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La imputación por agresión sexual fuerza la salida de Gustavo Fuentes del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide

La imputación por agresión sexual fuerza la salida de Gustavo Fuentes del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide

El ya exdirector general de ADM ocupaba una vocalía en el Consejo Social de la UPO desde febrero por designación de la Junta. Renunció tras una llamada del presidente del órgano universitario, a raíz de que elDiario.es revelara su imputación por agresión y acoso sexual

Otras cinco extrabajadoras de la productora de Canal Sur pidieron amparo a CCOO por acoso sexual y laboral siete meses antes de la denuncia al CEO

Gustavo Fuentes ha dejado de formar parte del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), después de que elDiario.es revelara que está siendo investigado por un Juzgado de Violencia sobre la Mujer por presuntos delitos de agresión y acoso sexual a una reportera de la productora Andalucía Digital Multimedia (ADM), de la que era director general hasta este miércoles.

Según han confirmado fuentes de la UPO, apenas unas horas después de conocer la noticia de la imputación de Fuentes publicada el martes, el presidente del Consejo Social se puso en contacto con él para abordar el caso. Fue durante esa misma conversación cuando el ya exconsejero presentó su renuncia con el objetivo de no perjudicar la imagen de la institución académica ni la del propio órgano de representación universitaria, apuntan las mismas fuentes.

Desde ese momento, Fuentes dejó de pertenecer al Consejo Social de la UPO, donde ocupaba una vocalía por designación del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, según explica a este periódico el rector de la UPO, Francisco Oliva. El ya exdirector de ADM era una de las últimas incorporaciones al órgano de gobierno universitario, anunciada el pasado mes de febrero como una “figura destacada en el impulso de la industria creativa y digital”, por su peso en el sector audiovisual andaluz como CEO de la principal productora de Canal Sur, cuyo accionista mayoritario es la propia Junta.

Oliva asegura que la Universidad tuvo conocimiento de los hechos a través de la información publicada por este periódico y que actuó con “diligencia” y “toda celeridad” para “preservar la honorabilidad del Consejo Social”. A raíz de esa llamada, Fuentes presentó su dimisión y dejó de estar vinculado a la institución universitaria, que ya ha eliminado su nombre de la página web.

El Consejo Social es un órgano de gobierno y representación universitaria que canaliza la participación de la sociedad en la gestión de la universidad. Entre sus funciones, figura fortalecer la relación de la institución académica con su entorno económico, profesional y social. Sus miembros son designados por distintas instituciones, entre ellas el Parlamento andaluz, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía y las entidades sociales y empresariales.

En el caso de Fuentes, su nombramiento como vocal fue designado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía. El Gobierno andaluz (a través de la empresa pública Sandetel) es el accionista mayoritario de ADM, cuyo principal contratista es su asociado, la Radio Televisión Pública de Andalucía (RTVA). Es, de hecho, responsable del programa buque insignia de Canal Sur: Andalucía Directo.

La salida de la UPO se produjo el mismo día en que Fuentes también dejó de ejercer las funciones de presidente del Clúster Audiovisual y de Contenidos Digitales de Andalucía (LAND). Coincide, además, con su relevo al frente de ADM, consumado este miércoles.

Apartado de los principales cargos que ostentaba

La compañía nombró este miércoles nuevo director general al hasta ahora director financiero, Óscar González-Barba, persona de la estrecha confianza de Fuentes. El relevo se produjo tras una reunión extraordinaria del Consejo de Administración de ADM celebrada la noche anterior, en la que se acordó la “suspensión temporal de funciones” del directivo, aunque sin ejecutar su cese definitivo.

A la mañana siguiente se celebró la primera reunión de la nueva directiva con los trabajadores, haciendo aflorar el enfado y la “indignación” de la plantilla y de algunos directivos, que cuestionaron la gestión de la crisis por parte del Consejo de Administración, donde la Junta de Andalucía tiene una posición determinante a través de la empresa pública de Telecomunicaciones Sandetel.

Según fuentes internas, algunos directivos ya conocían desde abril, por el propio Fuentes, que un juez le había citado a declarar como imputado el 11 de mayo (aunque la declaración finalmente se aplazó al próximo 25 de junio). En su comunicado nocturno, el Consejo de Administración de ADM sostiene que sabían de la situación procesal de su principal directivo “desde el pasado 7 de mayo”, cuando él mismo comunicó “la existencia de una denuncia por acoso sexual presentada a título personal por una empleada en excedencia, sin que constara denuncia previa en los canales habilitados por la empresa”.

La denuncia de la reportera contra el CEO de la compañía es de enero, el Juzgado de Violencia de Género número 5 de Sevilla abrió diligencias en febrero, tomó declaración a la víctima el 25 de marzo y, al instante, imputó a Fuentes por delitos de agresión y acoso sexual. El juez le notificó su imputación el 31 de marzo.

El hasta ahora vocal del Consejo Social de la UPO y director general de ADM niega las acusaciones. “Esto no ha existido y tengo bastantes datos para corroborar mi inocencia. Estoy muy tranquilo”, declaró a este periódico antes de ser apartado de todos los órganos en los que ostentaba algún cargo.

Con su salida del Consejo Social de la UPO, su relevo de la presidencia de LAND y de la dirección de ADM, Fuentes ha dejado de ocupar los principales cargos institucionales y de representación que ejercía hasta ahora en el sector audiovisual andaluz, mientras permanece abierta la investigación judicial en su contra.

Si tienes información de este u otros casos similares, ponte en contacto con nosotros a través del correo confidencial pistas@eldiario.es

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Otras cinco extrabajadoras de la productora de Canal Sur pidieron amparo a CCOO por acoso sexual y laboral siete meses antes de la denuncia al CEO

Otras cinco extrabajadoras de la productora de Canal Sur pidieron amparo a CCOO por acoso sexual y laboral siete meses antes de la denuncia al CEO

La reportera que luego denunció a Gustavo Fuentes en los tribunales y otras cinco extrabajadoras se reunieron el 26 de junio con una abogada y un delegado del sindicato para narrar las agresiones y el acoso sexual y laboral sufrido, pero CCOO no pudo intervenir "porque ya no estaban en la empresa y la única que seguía no estaba convencida de denunciar"

“Con suerte me la follo de una vez”: siete testigos ratifican ante el juez la denuncia contra el CEO de la principal productora de Canal Sur

El 26 de junio de 2025, seis mujeres acudieron a la sede de CCOO Andalucía, en la Avenida Cardenal Bueno Monreal, de Sevilla, para reunirse con una abogada y un delegado sindical y denunciar que habían sido víctimas de agresión sexual, acoso sexual continuado y acoso laboral por parte de su jefe, Gustavo Fuentes, el ya ex CEO de la principal productora de Canal Sur, Andalucía Digital Multimedia (ADM).

Este encuentro, que empezó a las cinco de la tarde y duró tres horas, ocurrió siete meses antes de que una de estas mujeres interpusiera una denuncia por delitos sexuales contra Fuentes ante un juzgado de Violencia de Género (el 29 de enero). Menos de un mes después, el juez abrió diligencias, en marzo tomó declaración a la víctima y, acto seguido, imputó al director general de la productora por agresión sexual y acoso sexual continuado, citándole a declarar el próximo 25 de junio.

Una de ellas era la reportera de ADM que más tarde, “viendo que no hacían nada”, decidió acudir a los tribunales. Otra de las mujeres también relató ante los responsables de CCOO una agresión sexual y acoso de Fuentes, que le habría “metido mano” sin su consentimiento en un bar, después de una cena de empresa de Navidad en diciembre de 2024. Varios trabajadores de la productora han corroborado estos hechos en conversación con elDiario.es.

Las otras cuatro mujeres narraron situaciones de acoso laboral en la empresa, comentarios vejatorios, gritos, insultos, descalificaciones y un comportamiento degradante por parte del superior jerárquico. De las seis mujeres que acudieron a pedir amparo a CCOO en junio de 2025, sólo una -la que terminaría denunciando- seguía contratada en la productora. Otras dos fueron despedidas, una pactó su salida para poder cobrar el paro y la última tenía un contrato temporal que ya había expirado.

En la reunión estuvo presente el delegado sindical Pedro Corrientes y, por videoconferencia, una abogada de CCOO, coordinadora de los servicios jurídicos de atención a la Mujer. Este periódico ha contactado con ambos para confirmar la versión de las seis mujeres. “Esa reunión me ha hecho mucho daño, me ha pesado muchísimo, porque era una cosa muy grave, me dolió mucho, porque no podíamos hacer nada”, explicó Corrientes a elDiario.es, visiblemente afectado, nada más ser preguntado por aquel encuentro.

Las seis mujeres “lloraron” al describir con detalle las situaciones de agresión sexual y acoso laboral que sufrieron por parte del director de la compañía. Entendían que un sindicato como CCOO, con representación en la Radio Televisión Pública de Andalucía (RTVA), podía “hacer algo”, dado que ADM es una empresa público-privada asociada a Canal Sur, su principal cliente, y participada mayoritariamente por el Gobierno andaluz.

“Todas, muy afectadas, intentaban demostrarme que esas situaciones horribles de agresión y acoso sexual y laboral que describían se habían dado de verdad, que tenían testigos, que tenían pruebas y mensajes y pantallazos... y yo les decía que no tenían que convencerme, que yo las creía, no me tenían que demostrar nada”, recuerda Corrientes. “Aquello era insoportable de escuchar”, resume.

Según su versión, el sindicato estudió las posibilidades de pilotar una denuncia por acoso laboral contra Gustavo Fuentes, pero se vio “maniatado legalmente”, porque en ese momento “sólo dos de ellas mantenían vinculación laboral con la empresa, las otras ya se habían ido, y más adelante sólo quedó una en la empresa, y no se veía preparada para denunciar”. CCOO ha recibido y tramitado otras denuncias contra la productora de Canal Sur por acoso laboral, que se han tramitado por la Inspección de Trabajo.

El 12 de marzo y el 19 de marzo, el Consejo de Administración de la RTVA, presidido por Rafael Porras y al que suele acudir el director general, Juan de Dios Mellado, abordó el caso concreto de una denuncia por acoso laboral de un trabajador de ADM, ya con un acta de la Inspección de Trabajo. Los casos de agresiones sexuales no se han abordado en el Consejo de la RTVA, según fuentes de la dirección del ente público, aunque la cadena aún no ha aclarado desde cuándo sabía que el CEO de su productora asociada estaba siendo investigado judicialmente por delitos sexuales desde el pasado febrero.

CCOO ha explicado a este periódico que en el caso de las seis trabajadoras de la productora estaba más limitada para actuar por lo Penal que por lo Social. “No tenemos un gabinete jurídico penal, lo tenemos contratado externamente”, advierte. Corrientes explica que las seis mujeres “estaban aterradas, tenían pánico a denunciar, no querían que trascendieran sus nombres, ni podíamos dar sus cargos, por miedo a no poder encontrar trabajo en el sector audiovisual andaluz, que es muy dependiente de la teta de Canal Sur. Y así, nuestro margen de maniobra para actuar estaba muy reducido.

“Demostrar acoso en el trabajo por motivos sexuales es difícil”

No es la primera vez que este delegado sindical se encuentra con situaciones de este tipo. “El miedo empuja a la gente a dinámicas en las que se convierten, sin querer, en enemigas de sí mismas”. “El ambiente laboral que describían todas en ADM, señalando siempre al director general, era un ambiente sexualizado, humillante, de machismo puro y dudo. Él las trataba como ganado y hacía lo que quería con ellas porque consideraba que eran suyas”, explica.

En la reunión no estuvo presente Yolanda Carrasco, secretaria de la Mujer de CCOO, “pero conocía todo de lo que hablamos”. “Intentamos convencerlas de que había que tirar para adelante, pero estaban paralizadas por el miedo”, explica el delegado sindical. También se les preguntó por el protocolo y el canal antiacoso de la productora, si alguna lo había denunciado internamente, desde el anonimato, pero todas coincidieron en que “no se fiaban”, que aquel canal “estaba controlado por una persona próxima a Gustavo”. Una de ellas sí contó que “solicitó la activación del canal, pero no se activó”.

Corrientes no ha contado nada de aquella reunión hasta hoy, porque ellas le pidieron que no se hiciera público. “Llevo sufriendo este asunto por dentro casi un año”, dice.

Una de las seis extrabajadoras envió un WhatsApp al delegado sindical en septiembre de 2025, tres meses después de la reunión: “Te escribo por lo que teníamos pendiente. Después de esa reunión colectiva, en la que nos dedicasteis tanto tiempo, no hemos vuelto a saber nada. Dime finalmente cuáles son los siguientes pasos, qué más podemos hacer nosotras, si hay forma de hacer algo... u honestamente, consideras que esto debe quedar así”.

La respuesta: “Pues, la verdad es que desde finales de mes de julio no sé gran cosa y era que estaba la técnico en contacto directo con [la reportera que luego denunció a Fuentes]. Preguntaré a ellas, porque recuerdo que se estaba estudiando la denuncia laboral de ella para agrupar las demás situaciones”.

Un mes después, en octubre de 2025, Corrientes volvió a escribir a esta extrabajadora de ADM: “Te cuento lo que he averiguado: Por desgracia contábamos con solo una posible denuncia sobre la que se basaba todo lo demás (era el hilo conductor para sacar las demás situaciones). Como la compañera no se encuentra bien y, al parecer, no puede seguir anímmicamente para adelante, parece que nos hemos quedado sin capacidad para aflorar todos los demás casos”, dice.

Y concluye: “La pretensión era usar un proceso/procedimiento ”laboral“ y desde ese movimiento engarzar el resto de situaciones”. La reportera que finalmente terminaría llevando a Gustavo Fuentes a los tribunales, acusado de tres agresiones sexuales y múltiples situaciones de acoso sexual y laboral continuado, adjuntó a su denuncia dos informes médicos que acreditan su débil estado anímico, físico y mental, con síntomas de depresión y ansiedad de los que aún se está tratando.

El juez también ha pedido un “reconocimiento médico forense” de la denunciante para acreditar “el estado de salud psíquica de la víctima, secuelas y posible nexo causal” con las agresiones y el acoso sexual denunciados.

La secretaria de la Mujer de CCOO Andalucía explica, sobre la reunión con las seis extrabajadoras de la productora, que “se les asesoró y quedamos a su disposición para plantear una denuncia”. “No tenemos ningún expediente abierto de aquello, no se pudo avanzar”, dice, y reitera que cinco de ellas ya no estaban en ADM, y a la que sí continuaba se le ofreció el acompañamiento necesario para denunciar.

Carrasco admite que la “invisibilidad del acoso en el trabajo” complica a la hora de denunciar, “no es fácil, y nosotros no las vamos a engañar: demostrar acoso por razones de sexo es muy difícil”, advierte, “y si aceptan irse voluntariamente, entre comillas, o aceptan un finiquito, entonces es más complicado aún”, remata.

Una de las seis extrabajadoras, en conversación con elDiario.es, subraya que lo que estaba pasando en la productora de Canal Sur “era un secreto a voces”. “Existía un miedo generalizado a hablar por la repercusión que podía tener en tu carrera profesional. Una mala llamada de Gustavo hacía que no te llamen en otro sitio. Puedes denunciar pero puedes perder tu trabajo”, dice.

Las seis acusan al ya ex CEO de la compañía de tratarlas “como tontas por ser mujeres”. “Soltaba comentarios machistas como: qué pasa que vienes con esa cara al trabajo, ¿no has dormido? ¿no tienes tiempo para maquillarte? ¿No te pagamos lo suficiente como para comprarte otro bolso, siempre traes el mismo?”.

Otra extrabajadora asegura que “Gustavo mandaba a compañeras como premio de acompañantes a cenas privadas con Óscar González-Barba”, el nuevo CEO de la compañía, elegido por el Consejo de Administración de ADM, que aprobó la “suspensión temporal” de Fuentes 18 horas después de que este periódico revelase que llevaba un mes y medio imputado por delitos sexuales.

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"Con suerte me la follo de una vez": siete testigos ratifican ante el juez la denuncia contra el CEO de la principal productora de Canal Sur

"Con suerte me la follo de una vez": siete testigos ratifican ante el juez la denuncia contra el CEO de la principal productora de Canal Sur

Extrabajadores de la productora ADM, responsable de programas como Andalucía Directo y empresa público-privada con participación de la Junta, corroboran con declaraciones juradas los episodios de acoso sexual y laboral que investiga un Juzgado de Violencia contra la Mujer en Sevilla, tras la denuncia de una reportera contra Gustavo Fuentes

La dirección de Canal Sur descarta actuar contra el CEO de su productora imputado por agresión sexual al existir ya una vía judicial

En la puerta principal de la productora Andalucía Digital Multimedia S.A. (ADM), principal proveedora de contenidos de Canal Sur Televisión, no está pegada la fotografía del todopoderoso productor de Hollywood, Harvey Weinstein, condenado por violación, agresiones sexuales y acoso a varias mujeres.

Sin embargo, esa idea llegó a verbalizarla el propio CEO de la productora, Gustavo Fuentes Aguilar, que hoy está siendo investigado por un Juzgado de Violencia contra la Mujer en Sevilla tras ser denunciado por delitos de “agresión sexual”, “acoso sexual continuado” y “acoso laboral” a una reportera de la empresa. “Para que las que entren aquí, sepan ya de qué va esto”, le dijo a uno de sus directivos, según él mismo relata a este periódico.

[ACTUALIZACIÓN: La productora de Canal Sur aprueba la “suspensión temporal de funciones” de su CEO imputado por delitos sexuales]

El juez Francisco José de Córdoba, titular de este nuevo juzgado de violencia de género, atribuye al director general de la compañía “un presunto delito de acoso sexual del artículo 184 del Código Penal y un delito contra la libertad sexual del artículo 178.1”, confirman fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) a este periódico, tras avanzar la noticia este martes. El magistrado ha dejado fuera la denuncia por “mobbing”, porque considera que excede de sus competencias, aunque la denunciante lo considera una consecuencia ligada a la situación de acoso.

La denuncia por delitos sexuales contra el CEO de ADM se apoya en una docena de testigos, trabajadores y extrabajadores de la compañía, que aparecen citados con nombres y apellidos. Siete de ellos han presentado declaraciones juradas corroborando algunas de las situaciones de “acoso sexual”, “acoso laboral” y “lenguaje sexualizado y vejatorio” que expone la reportera, y que también denuncian otras empleadas, aunque no hayan acudido a la vía judicial. Este periódico ha hablado con algunos de esos empleados, tanto los que han remitido su testimonio al juez, como los que no lo han hecho.

Este diario también se ha puesto en contacto con Gustavo Fuentes, que admite su imputación pero niega las acusaciones: “Esto no ha existido y tengo bastantes datos para corroborar mi inocencia, estoy muy tranquilo”, asegura.

Sensación de “impunidad” al margen del #MeToo

“Gustavo me dijo que si por él fuera, pondría una foto del productor americano Harvey Weinstein para que la que entre por la puerta sepa de qué va esto”, explica un exdirectivo de ADM, que quiso reforzar con su testimonio la denuncia por “agresión y acoso sexual” de la periodista contra su superior jerárquico, citado a declarar en calidad de imputado el próximo 25 de junio, junto a dos testigos, la que fuera su número dos en la compañía, y una amiga de la denunciante.

La denuncia describe múltiples situaciones de acoso sexual (algunas documentadas por mensajes de Whatsapp de él) y tres agresiones sexuales fechadas a lo largo de una década: 2013, 2022 y 2023. En esa década tuvo lugar el movimiento feminista #MeToo contra el carácter sistémico de la violencia machista, que provocó cambios sociales y legales, en la jurisprudencia, en la política, en la cultura, en el deporte. Precisamente, las publicaciones de las denuncias contra Harvey Weinstein por agresión sexual –en The New York Times (octubre de 2017)– prendieron la mecha del #MeToo y provocaron esa onda expansiva (el magnate está en prisión, cumple varias condenas y aún tiene juicios pendientes).

Según el testimonio de este exdirectivo de ADM, el propio Fuentes –director general de una de las grandes productoras del sector audiovisual andaluz y presidente del Clúster Audiovisual de Andalucía– se comparaba a sí mismo con Weinstein, evidenciando que aquella onda expansiva del #MeToo no había calado en la empresa que él dirige, una de las productoras de más peso en el sector audiovisual andaluz, cuyo accionista mayoritario es la Junta de Andalucía (a través de Sandetel) y cuyo principal contratista es su asociado, la Radio Televisión Pública de Andalucía (RTVA).

Los testigos de la denunciante coinciden en que el jefe, parapetado tras una sensación de “impunidad” dada su relación personal con el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, de su posición dentro de la compañía y de su protagonismo dentro sector audiovisual andaluz, vertía con frecuencia comentarios “sexistas” y “vejatorios” hacia las mujeres.

Testigos de los “propósitos sexuales” del jefe

Los testimonios que avalan la denuncia describen un comportamiento “machista y vejatorio” de Fuentes y confirman que el acusado no ocultaba los “propósitos sexuales” que tenía hacia esta periodista, a la que “sometía a continuas insinuaciones, miradas lascivas y mensajes con carácter sexual o intimidatorio”.

Un exrealizador de programas, estando en ADM, empezó una relación sentimental con la denunciante, y denuncia que “fue objeto de presiones y maltrato laboral hasta en dos ocasiones”, lo que “culminó” con su “despido de la empresa en septiembre de 2025”. Él destaca algunos de los mensajes que el jefe dirigió a esta periodista antes de que él supiera que era su pareja: “Búscame una reportera que esté buena como tú, así con las tetas gordas, como a mí me gustan”; “Me vas a tener que reservar una tarde de estas ya para los dos”; “¿Cuándo vamos a quedar que me debes una?”; “Te recuerdo que te he traído a la empresa para que seas mi acompañante en los viajes”.

A esos mensajes, se suman comentarios sobre su aspecto físico proferidos en presencia de otros trabajadores de la empresa: “En esas piernas me pierdo yo”; “Eso es un culo”; “Es que está tremenda”; “¡Qué bien me lo voy a pasar trabajando!”; “Gracias compañeros por este regalito que me habéis hecho, así a ver cómo me concentro en trabajar yo”; o “Me vas a obligar a decir en casa que tengo que ir a más grabaciones a supervisar como buen profesional”.

Otra extrabajadora de la productora recuerda que, durante el visionado de los programas previo a su emisión en los que aparecía la víctima en pantalla, Fuentes lanzaba comentarios como: “¿Producción puede comprarle un biquini más pequeño?”; “¿Podéis hacer zoom para verla más de cerca?”. Estos comentarios provocaron estupor y rechazo en la testigo, que atribuye a su superior inmediato comentarios justificando el comportamiento del CEO: “Esta está aquí por capricho de Gustavo, tú ni caso, ignóralo y no comentes nada”; “A esta lo que te pida hasta que Gustavo se la tire y se canse”; “Es una inútil, pero Gustavo se la quiere follar”.

Esta extrabajadora relata un suceso concreto en el que el propio CEO de la compañía hablaría en esos términos. En febrero de 2023, durante el acto de inauguración del nuevo edificio de ADM en la Isla de la Cartuja, en Sevilla, y en presencia de autoridades del Gobierno andaluz, entre ellas el consejero de Presidencia, el director general se mostró “hostil y enfadado” porque la reportera no había acudido a la fiesta: “Yo he pagado la barra libre para que [la denunciante] esté aquí borracha a mis pies y no está”, le atribuye la testigo.

Unos meses después, en octubre, la empresa debía organizar otro evento con motivo de la presentación del clúster audiovisual de Andalucía (LAND), una iniciativa impulsada por la Consejería de Presidencia dentro de su estrategia digital, y del que Fuentes era presidente. En el despacho del CEO, esta extrabajadora presenció una conversación de él con su director financiero, Óscar González-Barba, una persona de la estrecha confianza de Fuentes. “Con suerte me la follo de una vez, que haya mucho alcohol Osquita, que eso es cosa tuya”, señala su testimonio.

Conocedores de las agresiones sexuales denunciadas

Las tres agresiones sexuales que aparecen detalladas en la denuncia habrían tenido lugar en tres fechas distintas: en 2013, en un bar del centro de Sevilla; en 2022, en plena calle y dentro de un coche durante la grabación de un programa para Canal Sur en Barbate (Cádiz), y en 2023, también dentro de un coche en Zahara de los Atunes (Cádiz).

Dos testimonios distintos respaldan el relato de la denunciante sobre estos delitos concretos. Una de las extrabajadoras amiga de la denunciante afirma que, tras el episodio sufrido en Barbate, la reportera le confesó haber sufrido una agresión sexual por parte del jefe: “Me contó que fue muy desagradable, que en cuanto se metieron en el coche empezó a acosarla a lo bestia, metiéndole mano y besándola como y donde podía ante la negativa y la resistencia” de su compañera. “En la calle también hubo tocamientos, besos y un forcejeo bastante desagradable y posteriormente traumático”, añade su testimonio.

Otra de las empleadas que acudió a esa grabación en 2022 recuerda haber reparado en que la reportera estaba “nerviosa, cansada a nivel mental y físico”, y mostraba “conductas ansiosas al recibir WhatsApps de Gustavo preguntando por la grabación”. A partir de ese momento, según declara la propia extrabajadora, dejó de percibir a la reportera como la “presunta amante de Gustavo” para ver en ella “gestos y comportamientos” propios de “una víctima de acoso”.

Este testimonio es coincidente con el de otros trabajadores de ADM consultados por elDiario.es, que admiten haber visto a la reportera como una persona “que le gustaba jugar al buenrollismo con el jefe”, para terminar dándose cuenta de que “ella trababa de sobrevivir al acoso permanente” del jefe, y que esta situación se terminó visibilizando en un “deterioro físico” y un “estado de ansiedad brutal” de la periodista.

La compañera y amiga a la que reveló la agresión en Barbate también presenció el estado de nerviosismo en el que se encontraba la afectada durante el rodaje en Zahara de los Atunes un año después. “La vi con cara desencajada y pidiéndome por favor que no me fuese en ningun momento ni la dejase sola”. Cuando se apartaron del equipo: “Comenzó a llorar, muy nerviosa, temblando, me dijo que no aguantaba más, pero que se estaba separando, con una niña pequeña y no podía perder el trabajo”, dice.

La testigo deja constancia de que el jefe acudía a las grabaciones y maniobraba para quedarse a solas con la víctima bajo el pretexto de compartir el mismo coche. Aquella vez lo consiguió. Minutos después, le contó que “la había vuelto a acosar, babear y meterle mano”.

“Para que se la folle otro que se vaya a la puta calle”

Esa testigo concluye que “después de todos los mensajes obscenos, invitaciones fallidas de viajes, cenas y hoteles, consciente de que no iba a conseguir nada de ella, empezó un acoso y derribo de descalificaciones, ponerla en evidencia cada vez que podía delante de los compañeros de trabajo, como a quitarle puestos de responsabilidad”. “Le decía que se fuera, que allí no hacía nada”, abunda en su testimonio.

Este comentario evidencia el cambio “radical” que experimentó la actitud del CEO respecto a la reportera, después de descubrir que la denunciante mantenía una relación sentimental con otro trabajador de la empresa, según argumenta la denuncia. Esa “transformación” también fue percibida por el resto de testigos, que acreditan que desde el instante en que tuvo conocimiento de esa relación, “comenzó a apartarla de proyectos relevantes, degradarla públicamente y aislarla del resto de la plantilla”, llegando incluso a invitarla, en presencia de otros compañeros, a “abandonar la empresa”.

Otra testigo recuerda haber presenciado expresiones como: “Quiérete un poco más y vete”, después de haberla sometido a una “evidente reducción de sus responsabilidades”, pasando de ser directora de un programa a desempeñar funciones de redactora común. Según otro testimonio, el jefe no escondía sus intenciones, pues en la cena de navidad de 2024 comentó: “De este año no pasa que echemos a esos dos”, en alusión a la pareja. La reportera también le ha denunciado por el “acoso laboral” sufrido en esta última etapa, pero el juez ha desestimado esta parte al considerar que excede de las competencias de un Juzgado de Violencia sobre la Mujer.

Uno de los testimonios consultados también menciona al director general de la RTVA, Juan de Dios Mellado, como testigo de este tipo de comportamientos. “¿Has visto lo que tengo que aguantar? Así me agradece que sea el único que le haya dado una oportunidad, yéndose con otro, qué cuidado tenemos que tener con tías como ellas”, le habría dicho Fuentes a Mellado durante una fiesta de empresa, siempre según su versión. La reportera denunciante estuvo de baja por una incapacidad temporal y actualmente se encuentra en situación de excedencia voluntaria.

Este cambio de trato del CEO respecto a la denunciada, tras confirmar que había iniciado una relación sentimental con otro empleado de ADM, también aparece corroborado por otros testimonios, que han hecho llegar su versión al juez que instruye el caso. “Los tratos de favor se acaban”, le informan a una extrabajadora. En su testimonio, sostiene que Fuentes no se esconde al decir e incluso “gritar” abiertamente: “Para que se la folle otro que se vaya a la puta calle”. A partir de ahí, observa cómo “cada vez la quitan de más programas, de más responsabilidades, y se la juzga profesionalmente”, con comentarios como: “Es una inútil, solo sirve para lo que sirve”.

Ambiente laboral “tóxico y hostil”

Los siete extrabajadores que han aceptado declarar voluntariamente ante el juez coinciden en dibujar “un patrón de abuso, manipulación y trato discriminatorio, generando un ambiente laboral tóxico, hostil y desestabilizador” por parte del jefe. La productora ADM tiene, de hecho, denuncias por acoso laboral y expedientes abiertos por parte de la Inspección de Trabajo. También hay trabajadores que salieron de la empresa tras firmar un acuerdo prejudicial para evitar llegar a un juicio por mobbing, según ha podido confirmar este periódico.

Tras tres años trabajando en la empresa, uno de los exdirectivos atestigua que los comentarios “sexistas” eran habituales, así como las “humillaciones públicas” hacia los trabajadores. “Hacía llorar a compañeros, ridiculizaba con frecuencia a un compañero con acondroplasia o se mostraba irascible y violento a veces como supuesta broma para que la gente esté tensa”, manifiesta.

Otra extrabajadora, además de constatar el trato vejatorio que sufría la denunciante, narra “comentarios y actitudes fuera de lugar” de los que ella fue “víctima”. Esos comportamientos que presenció en primera persona “traspasaban los límites de lo profesional”, afectando a su propia “tranquilidad y bienestar en el entorno laboral”.

Entre los episodios que relata, se recogen alusiones a su aspecto físico (“¿Ya estás repitiendo vestido? Me conozco tus conjuntos”), expresiones de carácter posesivo (“Te quiero para mí”; “Tú eres mías”; “Yo contigo no me voy de viaje porque luego vas a tener que contárselo a mi mujer”) o insinuaciones sexuales (“Ay, si te hubiera conocido hace 20 años...”, “Me dijiste que no te gustaban los mayores, ¿no?”).

También coincide con otra compañera en que Gustavo Fuentes trató de utilizarlas “como moneda de cambio profesional”, al querer involucrarlas en situaciones “comprometedoras” como sugerirles que debían cenar con un cargo político “para mejorar su imagen porque habíamos fallado” ante otra autoridad. “Me dijo que le habíamos fallado al consejero de Presidencia, y que tenía que quedar a cenar ostras con él”, describe una extrabajadora.

Las declaraciones también mencionan constantes comentarios vejatorios y humillantes hacia los trabajadores de la empresa (“Ves... ni para eso me vales”, “Te voy a hacer una foto ahora que estás mala para enviarla y decir que no eres tan guapa”), entre otras expresiones machistas y amenazantes (“Soy el puto crack, soy el puto amo, a ver si llegas en 18 años a conseguir lo que yo”; “Lo mismo no tendría que haberte contratado teniendo un niño pequeño”; “Esto es ordeno y mando y aquí solo se hace lo que yo diga”).

Durante los dos meses y medio que formó parte de la empresa, presenció “situaciones tan violentas, tensas y reprobables” que se vio “al borde del colapso” y decidió marcharse voluntariamente, “al ser insostenible continuar bajo su dirección”. Respecto a la experiencia sufrida por la denunciante, una de sus compañeras concluye que el director general de ADM “la ha destrozado”.

175 páginas de mensajes de WhatsApp

La denunciante adjunta en su escrito al juez 175 páginas de mensajes de WhatsApp “de índole sexual” enviados desde el teléfono de Gustavo Fuentes a la víctima entre 2018 y la actualidad. Esos mensajes ya han sido “cotejados” por la secretaria judicial por orden del juez, y validados como material probatorio en la causa.

Los mensajes de WhatsApp del CEO de ADM que aparecen en la denuncia incluyen insistentes propuestas de encuentros privados a la víctima: “A ver si un día de estos podemos pegarnos una escapada, aunque sea un par de horas”; “Tenemos pendiente algo más privado... pero cuando tú puedas”; y lenguaje con connnotación sexual e íntima: “Cariño, tengo ganas de ti”; “Tú me debes una noche loca”; “¿A qué hora se puede hablar de cosas de mayores?”.

La publicación de esta noticia por parte de elDiario.es ha sacudido el sector audiovisual andaluz y a los partidos políticos, a pocos días para la constitución del Parlamento. La oposición de izquierdas ha exigido al consejero de Presidencia y al director general de la RTVA que acudan a la Cámara a dar explicaciones, y el cese de Gustavo Fuentes al frente de la empresa público privada ADM, cuyo accionista mayoritario es la Junta.

El hasta hoy presidente del Clúster Audiovisual de Andalucía ha comunicado este martes al Comité Ejecutivo que se aparta “del ejercicio efectivo de sus funciones”, tras publicarse la noticia, aunque ya anunció que no se presentaría a la reelección el pasado mayo, la misma semana que fue citado a declarar en calidad de imputado por el juez. Ni la Consejería de Presidencia ni la Consejería de Igualdad han querido valorar, a preguntas de este periódico, la imputación por agresión sexual y acoso sexual continuado del director general de la principal productora de Canal Sur.

“Suspensión temporal de funciones”

En conversación con elDiario.es, Gustavo Fuentes afirma que se trata de “una denuncia falsa”. “No tienen pruebas, niego todos los hechos”, dice, tras asegurar que fue él quien “pidió activar” el protocolo antiacoso de la empresa tras conocer la denuncia contra él: “Lo hice para defender a mi Consejo de Administración, que se reunirá en breve y veremos las medidas que tomaremos ante esta situación”.

Tras más de cuatro horas de reunión para analizar la situación generada “tras las informaciones publicadas”, el Consejo de ADM acordó la “suspensión temporal de funciones” de su director general, Gustavo Fuentes. Al filo de la madrugada, decidieron no forzar el cese de Fuentes, que tendrá que declarar como imputado el próximo 25 de junio, “hasta que se aclare su situación procesal y sin prejuzgar su presunción de inocencia”, reza el comunicado remitido a las 23:52 horas a los directivos de la compañía a través de su correo corporativo, según confirman a este periódico varios empleados. 

El mensaje del Consejo de ADM llegó dos horas después de que la dirección de la RTVA, en otro comunicado lanzado a las 21:30 horas, descartara pedir la dimisión de Fuentes. Tanto la dirección de la RTVA como la de ADM guardaron silencio durante más de 15 desde que elDiario.es revelara que desde hace dos meses su director general está siendo investigado por delitos de agresión sexual y acoso sexual continuado a una reportera de la empresa. La oposición ya había pedido explicaciones a la Junta y a Canal Sur.

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