Cape Fear está producida por Spielberg y Scorsese: en origen, Spielberg iba a dirigir El cabo del miedo y Scorsese, La lista de Schindler, pero acabaron cambiando las tornas. Esta reunión parece una deuda saldada por Spielberg, que sorprendió recientemente al decir que esperaba rodar pronto su primera película de terror. Suponemos que Tiburón la considera un largometraje documental sobre peces cartilaginosos.

Pero ese es otro tema: el caso es que Cape Fear tiene como villano villanísimo a Javier Bardem, y a Patrick Wilson y Amy Adams en forma de pareja/presa del exconvicto Max Cady. En total, tendrá 10 episodios, pero es muy probable que sepas cómo acaba porque hay dos versiones de la novela de MacDonald, ambas de idéntico título en inglés, aunque no en España.

¿Dónde ver las adaptaciones de 'Cape Fear'?

Fear puede traducirse como miedo o como terror. También cabe pavor y todos esos sinónimos de miedo que enumeraba Paco Rabal en la serie Juncal. Hasta jindama. El cabo del terror fue la primera adaptación: en ella, Gregory Peck era un abogado perfecto de perfecta familia y vida perfecta hasta que Max Cady, que acabó en la cárcel por su culpa, viene a atormentarlo.

A Cady, lo interpreta el expresidiario más terrorífico del cine: Robert Mitchum, que venía de contarnos su teoría sobre el amor y el odio en La noche del cazador. El cabo del terror puede alquilarse en Apple TV+ y Prime Video.

Muchos años después, Gregory Peck y Robert Mitchum volvieron a aparecer en una adaptación de Cape Fear, esta vez titulada en nuestro país como El cabo del miedo. La dirigía Scorsese y los otrora protagonistas eran ahora actores en retirada que hacían simpáticos cameos: ahora, Peck era un personaje detestable y Mitchum, uno admirable.

Sin embargo, sus papeles recaían sobre Nick Nolte, un abogado ya no tan perfecto ni de vida tan perfecta, y Robert De Niro. El Max Cady de Robert De Niro no se matiza para humanizarlo: al contrario, se lo transforma en un monstruo. Quizá en el ser más terrorífico del cine de Scorsese: baste la escena en la que se ríe a carcajadas en un cine para helar la sangre y explicar que Scorsese y Robert de Niro son tan buenos que no necesitan de jumpscares para provocarnos pesadillas.

Como su predecesora, El cabo del miedo puede alquilarse en Apple TV+ y Prime Video. Criticada en su momento por “remake innecesario”, lo cierto es que Scorsese puso sobre la mesa una verdad incómoda: El cabo del terror era una película más próxima, por su dirección, a una serie B que a un clásico instantáneo. En cambio, El cabo del miedo era un espectáculo cinematográfico que nada tenía que ver con la primera adaptación. Veamos qué es la serie Cape Fear.

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Sydney Sweeney tiene su propia Casita: aquí puedes ver sus películas

En España, hay dos papas: el de la Iglesia Católica y el de la música urbana. Leon XIV y Bad Bunny comparten país en sus giras. Y divergen en (casi) todo lo demás. La Casita de Bad Bunny, por ejemplo, no tiene mucho que ver con El Vaticano. Y todo esto, en plena etapa post-Euphoria. O sea, un caos.

Con Euphoria, las actrices (¿y Jacob Elordi?) de su elenco vuelven a sus casitas. Pero hay una en particular, Sydney Sweeney, que tiene la suya propia: Prime Video. Aunque Euphoria pertenece al catálogo de HBO Max, casi todo aquello en lo que ha intervenido Sydney Sweeney se encuentra en la plataforma de la manzana.

La asistenta ha sido la última pieza en desembarcar en Prime Video: la película que comparte con Amanda Seyfried es el taquillazo que, como agua de mayo, Sydney Sweeney necesitaba en un papel protagonista. Le llegó, y con millones de espectadores. Que serán muchos más en breve, y que seguramente se quedarán con ganas de ver más de/a Sydney Sweeney.

¿Qué películas de Sydney Sweeney tiene Prime Video?

Escoge una y acertarás: por estar, está hasta Érase una vez en Hollywood, en la que Sydney Sweeney aparece en un plano. Luego, está quizá su largometraje más sexy, Los voyeurs; y también el de destino más desatinado, Eden. En este, el director era el oscarizado Ron Howard, actuaba Jude Law, Ana de Armas y Vannesa Kirby y, aun así, no le importó a nadie.

Seguimos pasando lista: Cualquiera menos tú. La comedia romántica que demostró que la comedia romántica seguía de moda es, también (y ojo a esto), la adaptación de una obra de Shakespeare con mayor recaudación de la historia. El texto que se encuentra tras el bikini de Sydney Sweeney es Mucho ruido y pocas nueces. Lo que venía siendo la carrera de Sweeney en el cine: ella era siempre el centro de atención en las alfombras rojas y en las redes sociales. Pero luego estrenaba en salas vacías. No lo está, desde luego, Prime Video. Vacía de ella, queremos decir.

Las mejores películas de Sydney Sweeney para ver en Prime Video

La asistenta (2026). Dirige Paul Feig. Con Sydney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar y Michele Morrone.

Immaculate (2024). Dirige Michael Mohan. Con Sydney Sweeney, Álvaro Morte, Simona Tabasco y Benedetta Porcaroli.

Edén (2024). Dirige Ron Howard. Con Jude Law, Ana de Armas, Vanessa Kirby y Sydney Sweeney.

Los Voyeurs (2021). Dirige Michael Mohan. Con Sydney Sweeney, Justice Smith, Ben Hardy y Natasha Liu Bordizzo.

Cualquiera menos tú (2023). Dirige Will Gluck. Con Sydney Sweeney, Glen Powell, Alexandra Shipp y Darren Barnet.

Nocturno (2020). Dirige Zu Quirke. Con Sydney Sweeney, Madison Iseman, Jacques Colimon e Ivan Shaw.

Madame Web (2024). Dirige S. J. Clarkson. Con Dakota Johnson, Sydney Sweeney, Isabela Merced y Emma Roberts.

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Netflix mueve ficha y cancela por sorpresa otra serie de los creadores de 'Machos alfa'

Posiblemente sean nuestros Taylor Sheridan, aunque se reparten el trabajo: los hermanos Caballero llevan adelante media parrilla seriéfila de España desde hace años. Desde bastante antes, de hecho, de que apareciese el creador de Yellowstone: cuando se estrenó Aquí no hay quien viva, nadie sabía que Taylor Sheridan vivía.

Por supuesto, la explosión del mercado del streaming ha hecho que Alberto y Laura Caballero tengan menos páginas libres en su agenda. Si bien Prime Video le ha dado acomodo a Lo que se avecina en su catálogo, Netflix ha transportado Muertos S.L desde Movistar Plus+ a su plataforma. Y lo ha realizado, al parecer, con el propósito de meterla en un féretro: la serie nada fúnebre sobre una funeraria termina en su cuarta temporada, que se estrena este 7 de agosto.

En total, seis episodios cierran el ataúd (y hasta aquí los clichés metafóricos) de Muertos S.L., que se estrenarán de una vez en Netflix. El rojo servicio de streaming repite, así, jugada con Machos Alfa, también de los Caballero, que culmina con su sexta temporada y de la que incluso ha producido cuatro remakes, uno francés, dos provenientes de Países Bajos y Alemania respectivamente, y el último, italiano.

¿De qué trata 'Muertos S.L.'?

La mezcla de The Office con Dos metros bajos tierra puede desentonar, pero es inevitable tenerla en la cabeza con esta serie. La muerte del patriarca de una empresa funeraria deja, a priori, en cabeza de la misma al personaje encarnado por Carlos Areces, una suerte de Dwight del embalsamiento (el actor que interpretaba a Dwight, por cierto, pasó antes por Dos metros bajo tierra).

Sin embargo, en el testamento del llorado funerario, figura su mujer como heredera de la posesión. El problema es que la mujer no tiene la menor idea de cómo llevar adelante el negocio: a ella solo le gusta el baloncesto. Como ayuda, se sirve del servil y trepa personaje de Areces y de su yerno, a quien da vida (y con el que transmite estupendamente vergüenza ajena) Diego Marín, un hombre formado en la cultura de la startup, el networking, el brainstorming y demás anglicismos que no significan nada.

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Netflix da un paso al frente: confirmada la fecha de estreno del desenlace de una de sus series más épicas

Stephen King dirigió su primera película, La rebelión de las máquinas, bajo la premisa “nadie era capaz de adaptar este relato, así que tuve que hacerlo yo”. El resultado fue un desastre que ya es obra de culto y King nunca repitió al otro lado de la cámara. Justo al contrario que con Cien años de soledad, cuya segunda temporada desembarca en Netflix España este 5 de agosto.

El paralelismo entre La rebelión de las máquinas y Cien años de soledad está en que la monumental novela de Gabriel García Márquez ha sido trasladada a la pequeña pantalla, si bien no por su autor, sí por su hijo, Rodrigo García. Pese a que su carrera como director en cines sea discreta, en su currículo seriéfilo hay obras maestras como Dos metros bajo tierra, en la que fue uno de los directores de capítulo más recurrentes.

La segunda temporada de Cien años de soledad finiquita el trasvase literatura-cine, y Netflix ha diseñado un plan específico: sus ocho episodios se dividen en dos fechas diferentes. La primera es el 5 de agosto, en la que se nos devuelve al mundo de los Buendía. La segunda, el 26 de agosto, cuando los cien años de soledad concluyen de golpe.

Todo sobre la 'Cien años de soledad' de Netflix

La familia Márquez, que recientemente ha publicado una novela que el Nobel de Literatura desechó, parece decidida a librar una batalla imposible: la de introducir el realismo mágico en el celuloide, operación que, en general, pocas veces ha salido bien. No por casualidad el boom latinoamericano tiene pocas adaptaciones, ninguna de mérito y casi todas del único miembro que no exploró el realismo mágico, Vargas Llosa.

Si hasta ahora Cien años de soledad apenas había gozado de tentativas de adaptación es por un motivo: es un rompecabezas narrativo. Pero Netflix, desde que compró los derechos de Pedro Páramo, parece haberse aficionado al realismo mágico, y la primera temporada de Cien años de soledad no pasó desapercibida.

El anuncio de la serie se anticipó por parte del público desde dos ángulos: o es un desastre catedralicio o una obra colosal de la pequeña pantalla. Ni lo uno ni lo otro: la versión Netflix de Cien años de soledad gozó, en general, de buenas críticas e incluso ganó el Premio Platino del Cine Iberoamericano a mejor teleserie o miniserie.

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'La casa del dragón': ¿cuántos episodios tiene la temporada 3? Fechas de estreno en España

El fuego vuelve a crepitar. El universo de Juego de tronos crece con la tercera temporada de La casa del dragón, apenas unos meses después de que se estrenara la primera tanda de capítulos de El caballero de los siete reinos. HBO Max España inaugura la nueva temporada de La casa del dragón este 22 de junio.

La tercera temporada de La casa del dragón se compone de ocho episodios, con una duración aproximada por entrega de una hora. De nuevo, HBO apuesta por el estreno semanal en lugar de la tendencia principal de las plataformas, en las que o bien se vuelca toda la temporada de una vez o bien se distribuye en tandas de episodios.

Los amantes de La casa del dragón deben de poner su alarma en los lunes. Cada primer día de la semana, se incorpora un nuevo capítulo de la serie basada en la obra de George R.R. Martin. Por tanto, tras el 22 de junio, la siguiente fecha de estreno será el 29, y así hasta llegar al 9 de agosto, cuando se incorpora al catálogo la octava entrega de esta tercera temporada.

¿De qué trata esta temporada de 'La casa del dragón'?

Las maquinaciones han llegado a su fin. Por eso, la Batalla de Gullet abre la tercera tanda de episodios de La casa del dragón: para marcar el tono de lo que estará por venir. Rhaenyra Targaryen, interpretada por Emma D’Arcy, se liberará en esta temporada. Sus maniobras entre las sombras, jugando varias partidas de ajedrez al mismo tiempo, han terminado, y ahora debe dar un paso adelante. La actriz ya ha anunciado que conoceremos a una nueva Rhaenyra en los próximos capítulos.

La gobernante justa e íntegra (o más o menos justa e íntegra según el canon de George R.R. Martin) quedará atrás para cederle su puesto a una villana que no evita el derramamiento de sangre para fortalecer su puesto como reina. Algo que los seguidores de Juego de tronos podían prever: ya sabían de cierta Targaryen que parecía muy legal hasta que tocó el hierro del trono. De momento, aquello de que los dioses lanzaban una moneda al aire cuando nacía un hijo de la casa del dragón está saliendo siempre cruz.

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Nicolas Cage lució abdominales en esta película, pero todos pensaron que eran falsos: "No he vuelto a entrenar"

2026: Nicolas Cage es Spider-Man. O algo muy parecido. Tanto como un investigador privado de la Nueva York de los años 30 que se transforma en una criatura arácnida con poderes semejantes a los exhibidos por Peter Parker. Todo en una serie, Spider-Noir, filmada en blanco y negro y disponible en Prime Video España.

El movimiento es ilógico y por tanto congruente con la carrera de Nicolas Cage, que siempre ha jugado a sorprendernos. No hay papel que Cage no haya realizado y que se le resista. Solo él podía hacer un remake de El hombre de mimbre y, al año siguiente, Ghost-Rider. La película de Marvel fue un éxito de taquilla y, en comparación con su secuela, también de crítica, y eso que los críticos la vapulearon casi en su mayoría.

Millones de personas peregrinaron al cine para ver a Nicolas Cage a lomos de una motocicleta infernal. Y millones de ellas salieron de la sala pasmados ante los efectos especiales: qué realistas parecían los abdominales falsos de Nicolas Cage. Algo que, a Cage, no le hizo gracia. Porque falsos no eran.

El six-pack que nadie se creyó

De todos los cambios físicos que ha debido afrontar Nicolas Cage (que estuvo a punto de ser, recordemos, Superman), el más exigente fue el de Ghost-Rider. A Cage lo hemos visto en papeles de seductor, de tipo aberrante; lo hemos visto actuar muy bien y muy mal. Abarca todos los campos. Pero nunca con tan poco porcentaje de grasa corporal.

Cuando rodó Ghost-Rider, Nicolas Cage tenía 42 años, una edad desafiante para luchar por un six-pack. Él lo consiguió, y nadie le dio la enhorabuena. En una escena, Cage se mira al espejo y muestra unos abdominales muy marcados que marcaron muy poco al espectador: los prostéticos hacen milagros. De hecho, en una entrevista, Eva Mendes, con la que actuaba en la película, confesó que ella también pensado que eran falsos de no haberlos visto en directo.

Cage, por su parte, lamentó que no se apreciase su tiempo en el gimnasio y ha asegurado que eso lo llevó a tomar una decisión: a nunca más entrenar tan duro. Total, si cuando lo hizo, nadie se lo tomó en serio.

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Netflix te lo pone fácil: este es el código oculto que ofrece la plataforma para ver anime y fantasía juvenil

Las cifras cambian literalmente cada minuto, porque siempre hay títulos entrando y saliendo. Sin embargo, según las estimaciones más conservadores, Netflix España alberga un catálogo de unas 7500 entregas, entre las cuales están las series y películas y el contenido original o de paso. Y, puede que esto no lo sepas, también material oculto.

El funcionamiento de Netflix tiene un único propósito: que te quedes el mayor tiempo posible dentro de la plataforma. Por eso, a poco que la hayas frecuentado, Netflix habrá creado un algoritmo basado en tus gustos. Y con él te bombardea: películas que encajan con esa que viste completa, series que le encantaron a personas que votaron “me encanta” en la misma serie que tú.

Aunque esto resulta, sin duda, de ayuda, en ocasiones uno quiere ir más allá. Netflix ha concentrado menos de 100 títulos de su catálogo para nosotros, lo que no disminuye la medida real de este. Por eso, es posible tomar atajos que van allá de buscar una a una la película que quieres: los códigos “clave”.

¿Cómo ver el material oculto en Netflix?

En puridad, no hay nada oculto (bueno, algo así, pero ya llegaremos a ello). Lo que ocurre es que determinados títulos no son mostrados al espectador porque, considera el todopoderoso algoritmo, no le interesarán. Habría que buscarlos por su título para dar con ellos. O, mejor, si pueden agruparse en según que subgéneros, conocer un par de cifras.

Para el anime, tanto el de fantasía juvenil como el de acción destinado a adultos, el código es 7424. Si lo buscamos, veremos todo cuanto Netflix agrupa bajo esta categoría, igual que ocurre con “las películas de culto, a las que reúne en un club bajo el santo y seña de 7627. Igual se comporta con los thrillers que pueden asociarse, a su vez, a algún perfil genérico, como los psicológicos: 8933. Número tras número en el buscador y Netflix te enseña lo que custodia.

Pero aún hay un escalón más: Netflix sí que oculta contenido, y no lo hace porque sean películas secretas, sino porque tiene razones para considerar que no es para ti. Al crear tu perfil, te asignas un idioma y Netflix supone que esa es la única lengua que hablas: todo aquello que no tengan doblado o subtitulado al, pongamos, español, lo oculta pese a tenerlo materialmente. Así que, si eres bilingüe, puedes probar a cambiarle el idioma y ver cómo también su catálogo cambia.

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'Amarga Navidad': confirmada la fecha de estreno en streaming de la última película de Almodóvar

No pudo ser: Almodóvar habría sido el único director en ganar en Cannes, Venecia y en el Dolby Theatre. Sin embargo, Amarga Navidad no ha conseguido ningún premio en el último festival de Cannes, y menos aún la Palma de Oro. Lo que no significa que Amarga Navidad, que llega al streaming de España de la mano de Movistar Plus+ este 10 de julio, no sea loable.

Justo al contrario, Amarga Navidad tiende un puente con Dolor y Gloria, paralelismo evidente desde la presentación de un director que escribe el guion de su próxima película. La diferencia es que tal revelación, en Dolor y Gloria, se producía al final del largometraje, y aquí ese cineasta, en quien tan fácil es reconocer al propio Almodóvar, está presente durante gran parte del metraje.

Amarga Navidad es una anomalía, no en el cine de Almodóvar, sino en el cine en general: si gran parte de ella, como película, fuese mejor, la película en sí no sería buena. La matrioska que construye el almodovariano cineasta interpretado por Leonardo Sbaraglia está salpicada de roces, de desperfectos, de errores de su tallador. Es decir: Amarga Navidad es una gran película gracias, entre otras cosas, a que más de un 50% de ella es, a lo sumo, mediocre.

¿De qué trata 'Amarga Navidad'?

El director encarnado por Leonardo Sbaraglia escribe el guion de su próxima película, titulada Amarga Navidad, en la que una directora devenida a publicista se marcha a Lanzarote con una amiga en horas bajas. Ambos planos se alternan: la vida del director, que ha prescindido de su agente de confianza, y la de la protagonista de su película, que se entrelazan. Y no de una forma en la que Almodóvar, o al menos su sosias, quede bien parado.

Como ejercicio de autoficción, Amarga Navidad recuerda especialmente a Los Fabelman más que a otros largometrajes autocelebratorios. En Los Fabelman, Spielberg recreaba su adolescencia y, quizá el momento más traumático de la misma, asistía desconsolado a su propia visión en el espejo, sosteniendo una cámara e imaginando cómo transformaría todo aquello en celuloide. Se sabe, entonces, condenado a experimentar su existencia a través del velo del arte.

En Amarga Navidad, Almodóvar va un paso más allá al orientar esta sentencia artística hacia la nada: sus mejores tiempos como director, parece decirnos, han pasado, y él es dolorosamente consciente de ello. Por eso, parasita biografías ajenas y se introduce en asuntos delicados sin que la película resultante pueda redimirlo. Al contrario, su vampirismo solo causa dolor a gente próxima y, a lo sumo, un par de estrellas en Letterboxd por parte de un desconocido.

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Sydney Sweeney tiene su propia Casita: aquí puedes ver sus películas más famosas sin salir de la misma plataforma de streaming

En España, hay dos papas: el de la Iglesia Católica y el de la música urbana. Leon XIV y Bad Bunny comparten país en sus giras. Y divergen en (casi) todo lo demás. La Casita de Bad Bunny, por ejemplo, no tiene mucho que ver con El Vaticano. Y todo esto, en plena etapa post-Euphoria. O sea, un caos.

Con Euphoria, las actrices (¿y Jacob Elordi?) de su elenco vuelven a sus casitas. Pero hay una en particular, Sydney Sweeney, que tiene la suya propia: Prime Video. Aunque Euphoria pertenece al catálogo de HBO Max, casi todo aquello en lo que ha intervenido Sydney Sweeney se encuentra en la plataforma de la manzana.

La asistenta ha sido la última pieza en desembarcar en Prime Video: la película que comparte con Amanda Seyfried es el taquillazo que, como agua de mayo, Sydney Sweeney necesitaba en un papel protagonista. Le llegó, y con millones de espectadores. Que serán muchos más en breve, y que seguramente se quedarán con ganas de ver más de/a Sydney Sweeney.

¿Qué películas de Sydney Sweeney tiene Prime Video?

Escoge una y acertarás: por estar, está hasta Érase una vez en Hollywood, en la que Sydney Sweeney aparece en un plano. Luego, está quizá su largometraje más sexy, Los voyeurs; y también el de destino más desatinado, Eden. En este, el director era el oscarizado Ron Howard, actuaba Jude Law, Ana de Armas y Vannesa Kirby y, aun así, no le importó a nadie.

Seguimos pasando lista: Cualquiera menos tú. La comedia romántica que demostró que la comedia romántica seguía de moda es, también (y ojo a esto), la adaptación de una obra de Shakespeare con mayor recaudación de la historia. El texto que se encuentra tras el bikini de Sydney Sweeney es Mucho ruido y pocas nueces. Lo que venía siendo la carrera de Sweeney en el cine: ella era siempre el centro de atención en las alfombras rojas y en las redes sociales. Pero luego estrenaba en salas vacías. No lo está, desde luego, Prime Video. Vacía de ella, queremos decir.

Las mejores películas de Sydney Sweeney para ver en Prime Video

La asistenta (2026). Dirige Paul Feig. Con Sydney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar y Michele Morrone.

Immaculate (2024). Dirige Michael Mohan. Con Sydney Sweeney, Álvaro Morte, Simona Tabasco y Benedetta Porcaroli.

Edén (2024). Dirige Ron Howard. Con Jude Law, Ana de Armas, Vanessa Kirby y Sydney Sweeney.

Los Voyeurs (2021). Dirige Michael Mohan. Con Sydney Sweeney, Justice Smith, Ben Hardy y Natasha Liu Bordizzo.

Cualquiera menos tú (2023). Dirige Will Gluck. Con Sydney Sweeney, Glen Powell, Alexandra Shipp y Darren Barnet.

Nocturno (2020). Dirige Zu Quirke. Con Sydney Sweeney, Madison Iseman, Jacques Colimon e Ivan Shaw.

Madame Web (2024). Dirige S. J. Clarkson. Con Dakota Johnson, Sydney Sweeney, Isabela Merced y Emma Roberts.

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'La casa del dragón': ¿cuántos episodios tiene la temporada 3? Fechas de estreno en España

El fuego vuelve a crepitar. El universo de Juego de tronos crece con la tercera temporada de La casa del dragón, apenas unos meses después de que se estrenara la primera tanda de capítulos de El caballero de los siete reinos. HBO Max España inaugura la nueva temporada de La casa del dragón este 22 de junio.

La tercera temporada de La casa del dragón se compone de ocho episodios, con una duración aproximada por entrega de una hora. De nuevo, HBO apuesta por el estreno semanal en lugar de la tendencia principal de las plataformas, en las que o bien se vuelca toda la temporada de una vez o bien se distribuye en tandas de episodios.

Los amantes de La casa del dragón deben de poner su alarma en los lunes. Cada primer día de la semana, se incorpora un nuevo capítulo de la serie basada en la obra de George R.R. Martin. Por tanto, tras el 22 de junio, la siguiente fecha de estreno será el 29, y así hasta llegar al 9 de agosto, cuando se incorpora al catálogo la octava entrega de esta tercera temporada.

¿De qué trata esta temporada de 'La casa del dragón'?

Las maquinaciones han llegado a su fin. Por eso, la Batalla de Gullet abre la tercera tanda de episodios de La casa del dragón: para marcar el tono de lo que estará por venir. Rhaenyra Targaryen, interpretada por Emma D’Arcy, se liberará en esta temporada. Sus maniobras entre las sombras, jugando varias partidas de ajedrez al mismo tiempo, han terminado, y ahora debe dar un paso adelante. La actriz ya ha anunciado que conoceremos a una nueva Rhaenyra en los próximos capítulos.

La gobernante justa e íntegra (o más o menos justa e íntegra según el canon de George R.R. Martin) quedará atrás para cederle su puesto a una villana que no evita el derramamiento de sangre para fortalecer su puesto como reina. Algo que los seguidores de Juego de tronos podían prever: ya sabían de cierta Targaryen que parecía muy legal hasta que tocó el hierro del trono. De momento, aquello de que los dioses lanzaban una moneda al aire cuando nacía un hijo de la casa del dragón está saliendo siempre cruz.

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Netflix da un paso al frente: confirmada la fecha de estreno del desenlace de una de sus series más épicas

Stephen King dirigió su primera película, La rebelión de las máquinas, bajo la premisa “nadie era capaz de adaptar este relato, así que tuve que hacerlo yo”. El resultado fue un desastre que ya es obra de culto y King nunca repitió al otro lado de la cámara. Justo al contrario que con Cien años de soledad, cuya segunda temporada desembarca en Netflix España este 5 de agosto.

El paralelismo entre La rebelión de las máquinas y Cien años de soledad está en que la monumental novela de Gabriel García Márquez ha sido trasladada a la pequeña pantalla, si bien no por su autor, sí por su hijo, Rodrigo García. Pese a que su carrera como director en cines sea discreta, en su currículo seriéfilo hay obras maestras como Dos metros bajo tierra, en la que fue uno de los directores de capítulo más recurrentes.

La segunda temporada de Cien años de soledad finiquita el trasvase literatura-cine, y Netflix ha diseñado un plan específico: sus ocho episodios se dividen en dos fechas diferentes. La primera es el 5 de agosto, en la que se nos devuelve al mundo de los Buendía. La segunda, el 26 de agosto, cuando los cien años de soledad concluyen de golpe.

Todo sobre la 'Cien años de soledad' de Netflix

La familia Márquez, que recientemente ha publicado una novela que el Nobel de Literatura desechó, parece decidida a librar una batalla imposible: la de introducir el realismo mágico en el celuloide, operación que, en general, pocas veces ha salido bien. No por casualidad el boom latinoamericano tiene pocas adaptaciones, ninguna de mérito y casi todas del único miembro que no exploró el realismo mágico, Vargas Llosa.

Si hasta ahora Cien años de soledad apenas había gozado de tentativas de adaptación es por un motivo: es un rompecabezas narrativo. Pero Netflix, desde que compró los derechos de Pedro Páramo, parece haberse aficionado al realismo mágico, y la primera temporada de Cien años de soledad no pasó desapercibida.

El anuncio de la serie se anticipó por parte del público desde dos ángulos: o es un desastre catedralicio o una obra colosal de la pequeña pantalla. Ni lo uno ni lo otro: la versión Netflix de Cien años de soledad gozó, en general, de buenas críticas e incluso ganó el Premio Platino del Cine Iberoamericano a mejor teleserie o miniserie.

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Ana María Iglesias Botrán, lingüista, explica la clave del éxito de 'Torrente presidente'. "Un marginal se convierte en líder"

Torrente presidente, para sorpresa de nadie, preside la taquilla en España desde su primer día de legislatura. Y, meses después de su estreno, sigue en las carteleras de más de 80 cines. ¿Cómo abandonarlas cuando las salas continúan llenándose para ver lo nuevo del gañán creado por Santiago Segura?

Más allá de sus cameos (y eso que uno de ellos va más allá de lo inesperado), Torrente presidente es una sátira que, con distribución desigual, carga contra toda la clase política. A algunos, por supuesto, les cae un chaparrón y otros partidos, como el PP, llegan a los títulos de crédito con un pellizquito de monja. La profesora de Lenguas Modernas de la Universidad de Valladolid Ana María Iglesias ha diseccionado el subtexto de Torrente presidente, en el que reside la auténtica clave de su éxito.

¿Por qué triunfa 'Torrente presidente'?

Ante la pantalla de una comedia, Ana María Iglesia se encontró pensando en sus clases. Y lo hizo porque Torrente presidente, según sus palabras, resumía todo lo que en ellas había abordado: las preocupaciones sociales, los ejemplares más extremos de uno y otro polo y los estigmas actuales. Por eso, les recomendó a sus alumnos que comprasen una entrada para ver la película.

En un reportaje para los informativos regionales de Castilla y León, los estudiantes de Iglesia confiesan que la propuesta fue chocante, pero que, una vez aceptada, la entendieron. “Nos permite aprender de manera divertida”, comentó una de las inscritas en la asignatura de Lenguas modernas. La profesora advierte que, al analizar Torrente presidente, se abstiene de adentrarse en la calidad del largometraje.

“¿Qué os parece que ese discurso vulgar llegue a más gente?”, pregunta la profesora en el aula. En opinión de Ana María Iglesia, Torrente presidente se hace eco de un discurso, el populista, que “conocen muy bien los políticos, pero no la sociedad”.

Al manejarlo a la perfección, los gerifaltes conquistan el voto del ciudadano medio porque le dicen y prometen lo que quieren oír, aunque los problemas planteados y sus consiguientes soluciones carezcan de profundidad. Este es el punto de partida que, explica, lleva a que Torrente, “un personaje marginal”, se convierta en líder. Seguro que no hay que pensar demasiado para dar con un par de Torrentes de verdad.

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