Un hombre que no levanta cabeza después de una separación planifica una serie de paseos informativos con sus amistades. Quiere que le contemos cómo hemos superado nuestras rupturas. Es una persona metódica y busca fórmulas. Mi paseo es el séptimo de su lista. Anda cabizbajo y toma notas en una libretita azul. Está insomne, confuso, lloroso. Le preocupa su rendimiento profesional; no se concentra, dialoga mentalmente con su pareja día y noche, en un mar de reproches y súplicas. Ahora mismo, susurra, no oigo lo que dices porque estoy rememorando una pelea a gritos que tuve con ella en esta plaza.