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Huelga médica total contra Mónica García

La semana arranca con una imagen que el Ministerio de Sanidad no quería volver a ver: miles de médicos de toda España concentrados frente a la sede de Paseo del Prado para exigir lo que consideran una deuda histórica del Gobierno con la profesión.

La manifestación de esta mañana abre cinco días de huelga en un clima de tensión creciente que ha dejado a la ministra Mónica García completamente aislada, sin el respaldo de las comunidades autónomas, sin el apoyo de los sindicatos del Ámbito y con el colectivo médico más unido y furioso que nunca.

La protesta en Madrid, que se espera que sea multitudinaria, llega tras una semana políticamente devastadora para Sanidad.

El pasado miércoles, 16 de las 17 comunidades autónomas, además de Ceuta y Melilla, firmaron un documento conjunto responsabilizando directamente al Ministerio del conflicto y reclamando reabrir la negociación del Estatuto Marco. Incluso los gobiernos socialistas –Asturias, Navarra y Castilla-La Mancha– se desmarcaron de García, subrayando que el texto aprobado por el Consejo de Ministros no cuenta con consenso y no resuelve las reivindicaciones médicas.

"La ministra se ha quedado sola", sentenció el consejero vasco, Alberto Martínez, antes del pleno del Interterritorial. La frase se convirtió en el resumen de una jornada en la que las autonomías denunciaron que están asumiendo "las consecuencias asistenciales y organizativas" de una crisis que no han provocado. Recordemos que la factura de la huelga suma por ahora cerca de tres millones de actos médicos cancelados en el territorio nacional. El conflicto es estatal, la responsabilidad es estatal y la solución debe ser estatal.

A esa presión se sumaron las acusaciones de la Organización Médica Colegial (OMC) a Sanidad por "haber roto los canales de diálogo, ignorar las demandas de los facultativos y actuar con una falta de diligencia que está repercutiendo en la atención sanitaria". La corporación, que agrupa a los colegios profesionales de toda España, mostró así que abandonaba su papel mediador ante la evidencia de que el Ministerio no tenía ninguna intención de proteger a los médicos.

El comité de huelga, por su parte, acusó a la ministra de "mentir" "manipular" y "bloquear" cualquier salida negociada. Los sindicatos médicos denunciaron que la última carta enviada por el Ministerio contenía afirmaciones "falsas y tendenciosas", orientadas a culpar a los facultativos del fracaso de la negociación. Según el comité, Sanidad ha retirado propuestas como represalia, ha presentado soluciones jurídicamente inviables y ha difundido mensajes inexactos para confundir a la opinión pública.

El núcleo del conflicto sigue siendo el mismo: los médicos exigen un Estatuto Médico propio, que reconozca sus singularidades laborales –guardias de 24 horas, jornadas que pueden alcanzar las 90 horas semanales, responsabilidad última sobre los pacientes– y que equipare sus condiciones a las de otros países europeos.

El Ministerio, sin embargo, insiste en que sería "discriminatorio" respecto al resto de profesionales sanitarios. Los facultativos replican que lo discriminatorio es obligarles a realizar horas extra obligatorias pagadas por debajo de la hora ordinaria.

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha lanzado una campaña para que los facultativos envíen alegaciones individuales al Ministerio, con el objetivo de demostrar que el rechazo al texto no es solo sindical, sino también profesional y social. El plazo concluye el 26 de junio y se espera una avalancha de escritos.

Los aliados, también en contra

La novedad ha sido que los sindicatos del Ámbito, a los que García había convencido para firmar su anteproyecto, prometiéndoles a cambio que no negociaría nada con el colectivo médico, también se han revelado y ahora amenazan con una huelga general del resto de profesiones sanitarias si el Estatuto Marco no se convierte en una realidad.

La huelga que comienza hoy, a la que están llamados más de 175.000 facultativos, es la continuación de meses de paros en toda España, que se endurecerán después del verano. Los médicos residentes también están en pie de guerra, y piden aumentar las medidas de presión contra Sanidad.

La semana de huelga tendrá un despliegue territorial masivo, con concentraciones diarias en casi todas las capitales de provincia. La Comunidad Valenciana protagonizará algunas de las protestas más numerosas, con actos en los principales hospitales y una gran manifestación en Valencia el miércoles. Aragón, Baleares, Extremadura, La Rioja y Melilla han organizado paros y marchas en distintos días, mientras que el País Vasco y Galicia celebrarán concentraciones en sus hospitales de referencia. Andalucía también se movilizará, con protestas en Marbella y una manifestación en Almería.

© La Razón

Manifestación de médicos en el Ministerio de Sanidad en Madrid.
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Reino Unido vacunará a miles de jóvenes frente a la meningitis B

Reino Unido pondrá en marcha este verano un programa excepcional de vacunación contra el meningococo B (MenB) dirigido a miles de jóvenes que comenzarán la universidad o centros de educación residencial el próximo otoño. La medida, anunciada por el Departamento de Salud y la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (Ukhsa), responde al incremento de brotes y clusters detectados en los últimos meses, incluido el mayor registrado hasta la fecha en el país, ocurrido en Kent a comienzos de año.

El plan contempla la administración de dos dosis de la vacuna, una en julio y otra en agosto, para garantizar la protección antes del inicio del curso académico. La campaña se dirige a todos los estudiantes que finalizan el equivalente a segundo de Bachillerato, nacidos entre el 1 de septiembre de 2007 y el 31 de agosto de 2008, así como a jóvenes menores de 25 años que comiencen por primera vez estudios universitarios o de formación residencial. Los alumnos internacionales también están incluidos, aunque se recomienda que reciban la primera dosis en su país de origen cuando sea posible.

La decisión llega tras un año marcado por un aumento inusual de casos. Según datos de Uksha, el 83% de las infecciones invasivas por meningococo registradas en 2024/25 correspondieron al serogrupo B, con 313 casos confirmados. Aunque la enfermedad es poco frecuente, su gravedad es elevada: puede causar sepsis, meningitis, amputaciones, daños neurológicos permanentes y es mortal en alrededor del 10% de los casos. El riesgo se dispara en entornos de convivencia estrecha, como residencias universitarias, donde compartir espacios, bebidas o incluso vapeadores facilita la transmisión.

El virus está cambiando

El secretario de Estado de Salud, James Murray, ha subrayado que los brotes recientes apuntan a un posible cambio en el comportamiento del patógeno. Mientras se evalúa la evidencia científica, el Gobierno ha optado por actuar de forma preventiva para proteger a los jóvenes con mayor riesgo inmediato. "Queremos que los estudiantes lleguen a la universidad con la máxima protección posible", ha señalado, instando a los elegibles a completar las dos dosis durante el verano.

La campaña se activará a finales de julio, con citas disponibles en farmacias comunitarias y centros habilitados por el sistema sanitario británico (NHS, por sus siglas en inglés) Los jóvenes recibirán la notificación a través de la app del sistema sanitario, mensajes de texto, correo electrónico o carta, según los datos que consten en su historial. El objetivo es alcanzar una alta cobertura antes del pico estacional de meningitis, que suele producirse entre octubre y noviembre.

El programa cuenta con el respaldo del Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI), que ha priorizado a este grupo de edad mientras continúa evaluando si es necesario ampliar la vacunación de forma rutinaria a otros colectivos. La vacuna frente a la meningitis B ya forma parte del calendario infantil británico, donde ha demostrado reducir en un 75% los casos entre los menores vacunados.

Impacto devastador

Expertos en salud pública han celebrado la rapidez de la respuesta. El epidemiólogo Shamez Ladhani, del NHS, ha recordado que, aunque los brotes de esta enfermedad son poco frecuentes, su impacto es devastador. "Dos dosis son esenciales para una protección adecuada y pueden evitar tragedias", afirmó. Las organizaciones de pacientes también han aplaudido la medida. La Meningitis Research Foundation y Meningitis Now, que llevan años reclamando una ampliación del acceso a la vacuna, consideran que este paso puede cerrar la brecha de protección en adolescentes y jóvenes adultos.

El anuncio llega tras meses de presión social y mediática, especialmente después del brote de Kent y de clusters detectados en Weymouth y Reading. Las asociaciones recuerdan que cada caso representa una vida truncada y que muchas familias afectadas han impulsado campañas para evitar que otros jóvenes sufran las mismas consecuencias.

© La Razón

Vacunación frente a la meningitis a niños
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Descubren cómo un fármaco para la obesidad reduce la depresión en modelos animales

Los GLP-1, la familia de fármacos que ha revolucionado el tratamiento de la obesidad y la diabetes, vuelven a ofrecer una sorpresa científica: podrían modular el estado de ánimo a través del microbioma intestinal. Un nuevo estudio de la Universidad del Sudeste (China), publicado en Cell Host & Microbe, demuestra en modelos animales que la liraglutida -comercializada como Victoza y Saxenda- reduce conductas depresivas en ratones gracias a cambios específicos en su flora intestinal.

El hallazgo es relevante porque, en los últimos años, miles de pacientes que utilizan agonistas del GLP-1 han reportado mejoras subjetivas en su bienestar emocional. Sin embargo, los datos clínicos eran contradictorios: algunos estudios sugerían un posible efecto antidepresivo, mientras que otros alertaban de un incremento de ansiedad o síntomas depresivos. Hasta ahora, la hipótesis dominante era que estos fármacos actuaban directamente sobre los receptores del GLP-1 en el cerebro.

El equipo dirigido por Yonggui Yuan y Bing Han ha demostrado que podría no se así. Cuando administraron liraglutida a ratones sometidos a estrés, comprobaron que el fármaco se acumulaba principalmente en el intestino, no en el cerebro, lo que ya apuntaba a un mecanismo alternativo. Aun así, los animales mostraban menos conductas depresivas en las pruebas de comportamiento estándar.

Para confirmar que el efecto no dependía de los receptores cerebrales del GLP-1, los investigadores utilizaron ratones modificados genéticamente para inactivar esos receptores. El resultado fue que la liraglutida seguía ejerciendo un efecto antidepresivo, lo que descartaba la vía clásica y reforzaba la idea de un mediador externo.

La mediación de microbioma

Ese mediador era el microbioma. Cuando los científicos eliminaron la flora intestinal de los ratones mediante antibióticos de amplio espectro, el efecto antidepresivo desapareció por completo. La pista era clara: sin microbiota, no había mejora emocional.

El siguiente paso fue identificar qué microorganismos estaban implicados. El análisis fecal reveló que la especie que más aumentaba tras la administración de liraglutida era Lactobacillus delbrueckii, una bacteria conocida por producir diacilglicerol, precursor del endocannabinoide 2-AG. Este compuesto, presente también en humanos, ayuda a normalizar la hiperactivación de las regiones cerebrales relacionadas con el estrés, un mecanismo clave en la depresión.

“Observamos que la abundancia de L. delbrueckii se correlacionaba directamente con la mejora del comportamiento”, explica la investigadora Honghong Yao, según recoge Ep. Es decir, que cuanto más crecía esta bacteria, mayor era el efecto antidepresivo.

El estudio abre una vía completamente nueva para entender la relación entre metabolismo, microbioma y salud mental. En los últimos años, la llamada "conexión intestino-cerebro" ha ganado peso científico, con evidencias de que ciertas bacterias influyen en neurotransmisores como la serotonina, el GABA o los endocannabinoides. Este trabajo añade una pieza más al puzzle: los fármacos metabólicos podrían modular el estado de ánimo a través de cambios microbianos inducidos en el intestino.

Pacientes con depresión y obesidad

Los autores señalan posibles aplicaciones clínicas: pacientes con obesidad o diabetes que también padecen depresión podrían beneficiarse doblemente de los GLP-1; y, a la inversa, la depresión podría abordarse mediante probióticos dirigidos a estimular especies como L. delbrueckii. De hecho, varios ensayos en humanos ya exploran el uso de probióticos como coadyuvantes en trastornos del ánimo, aunque los resultados aún son preliminares.

Aun así, el estudio tiene limitaciones importantes. Se realizó exclusivamente en ratones machos, y la depresión presenta diferencias biológicas y hormonales entre sexos. Además, los efectos observados en animales no siempre se replican en humanos. Los investigadores subrayan que será necesario comprobar si el mismo mecanismo se produce en personas y si la manipulación del microbioma puede potenciar o modular los efectos de los GLP-1.

El interés científico es evidente, dado que los GLP-1 ya han demostrado beneficios más allá del peso, como la reducción del riesgo cardiovascular, la mejora de la apnea del sueño o la disminución de la inflamación hepática. Ahora, este estudio sugiere que su impacto podría extenderse también a la salud mental, un campo donde la necesidad de nuevas terapias es urgente.

© Hartford Healthcare

Ozempic es el fármaco más conocido de los pertenecientes a la familia de los GLP1
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El comité de huelga acusa a Mónica García de mentir y de bloquear la negociación del Estatuto Marco

El comité de huelga medico ha estallado contra el Ministerio de Sanidad tras recibir este miércoles una nueva carta del departamento que dirige Mónica García. Lejos de acercar posiciones, el documento ha encendido aún más los ánimos de las organizaciones convocantes -CESM, SMA, MC, Amyts, SME y O’mega-, que acusan al ministerio de difundir afirmaciones falsas, tendenciosas y orientadas a culpar a los facultativos del bloqueo de la negociación del Estatuto Marco. Los sindicatos sostienen que Sanidad no solo no ha mostrado voluntad real de diálogo, sino que ha intentado confundir a la opinión pública mientras retiraba propuestas como represalia.

Según el comité, ni la ministra ni sus representantes han demostrado en ningún momento confianza en la negociación como vía de solución. Al contrario, denuncian que Sanidad ha presentado soluciones jurídicamente inviables y ha difundido mensajes inexactos para responsabilizar a los médicos del conflicto. La carta, afirman, es un nuevo intento de trasladar a los facultativos la culpa de un proceso que el propio ministerio ha sido incapaz de conducir.

Sanidad sostiene que el Anteproyecto de Ley de Estatuto Marco (Aplem) "recoge prácticamente todas las reivindicaciones del colectivo, salvo las que exceden sus competencias o son inviables jurídicamente". El comité lo desmiente de forma tajante: esto es sencillamente falso. Los sindicatos aseguran que el ministerio ha utilizado este argumento como escudo político, no como una explicación técnica.

Por otro lado está la negativa del Gobierno a crear un estatuto propio de la profesión médica y facultativa. Sanidad afirma que sería discriminatorio respecto al resto de profesionales. Los facultativos replican que lo verdaderamente discriminatorio es obligarles a realizar horas extra obligatorias pagadas por debajo de la hora ordinaria. Además, recuerdan que el propio ministerio ha admitido que su rechazo no responde a razones jurídicas, sino a una decisión política.

Mesas, clasificación, jornada y jubilación: todas las mentiras de García

Tampoco aceptan la versión de Sanidad sobre la creación de una mesa de negociación específica para el colectivo. El ministerio sostiene que depende de las comunidades autónomas, pero los sindicatos médicos lo niegan: para que existan mesas autonómicas propias es imprescindible modificar legislación básica estatal y contar con el aval de la Mesa General de Negociación, competencias que recaen exclusivamente en el ministerio. Y aunque las autonomías puedan avanzar en mejoras, eso no exime a Sanidad de asumir su responsabilidad en el ámbito estatal.

Otro punto crítico es la clasificación profesional. Los sindicatos denuncian que el ministerio se ha negado a modificarla en los términos propuestos, pese a que es una materia de su exclusiva competencia. Y añaden que la negativa no responde a criterios técnicos, sino al temor del Gobierno a incomodar a otros colectivos.

En materia de jornada laboral, el comité de huelga recuerda que Sanidad se ha negado a fijar la jornada máxima obligatoria en 35 horas semanales y a establecer retribuciones mínimas para la hora de guardia. El ministerio llegó a plantear una mejora parcial -una jornada máxima de 42 horas en promedio bimestral-pero la retiró como represalia al no lograrse un acuerdo global.

Los sindicatos también califican de "ridícula" la afirmación de Sanidad de que sus peticiones podrían perjudicar a los propios médicos. Según explican, el ministerio se basa en un "ejemplo pueril" de distribución de jornada para justificar un argumento que consideran insostenible.

El comité de huelga rechaza igualmente que haya roto la negociación. Una solución, recuerdan, solo es viable cuando ambas partes la consideran como tal, no cuando una de ellas lo decide unilateralmente. Y acusan al ministerio de intentar escudarse en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) para eludir su responsabilidad negociadora.

Respecto a la jubilación, denuncian una tergiversación deliberada: su petición de coeficientes correctores se basa en el exceso de jornada estructural que soporta el colectivo. Sanidad, sin embargo, recurre al eslogan "hora trabajada, hora computada"-que la propia ministra defendía en la oposición- para desestimar la propuesta.

El comunicado concluye señalando que la carta de Sanidad es un intento más de desviar responsabilidades. Por ello, los sindicatos exigen que el Gobierno nombre interlocutores con capacidad real para coordinar a los ministerios implicados y alcanzar acuerdos que desbloqueen la situación.

© PHOTOGRAPHERS

Manifestación Médicos
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Las autonomías rechazan votar el Estatuto Marco y el pleno del Interterritorial termina sin acuerdos

El pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns), convocado por el Ministerio de Sanidad para abordar la reforma del Estatuto Marco y la huelga médica estatal, ha terminado en un choque frontal que evidencia el aislamiento político de Mónica García. Todas las autonomías (excepto Cataluña) se han negado a votar los puntos del orden del día y el encuentro ha concluído sin un solo acuerdo, un desenlace más que probable teniendo en cuenta que la ministra lleva meses enrocada en su cerrazón.

El Ministerio había llegado al pleno con una "batería de propuestas y recomendaciones dirigidas a responder a las reivindicaciones del colectivo médico", según defendian, pero elaboradas a sus espaldas.

Por ello, las autonomías -de todos los colores políticos- han rechazado avalarlas porque no cuentan con el respaldo de los propios médicos, ni con el consenso sindical, ni con el apoyo técnico de los servicios de salud autonómicos. En otras palabras: las CCAA se han negado a firmar un acuerdo que nacería muerto.

El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, que ha actuado como portavoz de las autonomías presentes, ha sido contundente: "Hoy se ha perdido una oportunidad". Según ha explicado a la salida de la reunión, las comunidades han acudido al pleno "unidas para defender a los pacientes, a los profesionales y al Sistema Nacional de Salud", pero se han encontrado con un Ministerio "que no ha sabido llegar a un acuerdo para reformar el Estatuto Marco".

Martínez ha subrayado que la falta de avances es "responsabilidad y competencia exclusiva" de Mónica García, que "nuevamente no ha escuchado y no cuenta con el apoyo ni de los profesionales, ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas".

Un "pacto de Estado" para afrontar la huelga médica

La consejera madrileña, Fátima Matute, ha sido aún más explícita, denucniando la "soledad" de una ministra "que no escucha" y que “está retorciendo una realidad en la que solo vive ella". También ha reclamado un "pacto de Estado" para afrontar "la peor huelga médica de la historia" yjha acusado a García de provocar "listas de espera disparadas, más presión asistencial y más desconcierto".

Matute ha descrito a la ministra como "un caballo de Troya que está reventando el sistema" y ha denunciado que el anteproyecto del Estatuto Marco se aprobó en el Consejo de Ministros "con nocturnidad y alevosía", sin consenso con médicos ni autonomías.

El punto clave del pleno -y el que explica su fracaso- es que las comunidades no estaban dispuestas a respaldar un documento que no cuenta con el apoyo del colectivo médico, que mantiene convocada su quinta semana de huelga entre el 15 y el 19 de junio.

Las autonomías consideran que el Ministerio pretendía que asumieran compromisos que no les corresponden, porque la reforma del Estatuto Marco es una norma básica estatal cuya modificación depende exclusivamente de Sanidad. Y recuerdan que los médicos, CESM y los sindicatos generalistas han rechazado el texto aprobado por el Gobierno.

Por su parte, la ministra de Sanidad, que sigue defendiendo que su departamemto ha hecho todo lo que estaba en su mano para mejorar las condiciones de todas las categorías sanitarias, compareció tras la reunión visiblemente molesta. "Las comunidades autónomas han decidido rechazar comprometerse con estas reivindicaciones que solucionarían el conflicto”, afirmó. Según García, "hoy las comunidades autónomas podían haber desbloqueado el conflicto asumiendo su parte de las competencias (…) y han decidido mirar para otro lado".

El mensaje sigue la senda elegida por la ministra de tratar de trasladar la responsabilidad de las protestas y las huelgas a las autonomías, pero la lectura política del resto de consejeros fue radicalmente distinta: el Ministerio llegó sin apoyos, sin consenso y sin un texto viable.

© EFE

Reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS),
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