Con la bendición de la Torre de Jesús concluye la visita del Papa a Barcelona, que cogerá una avión el jueves a las 08.30 con destino a las Canarias. Su paso por la capital catalana no ha dejado indiferente a nadie. Sus discursos han sido comprometidos y no han soslayado muchos de los temas de actualidad social y política.
Robert Prevost ha abordado asuntos espinosos, como la migración, la violencia de género, la salud mental, la soledad y el abandono de la tercera edad o la reinserción de los presos. El Papa ha hecho referencia explícita a la “violencia contra la mujer”, que ha llamado a “combatirla como sociedad” tras alertar la lacra que suponen los “feminicidios”.
También ha agradecido a Catalunya que se haya posicionado a favor de la acogida de migrantes y que se haya convertido en ejemplo de integración: “Gracias Catalunya por haber recibido a tantas personas de otros países y porque enseña cómo integrar a todos en una única familia", ha dicho.
En sus discursos, que ha realizado todos ellos en lengua castellana y catalana ha abordado la necesidad de que la salud mental sea “prioritaria en el sistema sanitario”, ha pedido no permitir "la soledad y el abandono" a las personas de la tercera edad y también ha alentado a 80 presos asegurando que tienen una segunda oportunidad "El señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo".
El Papa también ha llamado a barceloneses y catalanes a ser “constructores de unidad”, ante un mundo desgarrado por guerras y divisiones. "Esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana", donde los hermanos se entregan para construir armonía y comunión, más allá de toda polarización, ha zanjado.
León XIV ha llegado este miércoles a su "casa". Así lo ha expresado tras pisar la parroquia de Sant Agustí del Raval de Barcelona, una iglesia de la congregación de la que forma parte, los agustinianos. Lo ha hecho para celebrar un acto con entidades sociales del barrio que atienden a personas vulnerables a las que ha reconocido "el esfuerzo y la dedicación" para con los más débiles.
Durante el acto, también ha respondido a las preguntas que Renzo, un niño de seis años, llevaba recogidas en una carta. Entre las preguntas sobre injusticias sociales, destacó una que el pequeño lanzó al pontífice sobre los ancianos: "Si son tan importantes, ¿Por qué los dejan solos?".
En respuesta al niño, Robert Prevost ha llamado a luchar contra la soledad en la tercera edad y ha hecho responsables a los que no han llegado a esa edad para evitar que pase, independientemente de si son familia o no. "Los abuelos son muy importantes en la vida de la familia. Nunca deberían quedarse solos. A menudo son los que cuidan de los nietos cuando los padres van a trabajar", ha argumentado, y ha pedido corresponder a su amor con amor.
"Cuidar y acompañar a nuestros abuelos en su vejez como ellos cuidaron de nosotros. No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores. Eso es algo muy triste", ha concluido. Y ha pedido tener "el corazón abierto" a todos ellos. "Aunque no sean nuestros abuelos no permitamos que se sientan solos ni desprotegidos", ha clamado.
Cosas buenas, cosas malas
"¿Por qué hay personas a las que pasan cosas malas y a otras no?", continuaba Renzo en su misiva y el Papa le contestaba que esa pregunta no tenía fácil respuesta. Sin embargo, ha asegurado que Jesús hizo el bien y curó "a los oprimidos por el Diablo". "Y sin embargo fue crucificado... pero resucitó al tercer día y venció a la muerte", ha narrado. Lo ha puesto como ejemplo de que, "aunque haya sufrimiento, Dios no abandona a ninguno de sus hijos, y les aguarda para una alegría eterna", por lo que ha pedido tener confianza.
El Papa ha dicho que estamos ligados a todos aquellos "a los que Dios quiere". A juicio del Papa, el cristiano, además de bondadoso y amable, tiene que ser "compasivo, querer sin interés y buscar el bien de los demás". En este sentido, ha llamado a la necesidad de ayudar a los "más pequeños y vulnerables para aliviar su sufrimiento y remediar su pobreza, imitando la generosidad de Jesucristo" y por eso ha celebrado la reunión con las entidades vinculadas a "la asistencia, acompañamiento y promoción de los que más lo necesitan".
Las entidades sociales explican su labor al Papa
El papa se ha manifestado en esos términos después de que tres representantes de entidades de la capital catalana hayan acercado al pontífice su labor social. Cristina, de Cáritas Diocesana de Barcelona, ha explicado el trabajo que hacen en la ciudad "dando voz a quien no la tiene" y señalando a las "estructuras que generan pobreza y exclusión". "Pese a la crudeza de las realidades que vivimos cada día: familias viviendo en habitaciones de alquiler, la soledad de los ancianos y la precariedad laboral, no perdemos la esperanza en la capacidad de las personas para recuperar su propio rumbo y en la fuerza transformadora de Dios", ha expresado.
Por su parte, el director de Obinso, Xavier, ha explicado cómo su asociación, dedicada a personas con adicciones o en riesgo de exclusión social, trata con "el sufrimiento cíclico" y "una profunda pérdida del sentido". "Muchas personas llegan a nosotros cansadas y desorientadas, rodeadas de miedo que ahoga su propia voz", ha explicado, y ha insistido en que la labor de su entidad se basa en "ayudar". "Somos testigos de la esperanza, cuando la fe se convierte en una fuerza silenciosa y tenaz", ha añadido Xavier, que ha destacado lo importante que es "no apartarse de las vidas" de estas personas.
Finalmente, Encarna, una religiosa adoratriz, que trabaja con mujeres que han sufrido trata, le ha explicado al pontífice que las ayuda a lograr "la liberación". "En mi trabajo resuenan las palabras de Jesús, acompañamos los procesos de recuperación", ha explicado sobre su día a día para ayudar a miles de mujeres que "han sufrido violencias de todo tipo y sufren desarraigo social". "El sufrimiento no me deja indiferente", ha afirmado y ha pedido al papa León XIV garantizar "el acceso a derechos", ya que "en el mundo actual es muy difícil". Finalmente, ha lanzado un mensaje de apoyo y ha reconocido a "cada mujer valiente y fuerte superviviente de muchos naufragios": "El mal no tiene la última mirada".
Renzo, un niño de seis años de la parroquia de Sant Agustí del barrio del Raval, ha leído una carta al Papa León XIV llena de preguntas que versaban sobre diversas injusticias que pasan en la sociedad, pero también alguna que otra persona. "¿Querías ser papa desde pequeño?", ha preguntado el pequeño provocando las risas entre los asistentes. "¿Le gusta el fútbol?", ha continuado.
El Papa ha respondido a la primera pregunta asegurando que "no". "Renzo, creo que no. Creo que nunca lo pensé (rie). No quería ser Papa ni como joven ni como viejo. Pero cuando el señor llama hay que decir sí", ha contestado. Sobre la pregunta de si le gustaba el fútbol, ha explicado que de niño, jugaba al fútbol, pero "americano, un poco más violento", ha reído.
Con todo, ha recordado que en su etapa de seminaristas en Trujillo sí jugaba a futbol: "Defensa, por si quieren saberlo. No era un gran goleador", ha relatado el pontífice, que ha recomendado la práctica del deporte, que hace "bien para todos", cultivar la salud en "cuerpo y alma", ha añadido tras afirmar que él juega a Tenis, "como sabe todo el mundo".
De hecho, según han explicado fuentes del Ayuntamiento de Barcelona a 20minutos , en la reunión que audiencia que el Pontífice tuvo con el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni le hizo varios regalos, entre ellos un polo de tenis con el logo del consistorio y dos pares de zapatillas de este deporte donadas por una marca barcelonesa de calzado deportivo. "Del 44, número que calza el Papa", exponen las mismas fuentes.
El papa León XIV ha llamado este miércoles en su discurso en la Abadía de Montserrat tras el rezo del Rosario a renunciar a "las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias" para aprender a "custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo en las redes sociales, en los debates políticos".
En un discurso en el que ha vuelto a alternar el catalán y castellano, ha pedido seguir el ejemplo de Jesús para "desenmascara la violencia que puede esconderse en palabras y actitudes: la crítica que humilla, la condena que destruye y la agresividad que divide".
"Esa violencia escondida puede revestirse muchas veces de aparentes armaduras con las que intentamos proteger nuestras heridas, nuestros miedos o el sufrimiento causado por las injusticias", ha subrayado.
Alternando con el español, el papa ha dedicado su discurso a 'María, Mare de Déu', que es fundamental en la vida de todo cristiano, y ha recordado que suscita "conversiones profundas, como la de San Ignacio de Loyola, que en este sugestivo lugar, después de una noche en oración ante la Virgen, entregó sus armas de caballero, momento que marcó el inicio de una vida nueva al servicio de Jesucristo".
Por ello, en este monasterio, ha pedido que se acoja la invitación que María hace en la Biblia: "Haced lo que Él os diga", pues "Jesús nos muestra el camino de la misericordia, la reconciliación, la verdad y la mansedumbre".
León XIV ha instado también, contemplando a María de Montserrat: "Depongamos hoy a sus pies las corazas que han endurecido poco a poco el corazón". "Alcemos la mirada a María y supliquémosle que nos ayude a revestirnos únicamente con las armas de Dios", ha sido otra de sus peticiones.
Al terminar la oración, el Papa ha almorzado en el refectorio de la Abadía de Montserrat con la comunidad benedictina y la Escolania de Montserrat; el obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), Xabier Gómez; el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y la delegación vaticana, informan a Europa Press fuentes conocedoras.
El Papa León XVI se ha dirigido este martes a los cientos de feligreses y peregrinos que han seguido la Oración del Santo Rosario que se ha celebrado en el Monasterio de Montserrat desde el balcón de la abadía. En esa intervención ha querido agradecer a Catalunya por su implicación en la acogida de migrantes en los últimos años. "Gracias Catalunya por haber recibido a tantas personas de otros países y porque enseña cómo integrar a todos en una única familia", ha proclamado el Papa ante el aplauso de los más de 8.000 fieles congregados.
El Santo Padre ha hecho esta referencia antes de ir mañana a Canarias donde visitará centros de acogida de migrantes y tendrá varios encuentros con ellos y después de que, en las olas migratorias de los últimos años, Catalunya se haya ofrecido al Gobierno para acoger en su comunidad.
"Todos unidos en un sola familia, con esa acogida de nuestra madre María la Virgen de Montserrat", ha clamado el pontífice tras rezar frente a la imagen de 'La Moreneta' patrona de Catalunya. Además, el Papa ha celebrado "el entusiasmo y el profundo sentido de fe", que está viviendo en su visita a España.
Robert Prevost también ha tenido palabras de agradecimiento para la comunidad de fe del Monasterio de Montserrat, "que reciben a los peregrinos que vienen a rezar" a 'La Moreneta', y también ha agradecido a los asistentes a la oración: "Estáis aquí para recordar a todos que la fe da vida y la fe da esperanza", ha clamado entre aplausos, para terminar que "María es la expresión del amor materno que siempre acompaña".
Llegada en 'papamóvil' ante miles de fieles
El pontífice llegaba sobre las 12.00 horas al Monasterio de Montserrat subido a un 'papamóvil', mientras miles de fieles y peregrinos le esperaban ansiosos de poder ver de cerca al Santo Padre con carteles y banderas de Catalunya, España, Perú o Venezuela, además de la del Vaticano. Durante el recorrido, León XIV ha bendecido a múltiples bebés que se iba encontrando a su paso y bajo el sonido abrumador de las campanas de la abadía que tronaban por todo el macízo junto al júbilo de los feligreses.
Mientras más se aproximaba al interior de la basílica, el ruido del exterior resonaba aún más fuerte, dejando sorprendidos a los asistentes que se encontraban ya sentados en el interior del templo. Centenares de personas, muchos de ellos jóvenes de escuelas catalanas, han seguido desde varias pantallas gigantes —y bajo el sol— todos los movimientos del Papa. Muchos habían llegado a primera hora de la mañana para poder coger buen sitio e incluso otros han pasado la noche en la montaña para no perderse la oportunidad de ver al pontífice.
La oración del Santo Rosario
Dentro de la basílica, el abad de Montserrat, Manel Gash i Hurios, recibía con un agradecimiento al pontífice estadounidense por haber peregrinado hasta el monasterio antes de celebrarse la oración del Santo Rosario: "Este es uno de los peregrinajes más importantes de la historia". También ha querido poner en valor su visita por estar enmarcada en el Milenario de Montserrat (el monasterio data del 1025) y, citando las palabras que dijo Juan Pablo II en su estancia en la abadía en 1982, "Montserrat es antena de la buena noticia de la salvación". Este es el segundo Santo Padre que visita el monasterio.
En esta línea, el pontífice también ha querido resaltar la importancia del monasterio y de la Mare de Déu de Montserrat para los feligreses: "Estoy contento de poder venir a los pies de la Moreneta para encomendarle, lleno de confianza en su intercesión maternal, mi servicio petrino y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz". En un discurso hecho en catalán y castellano, León XIV ha recordado que la Moreneta "siempre" le ha acompañado y que "ha custodiado las alegrías y penas, el gozo y las lágrimas de tantos fieles". Robert Prevost estuvo en el monasterio en 2013, mientras hacía un viaje en coche por España.
Asimismo, ha pedido un mundo "donde nadie quede excluido y donde la comunión sea más fuerte que toda división", por lo que ha pedido "cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la esperanza y la paz". Finalmente, también ha hecho mención a los feligreses catalanes, a quienes ha agradecido "la fe" que tienen: "Gracias Catalunya por vuestra fe". Al acabar su discurso, la basílica ha aplaudido con fuerza las palabras del pontífice.
El 'Virolai' y rezo ante 'La Moreneta'
Tras las palabras del Papa ha llegado uno de los momentos que ha despertado más emoción entre el público del interior y del exterior de la basílica, cuando la Escolanía de Montserrat -la más antigua de Europa- ha interpretado el 'Salve Regina' y el 'Virolai', que han cerrado la plegaria en la Abadía. Durante el canto escrito por Jacint Verdaguer, León XIV ha aprovechado para subir hasta la Mare de Déu de Montserrat y rezar ante la patrona de Catalunya.
Los asistentes a la oración en la abadía
Entre los asistentes de la basílica, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; la ministra de Igualdad, Ana Redondo; el conseller de Justicia i Qualitat Democràtica, Ramon Espadaler; el conseller d’Unió Europea i Acció Exterior, Jaume Duch; la consellera de Recerca i Universitats, Núria Montserrat; y la presidenta de la Diputació de Barcelona, Lluïsa Moret. En segunda fila también había dirigentes de Junts, como el diputado Albert Batet. Entre otros personajes ilustres también se encontraban el presidente de Foment del Treball, Josep Lluís Sánchez-Llibre, o el presidente del FC Barcelona, Rafa Yuste.
El papa León XIV, ha iniciado los actos de la jornada de este martes, la más social, con una visita a la cárcel de Brians 1 donde ha mantenido un encuentro con 80 reclusos y reclusas de este centro, del de Brians 2 y del Centro de Mujeres de Barcelona (conocido como cárcel de Wad-Ras). El Papa se ha dirigido a los reos con un mensaje de aliento asegurándoles que tienen una segunda oportunidad: "El señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo".
"El pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones", ha explicado en el centro de Sant Esteve Ses Rovires (Barcelona), tras escuchar dos testimonios de dos reclusas a las que su fe en Dios les ha ayudado dentro de la cárcel.
León XIV ha llegado al Centre Penitenciari Brians 1 sobre las 10.45 y ha sido recibido por el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; la alcaldesa de Sant Esteve Sesrovires, Roser Brosed, y ha entrado en el centro -donde se cantan las misas cada semana-, donde ha sido recibido por funcionarios, presos y familiares y tras una bienvenida del director del centro, Jordi Pons, ha recibido a las dos reclusas.
"Durante mucho tiempo no creí en Dios"
La primera, Montse, visiblemente emocionada, ha dicho al sumo pontífice que "durante mucho tiempo había sentido el silencio de Dios" y se había sentido abandonada por él. Quebrada y dolida ha relatado su experiencia con la fe y cómo se separó de ella por la muerte de su hijo. También ha pedido perdón a su familia, a los que dice que ha hecho "mucho daño". A su vez, se ha disculpado con Dios por sus malas acciones.
"Nos da mucha alegría que esté hoy aquí porque muchas veces nos sentimos olvidadas", ha empezado Montse. Quien se ha sincerado con León XIV y le ha dicho que "durante mucho tiempo había intentado creer en Dios, pero no lo había conseguido", ya que su "vida no se lo había permitido". Pero tras duras experiencias, ahora en la prisión sí lo ha conseguido.
"He experimentado la muerte de las personas que más quería", ha afirmado antes de quebrarse y entrecortarse para afirmar al santo Padre que se "ha enfrentado al silencio de Dios". Ella también ha sostenido que "ha tenido la mejor familia del mundo", pero que sabe que les "ha hecho mucho daño".
Entre las cosas que hacen que haya vivido estas experiencias con la fe y acabado en prisión es que "nunca" ha aceptado la muerte de su hijo y "no entendía por qué Dios se lo había llevado". "He luchado mucho y me ha costado toda la vida entender que Dios no era el culpable", ha explicado visiblemente emocionada. "Hoy le pido perdón a Dios por todo", ha continuado antes de decir que en su día perdió "la gracia de la fe", pero ahora que la ha recuperado, reza que el "sentimiento de resentimiento ha desaparecido".
La experiencia que hizo que Montse volviera a creer
"Estando aquí en la prisión, volví a creer y agradezco el don de la fe. Gracias a ella y al hecho de creer, soy mejor persona, descubro cosas en mí que no sabía que tenía dentro de mí. Quiero dar gracias al Señor por todo lo que ha hecho por mí", ha seguido.
También ha querido relatar el momento en el que se abrazó a la fe. Ha dicho que "durante mucho tiempo" había "sufrido un insomnio severo que no tenía solución ni con medicación ni con ingresos hospitalarios" y fue "Dios" quien le regaló "la posibilidad de dormir".
"Una noche abrazada a una cruz le pedí, por favor, al Señor que me ayudase y estuve 10 horas durmiendo y desde aquel momento sentí que había sido Dios quien me ayudó. Ahora solo espero reencontrarme con mi hijo en el cielo y también confío en sus planes", ha afirmado. "Aquí los presos nos ayudamos unos a otros, individualmente o en grupo", ha dicho antes de quebrarse de nuevo e, incapaz de continuar, ha decidido terminar dando las gracias al papa y fundirse en un abrazo con él y darle un beso en la mejilla.
El accidente de su hijo hizo que "su fe se tambaleara"
El segundo testimonio, el de Josefina, está marcado por el accidente de su hijo. Ella, de Barcelona, ha explicado que "había crecido en la fe cristiana y siempre había participado de la Iglesia". "Dios siempre ha estado en mi vida", ha agregado, para reconocer que siempre ha sido una mujer impulsiva". Por ese motivo, en ocasiones, cuestionaba a Dios.
Con el accidente de su hijo, que no le costó la vida, su fe "se tambaleó". "No entendía por qué había sucedido esa desgracia", ha dicho aunque después ha concluído que es "gracias a Dios" por lo que su hijo no había perdido la vida en el accidente. "Eso sí es obra de Dios".
El Papa: "Los errores de la vida no determinan a la persona"
Su santidad, les ha respondido: "Cuando os venga la tentación de sentiros menos o penséis que no vale la pena seguir adelante, alzad vuestra mirada hacia aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía. Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", ha dicho el Pontífice.
"Si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro", ha proseguido.
Y ha añadido: "El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano, ser cristiano, no consiste en no equivocarse, sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse" y, sobre todo, de perdonar, ha concluído y ha entregado a los reos como obsequio una iconografía religiosa como testimonio de su visita y ha asegurado
Emoción entre los funcionarios de prisiones y presos
Tras el acto, la secretaria técnica jurídica, Carmen Fernández, que pertenece a la dirección de Brians 1, ha destacado que la visita del Papa León XIV de este miércoles ha sido el acto "más importante" que ha acogido esta prisión en su historia.
"Es un jefe de Estado y es el jefe de la Iglesia Católica", ha subrayado Fernández, que ha explicado que tras más de un mes de preparativos, todos los asistentes han disfrutado de la visita, que se ha desarrollado según lo previsto y ha sido un éxito.
La voluntaria de la Pastoral Penitenciaria, Berta Rodríguez Collado, que ha estado presente en el acto de Brians 1 ha señalado que internos, personal penitenciario y voluntarios han vivido la visita con mucha emoción: "Lo vi ayer en el Estadi Olímpic, pero como un puntito, y hoy lo he visto en vivo y en directo".
Tanto a la llegada como a la salida del centro, se ha podido ver visiblemente emocionados a los presos congregados: 13 mujeres y 26 hombres de Brians 1, 32 hombres de Brians 2, y 9 mujeres del Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona-.
El Papa ha celebrado este martes frente a 40.000 feligreses una Vigilia de Oración en el Estado Olímpico Lluís Companys de Barcelona en la que, a través de los testimonios de vida de tres jóvenes, ha abordado temas complejos de la sociedad actual como la violencia de género o la salud mental, en los que se ha posicionado con claridad. Como sucedió en la oración de la Catedral de esta mañana, lo ha hecho intercalando la lengua castellana y la catalana.
Uno de los testimonios, Desirée, una joven de 20 años que estudia derecho, explicó sobre el escenario su caso, el de una niña de Barcelona cuyo padre intentó matar a su madre, que salió con vida porque un hombre se interpuso perdiendo la vida. El padre acabó en prisión y la madre "refugiada en las drogas". Ella fue acogida por los servicios sociales. Como respuesta, el Papa ha hecho referencia a las crónicas policiales que reflejan "un clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones, y en particular de violencia contra las mujeres, que a menudo desembocan lamentablemente también en feminicidios."
"Esta realidad dramática estamos llamados a abordarla todos, sea personalmente, sea como sociedad, porque a nosotros nos corresponde afrontarla en todas sus dimensiones", ha clamado León XIV, y ha argumentado que no se puede atribuir a Dios lo que ha sido confiado a la responsabilidad de las personas. "No podemos imaginar que Dios desde lo alto responda a nuestras necesidades de modo automático o impida milagrosamente que el mal suceda", ha dicho, a la vez que ha defendido que "Dios ha dotado al hombre de inteligencia y voluntad", les ha dado una "conciencia, revestido de dignidad y de libertad".
También ha llamado a reflexionar sobre el comportamiento propio, ya sea como individuos o de forma colectiva para abordar estas violencias: "Si existe la violencia, si triunfa el egoísmo, si incluso el amor entre familiares se transforma en odio, debemos hacernos algunas preguntas a nosotros mismos, a las dinámicas de nuestra sociedad, a la cultura del individualismo, a la tentación de la violencia, y no a Dios", ha sostenido.
Para respuesta a Desirée, que cuestionaba al Santo Padre cómo abordar el perdón hacia su padre, que casi mata a su madre, el Papa le ha respondido que "a través de Dios" para "transformar el resentimiento en misericordia".
La depresión, "una enfermedad silenciosa"
Otro de los testimonios que se han podido escuchar en el Lluís Companys ha sido el de Carmina, una profesora de un instituto de Hospitalet de Llobregat que ha relatado que sufrió depresión e intentó suicidarse. Ante sus palabras, el Papa se ha mostrado "conmovido" y ha descrito la depresión como "una enfermedad silenciosa", por lo que ha insistido en tomar conciencia de "cómo la salud mental se ve amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas".
Para el pontífice, este tipo de enfermedades muestran que hay algo "profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales". Por eso, ha zanjado que se necesita "un sistema sanitario que incluya entre sus prioridades este malestar invisible y generalizado", que ha subrayado que también afecta a los jóvenes.
Más allá de la presión social que provoca este tipo de enfermedades, que ha avisado de que "la sociedad hace callar" a los que las padecen. "Algunos modelos culturales nos quieren siempre vencedores y perfectos y, por eso, el límite, la fragilidad y el dolor deben ser eliminados, confinados al silencio ensordecedor de la soledad o incluso de la vergüenza. Y, en estos momentos, podemos pensar instintivamente que también Dios nos haya abandonado", algo que ha negado porque, según ha dicho, él recoge el sufrimiento de las personas.
Pensamiento crítico frente al culto a la propia imágen
El tercer testimonio, el de Ferran, un joven que asiste a la parroquia de la Sagrada Familia, ha hecho referencia al culto a la imagen y a la idea de establecida en la sociedad, especialmente a través de las redes sociales, de la necesidad de lograr el "éxito" en la vida. Aquí, el Papa ha alertado de que "la idolatría del beneficio y del rendimiento, el afán de tener que producir siempre y ser vencedores, así como el culto a la propia imagen", no son más que "anestésicos para adormecer la conciencia y adaptarla a una cierta idea de sociedad".
"Cuando las personas aprenden a detenerse, a dar valor a las cosas importantes, a apreciar el tiempo de modo nuevo y a pensar en la propia vida dejándose iluminar por el Evangelio, desarrollan también un pensamiento crítico respecto a un sistema social que no pone a la persona en el centro y provoca situaciones de injusticia y de pobreza", ha concluido.
Baño de masas en Papamóvil
El acto principal de la jornada en el Lluís Companys ha comenzado poco antes de la 20 horas, en el exterior del estadio, cuando el Papa ha bendecido a una treintena de ambulancias de la misión de paz a Ucrania que encabeza la monja sor Lucia Caram del convento de Santa Clara de Manresa (Barcelona) que, tras la bendición del pontífice, han emprendido su viaje hasta el frente de guerra para asistir a los damnificados por el conflicto con Rusia. Entre tanto, se escuchaba al grupo Siloé, el último de los grupos que ha amenizado la jornada desde las 18.00 antes de la llegada del Santo Padre.
A las 20.00, sobre el papamóvil, León XIV entraba en el estadio y recorría la pista mientras muchos de los asistentes y personal de seguridad le acercaban a niños y bebés a los que bendecía, entre los gritos ensordecedores de las 40.000 almas que esperaban escuchar las palabras del jefe de la Iglesia Católica. Antes, los castellers de Vilafranca han levantado un castell ante la mirada de León XIV que ha aplaudido con efusividad.
Omella ve en Barcelona una nueva "ciudad de Dios"
El primer parlamento ha corrido a cargo del Cardenal Arzobispo Juan José Omella, que ha dicho estar agradecido y feliz por la visita del Papa y por los jóvenes que han acudido a la Vigilia: "Esta es la juventud del Papa. Juventud acumulada. Juventud de presente y futuro", ha dicho.
Omella ha recordado que en 1992, el Lluís Companys fue testigo del encendido de la antorcha olímpica que puso a Barcelona en el mapa internacional y ha vaticinado que la iluminación de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia prevista para el miércoles simbolizará el inicio de una nueva etapa "capaz de transformar almas y vidas para edificar una nueva Barcelona que sea también ciudad de Dios, como la quería Gaudí".
Tras las palabras de Omella, León XIV se ha dirigido brevemente al público: "Hermanos y hermanas, acojamos la cruz. (...) Alcemos nuestra mirada ante aquel que, elevado sobre la tierra, nos lleva a todos en su corazón", ha dicho, para dar paso a la procesión de la Cruz que un grupo de hombres y mujeres ha portado hasta el escenario mientras sonaba la canción 'Tú, el único Rey', antes de los parlamentos de los jóvenes.
Primer día del Papa en Barcelona
Así ha concluído la primera jornada del Papa en Barcelona, que ha comenzado en Madrid desde donde ha despegado con casi media hora de retraso. Pese a ello, ha llegado a la capital catalana apenas 10 minutos más tarde de lo que estaba previsto. Una vez ha tocado tierra, ha sido recibido por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que le ha saludado a pie de pista junto al resto de autoridades de la comunidad autónoma. Tras un corto saludo a la prensa que se ha desplazado hasta el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, el pontífice se ha dirigido a la Catedral de Santa Eulàlia de Barcelona, donde le esperaban miles de fieles ansiosos y emocionados.
Entre ellos, curas, monjas y obispos de toda Catalunya que no han querido perderse la visita del pontífice, como el obispo de Vic, Román Casanova, que ha llegado a primera hora de la mañana en coche para "darle las gracias a León por venir" a visitarles. En declaraciones a 20minutos, ha insistido en que, en su visita, el Papa debería abordar "todos los problemas humanos, aunque siempre hay prioridades, como las personas pobres y vulnerables".
Como él, muchos otros han acudido pronto a las inmediaciones de la catedral, en el centro de la ciudad, para coger sitio en primera fila y ver bien al Santo Padre. Pese a que el día ha amanecido nublado, con el paso de las horas el sol ha salido en la ciudad y ha subido la temperatura, lo que ha provocado que varias personas hayan tenido que ser atendidas por los servicios de emergencia médicos por golpes de calor. Sin embargo, el ambiente de júbilo se ha mantenido en la plaza e incluso se ha incrementado a la llegada del pontífice, que se ha anunciado con el repique de las campanas de la Catedral.
Al salir del coche, entre vítores como “esta es la juventud del Papa, se nota, se siente, el Papa está presente", León XIV se ha detenido ante los fieles para posteriormente entrar en el templo, donde ha pronunciado una homilía en el altar mayor del templo alternando el castellano y el catalánpara pedir a los barceloneses ser "constructores de unidad" ante "un mundo fracturado por guerras y divisiones".
Robert F. Prevost también ha recordado las palabras de Juan Pablo II "cuando, en su visita a la capital catalana, alababa el 'ánimo acogedor que a lo largo de la historia ha llevado a barceloneses y catalanes, a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes".
A su salida, ha utilizado una típica expresión catalana para dirigirse a los fieles que seguían esperándole: “¡Bon dia i bon hora!”, ha dicho, levantando más vítores de los asistentes. “Gracias por estar aquí. Gracias por la paciencia. Celebremos todos en la fe de Cristo. Jesucristo nos ha llamado a vivir como un solo pueblo, unidos en la fe. Dios bendiga a todos. ¡Adeu-siau!”, ha terminado con otra expresión típica de Catalunya. Tras trasladarse al Palacio Episcopal, donde dormirá los días que estará en Barcelona, el pontífice ha salido al balcón para bendecir a medio millar de personas.
De cara al miércoles, el Papa tiene una agenda aún más apretada, puesto que a las 10:50 horas se reunirá con 80 presos de la cárcel de Brians 1 en Sant Esteve Sesrovires. Tras este encuentro, que está previsto que dure 20 minutos, se desplazará hasta la Abadía de Montserrat, donde estará hasta después de comer, cuando volverá a Barcelona para visitar la parroquia de Sant Agustí en el Raval. Finalmente, y tras pasear por la capital catalana en 'papamóvil', llegará a la Sagrada Familia, donde cerrará su vista a Catalunya inaugurando y bendiciendo la torre de Jesucristo del templo de Antoni Gaudí.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha mantenido un encuentro institucional este martes con el Papa León XIV en el que le ha hecho entrega de una ilustración 'fine art' realizada por el artista urbano TVBoy en el que aparece la Sagrada Familia, el mismo Pontífice y una paloma de la paz y que lleva por título “Barcelona, ciudad de paz”. La obra creada para la ocasión refleja la culminación de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia y el mensaje de paz que Barcelona lanza al mundo con motivo de la visita del Papa.
En la recepción, Collboni ha trasladado al Papa que su visita sirve para proyectar en el mundo los valores que definen en la ciudad: el respeto, el pluralismo, la democracia, la igualdad, la solidaridad y el compromiso con la paz y los derechos humanos. Y ha recordado que Barcelona defiende el diálogo y la convivencia ante el odio y la división, en un momento marcado por la incertidumbre, los conflictos, la polarización y la expansión del autoritarismo.
Además, el primer edil de la capital catalana le ha entregado al líder de la Iglesia Católica el libro 'Miró i els poetes catalans' y un ejemplar de la baldosa hexagonal de Gaudí, que reviste el suelo del Passeig de Gràcia de Barcelona, ha explicado el ayuntamiento en una nota de prensa enla que han explicado que TVBoy se ha mostrado "enormemente agradecido" porque una obra suya sea el regalo de la ciudad al Papa
Una obra "menos provocadora"
Salvatore Benintende, más conocido como Tvboy, es uno de los artistas más exponentes internacionalmente del Urban Art contemporáneo y uno de los más destacados de su generación, reconocido sobre todo por su arte provocador, con el que ha retratado a personajes contrapuestos como Rajoy y Puigdemont, David Broncano y Pablo Motos besándose o a Leo Messi con la copa del mundo simbolizado como Dios.
Previamente, el alcalde había reconocido que en esta ocasión, el artista urbano no ha hecho una obra provocadora. "Es un poco de icono pop y a mí me gusta mucho", ha explicado en una entrevista a primera hora de la mañana en Els Matins de TV3.
Preguntado por cuál es el coste para la ciudad de Barcelona de la visita del Papa, ha explicado que "se han dejado de ingresar 78.000 euros del Estadi Lluís Companys y el alquiler de las dos pantallas" para seguir los actos del Santo Padre, desde el Arc de Triomf y Glòries.
Sobre el coste del despliegue policial para garantizar la ciudad, ha explicado que no lo tienen cuantificado, que es obligación del consistorio garantizar el buen funcionamiento de la ciudad durante este tipo de actos, pero ha estimado que "nos será tanto como un Sant Jordi y será algo más que un partido del Barça". Además, ha añadido que también garantizarán el derecho de los profesores a realizar sus manifestaciones para la mejora del sistema educativo y el de los que protestan contra la visita de León XIV.
En este sentido, ha recordado que cuando se celebra el día de Sant Jordi suele celebrarse en laborable, reúne a 1,5 millones de personas en las calles de la ciudad con 5.000 puestos de libros y flores. "Barcelona está acostumbrada a este tipo de actos", ha explicado y ha concretado que en el caso de los actos del papa están más concentrados en puntos concretos de la ciudad, lo que revierte menos complejidad para el dispositivo. Aunque ha pedido disculpas a los vecinos de barrios como el de la Sagrada Familia por "las molestias ocasionadas".
De hecho, respecto a las afectaciones por la visita del Papa en la ciudad, el primer edil ha asegurado que a primera hora no ha habido ninguna incidencia y que, incluso, ha habido "menos tráfico del habitual". Un hecho que ha considerado "normal" porque en la capital catalana se realizan muchos eventos de estas características y los ciudadanos optan por un plan B a la hora de desplazarse. Collboni, que también ha enviado un mensaje de ánimo a los estudiantes que este martes han empezado las pruebas de acceso a la universidad (PAU), ha reconocido el trabajo de los servicios públicos de Barcelona, tanto en seguridad, movilidad como de limpieza.
Retorno económico de 30 millones para Barcelona
Sobre el retorno que recibe la ciudad con al visita del Papa, Collboni ha hecho hincapié en que "no es el objetivo recibir retorno", pero ha explicado que las previsiones sitúan esos ingresos para la ciudad en unos 30 millones.
Sobre la proyección de la ciudad, ha explicado que Barcelona no necesita proyección porque ya la tiene. "Hablé ayer con el gremio de hostelería y me dijeron que el mes pasado la ocupación hotelera en la ciudad estaba al 90%". Así, pese a que ha celebrado la visita del Papa, ha expresado que para él lo importante será "el mensaje que lance la ciudad al mundo" con la iluminación de la torre de Jesús de la Sagrada Familia: "Un mensaje de valores humanos, de convivencia". "Un mensaje a través de una obra de arte que es un patrimonio único en el mundo. Un mensaje que identifica con los valores de Barcelona".
Defiende el mensaje del Papa "contra la extrema derecha"
El alcalde de Barcelona ha resaltado que el Papa León XIV está perfilando "una personalidad muy propia, con unos mensajes muy claros a favor de los derechos humanos, los migrantes y contra la xenofobia". Unos ideales que ha defendido que son muy "relevantes" y más en el contexto actual, en el que "escuchamos discursos globales de líderes como Trump y Netanyahu, de odio y de enfrentamiento. "Discursos como el del Papa León, que es todo lo contrario, tiene un gran valor", ha sostenido.
A juicio de Collboni el papa se ha posicionado "claramente contra los discursos de odio de la extrema derecha" y, cuestionado por sus mensajes contra el aborto o la eutanasia, el alcalde ha dicho sentirse "orgulloso" de pertenecer a un país que legisla y defiende el derecho a la mujer a decidir sobre su propio cuerpo y que sobre la muerte digna.
Entre los diversos actos que está protagonizando el Papa en su visita a Barcelona ha destacado un simpático momento después del rezo que ha pronunciado en la Catedral de Santa Eulàlia. Antes del receso para comer en el Palacio Episcopal, como un grupo de unos 500 fieles estaban cantando en la calle frente a la fachada, el Pontífice ha decidido salir al balcón.
Acompañado del Cardenal Obispo Juan José Omella, han sacado un micro al balcón y se ha dispuesto a pronunciar una bendición para todos ellos. Sin embargo, el micro ha fallado. En ese momento, el Leon XIV se ha abierto de brazos y sonriendo ha dicho a los fieles que el aparato no funcionaba.
Sin embargo, Omella ha comenzado a mover el cable, a dar indicaciones hacia el interior del edificio e incluso a golpeado el micro en varias ocasiones y, cuando estaban a punto de ceder en su empeño, se obrado el milagro, en este caso, técnico.
Omella ha sido informado de que, tras sus golpes, el micro volvía a funcionar, se lo ha devuelto a Robert Prevost y este ha pronunciado la bendición que tanto esperaban sus fieles en la calle de una ciudad atravesada por temperaturas propias del verano que no han mermado su voluntad hasta conseguir la bendición del Papa.
El Papa León ha pronunciado este martes una homilía en el altar mayor de la Catedral de Santa Eulàlia de Barcelonaen catalán y castellano, en la que ha llamado a los barceloneses y a los catalanes a ser "constructores de unidad" ante "un mundo fracturado por guerras y divisiones".
"En un mundo fracturado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, queremos ser mártires, es decir, testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz, incluso a expensas de sacrificios y renuncias", ha dicho el Santo Padre, que ha añadido que hay que "renunciar a aquello superfluo para construir sobre el que es esencial y dura por siempre jamás".
'Amb gran goig començo la meva visita resant l'Hora sexta en aquesta Catedral amb tots vosaltres' ('Con gran alegría inicio mi visita rezando la Hora sexta en esta Catedral junto a vosotros)', han sido sus primeras palabras durante el rezo.
Robert Prevost ha recordado las palabras de Juan Pablo II "cuando, en su visita a la capital catalana, alababa el 'ánimo acogedor que a lo largo de la historia ha llevado a barceloneses y catalanes, a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes".
Acompañado del cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, el Pontífice ha oficiado el rezo de la Hora sexta, ante el cabildo, la curia diocesana, voluntarios, seminaristas y formadores, el Papa ha subrayado que "es importante, para cada uno de nosotros, no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día".
'Bon dia i bon hora'
A su llegada, los miles de fieles que se apostaban a la entrada de la Catedral de Barcelona, el Papa se ha detenido unos segundos a saludar a sus seguidores, junto a Omella, que les ha hecho un gesto de que a la salida les diría algo.
A su salida, con un micro de pie les ha dirigido unas palabras empezando con una expresión muy catalana: "¡Bon dia i bon hora!”, ha dicho el pontífice, levantando los vítores de los asistentes. “Gracias por estar aquí. Gracias por la paciencia. Celebremos todos en la fe de Cristo. Jesucristo nos ha llamado a vivir como un solo pueblo, unidos en la fe. Dios bendiga a todos. ¡Adeu-siau!”, ha terminado otra vez con otra típica expresión del lugar.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha mantenido este martes una audiencia privada con elPapa León XIV, el que le ha entregado tres obsequios: una copia del acta de colocación de la primera piedra del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, una muñeca articulada de marfil, que se halló en la tumba de una niña en la necrópolis paleocristiana de Tarraco, y una copia de las Homilías de Organyà, del siglo XIII.
En una audiencia privada de unos 15 minutos, junto a su mujer, el president le ha dado la bienvenida en Catalunya y le ha agradecido la visita y "su sensibilidad" hacia la comunidad. Durante el encuentro, han conversado sobre el contexto internacional actual y sobre los mensajes de la última encíclica, han explicado fuentes de la Generalitat, que han añadido que también han abordadola defensa de León XIV a favor de poner los adelantos tecnológicos al servicio de la humanidad. También han puesto en valor la figura de Antonio Gaudí y la importancia de la inauguración de la Torre de Jesús de Sagrada Familia.
Illa también le ha entregado una carta en la que recuerda un texto de San Agustín: "La medida del amor es el amor medida", y la Basílica de la Sagrada Familia es el resultado de ese amor infinito, que emociona, enamora y comparten todos, en una reverberación del cariño gaudiniano, catalán y universal". Además en la misiva expone los motivos de por qué le ha hecho esos regalos en cuestión.
Le ha hecho entrega de la copia del acta de colocación de la primera piedra del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, "porque antes de levantar la mirada, se han tenido que bajar los ojos y trabajar la tierra, para hacer posible las bases sobre la que despegará este sueño de piedra, formas, volúmenes y luz; en el que, y como decía Antoni Gaudí, la belleza es el resplandor de la verdad".
La reproducción de una muñeca articulada de marfil, que se halló en la necrópolis paleocristiana de Tarraco -probablemente para acompañar los restos mortales en su tránsito a la eternidad-, porque "pone de manifiesto las profundas raíces cristianas de Catalunya y, a la vez, la ternura de los familiares que se despiden de una niña con el deseo de transcendencia y de plenitud futura".
Y finalmente, una copia de las Homilías de Organyà, del siglo XIII, que aparecieron en la canónica agustiniana de Santa María de Organyà y que constituyen uno de los primeros textos en catalán que nos han llegado. "Un testimonio preciado de nuestra querida lengua —el catalán-, en manifestación más temprana, y que mucho anhelamos que emplee, Santo Padre, en sus saludos urbi et orbi", ha solicitado.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha confirmado que este martes a primera hora de la tarde tendrá una audiencia con el Papa León XIV, que aterrizará unas horas antes en Catalunya. En una entrevista en TV3, el líder del Ejecutivo catalán ha explicado que tiene la intención de hacerle varios regalos, entre ellos un facsímil de 'Las homilías de Organyà', considerado uno de los libros más antiguos escritos en catalán y que recoge textos religiosos.
Amor y Sagrada Familia
A juicio de Illa, los tres presentes simbolizan la historia viva de Catalunya que asegura que "tiene profundas raíces cristianas que conectan con el alma de Europa y del mundo". "Hoy, en una Catalunya diversa y plural, estas raíces siguen latiendo en forma de valores universales compartidos. Y precisamente por eso, pensamos y queremos como un país de humanismo integral, donde este latido profundamente humano es lo que nos hace ser, por historia y por convicción, una tierra de acogida. Sabed, Su Santidad, que este país abierto y solidario será siempre su casa", ha concluido.
En la misiva el presidente también recuerda un extracto de la Carta 109.2 de San Agustín que reza 'La medida del amor es el amor medida', y expone que "la Basílica de la Sagrada Familia es el resultado de ese amor infinito, que emociona, enamora y comparten todos, en una reverberación del cariño gaudiniano, catalán y universal.
Illa respalda los planteamientos internacionales del Papa
Previamente, en una entrevista a Els Matins de TV3, Illa ha celebrado estos planteamientos de situación internacional que León XIV ha explicado en los últimos meses y que, en parte, defendió a su discurso de lunes en el Congreso de los Diputados. Además, el presidente catalán ha minimizado la polémica sobre el uso del catalán en los discursos que el pontífice hará en Catalunya, y ha recordado que ha "percibido que el Papa tiene muy presente la realidad de Catalunya y una enorme sensibilidad hacia Catalunya". "La propia visita ya es una expresión de la sensibilidad que tiene, y se reflejará a sus intervenciones públicas, no tengo ninguna duda", ha concluido.
Preguntado por la negativa de León XIV a reunirse con las asociaciones mayoritarias de víctimas de abusos sexuales por parte de la Iglesia, Illa ha preferido evitar valorar esta circunstancia y se ha limitado a decir que los abusos son "un hecho execrable" y a "condenar los hechos y comprometernos a trabajar para repararlos en lo posible".
Asimismo, ha insistido en que el Govern quiere acordar con los sindicatos la puesta en marcha de los acuerdos y preacuerdo que firmó. "Hemos hecho una propuesta muy relevante con muchos recursos y nosotros seguimos con la mano extendida para desplegar un acuerdo histórico", ha sostenido. "Por supuesto que tendremos inicio de curso, y esperamos que las cosas puedan encarrilarse en la mejor de las direcciones", ha dicho de cara al curso que viene.
"Esa foto debería ser del año 68 o 69, que deberíamos venir aquí a celebrar la Palma", explica Pilar a su hija Marta. Pilar es del barrio de la Sagrada Familia y recuerda el monumento como una parte de la historia de la ciudad, del barrio, de su historia. Siempre ha estado ahí, creciendo, pero entonces "solo eran cuatro torres y una pared". Recuerda que solía venir al entorno de la Sagrada Familia a "celebrar carnavales o a bendecir la Palma", el Domingo de Ramos.
Su infancia se desarrolló con el monumento modernista como telón de fondo. Recuerda los paseos que solía hacer en los aledaños del templo y cómo en las festividades religiosas, como cientos de barceloneses, se acercaban hasta el lugar con sus mejores galas. "El Domingo de Ramos, llevábamos algo nuevo. La palma y un rosario de azúcar", relata a 20minutos.
Aquellas imágenes distan mucho de las actuales, donde los turistas se agolpan para poder tomar la mejor instantánea de la basílica de Antoni Gaudí. Entonces eran pocos los que tenían una cámara de fotos, pero Pilar tenía una.
Los años pasaron, Pilar contaba con 26 cuando nació Marta. Seguían viviendo en el barrio y todos los días, cuando Marta iba al colegio, "pasaba por delante del templo", explica. Ella jugaba en los parques que lo rodeaban. Lo consideraba un elemento más de su entorno. Un día de 1993, un día como otro cualquiera, salieron a pasear por la noche e iluminaron el monumento: "Dijimos: 'Va, vamos a hacer una foto'". En ese momento, tras las cuatro torres de la portada del Nacimiento ya asomaban las de la portada de la Pasión, de Subirats, que todavía se estaba esculpiendo.
Visitas familiares a la Sagrada Familia
Damián y Amparo llegaron a Barcelona en 1973. Él, de un pueblo en la Sierra de Béjar de Salamanca llamado Lagunilla. Ella, de un pueblo a unos siete kilómetros llamado Valdelageve. Ambos hijos de la migración de los años setenta. Lo que más les impactó fue la grandeza del monumento. Juntos recuerdan cuando familiares del pueblo vinieron a visitarles en 1983 y les llevaron a ver la Sagrada Familia. "Es cuando muchos venimos a verla, cuando viene la gente de fuera y se la queremos enseñar", explica Damián, orgulloso del templo.
Frente a la Sagrada Familia recuerdan el retrato que él le hizo a ella aquel día, alimentando a las palomas con el hijo de ambos, Mario. "Hace ya cuarenta años de esa foto", comentan en conversación con este rotativo. "Tú estabas embarazada", añade él. A través de la foto vuelven a un tiempo en el que "se veía la claridad" entre las torres de la portada del Nacimiento, ya que por detrás no estaban construidas las torres centrales. "Estaba empezando la portada de la Pasión", explica Amparo.
Recuerdan cuando, en una visita que hicieron en el 81, subieron las escaleras y, cuando bajaron, estando en el centro del templo que entonces no estaba cubierto, "alguien desde arriba nos tiró un melocotón". "Casi nos da", dicen entre risas. Miran la foto y vuelven a elevar la mirada hacia la cruz que corona la basílica. "Cómo ha cambiado... y nosotros", siguen riendo.
La pista de patinaje
A Margarita, la Sagrada Familia le trae recuerdos de cuando era pequeña. También venía a celebrar fiestas tradicionales. Ella vivía cerca del Hospital de Sant Pau, no lejos del templo y sus padres la traían a la pista de patinaje. "Yo venía con los patines, esos de correas" que se enganchaba a los pies, explica frente a sus hijas, Laia y Neus.
En la foto que sostiene en sus manos aparece Margarita, con sus padres frente al templo en el año 2.000, y junto a Laia. "Te habías caído dos días antes y por eso tenías una herida en la cara", le explica. En cierto modo, también estaba Neus, "en la barriga" de su madre. Ellas no llegaron a conocer la pista de patinaje. Ya no está.
El primer recuerdo de la Sagrada Familia de sus hijas, más reciente. "Con el colegio y el instituto veníamos de excursión una vez al año a visitarla. Nos explicaban el templo, las cristaleras, todo", expone Laia que dice sentirse privilegiada al poder visitar "un símbolo de Barcelona" con el colegio. Neus, es más joven todavía. La semana que viene cumplirá 26 años. Al haberse mudado a otro barrio, su primer contacto con el templo también fue a través de las excursiones del colegio. "Ya entendíamos que era un icono de Barcelona".
Marta también recuerda que para ella, de niña, la Sagrada Familia era sinónimo de pista de patinaje. "Me acuerdo mucho que había al lado una pista de patinaje muy grande", relata, y argumenta que, hasta que no creces, no te das cuenta "del símbolo que es".
Crecimiento imperceptible, alcance global
En ese sentido, Marta, que ha crecido al ritmo de la basílica, explica que le pasa como a muchos barceloneses que, pese a que el templo no deja de ganar altura, los que viven a sus pies se van dando cuenta según van apareciendo nuevos elementos. "Esos cambios, aunque se dan día a día, solo los ves en los momentos en los que dices: ¡Ostras! Ha crecido por un lado… Te vas dando cuenta en agregados de que se ha ido haciendo grande".
Damián peina más canas que Marta y vincula "su evolución al de la ciudad". "Es como el cambio de la ciudad, que se ha hecho cada vez más grande como la Sagrada Familia, más moderna. Es una evolución contínua", explica.
Pero el monumento no ha crecido solo en volumen, sino también en adeptos a lo largo y ancho de todo el mundo. "La Sagrada Familia es un monumento muy importante a nivel mundial. Vayas donde vayas, tú comentas y dices: 'Barcelona'; y lo primero que te dicen es: 'Sagrada Familia', explica Margarita. Pilar comparte ese orgullo: "Es un sentimiento que sientes cuando vas por cualquier sitio. Es un referente. Hablas de Barcelona y te lo dicen. ¡Saben de dónde soy!".
¿Por fuera o por dentro?
Entre los seguidores de la Sagrada familia hay relativa división sobre si prefieren cómo es el monumento por fuera o cómo es por dentro. Pese a que el mundo tiene la imagen de la fachada exterior, la mayoría de barceloneses se quedan con el interior. "Por dentro es espectacular. Tiene una luz, tiene una acústica. Es donde se ve realmente Gaudí. Esto [la fachada] es un poco Barroco. Está bien, pero por dentro..." concluye Margarita, entornando la mirada.
Damián y Amparo tampoco tienen dudas y aseguran que, por dentro, la iglesia "es una pasada". "La luz", recalca ella. "Todo lo que hay, la brillantez, lo distinto que es a otros templos, es lo que dice ella: la luz", comenta. Les faltan las palabras para expresarlo. Pronto las encontrarán. El viernes tienen entradas para visitarla. Viene su sobrino del pueblo.
Para Marta la imagen del exterior, es parte de su infancia: "Aun así, no he entrado nunca. Debe ser otro gran tópico de mucha gente de Barcelona, que no ha estado nunca dentro", ríe.
144 años después de que se pusiera la primera piedra de la Sagrada Familia, el próximo 10 de junio el templo celebrará de la mano del Papa León XIV que ya tiene colocada la piedra más alta de la basílica, la que corona la cruz tridimensional sobre la torre de Jesucristo a 172,5 metros de altura.
La ocasión ha centrado un interés que trasciende el de los vecinos que, año tras año, han visto como se erigía entre la cuadrícula del Eixample de Barcelona. Un interés que también ha cruzado las fronteras españolas. Prueba de ello es que al acto de inauguración se han acreditado 1.600 periodistas y, de ellos, 450 vienen de otras partes del mundo.
Según han explicado a 20minutos fuentes de la organización de la visita del pontífice a España, han solicitado cubrir el acto de la Sagrada Familia medios de más de 30 países. "Vienen medios seculares de toda clase, incluidos por ejemplo, Associated Press, Le Monde, el New York Times, Infobae, y también medios religiosos, como ser EWTN o OSV News", explican las mismas fuentes que concretan que algunos periodistas son corresponsales ya viviendo en España, "pero muchos vienen específicamente para esta ocasión".
Uno de los medios que dará especial cobertura a la efeméride es la televisión pública japonesa NHK. Sus periodistas han venido días antes de la llegada del Papa y se marcharán días después. Con un despliegue de unos 60 periodistas trabajando sobre el terreno quieren explicar a sus compatriotas los detalles de al inauguración.
"Es un edificio muy importante para el mundo, también para los japoneses. Es un edificio impresionante y un acontecimiento histórico", ha explicado el famoso cantante y actor Kei Inoo a este rotativo, que en esta especial ocasión hará de corresponsal para el programa 'Puertas Secretas del Mundo: Explorando lo Desconocido' en el que quieren "buscar historias en primera persona" y documentos gráficos de vecinos de la capital catalana del pasado, para contrastarlos con los de la actualidad: "Todavía buscamos fotografías antiguas de barceloneses frente al templo para que nos expliquen su relación con la basílica", ha concretado Inoo.
"Es la mayor obra de construcción del mundo entero"
Una semana antes de la inauguración Fabian Castillo, corresponsal de la televisión francoalemaná 'Canal Arte' registra con su cámara planos de la Sagrada Familia. "Es la mayor obra de construcción del mundo entero. Todo el mundo sabe lo que es. Es mítico en el mundo entero y este año que celebramos el año Gaudí y, además, viene el Papa, obviamente los focos internacionales están girados hacia la Sagrada Familia", narra para este rotativo.
El periodista francés explica que está trabajando en dos reportajes: el primero de ellos "sobre la Sagrada Familia en sí". Para llevarlo a cabo, han hablado con el arquitecto jefe de la Sagrada Família, Jordi Faulí, y van a grabar también con los canteros que llevan "cinco generaciones haciendo las piedras de la Sagrada Familia y con los que hacen la cerámica", que forma el trencadís. El segundo reportaje que están preparando, versará sobre las "otras huellas" que ha dejado Antoni Gaudí en la Barcelona, "como la casa Batlló" y sobre las técnicas que usaba el arquitecto y sus maquetas.
La lista de medios incluye periodistas de Portugal, Filipinas, Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Brasil, Rusia, Turquía, Canadá, Perú, Honduras, República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, Chile. También estarán cubriendo el acto medios de países como Japón, Corea del Sur, Argelia, Bulgaria, Chile, Colombia, Costa Rica, República Checa, Ecuador, Escocia, Grecia, Hungría, México, Noruega, Polonia, Palestina, Suecia, Venezuela.