Alicante, Hogueras, por la mañana misa y por la tarde ron
El Congreso de los Diputados vivió la mayor ovación de su historia. Siete minutos de duración, según las crónicas de televisión y prensa, sobre la alocución del Papa León XIV en las Cortes; un aplauso interminable para su intervención, de 30 minutos.
Uno de sus mensajes no fue más que un, por favor, dejen ustedes de pelearse. Y a mí me sobrecoge hasta la médula que, todos a una, los diputados aplaudieran hasta la extenuación.
Estuve a un ¡ay! de coger un AVE e ir de Alicante, mi ciudad natal, a Madrid, mi segunda ciudad, para ver a León XIV, a sabiendas de que, si lo hacía, apenas lo olería; y de paso rematar en la capital de España la faena con ese otro líder de opinión que es Bad Bunny. Y que también llama a olvidar el rencor y a amar a los demás.
Así que por la mañana misa y por la tarde ron; vía televisión y redes sociales, que nunca es lo mismo, claro está.
Y con mi Alicante del alma sumida de lleno en el ambiente de las Hogueras de San Juan, «de la festa la vespra», los ciudadanos asistimos, para nuestra desgracia, a la «pelea» continúa entre partidos políticos. Y vuelvo a León XIV.
Por favor, que cese la crispación, que pare la confrontación y que acabe el ruido, excepto el de las mascletàs.
Porque, y también para nuestra desgracia, el único mensaje que, hasta la fecha, llega a los ciudadanos de las dos comisiones que, en la Diputación de Alicante y el Ayuntamiento, investigan cómo se gestionaron las subvenciones económicas de los bonos consumo y cómo se concedieron los pisos de protección pública de Les Naus, es que hay bronca. Y mucha.
Y no, no hablo de ninguna religión. Sino de la altura de miras que el Papa pide a nuestros políticos.
Pues eso, que la sociedad necesita líderes morales, tanto como nuestras Hogueras. Y, por supuesto, el ron y el café de Bad Bunny.


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