Días de oprobio que España no merece
Hace demasiado tiempo que Pedro Sánchez sabe que una gran mayoría de españoles está en contra de su continuidad en Moncloa y quiere elecciones generales. La retahíla de comicios autonómicos que ha fiscalizado esa reprobación masiva a la izquierda en el poder ha resultado tozudamente concluyente acerca de la voluntad popular. También conoce el presidente porque lo padece que su administración no cuenta con la confianza del Congreso ni con la del Senado. Ha sumado a muchos deméritos el baldón de una legislatura sin Presupuestos Generales del Estado y con la Constitución arrumbada. Sánchez solo cuenta hoy con Sánchez y su cohorte de leales y aprovechados, adictos al régimen con el que han medrado muy por encima de sus méritos, y, por supuesto, con todos los grupos que parasitan la vulnerabilidad y la desesperación de Moncloa por aferrarse al poder. En estas páginas hemos insistido y seguiremos en ello en que el caso de Pedro Sánchez, su empecinamiento por degradar todos los principios fundamentales de una democracia que merezca tal consideración, es único en la historia del parlamentarismo español y occidental. Si hubiera en el presidente una brizna de responsabilidad, sentido de Estado y vocación de servir por encima de todo al interés general de los españoles, habría evitado al país el sumidero de degradación y decadencia moral, institucional y política al que nos ha condenado en un ejercicio de poder absoluto con timbre autoritario. La corrupción, las cloacas, el enriquecimiento, el abuso, la guerra sucia contra todo servidor público que no se plegara al régimen hablan y retratan la conducta y el perfil psicológico de un caudillismo sin frenos ni límites. España no se lo ha merecido ni se lo merece. Hace años que dio la espalda a Sánchez, que la mantiene amordazada y alejada de las urnas. Él ha podido y ha debido dimitir en incontables ocasiones. Pero se ha encargado de que la ciudadanía encadene semanas de oprobio como la que arranca hoy. Se sucederán las declaraciones en sede judicial de Begoña Gómez y José Luis Rodríguez Zapatero, la probable sentencia condenatoria contra José Luis Ábalos y Koldo García, el levantamiento del secreto del sumario de la parte del caso cloacas que afecta a la SEPI que fuera de María Jesús Montero sobre los rescates concedidos en pandemia y las comparecencias de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González y del ministro Grande-Marlaska en las Cortes acerca de sus vínculos con la fontanera Leire Díez, entre otros episodios como el de, como avanzamos en exclusiva, la esposa de Pedro Sánchez que ha hipotecado un piso como aval para recibir un préstamo de 240.000 euros y hacer frente a la responsabilidad civil en los procesos en curso. Estamos convencidos de que la nación sobrevivirá al sanchismo y lo superará no sin que padezcamos la amarga enseñanza de estos años de democracia decadente y deformada.


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