El Papa pasa 48 horas en Catalunya imbuido del espíritu de Gaudí y el misticismo de Montserrat
El Papa puso ayer desde la Sagrada Família, tras un espectáculo visual gaudiniano impresionante y propio de nuestro tiempo, con drones, el broche a la breve e intensa etapa catalana de su viaje, en la que en apenas 48 horas ha podido imbuirse de las raíces cristianas de Catalunya; en la catedral, en la abadía de Montserrat y en la basílica de Antoni Gaudí, que suma ya la tercera visita papal. Ahí es nada.









