De la Copa América a interiores de manzana: tres años de Collboni
Esta semana, concretamente este miércoles 17 de junio, se cumplen tres años desde que Jaume Collboni, líder socialista en la capital catalana, fue proclamado alcalde de Barcelona. Su elección sorprendió a la mayoría, ya que se esperaba que Xavier Trias –de Junts– volviera a la alcaldía a través de un pacto con ERC. Sin embargo, los votos de los comuns y el Partido Popular –que, en palabras de Daniel Sirera, querían evitar que Barcelona se dirigiese desde Waterloo–, permitieron que el PSC recuperase el consistorio de la Ciudad Condal más de diez años después.
Tres años más tarde, el balance de su mandato combina logros puntuales, distintas mayorías y promesas electorales que todavía quedan por cumplir a un año de las próximas elecciones municipales.
Cabe destacar que el ejecutivo de Collboni no tiene una mayoría estable, pues gobierna con solo diez concejales en un Ayuntamiento de 41. Así, el edil barcelonés se ha visto obligado a buscar apoyos puntuales durante todo el mandato: por un lado, ha pactado las ordenanzas fiscales de 2025 con Barcelona en Comú y Esquerra Republicana, aunque también se ha apoyado en Junts en algunos temas como el nuevo plan de usos de Ciutat Vella. Sin embargo, esta geometría variable no le ha permitido alcanzar los votos necesarios para aprobar los presupuestos con una mayoría plenaria. Aunque logró sacarlos adelante en 2025 mediante una cuestión de confianza, ninguno de los grupos de la oposición respaldó las cuentas municipales.
Los hitos y vivienda
En este contexto, el gobierno de Collboni ha celebrado en varias ocasiones la mejora de la percepción ciudadana sobre la limpieza. Si en 2022 un 16% de los barceloneses consideraba esta cuestión su principal preocupación, hoy esa cifra ha bajado al 5%, según datos del propio Ayuntamiento. En el terreno de los grandes eventos, la Copa América de vela en verano de 2024 fue un episodio tan celebrado como controvertido. Además, Barcelona acogerá este año la salida del Tour de Francia.
Ya en su discurso de investidura, Collboni situó a la vivienda como un elemento central, ya que prometió que la ciudad sería la primera en desplegar la Ley de Vivienda del Gobierno. Tres años después, el mercado de la vivienda sigue muy tensionado en Barcelona -y en toda España-. Otra de las medidas estrellas, la reserva del 30% de vivienda protegida en nuevas promociones, sigue bloqueada. El propio alcalde ha reconocido que es "un obstáculo que no hemos sido capaces de solventar" por falta de mayoría en el pleno. En julio de 2025, tras el "no" de Junts, Collboni anunció que metía la reforma en un cajón hasta el próximo mandato. En cuanto a los pisos turísticos, el socialista ha anunciado que en 2028 se prohibirán las licencias de este tipo.
Otra de las propuestas más repetidas por Collboni en su campaña electoral fue su promesa de abrir 30 nuevos interiores de manzana en el Eixample. A mediados del mandato, el alcalde reconoció que sólo se preveían 10 nuevos espacios, aunque a un año de las elecciones todavía no se ha acercado a esa cifra. Respecto a la inseguridad, Barcelona cerró 2025 con una reducción del 6,1% de las infracciones penales, un 7,6% los hurtos y un 7% los delitos contra el patrimonio. Sin embargo, estas cifras chocan con los últimos episodios de violencia –tiroteos– vividos en la ciudad.


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