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Cuándo es la luna llena de junio 2026 y cómo verla

Luna llena de junio 2026: cuándo y cómo ver la Luna de Fresa que da la bienvenida al verano

El sexto mes del año llega con un calendario lunar muy especial para los amantes de la observación del cielo en España. Junio estará marcado por el cambio oficial de estación y culminará con uno de los plenilunios más esperados del año. Será la conocida como Luna de Fresa, el evento astronómico que da la bienvenida simbólica al verano.

Calendario lunar de junio: estas son todas las fases

A lo largo de las últimas semanas de la primavera y las primeras del verano, el satélite completa su recorrido habitual ofreciendo condiciones únicas tanto para los aficionados como para los expertos. El ciclo comenzó a avanzar con el cuarto menguante, que tuvo lugar el pasado 8 de junio.

La siguiente gran cita en el firmamento llegará con la luna nueva el próximo 15 de junio. A las 04:54 horas será el momento de oscuridad total en el cielo que resultará ideal para buscar objetos débiles del espacio profundo, estrellas y constelaciones sin interferencia lumínica. Poco después, el cuarto creciente se producirá el 21 de junio a las 23:55 horas, una fase en la que el satélite comenzará a ganar brillo nocturno de forma progresiva. Finalmente, el momento cumbre del mes llegará con la luna llena el 30 de junio, cuando el disco lunar se muestre completamente iluminado bajo el nombre tradicional de Luna de Fresa.

El solsticio de verano

La evolución de estas fases se dará de forma paralela a uno de los eventos más importantes del año. El solsticio de verano comenzará oficialmente el 21 de junio a las 09:24 horas (hora peninsular). Se inaugurará así una estación que se prolongará durante 93 días y 15 horas, regalándonos la mayor cantidad de horas de luz del año.

¿Por qué se llama Luna de Fresa?

Uno de los errores más comunes es esperar un satélite de color rosa o rojizo. La realidad es que la Luna mantiene su característico brillo blanco o amarillento, idéntico al de cualquier otro plenilunio. Por tanto, el nombre "Luna de Fresa" proviene de las antiguas tradiciones de las tribus nativas de Norteamérica y Canadá, quienes utilizaban los ciclos lunares de 29,5 días como un calendario agrícola infalible.

Para estas comunidades, la llegada de esta luna llena marcaba el momento exacto de la recolección de las fresas silvestres. En Europa, al no compartir esta referencia agrícola, el fenómeno también se ha conocido históricamente como Luna de las Rosas (por la floración estival) o Luna Caliente (por el aumento de las temperaturas).

Si bien la Luna no cambia de color por sí misma, sí puede adquirir tonalidades doradas, anaranjadas o rojizas de forma natural cuando se encuentra muy baja en el horizonte. Esto ocurre debido a un efecto óptico de la atmósfera terrestre, que filtra los tonos azules y dispersa la luz cálida

Cuándo y cómo verla desde España

En España, la Luna de Fresa alcanzará su fase exacta de iluminación en la madrugada del martes 30 de junio a las 01:57 horas (00:57 horas en Canarias). Al producirse ya entrada la madrugada, el satélite se posicionará alto en el firmamento durante gran parte de la noche.

Sin embargo, los expertos coinciden en que el mejor momento para contemplarla llegará durante el atardecer del lunes 29 de junio, cuando comience a elevarse sobre el horizonte este. Al estar tan próxima al solsticio de junio, esta luna llena recorrerá una trayectoria inusualmente baja en el cielo. Esto potenciará una ilusión óptica que la hará parecer más grande y llamativa al contrastar visualmente con elementos del paisaje como edificios, montañas o árboles. El aspecto prácticamente circular del disco lunar se mantendrá visible entre las noches del 28 y el 30 de junio.

Recomendaciones para apreciarla al máximo

  • Sin instrumentos. No es necesario el uso de telescopios. La Luna se podrá ver a simple vista desde cualquier punto de España si las nubes lo permiten.
  • Uso de prismáticos. Utilizar unos prismáticos sencillos bastará para apreciar con mayor nitidez las zonas oscuras de los mares lunares y sus relieves.
  • Ubicación. Buscar horizontes despejados hacia el este y con baja contaminación lumínica (como playas o zonas de montaña) garantizará las mejores condiciones fotográficas.

A nivel de coordenadas astronómicas, nuestro satélite se encontrará situado en la constelación de Sagitario.

¿Hay lluvia de estrellas este mes?

El calendario astronómico de junio de 2026 se complementa con un fenómeno de gran relevancia científica: la lluvia de meteoros de las Ariétidas Diurnas. Aunque se encuentra activa desde mediados de mayo hasta el 24 de junio, alcanzó su máximo de actividad alrededor del 7 de junio.

Se trata de una de las lluvias de estrellas más intensas de todo el año. Su principal peculiaridad es que es un fenómeno mayoritariamente diurno (provocado por restos de cuerpos como los cometas 96P/Machholz y P/1999 J6), por lo que gran parte de sus meteoros cruzan el cielo durante el día, aunque los observadores más atentos pueden llegar a capturar bólidos rápidos y brillantes en las horas previas al amanecer bajo cielos limpios.

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NASA presenta la tripulación de Artemis III: el italiano Luca Parmitano será el primer astronauta europeo en una misión lunar

La NASA ha presentado este martes a los cuatros astronautas que integrarán la misión Artemis III, prevista para 2027, que incluye por primera vez a un miembro de la Agencia Espacial Europea (ESA), el italiano Luca Parmitano, que ejercerá como piloto.

La tripulación estará formada además por los especialistas de misión Andre Douglas, ingeniero, y Frank Rubio, médico de aviación de origen salvadoreño. Junto a Parmitano,Randy Bresnik, excomandante de la Estación Espacial Internacional, liderará la misión que supone, según la NASA, en el próximo gran paso para llevar nuevamente astronautas a la Luna.

El anuncio tuvo lugar durante un evento en el Centro Espacial Johnson, en Houston, en el que estuvieron presentes los directores de la NASA, junto con representantes de las empresas Blue Origin, propiedad del magnate Jeff Bezos y SpaceX, de milmillonario Elon Musk, quienes están desarrollando diferentes sistemas para la misión, recogido por EFE.

Artemis III misión supondrá un vuelo de prueba en la órbita terrestre con el objetivo de probar y validar las tecnologías, herramientas y procedimientos que serán utilizados en futuras misiones tripuladas a la Luna.

"Estamos regresando a la Luna, una gran aventura para construir una base lunar y desarrollar todo su potencial científico y económico, además de dominar las habilidades necesarias para el siguiente destino al que inevitablemente iremos", afirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, durante el evento de presentación del equipo.

La misión pondrá a prueba por primera vez la capacidad de la nave Orion para acoplarse en el espacio con versiones de prueba de los módulos de aterrizaje que desarrollan Blue Origin y SpaceX. El plan contempla varios lanzamientos en un corto periodo de tiempo, incluyendo el cohete SLS de la NASA y vehículos de ambas compañías privadas.

Artemis III tendrá una duración aproximada de dos semanas, unos cuatro días más que la misión Artemis II, que sobrevoló la Luna este años, y está pensada para ser la última gran misión de prueba del programa Artemis.

Si cumple con sus objetivos, la NASA prevé que Artemis IV -prevista para el 2028- marque el regreso de los astronautas a la superficie lunar, según explicó Jeremy Parsons, responsable adjunto del programa Luna-Marte de la agencia.

"Queremos probar todo lo posible sobre cómo operamos con nuestros socios comerciales, entre sistemas, equipos, software y hardware, en el difícil entorno del espacio. Queremos hacerlo en la órbita terrestre antes de regresar a la Luna y establecer una presencia permanente allí", indicó Parsons.

Durante la misión, Orion se acoplará primero con un módulo de prueba de Blue Origin durante aproximadamente dos días y posteriormente con una versión de prueba de Starship, de SpaceX, durante cerca de un día. Los astronautas realizarán demostraciones tecnológicas y evaluarán sistemas críticos, incluidos los de soporte vital.

El funcionario añadió además que Artemis III servirá para "reducir los riesgos" de las futuras misiones lunares tripuladas, "con el objetivo de que EEUU vuelva a la Luna antes que China".

Por su parte, según informó esta tarde la European Space Agency (ESA), Parmitano es un astronauta italiano de la ESA que ha pasado 366 días en el espacio en dos misiones de larga duración a la Estación Espacial Internacional, Volare y Beyond, entre otras operaciones. Desde su regreso a la Tierra, ha trabajado como enlace de la ESA en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.

Problemas con BlueOrigin

El anuncio de hoy llega dos semanas después de que uno de los cohetes de Blue Origin explotara durante un vuelo de prueba de motores en la Estación de la Fuerza Espacial en Florida, causando daños graves a la nave y la plataforma de lanzamiento.

Parson reconoció en su intervención que aún hay "preguntas" sobre cómo estas "anomalías" de la empresa de Bezos "cómo van a impactar a los planes (de la NASA)".

Sin embargo, el funcionario indicó que la agencia tiene "plena confianza" en que el cohete New Glenn estará listo a tiempo. "Los contratiempos son una oportunidad de aprendizaje", añadió.

Una idea que fue reforzada por John Couluris, uno de los directivos de  Blue Origin, quien señaló que las fábricas de la compañía están trabajando "turnos de 24 horas" para cumplir con la misión.

Artemis IV, prevista para 2028, busca el regreso de astronautas a la superficie lunar, por primera vez desde Apolo 17, en 1972, y forma parte de la estrategia estadounidense para establecer una presencia humana sostenida en la Luna y avanzar hacia futuras misiones a Marte.

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Así se ve una aurora austral desde una nave Dragon de SpaceX

La astronauta Jessica Meir capta desde una nave Dragon de SpaceX una espectacular aurora austral sobre la Antártida.

La astronauta de la NASA Jessica Meir ha compartido este martes un vídeo impactante de una aurora austral captada desde el espacio, mientras una nave Dragon de SpaceX orbitaba la Tierra. Las imágenes, publicadas en su cuenta de la red social X, muestran grandes cortinas de luz verde que se extienden y ondulan sobre la atmósfera terrestre en las proximidades de la Antártida. El fenómeno, visible desde cientos de kilómetros de altura, ofrece una vista privilegiada de uno de los espectáculos naturales más llamativos del planeta.

Según explicó la propia astronauta, la aurora está relacionada con una reciente actividad solar. Estos fenómenos se producen cuando partículas cargadas procedentes del Sol interactúan con el campo magnético terrestre y chocan con los gases de la atmósfera, generando destellos de distintos colores en el cielo de las regiones polares.

There is a lot going on right now on the @Space_Station, but fortunately we are all safe and witnessed a spectacular southern aurora show yesterday thanks to a recent solar event. pic.twitter.com/25XaoMw2Rk

— Jessica Meir (@Astro_Jessica) June 6, 2026

Desde la órbita, las luces pueden verse desplazándose y “danzando” sobre el horizonte terrestre, creando una imagen poco habitual incluso para quienes están acostumbrados a trabajar en el espacio. En esta perspectiva, las auroras se perciben como grandes estructuras luminosas que envuelven parte del planeta.

Las auroras australes son el equivalente en el hemisferio sur de las conocidas auroras boreales. Aunque suelen observarse en zonas cercanas al círculo polar antártico, la mayor actividad solar de los últimos meses ha intensificado su frecuencia e intensidad.

El vídeo se suma a otras imágenes similares captadas por astronautas en la Estación Espacial Internacional y otras misiones en órbita, que continúan ofreciendo una visión única de la Tierra y de la influencia del Sol sobre su atmósfera.

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'La hostIA que viene', Jon Hernández advierte de un futuro donde la inteligencia humana "valdrá cero"

Jon Hernández, divulgador y experto en IA

El mundo tal y como lo conocemos está desapareciendo bajo una marea de algoritmos. No es una predicción a largo plazo, es un proceso que ya está aquí. Jon Hernández divulgador y experto en inteligencia artificial acaba de publicar 'La hostIA que viene', un libro en el que analiza la velocidad a la que se está imponiendo esta tecnología en todos los aspectos de nuestras vidas.

El fin de la inteligencia humana

La inteligencia humana, nuestro principal valor de diferenciación a lo largo de los siglos, está siendo amenazada. "Hemos creado una máquina que hace lo mismo que los humanos venimos haciendo con nuestra cabeza", explica el autor.

Jon Hernández compara esta irrupción de la inteligencia artificial con la Revolución Industrial. Eso sí, con la importante diferencia de la velocidad a la que se está produciendo. "Este proceso será diez veces más grande y diez veces más rápido. Si aquello tardó 40 años, esto son cuatro", advierte el divulgador. Hace referencia a ese acontecimiento histórico para explicar que ahora son los propios trabajadores los que tendrán que readaptarse y no la siguiente generación, "es el propio tejedor o carpintero el que tiene que reconvertirse, no sus hijos".

Hernández señala que la ventaja competitiva de la máquina es la optimización, "el nivel de inteligencia que tenía en diciembre de 2024, en diciembre de 2025 le cuesta 4.000 veces menos. Mi inteligencia no ha mejorado tanto" ironiza. Este avance desmesurado pone en el punto de mira el valor económico que aportamos, es decir, para las empresas ha dejado de ser eficiente el ser humano en ciertas tareas básicas, asegura el experto.

El riesgo para las nuevas generaciones

Uno de los puntos en los que enfatiza el autor en el libro es cómo los más pequeños se están enfrentado a este cambio. La irrupción de la inteligencia artificial en las aulas asusta a la gran mayoría. "No sabemos que efectos puede tener a largo plazo" resalta haciendo referencia al peligro que puede correr el desarrollo cognitivo de los más pequeños, "el peligro es que al delegar demasiado en la IA el cerebro de un joven no llegue a formar las estructuras necesarias para el pensamiento crítico".

Sin embargo, para el autor, no es un motivo para la prohibición o el rechazo a esta nueva tecnología, considera que el sistema educativo actual está basado en un "itinerario caducado". En su lugar propone presentar la inteligencia artificial como una "brújula". "Si no sabemos lo que va a venir, no les podemos preparar. Lo que podemos hacer es darles herramientas para que ellos mismos puedan reaccionar", explica.

La clave está en enseñar a los niños no solo a usar la IA, si no a razonar con ella, fomentando el pensamiento en lugar de la respuesta masticada. "Preparar a las nuevas generaciones para lo que viene. Ahora estudiarse los ríos de España no tiene mucho sentido, le pides a ChatGPT que te geolocalice y te dice en qué río estás". Hernández plantea con esto utilizar la inteligencia artificial como "tutores personalizados".

La regulación frente al "desarme" de la IA

La regulación es el gran campo de batalla actual para aquellos en contra del desarrollo de esta tecnología —para aquellos a favor también—, incluso el Papa León XIV llegó a pedir el "desarme" de la IA en su 'Magnifica Humanitas'. Para Hernández el problema es la lentitud de los legisladores, en su opinión se están dedicando a "apagar fuegos" en lugar de planificar.

Según explica el autor, el problema técnico para la regulación es la trazabilidad. Europa, una de las cosas que exige a la hora de permitir ciertas inteligencias artificiales es entender por qué una IA toma una decisión, pero Jon Hernández lo compara con "el día que aprendes a nadar" argumentando que, más o menos, sabes en qué periodo fue pero no el día y la hora exactas. "Es una red neuronal que no entendemos por dentro. No podemos exigir la trazabilidad cuando la IA no tiene ni por qué saber de dónde ha sacado esa decisión". Aunque destaca que no por ello las respuestas carecen de validez.

Además, existe el riesgo de la pérdida de competitividad. Advierte que una regulación estrictamente europea podría ser "una patada al tercer mundo" en términos económicos — aún más si China y EEUU no siguen las mismas normas—. "Necesitamos una regulación global. Cualquier regulación local o regional no nos va a ayudar". Menciona además que ya hay herramientas potentes que no se despliegan en Europa por miedo regulatorio y que esto nos está dejando en desventaja como continente.

Prevenir la catástrofe

La advertencia más repetida a lo largo de las páginas es la prevención de desastres. Para Hernández es importante recalcar que, históricamente, la humanidad solo ha regulado tecnologías peligrosas después de sufrir sus efectos. "Hasta que no hubo un Hiroshima o un Nagasaki, no existió un pacto para frenar las armas nucleares", recuerda Hernández.

El peligro actual reside en los incentivos económicos. Las empresas privadas están en una "guerra armamentística" que las obliga a tomar atajos en seguridad para no quedarse atrás. El autor teme que necesitemos un desastre —como el cierre accidental de una central nuclear por una IA fuera de control— para que la sociedad reaccione. "Deberíamos ser un poco más maduros como sociedad y no llegar a ese extremo. Ser capaces de prevenir y no de curar", afirma Hernández, aunque reconoce que el camino que estamos tomando parece ser el del aprendizaje por el error.

¿Qué nos queda a los humanos?

Ante este panorama, Jon Hernández plantea la pregunta "¿Cuál será nuestro valor cuando nuestra inteligencia valga cero?", el autor sugiere que estamos ante un cambio cultural profundo. "Debemos dejar de ver la IA como una herramienta y empezar a verla como una infraestructura que nos obliga a redefinir lo que el ser humano aporta a la sociedad".

'La hostIA que viene' es, en definitiva, un aviso para navegantes. La inteligencia artificial no es algo que vendrá, es algo que ya está transformando el mundo tal y como lo conocemos. En este nuevo mapa que se está dibujando la IA será la brújula, pero Hernández deja claro que somos nosotros quienes debemos decidir si la usamos para navegar o si permitiremos que nos arrolle.



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