Nicolasa: raíces vascas y alta cocina de mercado con el sello de Grupo Arturo
Nada más cruzar la puerta del restaurante Nicolasa, el comensal tiene esa maravillosa sensación de sentirse como en casa. No es para menos, pues cuenta con el sello de calidad que imprime en cada uno de sus proyectos Arturo Fernández y el solvente Grupo Arturo. Detrás de esta acogedora atmósfera hay una bonita historia que nació en San Sebastián, de la mano de la cocinera Nicolasa Pradera. Ella elevó la cocina tradicional vasca a lo más alto y plasmó su sabiduría en un recetario que hoy sigue inspirando estas mesas. En el año 1940, la fundadora trasladó a la capital su bagaje gastronómico y su pasión, abriendo las puertas de este restaurante que se ha mantenido fiel a sus raíces a lo largo de las décadas.
En un Madrid que a veces corre demasiado rápido, este rincón de la calle Velázquez se ha convertido en un refugio para quienes buscan ralentizar el tiempo y disfrutar de lo auténtico. En su carta no se encuentran platos con nombres complicados e impronunciables; lo que hay es un amor inmenso por la cocina de mercado vasca, un respeto absoluto por el producto de calidad y, sobre todo, un equipo humano que recibe con los brazos abiertos y una calidez real. Su espacio, de corte clásico y sobrio, con detalles en maderas nobles y mesas bien vestidas, invita a sentarse para saborear cada momento con calma.
En los fogones, el protagonista absoluto es el propio alimento, respetando siempre su sabor natural y su esencia. La propuesta cambia al ritmo que marcan el mercado y las temporadas, asegurando que cada ingrediente llegue a la mesa en su momento óptimo. Sus guisos caseros y sopas están cocinados con la paciencia, el mimo y el tiempo que le daban las abuelas. El bacalao se deshace en lascas perfectas y jugosas, rindiendo honores a la tradición del norte, mientras que carnes como su meloso rabo de toro demuestran que, cuando la materia prima es soberbia, no es necesario añadir absolutamente nada más.
Para terminar, los postres caseros preparados a diario son el remate perfecto para una experiencia gastronómica de altura. Y otro aliciente, ofrecen menús cerrados que se adaptan a la temporada, garantizando una relación calidad-precio sensata y honesta.
Pero, sin duda, el verdadero corazón de Nicolasa es su gente. El equipo de sala destaca por un trato humano, atento y cercano, que marca la diferencia. Te atienden como se hacía antes, recomendando con total sinceridad lo mejor que ha entrado del mercado esa misma mañana y dejando que la sobremesa se alargue tanto como pida el cuerpo.
Información y reservas en el en el teléfono 910 864 792 y en restaurantenicolasa.com


© RESTAURANTE DE ARTURO


© Restaurante Nicolasa