Lourdes Ornelas se marcha de España y deja a su hija Sheila ingresada en la clínica de desintoxicación
"Agotada". Así se define Lourdes Ornelas tras presidir la inauguración del museo dedicado a quien fuera su pareja sentimental, Camilo Sesto, en Alcoy. Han sido meses de enorme desgaste por partida doble: primero, pendiente del proceso de desintoxicación de su hija, Sheila Devil, y, después, volcada en los preparativos de apertura del esperado espacio museístico dedicado al artista.
Con su hija estabilizada y evolucionando favorablemente, Lourdes ha decidido alejarse durante unas semanas de España para disfrutar de dos o tres semanas de descanso en México, su país natal. Allí podrá reencontrarse con una familia a la que hace años que no ve. En España, su único vínculo familiar es Sheila, que, aunque ahora está centrada en superar sus adicciones, durante mucho tiempo puso a prueba la fortaleza de su madre.
Según una fuente cercana a la mexicana, "se siente inmensamente feliz por haber conseguido que Sheila aceptara ingresar en una clínica de rehabilitación. Llegó un momento en el que casi tiró la toalla porque pensaba que no iba a ser capaz de reconducir la vida de su hija. Este proceso de sanación le ha costado un río de lágrimas. Gracias a Dios, Lourdes es una mujer con una enorme fortaleza y ha sabido superar todos los obstáculos. Ahora respira más tranquila porque ve que Sheila avanza por el buen camino y confía en que dentro de unos meses pueda recibir el alta. Lo único que desea es que no recaiga y que se mantenga definitivamente alejada de las malas compañías que tanto daño le hicieron en el pasado".


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