Reading view

La piedra del altar de Stonehenge recorrió 700 km mediante la acción humana

Un estudio de Curtin University determinó que la piedra del altar de Stonehenge fue trasladada por humanos desde el noreste de Escocia hasta la llanura de Salisbury - REUTERS/Jaimi Joy

Un nuevo estudio de Curtin University determinó que la piedra del altar de Stonehenge fue trasladada de forma deliberada por humanos desde el noreste de Escocia hasta la llanura de Salisbury, en el sur de Inglaterra. Esta travesía de aproximadamente 700 km refuta la hipótesis de un traslado natural por glaciares y pone en evidencia la capacidad organizativa de las comunidades neolíticas.

La piedra del altar, un megalito de arenisca de seis toneladas, fue transportada por grupos prehistóricos a través de terrenos difíciles y mediante métodos que combinaron arrastre terrestre y, posiblemente, el uso de rutas fluviales o costeras. Según Curtin University, el análisis de las rutas muestra que los glaciares de la última Edad de Hielo solo pudieron desplazar la roca hasta Dogger Bank, en el actual Mar del Norte, por lo que las personas debieron completar el recorrido hasta Salisbury.

El trayecto, considerado uno de los desafíos logísticos más notables de la prehistoria británica, implicó transportar la roca desde su cantera original hasta Stonehenge, a través de regiones que carecen de conexiones naturales directas. Los investigadores de Curtin University, encabezados por el Dr. Anthony Clarke y en colaboración con universidades británicas, afirman que el movimiento fue planificado y exigió un alto grado de coordinación social.

La investigación sobre Stonehenge descartó que los glaciares llevaran la roca al sur de Inglaterra y atribuyó el recorrido de unos 700 kilómetros a la acción humana - EFE/EPA/ANDY RAIN

Cómo se descubrió la ruta del Altar Stone

El estudio combinó análisis geológico de los minerales presentes en la piedra y avanzados modelos informáticos para simular desplazamientos glaciares de la última Edad de Hielo. Esta modelización por computadora permitió descartar que los glaciares trasladaran el megalito hasta el sur de Inglaterra.

La clave del descubrimiento estuvo en el análisis de tres tipos de minerales —circón, apatito y rutilo— extraídos de fragmentos de la piedra del altar. Mediante datación uranio-plomo, los investigadores calcularon la antigüedad de esos granos minerales: algunos tenían entre 1.000 y 2.000 millones de años, y otros, alrededor de 450 millones. Esa “huella digital” geológica apuntó de forma inequívoca a la Cuenca Orcadiana, en el noreste de Escocia, sin coincidencia posible con rocas de Gales ni de Inglaterra.

La investigación determinó que no existieron rutas glaciares capaces de unir el punto de origen en Escocia con la ubicación final de Stonehenge. Las pruebas mineralógicas, apoyadas por modernas técnicas de datación, confirmaron el origen exacto de la roca y señalaron que las comunidades humanas debieron organizar el transporte en varias etapas, posiblemente combinando rutas terrestres y vías de agua.

La piedra del altar de Stonehenge, un megalito de arenisca de seis toneladas, habría sido movida en varias etapas por tierra y por rutas fluviales o costeras - (Wikimedia).

El contexto de Stonehenge y sus piedras

El altar stone no es la única piedra de Stonehenge con un origen lejano. El monumento se compone de dos tipos principales de rocas: las piedras sarsen, las más grandes y visibles, procedentes de Marlborough, a unos 25 kilómetros del sitio, y las llamadas bluestones, más pequeñas, cuyo origen se sitúa en las colinas de Preseli, en Gales, a unos 220 kilómetros. El altar stone, sin embargo, superó con creces esas distancias al recorrer al menos 750 kilómetros desde el noreste de Escocia, lo que convierte su traslado en el más largo documentado para cualquier piedra utilizada en un monumento neolítico.

La pieza, un bloque de arenisca roja de 5 metros de largo y 50 centímetros de grosor, descansa en el centro del círculo de piedras de Stonehenge, parcialmente enterrada bajo dos sarsen caídos. Durante más de un siglo se creyó que su origen era galés, hasta que investigaciones sucesivas fueron descartando todas las fuentes posibles en Gales e Inglaterra, y el estudio publicado en Nature en 2024 fijó su procedencia en la Cuenca Orcadiana con carácter definitivo.

El altar stone recorrió al menos 750 kilómetros y registró el traslado más largo documentado para una piedra usada en un monumento neolítico - REUTERS/Jaimi Joy

Qué revela el hallazgo sobre las comunidades prehistóricas

El equipo liderado por el Dr. Clarke sostiene que este hallazgo aporta una nueva visión sobre la organización y cooperación de las comunidades neolíticas. “Transportar una piedra de este tamaño habría requerido planificación, coordinación y conocimiento detallado del entorno”, afirmó Clarke, según Curtin University.

El debate sobre la ruta exacta del traslado aún permanece abierto. Algunos investigadores, como el arqueólogo Jim Leary, consideran más probable una travesía marítima: “Subestimamos seriamente sus capacidades y tecnologías. Sabemos que transportaban ganado, ovejas y cabras por mar”. Otros, como el historiador Mike Pitts, autor de How to Build Stonehenge, defienden el transporte terrestre, argumentando que el mar suponía el riesgo de perder una carga de valor incalculable y que un viaje lento por tierra habría permitido la participación de comunidades a lo largo de todo el recorrido, con posibles paradas en monumentos intermedios como los tres henges de Thornborough, en Yorkshire.

Los autores subrayan que la combinación de análisis geológico y simulaciones digitales permitió resolver interrogantes históricos de larga data. La investigación revela un grado de sofisticación tecnológica y de colaboración entre grupos prehistóricos muy superior al estimado tradicionalmente, de acuerdo con el informe de Curtin University.

Las próximas investigaciones buscarán localizar la cantera original de la piedra del altar y reconstruir las rutas y técnicas empleadas para llevarla hasta Stonehenge -  Will Dunham/Handout via REUTERS.  THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. NO RESALES. NO ARCHIVES

Próximas investigaciones sobre Stonehenge

A partir de estos resultados, el grupo científico buscará localizar con mayor precisión la cantera original en el noreste de Escocia. La zona de búsqueda abarca un corredor que va desde las Orcadas y John O’Groats, en Caithness, hasta una franja costera que llega al Firth of Moray, cerca de Inverness. Un estudio paralelo publicado en el Journal of Archaeological Science ya descartó que la piedra proceda de Orkney continental, tras comparar su composición química con la de megalitos del Anillo de Brodgar y las Piedras de Stenness.

Además, el equipo planea analizar en profundidad las posibles rutas y técnicas empleadas por las comunidades humanas para trasladar la pieza hasta el sur de Inglaterra. Para los responsables del estudio, estos avances permitirán reconstruir con mayor detalle los procesos constructivos y logísticos detrás de Stonehenge, y el traslado del megalito evidencia el profundo conocimiento del paisaje y la determinación de aquellas sociedades ante grandes desafíos colectivos.

  •  

El festival Bleak Week convierte la desesperanza en fenómeno global

La tumba de las luciérnagas (Studio Ghibli)

Hay un rincón para quienes buscan el lado más sombrío del séptimo arte: Bleak Week, el festival internacional nacido en Los Ángeles hace cinco años, desafía las expectativas sobre lo que el público busca tras la pandemia. Aquella cita experimental dedicada al “cine de la desesperanza” pasó de una rareza local a expandirse a 100 cines en 73 ciudades y ocho países en la edición de 2026.

Bleak Week es un festival de cine creado por American Cinematheque que, en solo cinco años, evolucionó desde Los Ángeles hasta convertirse en un evento global. Su propuesta consiste en programar películas de autor que exploran las experiencias humanas más difíciles y desoladoras, al contrario de la tendencia que favoreció comedias y relatos alentadores después de la pandemia.

La idea nació como reacción a la preferencia por historias optimistas. Los programadores de American Cinematheque aprovecharon la típica neblina de junio en Los Ángeles, conocida como “June Gloom”, para ofrecer algo distinto. Grant Moninger, director artístico del festival, recordó que al principio existían dudas sobre cómo respondería el público, ya que las temáticas pueden resultar incómodas para algunos. “Aunque Bleak Week suene deprimente, en realidad es una celebración de la experiencia humana. Es de lo que se trata el cine: empatía y comprensión del mundo”, declaró Moninger según AP News.

El festival de cine Bleak Week expande su programación global a 100 cines en 73 ciudades y ocho países en 2026 -  (Studio Ghibli)

Expansión internacional de Bleak Week

En 2026, Bleak Week alcanza una expansión sin precedentes. Ahora se celebra en salas como The Paris Theatre en Nueva York, The Prince Charles Cinema en Londres y Park Theatre en Vancouver, además de numerosas ciudades en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Puerto Rico y varios países de Latinoamérica.

El evento no se limita a las grandes urbes. Espacios emblemáticos como Ragtag Cinema (Columbia, Missouri), Row House Cinema (Pittsburgh) y Coolidge Corner Theatre (Brookline, Massachusetts) también forman parte del circuito internacional, que mantiene su epicentro en sedes icónicas de Los Ángeles: Egyptian Theatre, Aero Theatre y Los Feliz 3.

La programación se construye con la colaboración de curadores locales, quienes ajustan la selección de películas en función del público de cada ciudad. Chris LeMaire, programador de Bleak Week, señaló a AP News que resulta atractivo ver los distintos enfoques y la diversidad que esto aporta al festival.

La edición de 2026 reúne más de 300 películas seleccionadas por curadores locales, reflejando la diversidad cultural de cada ciudad participante -  (Studio Ghibli)

El enfoque y la selección de películas en el festival de cine

El concepto de Bleak Week no impone restricciones de género cinematográfico. Puede abarcar relatos bélicos, dramas personales, fantasía oscura o películas familiares, siempre que se trate de producciones narrativas y no documentales. “Nuestra única regla es que no hacemos documentales”, puntualizó Moninger.

En 2026, la programación global incluye más de 300 títulos, permitiendo que cada sede configure su selección de obras sombrías favoritas. La película más proyectada este año es “La tumba de las luciérnagas”, de Isao Takahata, que narra la supervivencia en el Japón de posguerra. Títulos como “Ven y mira” figuran entre los más celebrados y, según Moninger, representan el ejemplo más extremo del “cine de la desesperanza”.

La crítica Katie Walsh, presente desde la primera edición y habitual moderadora de debates, destaca el valor de experimentar en sala las emociones que despiertan estas películas. “Bleak Week ofrece la posibilidad de deleitarse en este sentimiento específico de muchas maneras. Me encanta, veo cosas que nunca vería en otro sitio”, comentó a AP News. Según ella, la experiencia es tan intensa que, tras algunas funciones, necesita un momento de silencio para asimilar lo visto.

La película animada 'La tumba de las luciérnagas', de Isao Takahata, destaca como la obra más proyectada durante el festival Bleak Week 2026 -  (Studio Ghibli)

Invitados y películas emblemáticas en Bleak Week

En cada edición participan tanto figuras consagradas como talentos emergentes. En 2026, Bleak Week cuenta con la presencia de Isabelle Huppert, quien lidera sesiones de preguntas y respuestas sobre títulos como “La pianista” y “Heaven’s Gate”; Ari Aster, que presenta la versión de director de “Midsommar”; y Denis Villeneuve, quien acompaña proyecciones de “Incendies”.

Las funciones más demandadas se centran en títulos como el maratón de “Sátántangó”, con una duración de 439 minutos, que suele agotarse rápidamente, según AP News.

Programadores locales adaptan su selección en cada país. Por ejemplo, el Gene Siskel Film Center de Chicago prioriza la animación, con películas como “La princesa Mononoke”, “Watership Down” y “Felidae”. En Argentina, el segmento nacional comparte espacio con un homenaje a la obra de Aster. En Vancouver, la programación es elegida por cineastas locales y colaboradores habituales del Park Theatre, incluyendo selecciones de figuras como Finn Wolfhard y Autumn Durald Arkapaw.

Un final inesperado para el festival

Aunque el foco del festival es el cine sombrío, cada edición en Los Ángeles finaliza con una nota de dulzura: la proyección de la trilogía de Paddington. Los organizadores llaman a este cierre “marmalade chaser”, tradición que busca restablecer el ánimo del público antes de volver a la rutina diaria.

Al transformar las adversidades y tragedias personales en relatos conmovedores, Bleak Week muestra el potencial del arte para generar empatía colectiva y consuelo compartido desde la sala de cine.

  •  
❌