León XIV, nada más aterrizar este martes en Barcelona, se ha desplazado a la catedral, donde ha ahondado en el mensaje pacificador y de unidad que lanza tanto de puertas para adentro, hacia la comunidad cristiana, como al conjunto de la sociedad. Así, durante una breve homilía en el rezo de la hora Sexta con los canónigos, la curia diocesana, los seminaristas, los organizadores del viaje y algunos voluntarios, el Papa ha pedido a la Iglesia de Barcelona que “sea testigo y profeta de unidad”.