La novela histórica puede servir para muchas cosas, como meterse en la piel de los personajes de otra época, claro, pero también para llenar de complejidad el pasado que nos ha hecho llegar donde estamos y ayudar a releerlo críticamente. Pere Anglas (Mataró, 1966) ha ganado el premio Nèstor Luján de novela histórica con El sastre de Barcelona (Columna) y la pretensión, en sus propias palabras, de “reescribir nuestro pasado desde el presente”, y en el caso concreto de esta obra pretende poner sobre la mesa la relación entre las grandes fortunas de origen indiano y el esclavismo.