Seis buenas cervezas desde 0,0% a 3,2% de alcohol para disfrutar sin renunciar al sabor
Hubo un tiempo en que hablar de cerveza sin alcohol significaba asumir una renuncia. No solo por el alcohol sino porque implicaba menos aroma, menos cuerpo, menos carácter y siempre el mismo sabor dulce. Al final era algo que se bebía porque no quedaba otra.
