El CB Canarias ya se mete de lleno en la próxima temporada. En lo que se barrunta como un inevitable cambio de ciclo, todo hace pensar en una revolución poco habitual, pero lo cierto es que, hoy por hoy, más de la mitad de la plantilla tienen contrato -o podría tenerlo- para el ejercicio 26/27. Pero es que algunos que no lo tienen parecen piezas indispensables.
Apenas unas horas después de concluir la temporada, y más allá de un nuevo balance en positivo, el foco se centra, casi irremediablemente, en el futuro. ¿Cómo será el CB Canarias de la 26/27? Una cuestión sobre la que pivotan, por ascendencia e impacto, dos actores principales. Txus Vidorreta y Marcelinho Huertas.
Apenas unas horas después de concluir la temporada, y más allá de un nuevo balance en positivo, el foco se centra, casi irremediablemente, en el futuro. ¿Cómo será el CB Canarias de la 26/27? Una cuestión sobre la que pivotan, por ascendencia e impacto, dos actores principales. Txus Vidorreta y Marcelinho Huertas.
Aún fresca la eliminación en semifinales, al CB Canarias no le queda más remedio que pensar en el futuro. Esfuerzos centrados, básicamente, en la configuración del plantel para la 26/27 y que, salvo sorpresa, contará con muchas caras nuevas. Tanto dentro como fuera de la cancha. Más movimientos de los habituales de los que podrían quedar exentos varios jugadores con contrato en vigor... salvo que el club lagunero decida lo contrario. Son los casos de Joan Sastre, Jaime Fernández y Tim Abromaitis. Los tres han expresado su deseo de seguir vistiendo de aurinegro al menos un año más.
A falta de poco menos de un minuto para el final, y con 76-85 en el electrónico, Marcelinho Huertas cometía una pérdida con la que se terminaban de enterrar las escasas opciones del CB Canarias para optar al triunfo y alargar así la serie de semifinales de Liga Endesa contra el Barça. Ahí algunos optaron por levantarse y enfilar la puerta de salida. El resto de los más de 5.000 aficionados presentes ayer en el Santiago Martín también se puso en pie, pero no para evitar aglomeraciones en su marcha, sino para honrar con una merecida despedida a su equipo.