Bajada de ratios, mejora de infraestructuras, un plan para climatizar todos los centros escolares, la contratación de 5.000 docentes... Estas eran algunas de las medidas que se reflejaban en la propuesta que la Conselleria de Educación aportó a los sindicatos para negociar y frenar la huelga educativa que, pese a que ayer vivió su primera jornada suspendida, ha durado cinco semanas y ha sacudido un final de curso que está a punto de acabar.
Unas medidas rechazadas por los sindicatos y que, sin embargo, el Consell va a llevar a cabo pese a la falta de acuerdo. Así lo anunció ayer el presidente de la Generalitat valenciana, Juanfran Pérez Llorca, en una declaración institucional que llegó apenas un día después de la falta de acuerdo entre Educación y sindicatos.
«Todas las medidas que repercuten en una mejora de la educación pública valenciana van a seguir adelante, por encontrarse también en los presupuestos de 2026. Por eso nos ponemos a trabajar desde hoy mismo, sin perder un minuto, pensando en la mejora de la educación pública valenciana», señaló el presidente.
Un anuncio del jefe del Consell que pilló con el pie cambiado a la izquierda y, sobre todo, a la ministra de Ciencia y Universidades, Diana Morant, secretaria general de los socialistas valencianos. Porque Morant enarboló la hoja de ruta del PSPV en materia de educación y prometió subir 400 euros el sueldo a docentes y derogar la Ley de Libertad Educativa.
La ministra criticó que el Consell no fuera capaz de negociar con los sindicatos casi en el momento en el que Llorca ponía de relieve que estaba dispuesto a mantener el diálogo con las entidades y que llevará a cabo ese plan de mejora del sistema educativo público valorado en 3.338 millones de euros. Morant lamentó que Pérez Llorca volvió a «insultar y a señalar a los docentes» al deslizar que en verano «hay que trabajar y no es tiempo de vacaciones», y le recordó que «quien está pasando un verano con una buena paga es Carlos Mazón» desde su puesto de diputado en Les Corts.
Responder con hechos
Pérez Llorca empezó ayer su declaración institución expresando su «respeto a quienes han secundado esas movilizaciones». «La huelga es un derecho y una expresión legítima y este gobierno la respeta, nuestra obligación era escuchar para responder con hechos», comenzó diciendo. El líder del Consell reivindicó que la última propuesta de Educación era mil millones más que «la que los sindicatos plantearon al inicio». «Este Consell no solo ha escuchado sino que ha ido más lejos, hoy presentamos una bajada de ratios ambiciosa. Ese es nuestro compromiso», añadió.
Por ello, anunció que «todas las medidas que repercuten en una mejora van a seguir adelante». «Tengo que ser claro en otro punto: esto no significa cerrar la puerta al diálogo, este Consell sigue dispuesto a escuchar en el futuro, las puertas de la Generalitat estarán abiertas», dijo. Pero el presidente también quiso lanzar un recado a los sindicatos ante la suspensión de la huelga: «La llegada del verano no puede ser una parálisis, las mejoras no entienden de calendarios ni vacaciones, las urgencias de mayo siguen siendo en julio y agosto».
Pérez Llorca avanzó que el próximo curso se van a llevar a cabo como primeras medidas la puesta en marcha con carácter inmediato del Plan EduClima, dotado con 140 millones de euros (de los cuales 32 este mismo año), con el objetivo de climatizar todas las aulas de los colegios e institutos públicos. El jefe del Consell ratificó su compromiso con el descenso de las ratios y apuntó que en el proceso de admisión que comienza en abril de 2027, «empezaremos a aplicarla». Esto es 22 alumnos en infantil y primaria, 25 en secundaria y 28 en bachillerato.
El 95,23% de los estudiantes que se han presentado a la convocatoria ordinaria de la Prueba de Acceso a la Universidad en la Comunitat Valenciana, celebradas del 2 al 4 de junio, ha aprobado la selectividad, según ha informado la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades. El curso anterior, el índice de aprobados en la fase ordinaria fue del 95,68 %. Los datos son similares pese a que este ejercicio, la huelga educativa amenazaba la celebración de la prueba.
El alumnado que ha afrontado la Prueba de Acceso a la Universidad ha podido hacerlo con totales garantías, después de que el departamento dirigido por Carmen Ortí garantizara los servicios mínimos del 100% en la evaluación de la prueba, avalados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
La nota media del alumnado se sitúa en un 6,35 sobre 10 (fase obligatoria), frente al 6,39 del curso pasado. La nota media ha sido similar en hombres (6,28) y en mujeres (6,39). En cuanto a los resultados por universidades, la nota media más alta ha sido de 6,52 en la Universidad Miguel Hernández de Elche, seguida de la Universitat Jaume I con un 6,42, la Universidad de Alicante con un 6,37, la Universitat de València con un 6,27 y la Universitat Politènica de València con un 6,25.
En cuanto a los porcentajes de aprobados, encabeza la lista la Universitat Miguel Hernández de Elche, con el 95,91%. En la Universitat Jaume I de Castellón ha sido de un 95,78%; en la Universidad de Alicante, de un 95,00%; en la Universitat de València, de un 94,95%, y en la Universitat Politecnica de València, de un 94,53%.
A la convocatoria ordinaria de las PAU de este mes de junio se han presentado un total de 25.503 estudiantes en la Comunitat Valenciana, de los cuales 7.168 corresponden a la Universitat de València, 6.303 a la Politècnica de València, 4.663 a la Miguel Hernández, 4.416 a la Universidad de Alicante y 2.953 a la Jaume I de Castellón.
Los mejores resultados
La mejor nota de la Comunitat Valenciana en la fase obligatoria de las PAU (sobre 10 puntos) ha sido para un alumno del Colegio la Purísima, que realizó la prueba en la Universidad Miguel Hernández de Elche y ha obtenido una cualificación de 9,8 puntos.
Por universidades, la mejor nota de la fase obligatoria de la PAU en la Universitat de Alicante corresponde a una alumna del IES Pare Vitoria, con un 9,76. En la Universitat Politècnica de València corresponde a un alumno del IES Abastos, con un 9,73. En la Universitat de València, una alumna del IES Maria Carbonell i Sànchez, con un 9,74, y, por último, el mejor resultado de la Universitat Jaume I es el de una alumna del IES La Plana, con un 9,71.
Notas medias por asignaturas
En cuanto a las calificaciones, las materias obligatorias han registrado una calificación media de 6,99 en Historia de la Filosofía; 6,26 en Historia de España; 6,19 en Lengua Castellana y Literatura II y 5,41 en Valencià, Llengua i Literatura II.
Por lo que hace a las lenguas extranjeras, la nota media de Inglés se ha situado en un 7,21, mientras que las de Francés, Alemán e Italiano se han situado en un 8,44, un 7,52 y un 6,8 respectivamente.
En la modalidad artística, Dibujo Artístico II se sitúa con un 7,58 de media; Análisis Musical II en un 7,52 o Artes Escénicas II en un 7,04. Para la modalidad de ciencias, la nota media se registra en un 6,34 en Matemáticas II. En la modalidad general, la nota media se sitúa en un 5,34 en Ciencias Generales. Por último, en la modalidad de humanidades y ciencias sociales se ha evaluado con una calificación media de 6,12 la materia de Latín II y de 5,32 la asignatura de Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II.
Revisión y convocatoria extraordinaria
Desde este viernes todo el alumnado puede consultar las notas en la web.
Los alumnos podrán solicitar la revisión de los exámenes los días 15, 16 y 17 de junio, concluyendo este último día a las 14.00 horas. Por su parte, la Comisión gestora realizará la resolución de las correcciones el 19 de junio. El periodo para ver los exámenes será los días 22 y 23 de junio en las provincias de Valencia y Castellón y el 25 y el 26 de junio en la provincia de Alicante.
La convocatoria extraordinaria se celebrará los días 30 de junio y 1 y 2 de julio y la entrega de notas será el 7 de julio a partir de las 17.00 horas. El plazo para solicitar revisiones de exámenes en la convocatoria extraordinaria será del 8 al 10 de julio, finalizando el plazo a las 14.00 horas del 10 de julio. El periodo para solicitar la visualización de los exámenes será el 15 y 16 de julio y la visualización de los mismos será el 20 de julio.
Representantes de los equipos directivos que han presentado su dimisión en centros públicos valencianos durante la huelga indefinida han registrado este viernes una solicitud formal dirigida a la Conselleria de Educación para trasladar sus peticiones en una reunión que pueda ser retransmitida en directo para "garantizar la máxima transparencia".
En un comunicado, los equipos directivos han señalado que esta petición llega después de las declaraciones realizadas ayer por la consellera de Educación, Carmen Ortí, que anunció reuniones el próximo lunes con las direcciones territoriales para abordar las dimisiones presentadas durante la huelga iniciada el 11 de mayo.
En este sentido, han solicitado una reunión institucional con la consellera, el secretario autonómico de Educación, la inspección educativa y las direcciones territoriales para poder exponer "de primera mano los motivos que han conducido a las dimisiones" y trasladarles la realidad que viven los centros y las propuestas que consideran necesarias para la mejora del sistema educativo.
Asimismo, han pedido que esta reunión pueda ser retransmitida por streaming para "garantizar la máxima transparencia y permitir que el resto de direcciones representadas puedan seguir el desarrollo en tiempo real".
"Si se va a hablar de nosotros, consideramos razonable y necesario que también se nos escuche", han señalado los representantes de las direcciones dimitidas.
Los equipos directivos han considerado positivo cualquier espacio de análisis y reflexión sobre esta realidad, pero entienden que cualquier valoración quedará incompleta si no incorpora la voz de las personas que han adoptado esta decisión.
A río revuelto, ganancia de pescadores. El refranero popular es muy sabio y los políticos del ámbito de la izquierda lo saben. Por eso han aprovechado el conflicto educativo para hacerse la foto, venir a Valencia y utilizar la huelga educativa para atizar al Gobierno de la Generalitat Valenciana. Es el caso de la secretaria política y eurodiputada de Podemos, Irene Montero, quien este jueves, y por segunda vez, visitaba la ciudad para apoyar la lucha de los docentes. Allí, antes de la manifestación -la última- convocada por los sindicatos, ha manifestado que la imagen de "orgullo" de los profesores de la enseñanza pública no universitaria de la Comunitat Valenciana contrasta con "la de vergüenza" de la Generalitat. "Ni la peor patronal tiene cinco semanas de huelga indefinida de sus trabajadores y trabajadoras y no hacen una sola propuesta seria", ha afirmado Montero antes de sumarse a la protesta. Unos días antes, también había estado en la ciudad para grabarse un vídeo de apoyo a una movilización que ha tensionado el final de curso.
La eurodiputada de Podemos no sólo se ha hecho fotos y criticado al Consell, ha pedido a la Conselleria de Educación que negocie con los docentes "como si fuese para sus hijos e hijas", con una propuesta "seria", que atienda las reivindicaciones de las organizaciones sindicales. "Es incomprensible que si las demandas de las profes las firmaría cualquier familia no las firme la Generalitat, que no cuiden, si no que al contrario desprotejan a quienes están haciendo uno de los trabajos más importantes de la sociedad", ha manifestado. Montero ha trasladado asimismo todo su apoyo a los profesores y trabajadores de la enseñanza públicas que "están siendo un ejemplo", ha afirmado.
Tampoco era la primera vez que se la ve en las protestas a la ministra de Ciencia y secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, quien este jueves también se dejó caer por la manifestación. La ministra aseguró que quienes han "ganado moralmente esta batalla han sido los docentes que están delante de un Consell que, además de no ser capaz de gestionar una crisis de esta magnitud, no quiere hacerlo". "Nada nuevo bajo el sol, recortes en educación pública es lo que presenta el Consell", ha asegurado Morant.
Según la socialista, tras cinco semanas de una huelga secundada por la "comunidad educativa al completo" para defender "la escuela de nuestros hijos e hijas", lo que hay que decir es que "toda la autoridad moral la tienen los profesores y profesoras".
"Estoy segura de que de que una de las partes de las estrategias del Consell ha sido minar la moral, el estado de ánimo" pero, ha añadido: "no nos vamos a cansar de defender la educación pública".
Considera que esta "no es una negociación entre dos partes que tienen que ponerse de acuerdo. Hay una parte, la comunidad educativa, que está exigiendo condiciones de calidad para prestar un servicio básico que está reconocido en la Constitución, que es la educación, y otra parte, que es la responsable y, desde luego, se está mostrando de manera absolutamente irresponsable".
Asimismo, este pasado miércoles, el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, acompañado por la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, Papi Robles, se reunió con los tres sindicatos convocantes de la huelga que se ha suspendido de cara a este viernes. Bustinduy pidió al Gobierno de la Generalitat Valenciana que "escuche, que escuche" y que en la negociación colectiva "primen la empatía y la comprensión de las razones que hay detrás". El ministro insistió en que los servicios públicos "son lo que nos iguala, lo que permite garantizar la igualdad de derechos y de oportunidades a la ciudadanía".
Cinco semanas de huelga indefinida. Cinco semanas de tensión en las aulas y malestar en los claustros. Cinco semanas de incertidumbre, de mesas de negociación que se alargan hasta la madrugada, de incidentes violentos que empañan el diálogo. Cinco semanas de un conflicto educativo que ya amenaza el inicio del próximo curso y que, tras la última negociación entre los sindicatos -STEPV, ANPE, CSIF, CC OO y UGT- y la Conselleria de Educación, celebrada ayer, la sensación es que todo vuelve al punto de inicio, que no se ha logrado apenas nada y que esta huelga indefinida no ha servido de mucho. Aunque las dos caras del conflicto, las entidades y Educación, intenten ver el lado bueno de hasta veintiuna reuniones de negociación, un acuerdo de subida salarial de 200 euros progresivo hasta 2018 y una apuesta por reducir la carga burocrática de los docentes. Eso, y la suspensión, que no desconvocatoria, de la huelga indefinida, que hoy devolverá la normalidad a las aulas valencianas.
Ese es el resultado de todo un conflicto educativo que, previsiblemente, se reactivará el próximo curso. «La lucha continúa», alertaron los representantes sindicales de STEPV, CC OO y UGT, impulsores de esa encuesta en la que votaron unos 30.000 docentes de los 78.000 que conforman la plantilla del sector público y que ya avecinaba que el acuerdo con la Conselleria no se iba a firmar. «La huelga se reactivará cuando los profesores lo consideren», amenazaron. Así que, bajo este caldo de cultivo, era predecible que no habría ningún acuerdo más allá del consenso que ya había surgido en torno al apartado de simplificación burocrática. Y, salvo alguna sorpresa final, así fue. Porque no hubo consenso salvo en el asunto de la burocracia y el sí del sindicato CSIF al punto del valenciano. En los demás temas -plantillas, infraestructuras educativas, Formación Profesional, ratios e inclusión- la unanimidad del «no» de todos los sindicatos fue la tónica general. Los sindicatos tomaron como referencia esa encuesta a los profesores -que no la realizaron CSIF y ANPE- para volver a exigir que se reabra la negociación porque consideran insuficiente la propuesta de Educación.
Aunque, como defendió la consellera de Educación, Carmen Ortí, del documento inicial propuesto por su departamento al del pasado 9 de junio, el último, ha variado significativamente y acoge muchas de las propuestas de los sindicatos. Es más, recordó que este acuerdo tiene un presupuesto detrás ya consignado. Pero, pese a ello, los sindicatos decidieron no firmar el resto de puntos. Así que Educación se lleva esa pequeña victoria en materia burocrática, que firmaron cuatro de los cinco sindicatos, y ese sí de CSIF al bloque de valenciano, que no sirve para prácticamente mucho.
La consellera confirmó que van a continuar negociando en mesas sectoriales. «Recibiréis las correspondientes convocatorias», les dijo. «Estamos dispuestos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para poder generar lo mejor posible para alumno, docente y familia. Continuaremos con la negociación. Nos vemos la semana que viene», concluyó.
Cabe destacar que uno de los puntos que parecía que tenía cierto consenso era el de infraestructuras educativas. En la encuesta, el 46% votó a favor de acordar este tema. Además, Ortí pidió añadir a ese montante a las 4.000 personas que votaron a favor del acuerdo global. Algo que los sindicatos no aceptaron y dieron vueltas para esquivar que tantos docentes dieran el visto bueno al documento. Pero lo cierto es que la suma de 12.001 docentes que votaron a favor de la propuesta más las 4.021 que sí apoyaron la totalidad del acuerdo suma más profesores favorables que en contra.
La consellera de Educación, Carmen Ortí, ha asegurado este jueves, tras la infructuosa reunión con los sindicatos, que se ha saldado con sólo un acuerdo en materia de simplificación burocrática y el sí del sindicato CSIF al bloque del valenciano, pero que ha llegado después de que las entidades convocantes, STEPV, CC OO y UGT, suspendieran la huelga indefinida ya a partir de este viernes, que hay "cierta inquietud" de cara al próximo curso ante la amenaza de estos colectivos de reactivar las protestas pero que "esta conselleria no se siente amenazada por ninguna convocatoria de huelga, como se ha demostrado". "Hemos puesto a todo el mundo a trabajar, como fue esa protección que se hizo del alumnado de segundo de bachillerato y que luego se extendió a esos alumnos que finalizaban enseñanzas y tenían que recibir su titulación. Ha quedado sobradamente demostrado que tenemos equipo, que estamos organizados y que sabemos lo que haremos en el caso de que nos toque hacerlo", ha añadido.
Ortí ha querido sacar pecho de ese acuerdo en materia de reducción burocrática que se ha firmado con cuatro de los cinco sindicatos -STEPV, CSIF, CC OO y UGT- y que busca reducir la carga administrativa del personal "Hoy es un día importante para el profesorado valenciano y toda la comunidad educativa, han sido semanas muy exigentes para las familias y los alumnos, lo sabemos, pero también para los docentes, que lo han dado todo mientras negociábamos", ha comenzado reivindicando la consellera, que ha manifestado que, con este acuerdo, "damos un primer paso hacia un largo camino". "Es una acuerdo parcial, el primero de muchos que tenemos previstos, es un paso concreto pero no es suficiente", ha continuado.
"A los docentes quiero dirigirme, ser profesor no es nada fácil, las exigencias de la sociedad son muy altas. Pero en los últimos años se han multiplicado de manera extraordinaria. Venimos de un entorno que ha aumentado el trabajo administrativo, el personal está desbordado, la burocracia casi se ha triplicado y la realidad de nuestras aulas ha cambiado. Sabemos que el profesorado está agotado, ha pasado una dana, ha visto crecer en sus ojos los problemas de conducta y en algunos casos ha soportado agresiones físicas o verbales. Todo ello merece una respuesta", ha añadido.
La titular de Educación ha defendido que "este primer acuerdo parece insignificante, pero es mucho más". "Son 20 medidas concretas que comienzan a cambiar las condiciones reales de los docentes y de los equipos directivos. El fin de la corrección manual de las evaluaciones diagnósticas, el impulso de herramientas de IA para la documentación, el derecho a la desconexión digital y la regulación del trabajo fuera del centro hará que esas horas vuelvan a la atención de los alumnos. Además, los equipos directivos dispondrán de más tiempo para su trabajos", ha asegurado.
Ortí ha dicho que la negociación seguirá la próxima semana con más reuniones sectoriales. "El acuerdo global tiene más caminos por delante, todo esto continuará negociándose mesa a mesa, bloque a bloque. La oferta de este Consell es inédita y nunca se había hecho una puesta tan clara por la educación en España", ha reiterado.
No en vano, no ha negado que hay acuerdos a los que es casi imposible llegar, como es el tema de las ratios. "Podría haber mejores propuestas, pero la que hay es real, es verdadera, está presupuestada, tiene un calendario concreto. Hay cuestiones que son difíciles de que se puedan mejorar. Las ratios que hemos puesto encima de la mesa las siguen considerando insuficientes, pero no se puede pasar a 15 alumnos, no sólo por factores los económicos", ha afirmado.
"Hemos dejado claro que el tema de la retribución no se va a abrir. Hay un compromiso, hay unas condiciones cerradas, necesitamos que realmente el resto de sindicatos nos clarifiquen si firmarían el documento o quieren que abramos esa negociación para romper lo que está acordado", ha dicho sobre la subida salarial.
Los sindicatos siguen apostando por reabrir la negociación
Por su parte, los sindicatos han apostado por continuar con la negociación. Desde el STEPV, Marca Candela, ha vuelto a advertir que la huelga no está de desconvocada. "El profesorado no avala este acuerdo y esas estamos ahora, a la espera de esas mesas de negociación. La movilización continuará porque el resto de puntos se han quedado cortos", ha dicho antes de asegurar que esta reunión es "agridulce". "Más 'agri' que dulce aunque salimos muy fuertes porque hemos ganado la batalla", ha finalizado.
Desde CC OO, Xelo Valls ha aseverado que "hemos dicho que aquí estamos, que los recortes no van a ser posibles y que tenemos la empatía de toda la ciudadanía. Hay margen para negociar". En UGT lamentan que "no hemos llegado a los acuerdos que el profesorado necesita y esperamos que puedan recapacitar".
ANPE, por su parte, el único sindicato que se ha bajado del acuerdo de simplificación burocrática, ha valorado que no han firmado ese punto porque "es necesario personal de administración en todos los centros y este acuerdo no lo garantiza".
Finalmente, CSIF, que ha respaldado el bloque del valenciano, ha defendido que su sindicato ha trabajado "desde el equilibrio, como corresponde".
La Conselleria de Educación y los cinco sindicatos de docentes de la enseñanza pública no universitaria se han vuelto a reunir este jueves en la duodécima Mesa de Negociación, marcada por el rechazo mayoritario de los profesores a la última propuesta de la Administración y su decisión de suspender la huelga indefinida, que hoy cumple un mes.
"La lucha no ha terminado", han alertado los representantes sindicales de STEPV, CC OO y UGT, impulsores de esa encuesta en la que han votado unos 30.000 docentes de los 78.000 que conforman la plantilla del sector público.
Han indicado asimismo que, ante la llegada del fin de las clases, tienen más "margen" de movilización del profesorado "y la huelga se reactivará cuando los profesores lo consideren".
"Suspender la huelga nos permite reactivarla en cualquier momento", han añadido antes de acceder a la reunión, a la que acuden con la intención de que "se reabra la negociación" para conseguir un documento final "lo más satisfactorio posible".
Ha sido la consellera de Educación, Carmen Ortí, la encargada de abrir la reunión. Ha recordado que este acuerdo tiene un presupuesto detrás. Después, STEPV ha asegurado que, tras la votación, no lo van a firmar.
La votación, por bloques
El primer punto a tratar ha sido el de simplificación burocrática. Pese a que, a priori, era el acuerdo que más respaldo tenía, el sindicato ANPE ha sorprendido mostrando su negativa a firmarlo. El resto, STEPV, CSIF, CC OO y UGT, sí lo han hecho
El pasado lunes la conselleria y los sindicatos analizaron durante más de once horas los ocho puntos de debate (ratios, salarios, infraestructuras, inclusión, Formación Profesional, plantillas, el valenciano y la burocracia) y se hicieron aportaciones, con las que Educación elaboró el documento final.
La Conselleria ofrece, entre otras medidas, una inversión de 3.338,26 millones en cuatro años para la mejora de la educación pública valenciana, la distribución de 5.000 nuevas contrataciones de profesorado, la priorización de la eliminación de las aulas prefabricadas en los planes de inversión en infraestructuras educativas y el refuerzo de los recursos destinados a la inclusión.
Los sindicatos mayoritarios -STEPV, CCOO y UGT- sometieron a consulta del profesorado este último documento y de los 30.238 docentes que respondieron -de los casi 78.000 que hay en la Comunitat Valenciana- el 87% votó en contra del documento en su totalidad.
Sólo han aceptado firmar uno de los ocho puntos de negociación, el referido a la simplificación burocrática, con un 82 % a favor.
La propuesta de retribuciones (un incremento progresivo de las retribuciones hasta llegar a 200 euros mensuales en 2028) obtuvo un 90% de rechazo entre los docentes, y un 84% no acepta firmar el texto parcial de la enseñanza del valenciano.
Asimismo, un 67 % de las votaciones considera más adecuado interrumpir o desconvocar la huelga, y de estos un 71% opta por suspenderla para continuar las movilizaciones en cualquier momento sin preaviso.
Los sindicatos STEPV, CCOO y UGT han convocado a las nueve de la mañana, coincidiendo con el inicio de la Mesa de Negociación, una concentración frente a la Conselleria de Educación, que al mediodía partirá en manifestación hacia la Plaza de la Virgen, donde anoche se levantó la acampada de protesta que mantenían un grupo de docentes desde el 1 de junio.
Si no quieres perder a tus hijos dentro de una tableta, únete a nosotros. Es la premisa con la que trabajan desde la asociación Desempantallados, una entidad que desde hace unos años apuesta por frenar lo que consideran una «digitalización descontrolada» en las aulas. Corría el año 2020 y algunos padres de alumnos del sistema educativo de la Comunidad asistieron a un proceso de digitalización que no les convencía. Argumentaban que llenar las clases de ordenadores y tabletas e impartir la docencia de forma exclusiva mediante estos dispositivos
afectaba a la salud, la seguridad, y la formación de los más pequeños, pero también de los adolescentes.
Fue casi el boca a boca. La preocupación de unas familias que iban viendo como el uso de este tipo de aparatos digitales había cambiado el carácter de sus hijos fue el germen de una entidad que, en 2023, se configuró definitivamente como asociación y que hoy en día trabaja codo con codo con las administraciones públicas para modificar la legislación e ir reduciendo el uso de estos dispositivos.
Porque Desempantallados, que denuncia esa digitalización descontrolada, urge a una norma de Seguridad y Salud que permita la formación en competencias digitales, pero que no produzca el «desastroso deterioro que hemos visto en la educación y en la vida de los niños y sus familias y en la convivencia en las aulas», señalan sus responsables. Su presidente es Gil María Campos Alabau, quien en nombre de las múltiples familias que componen Desempantallados recogió el Premio LA RAZÓN Comunidad Valenciana a la Educación y Protección de la Infancia y la Adolescencia.
¿De dónde nace un proyecto que, además, está implantando en diversas autonomías del Estado? «El germen fue precisamente ver cómo esas familias, a las que les habían prometido lo maravilloso que iba a ser la llegada de la tecnología a clase y observan, al final, todos los efectos que está produciendo en sus hijos. Porque los pequeños comienzan a dormir mal o poco, en clase no estudian, ven vídeos porno o películas, niños que están enganchados, acoso entre los menores... Todo un desastre que las familias detectan en los colegios donde han ido sus hijos toda la vida y que comienzan a denunciar», relata el presidente de Desempantallados. «No encuentran respuestas, nadie actúa ante estos hechos y las familias viven un completo sufrimiento», argumenta.
Por ello, nació una asociación que se dedica, sobre todo, a apoyar a estas familias que pelean por la eliminación del uso de ordenadores, tabletas y móviles en el aula. «Hace unos días vino un padre a darnos las gracias por todo lo que estamos haciendo. Ya en 2018 alertó de la situación de su hijo, enganchado a los dispositivos», relata.
Desde hace años, Desempantallados asesora también a las instituciones públicas -«de todos los colores y partidos políticos», señala Campos Alabau- para defender una educación más tradicional, basada en los libros de texto y el bolígrafo, que deje de lado el uso excesivo de las pantallas. Algo que ellos, defienden, no les hace ir contra la digitalización. «Ha sido un proceso muy duro. Empezaron a tratarnos de trogloditas, pero los que formamos la asociación somos personas altamente desarrolladas en el mundo de la tecnología, pero no la queremos en el colegio. Estamos luchando contra un gigante, no sólo económico, sino también que consigue una ingente cantidad de datos de nuestros hijos. Y nuestros colegios de toda la vida son cómplices de este proceso», añade.
«Hace tres años, nos consideraban unos locos. Se pensaba que la brecha digital era tener o no tener un dispositivo móvil. Pero la verdadera brecha digital hoy en día es que se tenga un colchón familiar que respalde el menor cuando se enfrenta a esa realidad. Ahora, pasado este tiempo, vamos recibiendo el reconocimiento por ese trabajo en favor de la salud y la seguridad de nuestros hijos. Trabajamos por el bien de la sociedad», asevera Gil María Campos Alabau.
Por todo ello, agradece el galardón de LA RAZÓN, por dar «visibilidad» a un proyecto que tiene como objetivo apoyar a las familias. «Peleamos para que se aplique la normativa y la legislación, que dejen de obligar a que tengamos que comprar ordenadores a los niños», asegura. Y es que, pese al paso de los años y un trabajo cada vez más incansable, siguen luchando
por la salud de los más pequeños. «Al final, somos familias que ayudan a familias», sostienen. Una tarea que bien merece reconocimiento.
Una pregunta trampa que confunde y que puede condicionar la respuesta. Porque la encuesta que los tres sindicatos que mantienen la huelga indefinida del profesorado en la Comunitat Valenciana, STEPV, UGT y CC OO, han lanzado para conocer la valoración de los docentes ante la última propuesta de la Conselleria de Educación en la negociación para desconvocar un paro que lleva ya cinco semanas, incluye una pregunta que induce, al menos, al error. Y es que en la cuestión relativa a la huelga indefinida y lo que hacer de cara al futuro, los tres sindicatos ofrecen dos opciones. La primera es la de interrumpir o desconvocar la huelga. Es decir, dos opciones diferentes pero en una misma respuesta. La segunda, da la posibilidad de responder si se aboga por mantenerla. Solo si se opta por la primera opción se puede elegir una de las dos.
De entrada, no se ofrecen, por tanto, tres respuestas posibles. Y no es lo mismo desconvocar que suspender. Tanto es así que el representante del STEPV, Marc Candela, ha lanzado un vídeo en las redes sociales en el que ha tenido que aclarar lo que supone una cosa y la otra, pese a que las dos opciones se encuentran en la misma respuesta. Candela explica que "desconvocar significa que se ha acabado ya la huelga indefinida y que si queremos, en algún momento, volver a hacerla, tenemos que volver a legalizarla, en el término de diez días...", comienza diciendo. Asimismo, asegura que "suspender la huelga significa que, simplemente, la paralizamos y en el momento que queramos nosotros o se acuerde, la podemos volver a reactivar inmediatamente". "A partir de ahí, jugar a hacer las diferentes modalidades que se puedan acordar como se estaba haciendo hasta ahora, acordar dos días a la semana u otro modelo que acordemos, tanto ahora como a partir del curso que viene". "Tanto suspender como desconvocar significa que en el momento que se decida eso, si se vota esa opción, o esas dos opciones (reconoce), al día siguiente todo el mundo va a trabajar y a recuperar el sueldo a partir de ese día", asevera. "Esperamos que tengáis claro qué significa una cosa y qué significa la otra", dice pese a que, aunque son dos cosas distintas, en la encuesta, que se cierra este miércoles a las 20 horas y que, hasta el momento, había registrado la opinión de más de 19.000 docentes -hay 78.000 en el sistema público valenciano- se incluyen en la misma opción de respuesta. Un hecho que puede generar confusión y que, además, se inclina ante lo que quieren los sindicatos. Porque cabe destacar que este miércoles, la posición de estas tres entidades, que se han reunido con el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, era la de ser más favorables a suspender el paro indefinido, es decir, dejarlo en una especie de "stand by", que de desconvocar la movilización por completo, lo que les obligaría, como ha explicado el representante del STEPV, a volver a legalizarla.
Estas tres entidades, que conforman la mayoría sindical, acudirán junto con ANPE y CSIF este jueves a la mesa convocada por la Conselleria de Educación en la que votar la última propuesta realizada este pasado martes y en la que se recogen medidas por valor de 3.338 millones de euros así como mejoras en las infraestructuras y la contratación de más de 7.000 docentes -2.000 de ellos derivada de la bajada de ratios-.
La encuesta que los tres sindicatos que convocan la huelga indefinida que desde el pasado 11 de mayo sacude el final de curso en los colegios públicos valencianos, STEPV, CC OO y UGT, lanzaron a los docentes para conocer si respaldaban la última propuesta de la Conselleria de Educación sobre las mejoras en el ámbito educativo, ya tiene resultado. El plazo se cerraba este miércoles a las 20 horas y de los 78.000 profesores del sector público, votaron 30.238 personas. Así, de sus respuestas se desprende que abogan por suspender la huelga indefinida. Es más, los docentes muestran su rechazo a la última propuesta realizada por la Conselleria de Educación el pasado martes.
Cabe destacar que estos sindicatos, ya este miércoles, se mostraban más favorables de suspender el paro indefinido que de desconvocarlo. Es más, las últimas cifras de seguimiento ofrecidas por Educación este pasado lunes o el martes señalan que menos del 4% ha secundado la huelga, pero la de este miércoles se ha situado en un pobre 2,54% -no hay que olvidar que los profesionales pierden entre 150 y 200 euros por día no trabajado-.
De esta forma, el 67% de los docentes que han votado se ha decantado por la opción de interrumpir o desconvocar la huelga frente al 33% que ha decidido que se mantenga. Es más, en esa doble opción de interrumpir o desconvocar, el 71% que ha votado se decanta por la interrupción temporal y continuar las movilizaciones frente al 29% que apuesta por desconvocar el paro (en total esta opción ha sido votada por 17.633 profesores). Además, el 55% cree que ha que continuar la lucha el próximo curso.
El representante del STEPV, Marc Candela, ha lanzado un vídeo en las redes sociales en el que ha tenido que aclarar lo que supone desconvocar o suspender la huelga -esta ha sido la opción elegida-.Candela explica que "desconvocar significa que se ha acabado ya la huelga indefinida y que si queremos, en algún momento, volver a hacerla, tenemos que volver a legalizarla, en el término de diez días...", comienza diciendo. Asimismo, asegura que "suspender la huelga significa que, simplemente, la paralizamos y en el momento que queramos nosotros o se acuerde, la podemos volver a reactivar inmediatamente". "A partir de ahí, jugar a hacer las diferentes modalidades que se puedan acordar como se estaba haciendo hasta ahora, acordar dos días a la semana u otro modelo que acordemos, tanto ahora como a partir del curso que viene".
Pese al resultado, los sindicatos mantienen el paro indefinido para este jueves y la desconvocatoria entraría en vigor este viernes. Asimismo, la acampada de profesores que, desde el lunes de la semana pasada estaba instalada en la plaza de la Virgen de Valencia, ha decidido desmontarse este miércoles después del resultado de la encuesta. Los impulsores han tomado la determinación de levantar el campamento, que llegó incluso el pasado fin de semana a coincidir con los actos de la festividad del Corpus Christi.
En lo relativo a aprobar o no la propuesta global de la conselleria, es decir, todos los puntos del acuerdo, el 13% apuesta que sí frente a un mayoritario 87% que dice que no. Por otra parte, la propuesta, desgranada por puntos, tampoco tiene el respaldo de los docentes que han votado la consulta. Así, en FP, el 78% no está de acuerdo con firmarla; en inclusión, el 70% muestra su rechazo; el de valenciano no lo firmaría el 84% de los que han hecho la encuesta; el de infraestructuras educativa es respaldado por el 46% frente al 54% que rehúye su firma; y el punto de plantillas también es rechazado por el 78% mientras que el de ratios obtiene el no del 70%. Es llamativo que el acuerdo de retribuciones y condiciones laborales lo rechace el 90% de los participantes en el cuestionario. Este punto ya está firmado con los otros dos sindicatos, ANPE y CSIF.
Sólo el bloque de simplificación burocrática consigue el respaldo de los docentes para que se acuerde con Educación. Lo respalda el 82%.
Con esta respuesta negativa a la firma del acuerdo, los sindicatos acuden este jueves a la mesa convocada por el departamento que tutela Carmen Ortí, que lleva semanas negociando para desactivar un paro indefinido que ha tensionado el final de curso y que ya amenaza el siguiente. En ella, se votarán los diferentes puntos del acuerdo ya que, como se ha demostrado en este tiempo, ha sido complicado que las entidades sindicales votaran a favor de la totalidad de la propuesta -y parece que seguirá siendo así-. Educación optó por el hecho de que buscar pequeños acuerdos que mostraran una imagen de diálogo y entendimiento. Y, a falta, precisamente de esa respuesta del profesorado, lograron el acuerdo en tres temas: burocracia, ratios e infraestructuras. Los otros puntos, plantillas, retribución económica, Formación Profesional, inclusión y valenciano, no se llegaron a votar y, tras la propuesta de Educación, los docentes han tenido la última palabra.
Para este jueves, además, se prevén varias movilizaciones, dependiendo, además, del resultado final de la reunión con Educación. A las 9 de la mañana está convocada una concentración a las puertas de la conselleria, entre esa hora y las 12 del mediodía, precisamente mientras se reanuda el diálogo entre Educación y las entidades sindicales. Y luego, una manifestación. Aunque dependerá del resultado final de la negociación. Porque se mantienen dos posibilidades de manifestación, aunque sólo habrá una: por la mañana si se mantiene la huelga y por la tarde si se ha decidido suspender los paros.
Así es la última propuesta de Educación
La propuesta de la Conselleria de Educación está valorada en 3.338,26 millones de euros. Así, en el documento se recogen algunas de las novedades. La conselleria propone una inversión de 1.409,7 millones de euros en infraestructuras; un aumento de personal docente, es decir, 5.000 nuevas contrataciones más otros 2.742 nuevos docentes específicos por la bajada de ratios. Referente a este punto, Educación mantiene su oferta de reducir hasta los 22 alumnos en Infantil y Primaria, hasta los 25 en ESO y hasta los 28 en Bachillerato. Este punto cambia porque en su anterior propuesta, Bachillerato se establecía en 30 estudiantes por aula. En Formación Profesional también se reduce a 15 alumnos en grado básico, en grado medio hasta los 25, como ocurriría también en el grado superior. En las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) se reduciría la ratio en un 10%, hasta los 20 alumnos por aula. Según Educación, con esta medida, la Comunitat Valenciana adelanta un año la aplicación de las ratios contempladas en el proyecto de ley impulsado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Asimismo, Educación mantiene la subida salarial de hasta 200 euros hasta 2028 que ya ha firmado con ANPE y CSIF. En este caso, mantiene este montante y no hay variaciones. El 1 de septiembre de este año los docentes sumarían 75 euros más al mes. El 1 de enero de 2027, otros 75 euros, con los que sumará 150 y, finalmente, el 1 de enero de 2028 se sumarán esos 50 euros que alcanzan los 200 euros. La conselleria mantiene toda la subida queda indexada al IPC. La inversión destinada por la Generalitat a esta medida asciende a 802,3 millones de euros. A esta cantidad se suma el incremento del complemento estatal abonado por la Generalitat, lo que permitirá que un docente sin antigüedad vea incrementada su retribución mensual en 387 euros en Primaria y 410 euros en Secundaria en 2028, además de la actualización correspondiente del IPC. En este punto, en la reunión del viernes pasado se produjo una sorpresa. Porque la conselleria ha asegurado que esa actualización, en su momento, no se hará sobre esos 200 euros sino "para todo el sueldo" del docente. También se incluyen los seis días de libre disposición que tendrían los docentes.
En el documento remitido este pasado martes se incluían algunas novedades con respecto al anterior. Entre las nuevas medidas se contempla la distribución de 5.000 nuevas contrataciones de profesorado anunciadas por la conselleria, la priorización de la eliminación de las aulas prefabricadas, es decir, de los barracones, en los planes de inversión en infraestructuras educativas y el refuerzo de los recursos destinados a la inclusión, entre otras iniciativas. Asimismo, se permitirá el teletrabajo en el mes de julio y de esos nuevos docentes, 1.200 maestros para alumnos especiales.