La Florida en Los Realejos, uno de los pueblos de la considerada Tenerife vaciada. Siete u ocho viviendas ocupan el caserío y solo un par están habitadas de manera permanente. Apenas quedan unas diez personas viviendo.
El papa ha pedido este viernes acogida para los migrantes respetando su historia, pero también que ellos se abran con confianza a la comunidad que les recibe, aprendan su lengua, respeten sus leyes, conozcan sus costumbres y participen en la vida común, según ha dicho en un discurso en la plaza del Cristo de La Laguna en Tenerife. Más información.