La defensa de Jonathan Andic señala que el mensaje en el que admitía que su padre lo creyera capaz de "matarlo" es "una frase sacada de contexto"



La investigación de los Mossos d’Esquadra por la muerte de Isak Andic en la montaña de Montserrat —bautizado como caso Monestir— ha supuesto un reto, en el que la policía ha dedicado esmero y empeño en descubrir qué ocurrió. Pero el esfuerzo no siempre se ve recompensado: los Mossos no lograron encontrar en 17 meses de instrucción a dos excursionistas que auxiliaron a Jonathan Andic cerca de media hora después de la caída de su padre. Los agentes de seguridad ciudadana que acudieron al lugar no les tomaron los datos. Y eso supuso un quebradero de cabeza para los investigadores, que revisaron imágenes, comprobaron matrículas de coches, y hasta se plantearon un llamamiento público para dar con ellos. El hijo del fundador de Mango tampoco les contó que había intercambiado el número con uno de ellos, al que le hizo una llamada perdida, lo que habría permitido localizarlos.

Una de las claves de la investigación por la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, en la montaña de Montserrat, son los mensajes entre padre e hijo, que recuperaron los Mossos del móvil del fallecido. La Fiscalía ha incluido los más reveladores en su recurso de oposición a la petición de la defensa de que se levanten las medidas cautelares contra Andic, que ha pagado un millón de euros para eludir la prisión. “No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte”, escribió el hijo a su padre en julio de 2024, según ha avanzado Efe y ha confirmado este diario.


La Fiscalía considera que existe el riesgo de que Jonathan Andic, investigado por el presunto homicidio de su padre, el fundador de Mango Isak Andic, se dé a la fuga por su “altísima capacidad económica” así como por “la severidad de las penas a las que se enfrenta”. El ministerio público rechaza así las alegaciones presentadas por la defensa de Jonathan Andic, que ha pedido a la Audiencia de Barcelona que anule las medidas cautelares impuestas contra él por una jueza de Martorell (Barcelona). El pasado 19 de mayo, tras ser detenido, el primogénito tuvo que depositar un millón de euros de fianza para quedar en libertad. La jueza le impuso además otras medidas para evitar el riesgo de fuga: retirada del pasaporte, prohibición de salir de España y la obligación de comparecer cada semana en el juzgado.

© Albert Garcia