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"Este país está entre Plaza de Castilla y el Supremo": el PP aguarda sus próximos pasos ante la semana del "Armagedón" del PSOE

El Partido Popular decide recurrir a la paciencia ante el calendario jurídico que le espera a Pedro Sánchez esta semana y que supone, tan solo por las imágenes que derivarán de él, un duro varapalo para el presidente del Gobierno. Una vez ha quedado visto para sentencia el juicio al hermano, David Sánchez, el futuro del entorno del jefe del Ejecutivo sigue dirimiéndose en los juzgados con la citación de su mujer, Begoña Gómez y la esperada declaración durante dos jornadas del expresidente y 'faro moral' del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero. "Este país está entre Plaza de Castilla y el Supremo", definen en el PP, en alusión a las diferentes causas que investigan varias estancias judiciales que cercan al Partido Socialista y al Gobierno. Pero Génova tiene clara su estrategia y no buscará notoriedad pública "que compita con la de ellos", prefiere aguardar para dar próximos pasos ante lo que definen como la semana del "Armagedón" del PSOE.

El lunes arranca con la personación de Begoña Gómez ante los juzgados madrileños de Plaza de Castilla, uno de los últimos trámites antes de que el juez Juan Carlos Peinado decida si procede a la apertura de juicio oral. En la dirección popular apuntan a que "cualquier presidente no soportaría que su mujer vaya a declarar por corrupción" y que cualquiera de las fotos que saldrán de los próximos días "harían caer a alguien con un mínimo de decencia".

Una vez aparcada del debate público la presentación de una hipotética moción de censura por parte del PP para convocar elecciones porque ni Junts ni PNV han expresado su apoyo, necesario para que saliera adelante; los de Feijóo aguardan a la "semana horribilis" del Ejecutivo para dar sus próximos pasos. Sostienen que, de momento, no es necesario hacer nada porque es suficiente con "el álbum de fotos" que va a salir durante estos días tras la vista de Begoña Gómez el lunes, la comparecencia de la directora de la Guardia Civil en el Senado el martes, y la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero el miércoles y jueves en la Audiencia Nacional. Tampoco descartan en el PP que la sentencia por el 'caso mascarillas' que sentó en el banquillo del Tribunal Supremo al exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, se produzca esta semana.

Los populares siguen a la espera de nuevas informaciones que acorralen aún más al entorno de Sánchez y postergan sus futuros movimientos porque su prioridad es "derribar cuanto antes a un Gobierno que está de basura hasta el cuello". Utilizan el mismo concepto que Feijóo acuñó esta semana en la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso, cuando preguntó a Sánchez "cuánto tiempo va a estirar esta basura" antes de convocar elecciones. De hecho, en Génova también han rebajado la petición de dimisiones de miembros del Gobierno. La razón es que consideran que "hay elementos que si los quitas de en medio te dejan de penalizar, así que mientras los tengas, mejor para nosotros". Les vale con que "el desgaste continúe" y en la semana del "Armagedón contra el socialismo" va a ser inevitable.

La ofensiva sí la juegan especialmente en el Senado, con la cascada de citaciones a declarar en las distintas comisiones abiertas para pedir explicaciones a los supuestos implicados en las tramas. El martes tendrá que acudir a la comisión de Interior la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, en el marco del 'caso Leire' que apunta a las supuestas cloacas del PSOE para desestabilizar procesos judiciales que afectan al Ejecutivo y el Partido Socialista. Los senadores le preguntarán sobre las tres reuniones que habría mantenido entre septiembre de 2024 y abril de 2025 con la exmilitante socialista Leire Díez, según apunta el sumario de la investigación sobre la presunta trama.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó en un primer momento dichos encuentros, por lo que el PP también le cita el 30 de junio para que rinda cuentas por sus "reiteradas mentiras". Un día antes acudirá a la Cámara Alta la secretaria de Zapatero, María Gertrudis; y a la lista de citados se suma la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, el 19 de junio, para explicar "cuándo se enteró de las reuniones que tuvo la mano derecha de García Ortiz con Leire Díez, quién le ordenó que lo escondiera y cuál fue el contenido de esas reuniones". La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, habló de que les espera un mes de junio "muy caliente" de "cerco " a la corrupción.

Otra de las razones por las que el PP sigue midiendo con cautela cada paso a dar ante la cascada de escándalos que salpican al PSOE y al Gobierno es que consideran que el tiempo juega en contra de Pedro Sánchez: "Siempre ha pensado que el tiempo iba a jugar a su favor con las tramas y todo lo contrario, conforme pasan los días, van apareciendo activos nuevos", sostienen fuentes populares. De hecho, no prevén movimientos a corto plazo del 'caso Leire', que "va a ser muy complejo para el PSOE", ni de la supuesta financiación irregular del Partido Socialista que se está investigando; pero son asuntos que tienen en mente de cara a un desgaste aún mayor del Ejecutivo. De momento, esta próxima semana, los populares ironizan con el mundial de fútbol: "Veremos un carrusel deportivo de la corruptela socialista".

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Feijóo promete "una reconstrucción nacional urgente" ante el "actual nivel de degradación"

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha cargado contra los escándalos que azotan a Pedro Sánchez y su entorno y se ha vuelto a erigir como la única opción para un cambio de rumbo. Este viernes ante los empresarios de Galicia, ha fijado como aspiración revalidar la confianza que consiguió en su comunidad autónoma durante años porque "quienes hoy ocupan el Gobierno no lo merecen y porque el PP tiene una alternativa y es la única". Así, se compromete a, si los españoles le dan esa confianza, "una reconstrucción nacional" que en su opinión el país necesita "con urgencia" para volver a hacer de la política "una actividad compatible con la decencia, las demandas de la gente y la agenda reformista que necesita nuestro país". La propuesta la ha hecho ante el "actual nivel de degradación" al que nunca imaginó que debía enfrentarse.

Feijóo ha rescatado siete frases que Pedro Sánchez manifestó en la moción de censura que apartó de La Moncloa a Mariano Rajoy para sostener que "el listón lo puso él mismo y le obliga desde hace demasiado tiempo a devolver la voz a los españoles". Entre las citas, ha recordado: "La corrupción actúa como agente disolvente y profundamente nocivo para cualquier país", "la corrupción destruye la fe en las instituciones cuando no hay una reacción firme desde el terreno de la ejemplaridad" o "persiste la imagen de un presidente que opta por la peor de las respuestas que es atrincherarse en el cargo aupado por el peso de una cámara fragmentada con grupos parlamentarios cuyos intereses son difíciles y complejos de casar". Guiño a los socios que siguen sosteniendo al Ejecutivo y también crítica a Sánchez por exigir al expresidente popular que dimitiera en su momento y ahora él no haga lo propio.

En su empeño por reclamar la confianza de los españoles para que llegada la convocatoria con las urnas elijan la papeleta del PP, ha prometido que será una persona "decente", presentará los Presupuestos Generales del Estado anualmente, no gobernará a través de reales decretos, respetará "la independencia de la Justicia y de los medios de comunicación" y no se rodeará "de corruptos". Actualmente, ha insistido Feijóo, es necesario "cambiar la conversación pública" para alejarla de los escándalos que rodean al Ejecutivo y solucionar los problemas de los ciudadanos. "Apenas se habla de esto porque solo hay crónica de tribunales", ha lamentado, para abogar por "recuperar la política normal, la que gestiona y resuelve problemas concretos".

El líder popular, que aspira a ser presidente del Gobierno, ha citado un decálogo de las reformas prioritarias que llevaría a cabo si logra su objetivo. Hará los nombramientos en el sector público, organismos reguladores, Fiscalía General, Tribunal Constitucional, etc. en base a "la competencia y no a la obediencia". Además, recuerda el compromiso de hacer una auditoría "para saber toda la verdad y en qué se ha ido el dinero que hemos pagado". Feijóo ha continuado con uno de sus estandartes: la reforma fiscal. Insiste en que deflactarán el IRPF y bajarán impuestos.

Como el discurso ha sido en un encuentro organizado por el Círculo de Empresarios de Galicia, en Vigo, el resto de la batería de reformas que ha enumerado son relativas al sector empresarial. En primer lugar, fomentar la competitividad con facilidades administrativas y fiscales; garantizar la seguridad jurídica "para atraer inversión a largo plazo"; mejorar la productividad; adaptar la formación a lo que las empresas demandan porque "no podemos seguir permitiéndonos liderar el paro juvenil en la Unión Europea" cuando hay miles de ciudadanos sobrecualificados y que la transición energética "sirva para industrializar".

En cuanto a la transformación digital, ha abogado por atraer nuevos centros y, por último, "cambiar radicalmente el discurso". "Un país no puede construirse contra la iniciativa privada. Hay que dejar de ver el éxito como una sospecha", ha criticado el líder del PP. Feijóo ha finalizado su discurso admitiendo lo ambicioso de las reformas que plantea pero reclamando que los españoles sean optimistas porque puede "formar el Gobierno que España necesita".

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El PP censura que el Gobierno acuse a los jueces de buscar un "golpe de Estado" tras las acusaciones de Óscar López de prevaricación

El Partido Popular estalla contra los continuos ataques del Ejecutivo al poder judicial. El Gobierno recuperó la tesis de que el PSOE y la Moncloa están siendo víctimas de lawfare cuando salió a la luz la supuesta trama de las cloacas del partido, dirigida a desestabilizar causas judiciales mediante presiones a medios, fiscales, jueces y mandos de la Guardia Civil. Pero ahora en Génova creen que han dado un salto más en el escalón tras las declaraciones de este miércoles del ministro de Transformación Digital y para la Función Pública, Óscar López, en las que dijo abiertamente que "hay jueces que prevarican". La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha reprendido las palabras del miembro del Ejecutivo: "Es lamentable que ahora hablen de un golpe de Estado de los jueces".

Génova considera que ante las cascadas de informaciones que salen a la palestra diariamente sobre los presuntos casos de corrupción del PSOE, el Gobierno ha emprendido una "huida hacia adelante" y ya incluso ministros como Óscar López "se permiten el lujo de calumniar a jueces que son magistrados del Tribunal Supremo". López insistió en su afrenta a los jueces deslizando que "la justicia no gobierna; gobierna el Gobierno". La portavoz popular ha recordado además las declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, hace un par de semanas, en las que habló de un "intento de derribo" del Gobierno mediante métodos "no democráticos".

Además, Muñoz ha animado al ministro a que si cree que "hay jueces que prevarican, lo que tiene que hacer es denunciarlo porque es un delito muy grave". Sin embargo, ha insistido en que la estrategia del Ejecutivo pasa por decir "mentiras tras mentiras" e insultar a "medios y jueces" mientras las informaciones sobre las diferentes causas judiciales siguen saliendo. Este jueves, el portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, ha ahondado en la idea desde los pasillos del Congreso al sostener que "ha habido distintas velocidades a la hora de atender ciertos procesos judiciales y sentencias incomprensibles". No ha reaccionado a las declaraciones del ministro, pero la portavoz popular sí que ha valorado lo expresado por López: critica que "hable de velocidades en los procesos" cuando "no tiene ni idea de derecho procesal".

El ministro de Pedro Sánchez insistió posteriormente en sus redes sociales en la idea y fue más allá asegurando que si los jueces "no prevarican", lo hace "alguien de su entorno". Desde la dirección del principal partido de la oposición, se preguntan irónicamente a cuáles de los magistrados se refería Óscar López: "¿Todos los jueces están prevaricando? ¿Los de la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo, los de Badajoz y los de Madrid?", en referencia a las numerosas causas abiertas que sacuden el entorno del presidente del Gobierno y que investigan distintos juzgados.

Sin embargo, en la dirección del PP recuerdan que estas referencias al lawfare no son nuevas. "Empezó el independentismo, luego lo apadrinaron Podemos, Sumar y parte del PSOE, luego parte del Gobierno e incluso el ministro de Justicia", enumeran. La diferencia al aludir a la instrumentalización del sistema judicial con fines políticos es que "hace años era un escándalo mayúsculo y a día de hoy es la línea fijada por el presidente del Gobierno", sostienen, para alertar de las consecuencias del sanchismo.

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El PP acusa a Sánchez de usar al Papa de "escudo humano contra la corrupción": "Es patético"

El papa León XIV ya ha abandonado Madrid, donde ha permanecido durante cuatro días, periodo en el que la atención pública, política y mediática se ha centrado en él. Pero el Partido Popular ha querido destacar que "la actualidad sigue" y ha sacado a la palestra las últimas informaciones conocidas durante la visita del pontífice sobre los casos de corrupción que cercan al Gobierno. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha tenido especial protagonismo durante la estancia del papa en la capital y continuará acompañándole en sus próximos destinos: Barcelona y Canarias. Para la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, Sánchez está usando al papa como "escudo humano contra la corrupción", algo que considera "patético y penoso".

Así, ha enumerado los detalles que se han conocido sobre la presunta trama de las llamadas "cloacas" del PSOE y los últimos movimientos. Mientras diputados y senadores ovacionaban al papa tras su discurso en el Congreso de los Diputados este lunes, Santiago Pedraz citaba a declarar como testigo a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, el próximo 10 de julio, y pedía a la Fiscalía General del Estado información sobre las reuniones mantenidas en su sede entre abril de 2024 y junio de 2025 con participantes de la trama de las "cloacas".

Además, un juzgado de Madrid admitía a trámite querellas del PP y de Vox por el rescate de la aerolínea Air Europa y citaba como investigado al vicepresidente de la SEPI, Bartolomé Lora, que deberá comparecer el 3 de julio. A ello se suma la petición de los populares de imputar a las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero por tres delitos en el denominado caso Plus Ultra, que gira en torno a una supuesta red de influencias en favor de la aerolínea. Pretenden que respondan ante la Audiencia Nacional "cómo es posible que dinero del rescate acabase en sus cuentas" ha enfatizado Muñoz. "Todas las investigaciones avanzan y queda más claro que es un único caso de corrupción institucionalizada y delincuencia de Estado", ha continuado criticando la cortina de humo que considera que el presidente del Gobierno ha utilizado con la visita del pontífice.

El PP sentencia que "el PSOE se ha reído de todos y ha mentido a todos" y enumera especialmente "dos mentiras flagrantes". Por un lado, la portavoz popular ha denunciado que Sánchez y muchos de sus ministros y cargos de su partido dijesen que habían sido muy contundentes cuando conocieron el caso de José Luis Ábalos y de Koldo García, "cuando hoy sabemos que el Partido Socialista les pagaba la defensa". "¿Esa es la contundencia del presidente Sánchez? ¿Pagarle la defensa para asegurarse de que no tiraban de la manta a Ábalos y a Koldo?", ha incidido.

La otra falacia a la que se ha referido Ester Muñoz es respecto a la exmilitante del PSOE, Leire Diez y las declaraciones que se hicieron desde el Partido Socialista asegurando que no "era nadie" y no tenía influencia dentro del partido. "No era una periodista de investigación, no era una simple militante, no era la pequeña Nicolás, no había solo una foto. Era una agente de Sánchez que tenía información, como estamos pudiendo comprobar en todas las agendas que ella escribía, de altos organismos e instituciones del Estado", ha incidido la portavoz popular para considerar que "estaba en toda la trama de la cloaca". La investigación judicial sigue su curso para aclarar si existieron maniobras para conseguir información confidencial sobre jueces y fiscales que dirigen causas que cercan al presidente del Gobierno.

Continuando con las informaciones que se desprenden del sumario del caso, Muñoz ha insistido en que el Gobierno "se ha reído de todos los españoles, de periodistas, de sus afiliados y de sus socios" porque "resulta que Leire Díez ha estado en 23 reuniones acreditadas con Santos Cerdán en Ferraz y había mensajes con la presidenta del Partido Socialista [Cristina Narbona]". Con todo ello, la conclusión del PP es que "la gran guerra sucia que hemos vivido esta legislatura no era para acabar con el Gobierno, era la guerra sucia desde Ferraz y desde parte del Gobierno para sujetar al Gobierno en el poder", ha zanjado en referencia a las acusaciones del Ejecutivo contra la oposición, la última la de Óscar Puente asegurando que determinados poderes del Estado estarían actuando con el objetivo de acabar con el actual Gobierno con el conocimiento del PP. La única solución ante el cerco de corrupción que afecta a Sánchez, su entorno y su partido es, ha insistido la portavoz del PP, "decencia y elecciones".

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El motivo por el que Feijóo ha regalado al Papa una camiseta de Nadal

Sin figurar en la agenda oficial, el Papa ha recibido en audiencia al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. El líder del primer partido de España ha apelado ante León XIV a seguir construyendo una sociedad "más justa, libre y humana" con la tradición católica como pilar. A su juicio, España "no se entiende sin sus raíces cristianas", al igual que el resto de Europa, por lo que Feijóo, lejos de renunciar a dicho legado, se ha comprometido a reivindicarlo. "Una sociedad verdaderamente libre no se construye contra sus raíces, sino desde ellas", ha sostenido el líder popular ante el pontífice.

Una de las señas de identidad de nuestro país, según Feijóo, es que "nunca se rinde ante la adversidad" y, como referente de esta característica, ha situado a Rafa Nadal, por lo que ha regalado al Papa —gran aficionado al tenis— una camiseta firmada por el deportista. También le ha hecho entrega de un ejemplar del libro 'España sagrada: tomo XX', centrado en la Historia compostelana, la ciudad donde descansa el Apóstol Santiago.

Al igual que ha hecho ante los medios después de que el pontífice finalizara su discurso esta mañana en el Congreso de los Diputados, Feijóo le ha recordado que el humanismo cristiano es uno de los pilares del proyecto del PP: "Para nosotros no es algo circunstancial sino un principio básico que nos inspira desde siempre", ha dicho. Asimismo, el papa ha lanzado varias sugerencias a los partidos políticos en su intervención en el hemiciclo y Feijóo, recogiendo el guante, le ha trasladado que la defensa "de la dignidad humana, de la vida, de la familia y de la libertad son objetivos irrenunciables para los populares en sus responsabilidades políticas", según trasladan fuentes del partido.

Posteriormente en redes sociales, Feijóo ha agradecido que el pontífice haya encontrado un hueco en su agenda para recibir al líder de la oposición. Y ha concluido que "siguiendo su consejo, alzamos la mirada para mirar al futuro con esperanza, defender la solidez de nuestras convicciones y seguir construyendo juntos una sociedad más justa". Durante el encuentro, Feijóo ha reivindicado la figura de León XIV como "faro moral" en estos tiempos de incertidumbre.

El presidente popular también ha agradecido al Santo Padre el reconocimiento expreso que ha hecho este lunes en su intervención a la contribución de España al mundo. León XIV ha citado a Cervantes, Santa Teresa, Unamuno, los Reyes Católicos y la Escuela de Salamanca, un influyente movimiento intelectual surgido en la universidad de dicha ciudad que sentó las bases del derecho internacional, los derechos humanos y la filosofía política moderna. "Ha sido emocionante recordar por la boca del papa la aportación de la Escuela de Salamanca al pensamiento universal y a la feliz idea de poner límites al poder", ha señalado Feijóo.

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Feijóo suscribe "de la A a la Z" el discurso del Papa en el Congreso y destaca que "sin convicciones no hay instituciones"

El Partido Popular se siente interpelado por el discurso que ha realizado el papa León XIV en el Congreso de los Diputados, especialmente en lo que tiene que ver con dejar a un lado la crispación política y la polarización, y suscribe "de la A a la Z" las palabras del pontífice. A la salida del hemiciclo donde ha tenido lugar la intervención del papa, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha felicitado a su santidad por el "discurso histórico" que ha pronunciado ante diputados, senadores y expresidentes del Gobierno y ha elogiado el "manifiesto y la defensa de la dignidad de la persona, la familia y la libertad religiosa" que ha hecho el pontífice en la Cámara Baja. En opinión del líder de la oposición, el respaldo de León XIV a dichas cuestiones "acredita que el papa tiene algo que falta en la política nacional e internacional actualmente: convicciones".

Feijóo cree que "con independencia" de las creencias y la fe de cada uno, "el cien por cien de lo que ha dicho es suscrito por la mayoría de españoles". Especial interés tenía el líder popular y su partido en escuchar el mensaje del pontífice en las Cortes Generales, pues el PP "hunde sus raíces e diario en el humanismo cristiano", ha explicado. El presidente del PP ha recogido el mandato de León XIV, "de la primera a la última de sus consideraciones", y ha destacado que el papa haya "venido a honrar el Congreso, lo cual en estos momentos en España tiene un valor adicional".

Aunque suscribe todo el discurso, el líder del PP ha destacado que "ha hablado no solo del fortalecimiento de las instituciones, sino de que no hay instituciones sin convicciones", así que entiende "que es lo fundamental". "Tenemos un déficit de respeto a las instituciones y un déficit mayor de respeto a las convicciones; y sin convicciones no hay instituciones", ha concluido Feijóo.

Tras la intervención del pontífice en el hemiciclo, Feijóo se ha marchado a la sede del partido en Génova para presidir el habitual Comité de Dirección del PP. Ante su cúpula, también ha caracterizado el discurso de "histórico" y así lo ha hecho saber el portavoz del partido, Borja Sémper. "Hemos tenido la oportunidad de escuchar un discurso de altura, de nivel y que nos interpela a todos", ha expresado, frente al "regate corto y una altura muy mejorable" en los que se mueve la política española "lamentablemente".

Para el PP, el mandato del pontífice supone un "acicate más fuerte para seguir adelante", ha continuado Sémper, quien ha resaltado la idea mencionada por el papa sobre que "la política debe estar al servicio de los ciudadanos y no de una sola persona o particular". Entre otras cuestiones, León XIV ha pedido a los representantes de los grupos políticos que abandonen la "polarización" y construyan una cultura de la reciprocidad. La pluralidad política "no debería degenerar en descalificación permanente del adversario", ha insistido el papa.

También ha destacado el portavoz popular que las palabras del papa han apelado a la "esperanza", lo que, a juicio de Sémper, "merecen los españoles en un momento actual tan desagradable en que la política es tan poco edificante y todo lo que vemos es tan sucio y feo". Así que ante el encargo del Santo Padre, el PP "se empeña" en que "el futuro sea mejor que el presente", desde hoy "con más energía" si cabe.

León XIV ha hablado, además de la crispación política, de la vida, la paz, la educación o la migración. Sémper ha evitado desgranar el contenido del mensaje del papa porque "sería muy poco cortés" y se ha limitado a sostener que en el partido "lo interiorizamos y lo incorporamos", pues el discurso "trasciende a la religión".

El PP toma nota del mensaje de las palabras y suscribe "desde la primera hasta la última" de las palabras que ha pronunciado el pontífice, en un discurso que considera que "formará parte durante mucho tiempo de la historia del Congreso y de nuestro país".

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El Papa pide a las Cortes abandonar la "polarización" y defender la "vida y dignidad humana" frente a "agendas particulares"

El papa León XIV ha tomado este lunes la palabra en el primer discurso de un pontífice en el Congreso de los Diputados. Ante diputados y senadores -salvo los de Podemos y BNG-, expresidentes del Gobierno y dirigentes autonómicos, ha hecho referencia a la labor legislativa de las Cortes Generales -reunidas en una sesión conjunta- para pedir a los representantes de los grupos políticos que abandonen la "polarización". Es urgente, en su opinión, "construir una cultura de la reciprocidad" y apunta a que la pluralidad política "no debería degenerar en descalificación permanente del adversario". El discurso del Papa ha estado marcado por la actualidad política: ha reclamado cooperación multilateral ante el "drama migratorio", ha cuestionado el rearme de países europeos "ante la fragilidad del escenario internacional" y ha criticado la violencia.

La intervención en la que ha hablado de crispación, paz y migración, ha durado más de media hora y ha culminado con una ovación de siete minutos de duración de todos los presentes. El pontífice ha arrancado su discurso refiriéndose a la aritmética parlamentaria y a las decisiones que toman los representantes de la ciudadanía en las Cortes Generales. Ha hecho una defensa férrea de la "dignidad inviolable de la persona humana", que "no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaivén de las mayorías de cada momento". En este punto, sin referirse explícitamente a ninguna norma, ha defendido que "toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia". Cuando esta convicción permanece viva, ha insistido, "el derecho se convierte en amparo de todos y en garantía frente a la imposición de intereses y agendas particulares".

La intervención de León XIV ha estado marcada por dicha idea y ha vuelto a reiterar al término de sus palabras que una ley "alcanza su verdadera grandeza cuando puede comparecer ante la dignidad de la persona y salir de ese examen sin avergonzarse". Así que ha invitado a los diputados y senadores presentes a alzar la mirada y recordar que toda decisión de las autoridades públicas "toca personas de carne y hueso, especialmente a quienes tienen menos fuerza para hacerse oír". Por eso, "junto a las respuestas técnicas y las reformas legales, hace falta también una renovación moral". También ha recomendado a los políticos diálogo para resolver los desacuerdos: "En una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz, cuando las diferencias se dejan mitigar por la escucha y se ordenan al reconocimiento de las necesidades, los anhelos y las capacidades de todos".

En esa apelación al diálogo y la escucha, León XIV ha destacado la importancia del lenguaje para "ceder espacio a la reconciliación", trayendo a colación el mensaje que trasladó en la Cuaresma de 2026. "Las palabras pueden abrir caminos o cerrarlos; pueden iluminar la realidad o deformarla hasta hacer imposible el encuentro", ha dicho. Por ello, en un claro mensaje a senadores y diputados, ha apuntado que "quienes ejercen una responsabilidad pública tienen una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje".

En el tercer día de su visita a España, el Papa ha arrancado la jornada con un encuentro en Nunciatura con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para después acudir al Congreso de los Diputados y hacer historia al ser el primer pontífice en acudir a la Cámara Baja. Alrededor de las 10.30 horas ha sido recibido por su presidenta, Francina Armengol; el presidente del Senado, Pedro Rollán; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido; y la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló. Ya en el interior del Palacio ha saludado a los miembros de las Mesas del Congreso y del Senado; al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y a los portavoces de los grupos parlamentarios de ambas Cámaras, salvo los de Podemos y BNG, que han decidido ausentarse del acto.

Parte de la esencia del discurso que ha pronunciado posteriormente en el hemiciclo la ha plasmado en su firma en el libro de honor del Congreso, donde ha expresado a los parlamentarios su deseo de que "los derechos de todos estén siempre en el ejercicio de la actividad legislativa de esta sede democrática de la soberanía nacional española". Tras ello, se le ha hecho entrega de dos obsequios: por parte del Senado un manuscrito del Beato de Liébana, y un facsímil del manuscrito 'Liber Horarum' por parte del Congreso. Minutos después, parlamentarios y autoridades han recibido al papa en el salón de Plenos del Congreso en pie y con una sonora ovación. Eso sí, no tan extensa como la que ha tenido lugar al finalizar el discurso del pontífice, de siete minutos de duración y con vítores de "¡Viva el papa!". Francina Armengol ha arrancado con su intervención la atípica 'sesión' parlamentaria para posteriormente darle la palabra a León XIV. Al finalizar la histórica visita, el papa se ha acercado a saludar a los fieles que aguardaban en el exterior del Congreso.

Refiriéndose al concepto de la "cultura del descarte" acuñado por el papa Francisco para describir el sistema económico actual y criticar que se excluye a los más vulnerables, el pontífice ha apelado a reconocer la vida como un valor fundamental también a la hora de legislar, sin mencionar, eso sí, leyes como la del aborto o la de la eutanasia. "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?", se ha preguntado. Ha insistido en esta afirmación sosteniendo que "la grandeza moral de una nación se manifiesta, sobre todo, en su capacidad de acompañar, proteger y amar aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad".

Continuando con la columna vertebral de su discurso, la dignidad humana, León XIV ha recordado el "trágico drama migratorio", que exige "una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos". En este punto se ha referido a los "traficantes y contrabandistas" que se aprovechan de la "desesperación" de las personas. Pero también ha reclamado a los representantes políticos "ofrecer vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración" a los inmigrantes y refugiados. Con respecto a los países de origen, también apunta a promover el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para "que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida". Todo ello en el marco de una cooperación multilateral en la que es necesaria "fortalecer la prevención, el rescate y la asistencia a las víctimas" porque "ninguna nación puede afrontar por sí sola un desafío de esta magnitud".

El papa ha aludido a los numerosos conflictos bélicos que actualmente suceden en varias partes del mundo y ha criticado que en diversos lugares, también en Europa, "vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional", en un momento en que distintos países, España incluido, están incrementando el gasto en defensa. León XIV ha realizado un alegato en defensa del derecho internacional y la vía diplomática porque "las armas pueden imponer un silencio temporal; pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera". El diagnóstico del pontífice es claro: "El mundo atraviesa una profunda crisis espiritual y cultural, que se manifiesta en múltiples formas de violencia, polarización y desconfianza recíproca". Y en este contexto, la paz se presenta como una "exigencia moral".

Como hizo en su intervención en el Palacio Real este sábado, el pontífice ha incluido en las transformaciones de nuestro tiempo a la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías y ha emplazado a tener un debate sobre "qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones" y "cómo se plantean hoy la dignidad del trabajo, la solidaridad, la política social y el bien común". También ha apuntado al uso de dichas tecnologías en el ámbito militar, para el que ha exigido una "vigilancia ética rigurosa para que las decisiones sobre la vida y la muerte nunca sean descargadas sobre automatismos". Con respecto a la misma cuestión, ha hecho un llamamiento a llevar a cabo una política "capaz de poner la vida de los pueblos por encima de los intereses que se benefician de la guerra".

También se ha referido a la libertad religiosa, al exponer que "toda sociedad efectivamente libre requiere también una justa delimitación del poder público, de modo que la libertad de las personas, las comunidades y las asociaciones no sea indebidamente restringida". Insistiendo en esta cuestión, ha aseverado que "la legítima autonomía del orden temporal jamás debe interpretarse como hostilidad hacia el fenómeno religioso" porque así como la fe "no pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones", tampoco "puede ser relegada al silencio como si fuese irrelevante para la vida pública". León XIV no ha dejado fuera de su discurso su defensa a la familia y a las instituciones educativas. Respecto a esta última cuestión, ha recordado el derecho "primario e inalienable" de los padres a "elegir el tipo de educación y formación que reciben sus hijos".

En el primer discurso de un papa en el Congreso de los Diputados, León XIV se ha referido a señas de identidad de la cultura española, en línea con su intención de "hacer un gesto de cercanía hacia España", como ha declarado al comienzo de su mensaje. Cita de Cervantes en El Quijote sobre la libertad, mención a la "hondura espiritual" de Santa Teresa y a la "inquietud metafísica" de Unamuno y recuerdo a los Reyes Católicos y fray Francisco de Vitoria. El pontífice ha culminado con un deseo de "prosperidad, justicia y paz duradera" para España.

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