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La selectividad sobrevive a la huelga educativa, el caos de Rodalies y la visita del Papa en Cataluña

Los profesores catalanes han salido este martes a las calles con motivo de una nueva huelga educativa convocada por USTEC·STEs, CGT y La Intersindical, que ha coincidido con el inicio de la selectividad en Cataluña, la llegada de León XIV a Barcelona y una doble caída de la circulación de Rodalies. Una tormenta perfecta que amenazaba con el colapso de la ciudad condal, pero que ha acabado diluyéndose. El primer contratiempo en el sistema de transporte público catalán se ha producido a las 12:20 horas por una «incidencia», según ha informado Adif.

Esta ha afectado a los sistemas de regulación del tráfico y ha provocado la interrupción de la circulación de todas las líneas de la red ferroviaria de Barcelona durante unos 30 minutos. La segunda avería ha sucedido a las 15:14 y ha durado 15 minutos. «La implementación de este nuevo sistema nos está dando algunos problemas», ha reconocido en rueda de prensa la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, Sílvia Paneque, tras el Consell Executiu.

Se ha referido, a tal efecto, a la aplicación de un nuevo software de seguridad en el intento del Govern por unificar los centros de operaciones de Renfe y Adif. «Seguro que se corresponde a las incidencias que hemos tenido en los últimos meses desde que se está implementando», ha dicho. En paralelo, en la misma conferencia, Paneque ha hablado sobre la situación educativa que aborda Cataluña en la actualidad.

La portavoz del Govern ha explicado que el ejecutivo catalán quiere afrontar la «inquietud» de los docentes respecto a «la diversidad de las aulas» y que, por eso, mantiene «abierta» la vía de la negociación «sin condiciones». Eso sí, con la idea de aplicar las cláusulas del preacuerdo educativo lo antes posible para empezar el próximo curso escolar con normalidad. Todo ello, al mismo tiempo que más de 45.000 alumnos encaraban el inicio de las pruebas de acceso a la universidad (PAU) —se han desarrollado «con normalidad» según Paneque— y ocurría la sexta huelga general educativa del curso.

«¿Y ahora qué?»

La visita papal, de hecho, ha marcado la jornada de protesta en varios sentidos: tanto en el discurso lanzado por los sindicatos como en la forma de reivindicación de los docentes. «No habemus acuerdo» o «Bienvenido León XIV, la educación está hecha un Cristo» han sido algunos de los nuevos lemas que se han leído en las pancartas de los maestros. Incluidas las que encabezaron la manifestación unitaria: «Pedimos hechos, no milagros». La CGT, incluso, ha montado un «Mamamóvil».

Diferentes maneras de ilustrar las demandas educativas, pero que evidencian una misma necesidad: «Dignificar la profesión». Así lo ha expresado a este diario José Manuel, docente jubilado, una vez se ha puesto en marcha la concentración en la Plaza España, pasadas las 11:00 horas. Las acciones han empezado a coger fuerza a media mañana, después de que los maestros pactaran comenzarlas a partir de las 9:00, a fin de no perjudicar la llegada de los estudiantes a las PAU.

Así, tras el rechazo al preacuerdo educativo la semana pasada en consulta por parte de varios sindicatos, entre los que se encuentran USTEC y CGT, hay una pregunta que ronda por la cabeza del colectivo: «¿Y ahora qué?». «La gente debe dar sentido a la continuidad y necesita establecer unos nuevos horizontes que ahora no tiene claros», ha declarado a los medios la portavoz nacional de la fuerza mayoritaria entre el profesorado catalán, Iolanda Segura.

Para la representante, estas movilizaciones escenifican que «el sistema educativo no funciona» y por ello ha pedido «un cambio estructural» del modelo educativo. Ha señalado, además, «la gran contradicción» de la Generalitat, porque según la portavoz, el Govern dice que no hay más inversión para esta materia, pero sí para recibir al Papa. Una opinión que ha apoyado el portavoz de la CGT, Isarn Pardes, que ha insistido en la dimisión de la consellera de Educación, Esther Niubó.

«El preacuerdo no es que ofrezca poco, es que no llega ni a los mínimos», ha asegurado a LA RAZÓN Anna, maestra en el Alt Empordà. Ha explicado que trabaja con 27 alumnos «de todas las diversidades» en clase y que a la espera de que lleguen más recursos, siente que cada día tiene estudiantes a los que no puede dedicarles «el tiempo que merecen». A su vez, la manifestación que ha congregado a miles de profesores —6.500 según la Guardia Urbana y 45.000 según los sindicatos— ha seguido su curso, recorriendo la Gran Via hasta llegar a la plaza Tetuán, el Parc de la Ciutadella y culminando en frente del Parlament de Cataluña.

© EFE

Manifestación de profesores en Barcelona
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