Sintonia renueva su oferta con propuestas para compartir
En 2019, abrió sus puertas el restaurante Sintonia con una cocina con mucha personalidad, caracterizada por el amor y respeto al producto, la subordinación a la temporalidad de la materia prima, la búsqueda del sabor, sus raíces tradicionales y un toque de autor que confiere a su propuesta un aire renovado.
Durante estos siete años, Sintonia se ha hecho con un lugar preferente en la gastronomía barcelonesa y su steak tartar se ha convertido en el más deseado y, prueba de ello es que, en este tiempo, ya se han servido 30 mil raciones del mismo.
Y aunque existe la creencia de que lo que funciona, no hay que tocarlo, a veces viene bien adaptarse a los nuevos tiempos así que, aprovechando un cambio en la propiedad del hotel en el que se ubica el restaurante, en Sintonia se apostó por simplificar la carta y adaptarla a la actual tendencia de compartir y llevar a cabo un restyling del espacio.
"Sigue siendo una cocina de producto y mercado, con un toque de brasa, mucho sabor y muchas horas de cocina", comenta el chef Pablo Tomás, quien sin embargo señala que a "nuestros clásicos, como el cabrito, el canelón XL, el steak tartar, el arroz de gamba roja o el croissant ahumado, hemos añadido ahora otras propuestas para compartir".
Estamos hablando de "bocados de entrante, como la bomba de crujiente de brandada de bacalao con allioli de miel, el Ssam de cerdo negro o el lingote de cochinillo", indica el chef, "así como las piezas de pescado enteras, de kilo, gracias a las cuales las brasas, en las que también cocinamos carnes como la chuleta o el secreto, han tomado un mayor protagonismo". "El pescado lo servimos con agua de Lourdes, un aliño ligero que potencia su sabor".
Sobre el producto del mar, Tomás recuerda que "estamos siempre condicionados por lo que nos trae cada día nuestro proveedor, así que los pescados solemos ofrecerlos al cliente como sugerencias fuera de carta, así como otras propuestas de temporada".
En definitiva, Sintonia mantiene su esencia, pero ha procurado adaptar su propuesta a los gustos, inquietudes y necesidades de sus comensales.
En esta línea, ha rediseñado su fórmula de mediodía para ofrecer un menú ejecutivo que consta de una media ración de entrante y un plato principal de la carta, más postre y bebida, por 35 euros. "Vimos que a mediodía venía mucha gente que tan solo tenía una hora para comer y este menú se adapta mucho mejor a sus necesidades", explica Tomás.
Por contra, el menú gastronómica de fin de semana, que incluye unos siete pases y tiene un precio de 55 euros, se mantiene intacto.
Paralelamente, en Sintonia también se ha llevado a cabo una renovación de la oferta de su barra para convertirla en un Steak & Wine, con una propuesta basada en quesos, embutidos y vinos, como hasta ahora, pero también con bocados como el brioche de steak tartar.
Todo ello ha ido acompañado de un rediseño del espacio para darle un aire de bistrot urbano y el reacondicionamiento de su terraza, que para el chef, "es ahora mucho más agradable".


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