Si hablamos de Akira Toriyama, a casi todos nos vienen a la cabeza Dr. Slump y, por supuesto, Dragon Ball. Es lógico, ya que son los títulos que definieron su carrera y marcaron a varias generaciones. No obstante, su trayectoria va más allá de estos dos grandes éxitos. Toriyama también dedicó su tiempo a proyectos mucho más pequeños y menos conocidos, varios de ellos publicados de forma discreta en la revista Super Jump.
Precisamente de uno de esos trabajos hablaré hoy. Se trata de una rareza que vio la luz en pleno auge de Dragon Ball y que, a diferencia de sus historias más familiares, estaba dirigida a un público adulto. En ella, Toriyama exploró su humor diferente y bastante alejado del tono que solían tener sus otras obras.
Una heroína atípica que luchaba contra el crimen y contra su propia suerte
Una de las páginas de Lady Red, una historia de Akira Toriyama
Resulta curioso que, mientras lidiaba con el exigente ritmo del manga de Dragon Ball, el mangaka encontrara un hueco para dar vida a Lady Red. Eso sí, no esperes una historia larga; fue un proyecto sumamente breve, un único capítulo de apenas tres páginas publicado en 1987. No es de extrañar que pasara desapercibido. Sin duda, podríamos decir que es una rareza.
La historia de Lady Red nos presenta a una superheroína que decide dejar su aburrido trabajo en la oficina para combatir el crimen en su ciudad por su cuenta. Así, con su traje puesto y mucha determinación, asume su nueva identidad dispuesta a hacer el bien.
Cabe destacar que no tiene que ver con las historias de héroes tradicionales. En Lady Red, la premisa se apoya en la sátira y en un humor bastante peculiar: cada vez que la protagonista intenta realizar una buena acción o detener a un delincuente, las cosas le salen mal. Al final, sus acciones terminan causándole problemas únicamente a ella. A todo esto, decir que tenía cierto contenido erótico, de ahí que fuera para mayores de 18 años.
En la búsqueda de recursos minerales en los desiertos de Australia Occidental, un equipo de geólogos se topó con algo de gran interés científico, diferente al metal precioso que originalmente perseguían. Durante una prospección rutinaria en la región de Eastern Goldfields, los datos gravimétricos revelaron una anomalía circular oculta bajo el paisaje semiárido. Al profundizar en el estudio del terreno, los investigadores hallaron evidencias de un gran impacto que fundió la roca, deformó cristales y dispersó detritos a su alrededor, revelando la presencia de un cráter sepultado y casi borrado por el transcurso del tiempo y la erosión.
Esta estructura, denominada provisionalmente como la estructura de impacto de Ora Banda, ha sido estudiada por un equipo liderado por la geóloga Raiza Qintero, de la Universidad de Puerto Rico. Se trata de un descubrimiento singular, ya que representa el segundo caso confirmado de una estructura de impacto formada enteramente dentro de cinturones de rocas verdes del Arcaico, que se encuentran entre las formaciones rocosas más antiguas de nuestro planeta. A diferencia de eventos más conocidos en la historia de nuestro planeta, este cráter ofrece una oportunidad para analizar la interacción de impactos meteóricos en materiales de la corteza primitiva.
Un viaje al pasado a través de las rocas más antiguas del planeta
Conos fragmentados de Ora Banda
El registro geológico de la Tierra suele perder los rastros de estos impactos debido a procesos activos como la erosión, la actividad tectónica y la sedimentación, que borran las cicatrices superficiales con relativa rapidez. En el caso de Ora Banda, a pesar de ser geológicamente más joven que las rocas arcaicas que lo albergan, el relieve del cráter había desaparecido de la superficie. Su identificación requirió la combinación de estudios de gravedad, perforaciones de exploración y análisis microscópicos de las muestras de roca para identificar las señales del daño por choque térmico bajo el suelo.
Entre las pruebas físicas encontradas por los investigadores destacan los conos de fractura, identificados tanto en afloramientos superficiales como en muestras de perforación. Estas estructuras cónicas se forman cuando una onda de choque de alta presión atraviesa la roca, dejando patrones de fractura característicos que sirven como indicadores de que impactó un meteorito. Además, bajo la capa de arcilla del desierto, se localizaron brechas de impacto, que son rocas compuestas por fragmentos angulares consolidados por una matriz más fina, las cuales contenían diminutas esférulas de vidrio originadas por la fusión del silicato debido a las altas temperaturas del evento.
Varias de las brechas que hay en el lugar donde cayó el meteorito
El análisis químico de estas esférulas de vidrio reveló concentraciones elevadas de elementos siderófilos como níquel, cobalto, platino, paladio y rodio en comparación con las rocas locales circundantes. Al ser elementos que se disuelven fácilmente en el hierro, su presencia en grandes proporciones apunta a la implicación de un meteorito rico en hierro. La reconstrucción del sitio da a entender que el impacto generó una estructura subterránea compuesta por una región central y una serie de anillos concéntricos que abarcan aproximadamente cuatro kilómetros de diámetro, incorporando también pequeñas pepitas de oro en las brechas, que habrían sido expulsadas al aire para luego asentarse de nuevo en el cráter en formación.
Los resultados de esta investigación, publicados en la revista Meteoritics & Planetary Science, abren perspectivas sobre la preservación de estas estructuras en la corteza terrestre. Al hallarse en rocas del Arcaico, Ora Banda sirve como un modelo análogo para estudiar cómo interactuaban los meteoritos con la corteza temprana de la Tierra y otros planetas rocosos como Marte en sus etapas iniciales. Este descubrimiento plantea la posibilidad de que existan otras estructuras similares ocultas bajo formaciones de rocas verdes en distintas partes del mundo, esperando ser descubiertas mediante técnicas geofísicas y de perforación profunda.
Un experimento ha permitido recrear los efectos del viento solar sobre las rocas de la Luna, aportando nuevos datos sobre cómo este flujo constante de partículas procedentes del Sol altera la superficie lunar. El trabajo, desarrollado por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia y publicado en The Planetary Science Journal, se centró en exponer ilmenita, un mineral común tanto en la Tierra como en la Luna, a un "modelo" de viento solar dentro de una cámara de vacío especialmente diseñada para simular las condiciones del espacio.
Durante el ensayo, simuló el equivalente a miles de años de exposición en un entorno controlado; los científicos observaron la formación de hierro en nanofase, que consiste en diminutas partículas metálicas muy comunes en el suelo lunar. Este descubrimiento apunta a que el viento solar, por sí solo, es capaz de generar algunas de las características microscópicas observadas en las muestras recolectadas en las misiones espaciales, un aspecto que hasta ahora se debatía frente a la influencia de los impactos de micrometeoritos. La posibilidad de analizar estos cambios a nivel microscópico facilita la interpretación de los datos obtenidos mediante sensores remotos, lo que podría ayudar a estimar con mayor precisión la edad y la composición de la superficie lunar sin necesidad de recoger muestras físicas de diferentes zonas.
Nuevas pistas sobre la formación de agua en la superfice lunar
Imagen que acompaña al estudio presentado por los investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia
La investigación, llevada a cabo por los físicos Roshan Trivedi y Advik Vira en el marco del centro CLEVER respaldado por la NASA, también aporta indicios sobre uno de los mayores interrogantes de la ciencia lunar, que es el origen del agua en su superficie. Al examinar el material mediante un microscopio electrónico de alta resolución, el equipo detectó la aparición de diminutos vacíos dentro de la estructura del mineral.
Los investigadores plantean que estos espacios microscópicos podrán servir de escenario para que el hidrógeno, transportado por los protones del viento solar, interactúe con el oxígeno presente en la propia ilmenita, facilitando la formación de agua. Este proceso representa un avance en la comprensión de la evolución geológica de la Luna y proporciona información muy valiosa para la planificación de futuras misiones de exploración espacial.
La adopción de la inteligencia artificial en el ámbito académico está dando mucho que hablar. Según los datos recientes de un estudio realizado por Lenovo, la gran mayoría de los estudiantes europeos de entre 18 y 25 años afirma que esta tecnología les resulta muy útil. Lejos de la preocupación inicial de que esta herramienta se utilice principalmente para evitar cualquier esfuerzo a nivel de aprendizaje, los datos apuntan a que los jóvenes la están usando de ayuda para organizarse, gestionar sus cargas de trabajo y centrarse en sus tareas.
El uso de la IA se centra principalmente en la optimización del tiempo y la simplificación de las tareas. Actividades como tomar notas y realizar resúmenes de textos complejos registran niveles de uso muy similares entre los encuestados. De este modo, la tecnología se posiciona como una herramienta para procesar información de manera más eficiente; esto permite a los estudiantes asimilar conceptos difíciles en lugar de eludir el aprendizaje real, lo que podría influir en la forma en que los centros educativos regulan su uso en el futuro.
Mayor eficiencia y el auge de las tabletas
Son muchos los estudiantes que hacen uso de la IA a la hora de estudiar
Al reducirse el tiempo que los estudiantes dedican a organizarse, parece estar haciendo que tengan más tiempo para que se enfoquen en la tarea en sí. Este entorno digital también está influyendo en las preferencias a nivel de hardware. Las tabletas están ganando relevancia frente a otros dispositivos, siendo valoradas de manera muy positiva por su versatilidad para el estudio, especialmente cuando tienen una pantalla de calidad.
Aunque fabricantes como Lenovo han registrado un incremento moderado en el envío de tabletas, los analistas del sector señalan que el crecimiento global de este mercado es discreto debido a las persistentes presiones en las cadenas de suministro y el incremento de precios. Ante esta situación, es posible que los usuarios decidan posponer la renovación de sus dispositivos o busquen opciones más económicas, mientras que la inteligencia artificial continúa consolidándose como un asistente en el ámbito educativo. Lo que está claro es que esta tecnología ha llegado para quedarse y, bien aplicada, es una herramienta muy útil.
Imagina por un momento poder congelar el tiempo justo en el instante en que un material se está transformando en otro. Esto es, salvando las distancias, lo que ha conseguido un equipo de científicos de la Universidad de Brown y la Universidad de Michigan. Al estabilizar una fase de la materia que hasta ahora solo existía en la teoría y en fórmulas matemáticas, han abierto una ventana inédita a la física de materiales. Para conseguirlo, usaron nanopartículas diseñadas a medida, casi como si fueran piezas de construcción microscópicas, logrando crear una estructura que atrapa ese esquivo momento de transición entre las dos formas cristalinas más comunes de los metales. El descubrimiento, publicado en la revista Science, no solo ayuda a entender mejor cómo cambian los materiales por dentro, sino que también desvela propiedades ópticas que podrán tener un papel muy importante en el desarrollo de la computación cuántica.
Por lo general, los átomos de la mayoría de los metales se organizan siguiendo dos patrones geométricos: el cúbico centrado en las caras (donde los átomos se aprietan al máximo) y el cúbico centrado en el cuerpo. El hierro, por ejemplo, cambia de una estructura a otra cuando se calienta a temperaturas extremas. Los físicos llevan décadas teorizando sobre cómo ocurre exactamente ese salto de una geometría a otra. Una de las explicaciones más aceptadas es la llamada ruta de Nishiyama-Wassermann, que describe una serie de pasos intermedios por los que pasa el material. El problema es que estas fases de transición son tan increíblemente efímeras e inestables que, hasta la fecha, capturarlas en directo era prácticamente imposible.
De la teoría matemática a la realidad física gracias a los "mecones" de plata
Una de las imágenes con las que los investigadores han acompañado su estudio
El equipo de ambas universidades lo que hizo fue fabricar sus propias partículas de plata a escala nanométrica. Estas piezas, a las que llamaron "mecones", tienen catorce caras (una forma matemática conocida como octaedro truncado) que las sitúan a medio camino entre una esfera y un cubo. Esta geometría híbrida las hace muy interesantes, ya que se acoplan de formas muy distintas a las habituales. Para que se unieran, las recubrieron con una especie de filamentos moleculares flexibles, algo así como una "hebra" microscópica y pegajosa que permitiría a las partículas encajar entre sí, pero con la suficiente libertad para moverse y acomodarse.
Al dejar que estas partículas se organizaran solas, y tras contrastar lo observado en el laboratorio con simulaciones por ordenador, los investigadores descubrieron que el experimento funcionaba. Estas "hebras" moleculares eran la clave, ya que daban la flexibilidad justa para que las nanopartículas de plata adoptaran exactamente la misma configuración intermedia que predice la teoría de Nishiyama-Wassermann. Con esto, han demostrado que diseñar componentes partiendo de bloques de construcción creados desde cero permite un control muy preciso sobre el resultado final.
Pero el experimento traía una sorpresa más. Al iluminar el nuevo material, el equipo observó un fenómeno cuántico bastante inusual conocido como acoplamiento fuerte entre luz y materia. Los electrones de la plata empezaron a oscilar en sincronía con las ondas de luz, quedando entrelazados. Lo llamativo de esto es que, por lo general, este tipo de efectos cuánticos solo se aprecian a temperaturas extremadamente bajas, rozando el cero absoluto. Lograrlo a temperatura ambiente da a entender que estas estructuras podrían convertirse en una plataforma muy útil para experimentar, abriendo un abanico de posibilidades que apenas empieza a explorarse.
Últimamente se está hablando mucho del número de ataques de medio alcance que las unidades ucranianas están lanzando desde la retaguardia en las líneas rusas. No es para menos. Un grupo de pilotos, utilizando drones modificados y asistidos por inteligencia artificial, está atacando camiones, cisternas de combustible e incluso vagones de tren hasta a 250 kilómetros detrás de la línea del frente. El plan detrás de todo esto es dejar a los soldados rusos sin suministros allí donde los recursos están más concentrados y donde, por la geografía, las defensas enemigas no dan abasto para cubrir tanto terreno.
Cerca de la línea de combate, los suministros se mueven de forma muy fragmentada, a veces en mochilas o vehículos ligeros. Sin embargo, en el territorio controlado por Rusia, la cosa cambia. Allí, los recursos se almacenan en grandes camiones, remolques y trenes. Para los pilotos ucranianos, golpear un camión cisterna en la retaguardia equivale a destruir toneladas de combustible de una sola vez, algo mucho más eficiente que interceptar bidones individuales en el frente. Además, proteger un territorio tan inmenso a cientos de kilómetros de las trincheras es casi imposible para las defensas antiaéreas, lo que deja las carreteras expuestas.
Drones más baratos modificados por ellos mismos
Azov patrols the border areas around Mariupol.
Ukrainian territory must be free of Russian forces. The surest path to achieving this is pushing the "sanitization zone" for enemy logistics closer to Russia itself and occupied Crimea.
— First Corps Azov of the National Guard of Ukraine (@azov_media) May 25, 2026
Lo interesante es cómo lo hacen. La unidad de sistemas no tripulados del Primer Cuerpo Azov de la Guardia Nacional de Ucrania no utiliza drones de categoría militar, que son muy caros para estas misiones. En su lugar, cogen modelos tácticos de ala fija relativamente baratos, como los Hornet o los Darts, y los modifican ellos mismos. Les cambian los motores para darles más autonomía e instalan antenas Starlink, junto con otros sistemas de comunicación que mantienen en secreto. Así, aparatos pensados para volar como mucho 50 kilómetros acaban multiplicando su alcance para llegar a zonas que antes eran inaccesibles.
En el día a día, el trabajo está muy bien organizado. No se trata de una sola división actuando por su cuenta, sino de un esfuerzo coordinado a nivel nacional. Se reparten las carreteras principales por sectores y cada unidad se encarga de patrullar su zona asignada. Los drones se lanzan en lo que llaman "modo caza". Con la información que les llega de inteligencia sobre qué camiones o cargamentos tienen prioridad, los pilotos envían las aeronaves a sobrevolar rutas y buscar sus objetivos para cortar el tráfico de suministros de manera constante.
Last night, Ukraine expanded its mid-range strike campaign to the Sea of Azov, hitting at least 5 vessels carrying Russian cargo.
At least two of the cargo vessels were hit at the occupied ports of Berdyansk and Mariupol, as Ukrainian forces seek to cut off Russian logistics. pic.twitter.com/NoXeAO7Ca6
Aquí es donde entra la inteligencia artificial, especialmente en el tramo final del vuelo. La IA integrada permite al dron reconocer el vehículo objetivo y fijar el rumbo de colisión de forma autónoma. Esto es muy importante porque, si el enemigo interfiere la señal de radio o el GPS, el dron puede seguir adelante y dar en el blanco sin ayuda externa. Eso sí, los pilotos prefieren no dejarlo todo en manos de la IA. Aunque el sistema es capaz de atacar de forma totalmente autónoma, la norma de la unidad es mantener siempre al operador supervisándolo todo; es él quien toma la decisión final de autorizar el impacto.
Como es de esperar, las fuerzas rusas están intentando reaccionar, aunque de momento sin mucho éxito. Han empezado a instalar redes de protección en carreteras secundarias y a colocar soldados cada 50 metros en las rutas más críticas. También usan la guerra electrónica, pero los pilotos ucranianos insisten en que los inhibidores de señal están mitificados; estiman que la interferencia electromagnética solo representa un 10 % del problema real frente a otras defensas. Además, la propia IA de los drones ayuda a mitigar estos bloqueos, sirviendo de apoyo para que el dron se oriente y navegue de manera autónoma incluso cuando se queda sin señal de satélite.
Las compañías eléctricas en el suroeste de China han comenzado a usar robots con forma de serpiente para inspeccionar las líneas de alta tensión, una iniciativa que busca mejorar la supervisión de las redes eléctricas en ciertos entornos. Desarrollado por la Oficina de Suministro de Energía del Distrito de Guandú, este sistema se despliega directamente sobre el cableado de Kunming, la capital de la provincia de Yunnan. A través de este método, el robot se desplaza a lo largo del tendido eléctrico para evaluar su estado.
Equipado con cámaras y sensores en su parte frontal, este robot puede identificar componentes desgastados, cables dañados o variaciones térmicas inusuales que podrán derivar en una interrupción del servicio. De acuerdo con los informes, el robot ya ha permitido inspeccionar más de 130 kilómetros del tendido eléctrico. Los análisis indican que alcanza una eficiencia que triplica la de las inspecciones de un operador humano, reduciendo además la necesidad de realizar trabajos físicos de mantenimiento que conllevan riesgos.
Un robot que ha demostrado ser de gran ayuda para los operarios
La elección de este tipo de diseño articulado responde en parte a las limitaciones que presentan los drones en ciertas zonas urbanas. A diferencia de un dron, que cuenta con restricciones de vuelo en áreas cercanas a aeropuertos, este robot serpiente opera directamente adherido al tendido, evitando las zonas de exclusión aérea. Asimismo, su contacto directo con el cableado lo hace menos vulnerable a las interferencias electromagnéticas de alta tensión, un factor que suele alterar el control de un dron, al tiempo que mitiga problemas asociados a las condiciones climáticas adversas y a la limitada autonomía.
El cuerpo articulado del robot le da la flexibilidad necesaria para sortear obstáculos comunes en la red, como los aisladores, facilitando el acceso a puntos difíciles de alcanzar tanto para el personal humano como para los drones. Para garantizar un funcionamiento continuo, el diseño incorpora un sistema de captación de energía por inducción electromagnética que le permite abastecerse directamente de la electricidad que circula por la propia línea que está inspeccionando.
Esta tecnología se integra dentro de un sistema de monitoreo más amplio que incluye el uso coordinado de otras plataformas automatizadas, como perros robóticos en entornos de alta tensión, drones y cámaras fijas de vigilancia. Este despliegue tecnológico cobró especial relevancia durante la celebración del examen nacional de ingreso a la universidad en China, conocido como gaokao, un evento que movilizó a cerca de 12,9 millones de estudiantes. Durante este periodo, asegurar la estabilidad del suministro eléctrico en los centros fue prioritario para las autoridades del sector, lo que impulsó el uso de estas herramientas para prevenir posibles fallos en la red de distribución.
Tras décadas de infructuosa búsqueda, un equipo de arqueólogos ha localizado en el río Aar, cerca de la ciudad suiza de Soleura, los restos de un punto de la época romana que los investigadores llevaban tiempo intentando ubicar. El descubrimiento se produjo durante las prospecciones rutinarias de la entidad Arqueología Cantonal, motivadas por el proyecto de construcción de un nuevo puente en la zona de Wengi. Guiados por antiguos relatos locales que mencionaban la presencia de "estacas" bajo el agua, los buceadores realizaron varias inmersiones hasta dar con una alineación de troncos de madera sumergidos.
Los pilotes descubiertos, que miden algo menos de dos metros de longitud y están dispuestos en la dirección de la corriente del río, constituyen la primera evidencia física de un pilar de este tipo de estructura de madera hallada en la zona. El análisis de los restos ha permitido datar la construcción en el siglo IV d.C., vinculando de manera directa el puente con el desarrollo urbano de la localidad como asentamiento fortificado o castrum.
El estrecho del río Aar como punto clave de paso
Río Aar
La ubicación del puente responde a una geografía estratégica bien definida. El nombre romano de Soleura, Saodurum, es la versión latinizada de un topónimo celta que significa "estreno del río" o "puerta de las olas", haciendo referencia a un punto donde el cauce del Aar se estrecha considerablemente. Este paso facilitaba el cruce de una de las calzadas romanas más importantes de la región, la cual conectaba el norte de Italia con el río Rin, y de la que ya se conocían diversos tramos a ambos lados del río.
A nivel histórico, la estructura coincide con un período de inestabilidad y presiones externas para el Imperio Romano. Tras haberse establecido en la zona entre los siglos I y III d.C., los romanos levantaron en el siglo IV una muralla defensiva en el asentamiento. El puente formaba parte de este sistema de defensa y comunicación, concebido para proteger un punto de paso muy importante en las rutas comerciales y militares que unían el Mediterráneo con el norte de Europa.
Con el fin de evitar el rápido deterioro que sufriría la madera de 1.700 años de antigüedad al entrar en contacto con el aire, los responsables del proyecto de construcción civil han decidido no alterar los restos arqueológicos, que permanecerán sumergidos en el lecho del río. No obstante, los investigadores continuarán estudiando el yacimiento para intentar obtener nuevos datos sobre las técnicas de ingeniería empleadas por los romanos y el funcionamiento de la red de transporte de esta región fronteriza del Imperio Romano.
Si eres fan de One Piece, seguro que te has dado cuenta de que Eiichiro Oda saca ideas de casi cualquier rincón de nuestro planeta para dar forma a su mundo. Sin ir más lejos, el arco de Dressrosa está inspirado directamente en España. Solo hay que echar un vistazo a la arquitectura, la vestimenta, la comida y el nombre de algunos lugares.
Esta mezcla tan evidente llamó la atención de un grupo de fans españoles que decidieron escribirle una carta. Querían saber qué le pasó por la cabeza para elegir precisamente a España. Lo mejor de todo es que Oda, que suele estar muy pendiente de lo que dicen sus lectores, no dejó pasar la oportunidad y les contestó en uno de sus conocidos SBS, la sección de preguntas y respuestas del manga.
La respuesta de Eiichiro Oda sobre la elección de España
Su explicación fue bastante curiosa. Explicó que todo empezó al diseñar al propio Donquixote Doflamingo; cuando se puso a pensar qué país podría encajar mejor con su estética, el carácter y el trasfondo de este personaje, España le pareció el sitio ideal. Además, confesó que, aunque lleva años recreando localizaciones reales en su obra, era la primera vez que los propios habitantes del país en cuestión le escribían para comentarle qué les estaba pareciendo su versión.
Con bastante humildad, el mangaka también admitió que dibujar ciertas culturas ajenas le genera cierta responsabilidad. Comentó que intenta documentarse bien para no ser descuidado con los detalles. Es más, pidió perdón a los lectores españoles si vieron algún edificio o costumbre que no estaba del todo bien representado. Al fin y al cabo, nos recordó con simpatía que esto no deja de ser un manga y que a veces se toma ciertas licencias para que todo cuadre con la historia.
Por otro lado, te recuerdo que el manga de One Piece está en pausa, y desconocemos los motivos. Solo sabemos que después del capítulo 1185 habrá un parón. Sobre cuándo estará de vuelta, no han dicho nada, por lo que tendremos que estar atentos a cualquier novedad respecto a este tema.
Son muchas las plataformas de streaming que últimamente están apostando por sumar nuevos animes a sus catálogos, siendo Prime Video una de ellas. Hace mucho que el anime dejó de ser un contenido de nicho para convertirse en un pilar importante para cualquier plataforma que quiera atraer nuevos suscriptores, y Amazon lo tiene muy claro.
Sin ir más lejos, la plataforma de streaming de Amazon recibió hace unos días Guardianes de la Noche - Kimetsu no Yaiba - La película: Tren Infinito. En su momento (2020), este largometraje de 1 hora y 56 minutos fue un éxito en los cines de Japón, y ahora la puedes ver desde la comodidad de tu salón. Por cierto, no solo está en Prime Video, sino también en AnimeBox.
Una misión muy importante para Tanjiro y los cazadores de demonios
A diferencia de otras películas de animación con una historia independiente, este no es el caso, ya que está directamente vinculada con la trama principal de la serie de televisión. Transcurre justo después de los acontecimientos de la primera temporada. Aquí nos subimos a bordo de un convoy ferroviario junto al protagonista, Tanjiro Kamado, su hermana Nezuko y sus compañeros de viaje, Zenitsu e Inosuke. Juntos deben investigar la desaparición de más de cuarenta pasajeros en circunstancias bastante extrañas.
Como la amenaza supera al grupo de los jóvenes cazadores, contará con el apoyo de Kyojuro Rengoku, el carismático Pilar de la Llama y uno de los espadachines más fuertes de la organización. A bordo del tren tendrán que verse las caras con Enmu, un demonio de alto rango capaz de hacer caer a las víctimas en un sueño profundo, utilizando sus anhelos y recuerdos más íntimos para destruirlos desde dentro de sus propias mentes.
Te recuerdo que, si estás suscrito a Amazon Prime, puedes disfrutar de Prime Video y ver esta película ahora mismo. Eso sí, el plan más asequible tiene anuncios, para que lo tengas en cuenta. Si quieres quitarlos, entonces tendrás que pagar un extra de 1,99 euros. Sin duda, merece la pena pagarlos si sueles ver mucho contenido de dicha plataforma.
Stonehenge lleva siglos intrigándonos. Científicos han debatido durante mucho tiempo si este monumento era un cementerio, un templo sagrado o una especie de calendario astronómico. En medio de tantas teorías, un nuevo estudio publicado en el Journal of Quaternaryacaba de aportar un dato sorprendente sobre uno de sus componentes más enigmáticos: la piedra del altar, ese enorme bloque de arenisca de seis toneladas situado justo en el centro.
Mover un bloque de cinco metros de largo por uno de ancho no es tarea fácil, y menos con la tecnología del Neolítico. El misterio se vuelve aún mayor al descubrir de dónde viene. Según los análisis, la roca se extrajo de la cuenta de Orcadia, en el noroeste de Escocia. Hablamos de una distancia de más de 700 kilómetros hasta el sur de Inglaterra. Aunque todavía no se sabe el punto exacto de la cantera, acotar el origen a esta región ya es un gran avance que plantea preguntas sobre cómo se organizaron para mover semejante bloque.
La ciencia detrás del traslado de una piedra de seis toneladas
La piedra del altar de Stonehenge pesa seis toneladas
¿Cómo llegó hasta allí? Para dar respuesta a esta pregunta, el equipo científico combinó técnicas de datación de minerales en la arenisca con modelos de movimiento de los antiguos glaciares. Había una teoría que apuntaba a que el hielo de la última glaciación pudo haber arrastrado la piedra hacia el sur de forma natural. No obstante, los modelos demuestran que, aunque los glaciares movieron rocas por el mar del Norte, no llegaron hasta el sur de Inglaterra. Esto prácticamente descarta la ayuda de la naturaleza: la piedra tuvo que ser trasladada por personas.
Imaginar a un grupo de personas arrastrando un bloque de seis toneladas por campos, colinas y ríos hace miles de años resulta asombroso. Los arqueólogos creen que el viaje no se hizo de una sola vez, sino por etapas, combinando el esfuerzo por tierra con el transporte en balsas o embarcaciones por la costa y los ríos navegables. Esto cambia bastante lo que pensábamos sobre las comunidades del Neolítico, revelando una capacidad de organización, cooperación y conocimiento del territorio mucho mayor de lo que solíamos atribuirles.
Quedan, por supuesto, muchas incógnitas en el aire. El siguiente paso para los investigadores será intentar localizar el punto exacto de la cuenta de Orcadia de donde salió la piedra y trazar, mapa en mano, la ruta de ese viaje. Poco a poco, la ciencia sigue sumando piezas para descifrar el gran rompecabezas que sigue siendo Stonehenge.
La estampa de grandes hoteles flotantes de más de 3.000 pasajeros circulando por la canal de la bahía de Santander es cada vez más habitual
El puente que ahoga al Barrio Pesquero de Santander: más barcos de recreo que de pesca tras una estructura que no funciona
La pérdida de flota sitúa al sector pesquero cántabro en mínimos históricos. Según datos de la Federación de Cofradías de Cantabria, la flota de embarcaciones pesqueras de la comunidad se encuentra en sus niveles más bajos en años. La situación es especialmente crítica en el segmento de artes menores -pesca cerca de la costa-, que actualmente cuenta con solo 64 barcos en activo tras haber perdido nueve unidades en lo que va de 2026.
La flota de cerco -dedicada a captura de sardina, anchoa o caballa- la componen apenas 30 embarcaciones, con una pérdida constante de una o dos unidades anuales. Esta merma de barcos no solo supone una pérdida económica, sino el desmantelamiento de un modo de vida que ha definido al litoral de Cantabria durante siglos.
En concreto, la estampa del frente marítimo de Santander está cambiando de forma acelerada. Donde antes dominaba el ajetreo de barcos yendo y regresando de faenar a la lonja, hoy son cada vez más habituales las imponentes siluetas blancas de grandes ‘hoteles flotantes’ circulando por la canal.
El Puerto de Santander ha consolidado una apuesta decidida por el turismo de cruceros, un sector que vive un momento de gloria con cifras que este 2026 baten todos los registros previos.
La apuesta por el turismo como motor estratégico
Frente a la crisis del sector primario, la política institucional se ha volcado en la marca 'Santander Cruise Deluxe'. Esta alianza entre el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento de la capital y el Puerto busca posicionar a la comunidad como el referente de cruceros premium en el norte de España.
Las previsiones para esta temporada son históricas: 38 escalas y más de 60.000 turistas. El retorno para la ciudad se articula a través del desembarco masivo de pasajeros que, durante sus horas de escala, supuestamente consumen en la oferta gastronómica, visitan centros culturales y realizan excursiones por diversos puntos de la región.
A finales de este mes de mayo, el puerto fue testigo de la visita simultánea de buques como el Ventura, con capacidad para 3.300 pasajeros y una tripulación formada por 1.200 personas, y el World Voyager, con 200 turistas a bordo y 125 tripulantes. Entre ambos casi unas 5.000 personas.
César Díaz, presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, destaca que este mercado no solo favorece la desestacionalización del turismo, sino que aún cuenta con un “importante margen de crecimiento”. El objetivo es claro: convertir a Santander en el puerto de referencia para los cruceros de lujo, aprovechando la comodidad de un atraque situado en pleno corazón de la ciudad.
Barco de pesca atracado en el Barrio Pesquero de Santander.
Un futuro incierto entre el lujo y la tradición
Sin embargo, la convivencia entre el modelo de puerto turístico de éxito y la supervivencia de la pesca tradicional parece cada vez más difícil especialmente en puertos como el de Santander. Mientras la Autoridad Portuaria celebra el éxito de sus gestiones internacionales en ferias como Seatrade Miami, los pescadores locales ven cómo su infraestructura básica, como el puente de acceso a la lonja, no goza del mantenimiento adecuado.
Agustín Trueba, secretario de la Cofradía de Pescadores de Santander, confirma que la flota de la capital se encuentra bajo mínimos. Actualmente, la cofradía cuenta con solo nueve barcos de artes menores. Aunque es la misma cifra que se registró en 2025, supone un descenso significativo respecto a 2024, cuando todavía faenaban 12 embarcaciones. Esta reducción del 25% en apenas dos años ilustra la velocidad a la que el sector está desapareciendo en la propia bahía santanderina.
Trueba pone el foco en una infraestructura que se ha convertido en el principal enemigo de los marineros: el puente levadizo de Raos. La avería prolongada de esta estructura el pasado año, que se mantuvo inoperativa entre febrero y octubre, dice que sin duda “ha incidido muy negativamente en la actividad pesquera”.
Este periodo de bloqueo, fue una de las causas, según Trueba, de que se descargase un 50% menos de bocarte (anchoa) en la lonja santanderina durante la última costera, ya que los barcos de mayor porte no podían acceder al punto de subasta y se veían obligados a descargar en puertos vecinos como el de Santoña.
Hasta la fecha, solo se ha reparado una de las dos hojas del puente. Aunque la autoridad portuaria se comprometió formalmente a tener lista la segunda hoja en un plazo de dos meses -desde febrero que se reparó la primera-, ya han transcurrido cuatro y el mecanismo sigue sin funcionar en su totalidad, recuerda el secretario de la cofradía santanderina. Según Trueba, aunque en principio los barcos actuales pueden pasar con una sola hoja abierta, “en el momento en que surja cualquier mínima avería técnica en la hoja operativa, la flota volvería a quedar atrapada”, impidiendo el acceso a la lonja.
Promoción internacional frente a realidad local
La efervescencia turística convive, por tanto, con una realidad menos amable, la paulatina desaparición de la identidad pesquera y la agonía de una flota que lucha por no extinguirse. El Barrio Pesquero de Santander, uno de estos últimos reductos se enfrenta al desafío de no convertirse en un mero escenario pintoresco para los miles de cruceristas que, cada año más, desembarcan en el muelle de Maliaño buscando esa esencia marinera.
Hablar de Studio Ghibli es hablar de magia en la pantalla. Desde que Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki fundaran el estudio en 1985, nos han regalado historias que se quedan grabadas para siempre. Joyas como El viaje de Chihiro o Mi vecino Totoro no solo definieron el anime moderno, sino que demostraron que se podía emocionar al mundo entero usando animación tradicional hecha a mano. Sin embargo, el romanticismo a veces choca con la realidad cuando hablamos de dinero. Además, actualmente mantener la independencia creativa que tiene el estudio en un mercado globalizado se ha vuelto muy difícil.
El verdadero punto de inflexión llegó hace años. El triste fallecimiento de Takahata, sumado a la avanzada edad de Miyazaki y Suzuki, dejó claro que el estudio necesitaba un relevo y un plan de futuro urgente. Ya no era viable seguir gestionando la compañía "en familia" si querían que Studio Ghibli sobreviviera a sus fundadores. Y ahí es donde entra en juego Nippon TV. La cadena japonesa adquirió el 40 % de las acciones del estudio, convirtiéndose en el socio mayoritario y tomando las riendas de la administración para darles el colchón logístico y financiero que tanto necesitaban.
Los planes de Nippon TV para garantizar la supervivencia de Studio Ghibli
¿Significa esto el fin de su esencia? No tiene por qué, pero las cosas están cambiando. Con la llegada de la cadena de televisión a la junta directiva, el estudio se está abriendo poco a poco a proyectos que antes parecían impensables. Una de las figuras clave de este nuevo rumbo es Kenichi Yoda, nombrado recientemente productor ejecutivo. Su misión principal es encargarse de esta transición, buscando que Studio Ghibli esté preparada para el futuro sin perder la identidad que lo hace único.
En la práctica, esto se traduce en explorar diferentes formatos para presentar sus producciones. Podríamos ver nuevos proyectos en el mundo de los videojuegos e incluso series para plataformas de streaming. Vamos, que Studio Ghibli se está renovando para asegurar su supervivencia, y habrá que estar muy atentos a lo que nos depara esta nueva etapa.
Cuando hablamos de salud mental, llevamos décadas buscando un fármaco que logre frenar o revertir el avance del Alzheimer, pero la realidad es que, hasta ahora, las investigaciones no han dado con la tecla. Ante esta falta de respuestas, la ciencia ha empezado a mirar hacia otro lado para buscar una posible solución. Aquí entra en juego la psilocibina, el principio activo de los hongos alucinógenos, que ha pasado de ser una sustancia históricamente estigmatizada a convertirse en objeto de estudio para ver si puede ayudar a proteger el cerebro que envejece.
Hace poco, la revista Frontiers in Neuroscience publicó un caso clínico en Brasil que abre un hilo de esperanza, aunque los propios investigadores piden mucha calma a la hora de interpretar los resultados. El informe describe a una mujer de más de 80 años con Alzheimer en fase avanzada. Antes de participar en el estudio, su día a día era complejo: apenas pronunciaba monosílabos, dependía totalmente de los demás para cualquier tarea básica y sufría incontinencia urinaria desde hacía más de cinco años.
Un cambio temporal en la lucidez y la autonomía de la paciente
El Alzheimer no tiene cura
Con la autorización de su tutor legal y bajo una estricta supervisión médica, le administraron una dosis inicial de cinco gramos de hongos deshidratados. En el ámbito recreativo, a esta cantidad tan alta se la conoce como "dosis heroica", un rango muy por encima de lo que se suele probar en los laboratorios. Al principio, la paciente cayó en un letargo muy profundo. Pero la sorpresa llegó 19 horas después, cuando la mujer empezó a hablar sola de manera fluida. A lo largo de los días siguientes, el cambio fue notable: volvió a controlar su vejiga, comenzó a vestirse y caminar sin ayuda, y era capaz de mantener conversaciones buscando el contacto visual.
Viendo esta reacción, un mes después el equipo médico decidió darle una segunda dosis, esta vez de tres gramos. En esta ocasión la paciente no se durmió; al contrario, se mantuvo muy comunicativa. Los neurólogos que hicieron el seguimiento detallaron que la agilidad al caminar, la expresividad del rostro y la reciprocidad emocional mejoraron de forma evidente durante varias semanas.
Ahora bien, ¿significa esto que el Alzheimer tiene cura? El neurocientífico Marcos Lago y su equipo de la Universidad de São Paulo dejan claro que no. La hipótesis que barajan es la siguiente: puede que en cerebros en deterioro avanzado aún queden capacidades funcionales latentes "escondidas", y que bajo ciertas condiciones químicas muy específicas, como la que provoca la psilocibina, el cerebro logre "reconectarse" temporalmente para acceder a ellas. Esto, por ahora, no deja de ser una especulación.
Es muy importante tener en cuenta que este estudio tiene bastantes limitaciones. No se midió la actividad cerebral de la paciente durante el proceso ni se utilizaron tests cognitivos para evaluar su mejoría de forma objetiva. Los propios autores reconocen que su informe es meramente descriptivo y observacional. Su valor real reside en que sirve de base para que otros científicos lleven a cabo ensayos clínicos más rigurosos, con grupos de control, para entender si realmente funciona y qué dosis sería la más segura y eficaz.
El interés por la psilocibina en adultos mayores no es algo aislado. En otros lugares del mundo ya se están estudiando sus efectos para tratar la depresión y mejorar la calidad de vida en etapas tempranas del deterioro cognitivo. No hace falta decir que hay que ser prudentes. En el mundo de la medicina han salido compuestos que prometían mucho en un inicio y luego fracasaron en las fases iniciales de la investigación.
Si en su día viste la primera temporada de Avatar: La leyenda de Aang y te quedaste con ganas de más; esta noticia te alegrará el día. Netflix ha confirmado que la segunda temporadase estrenará este mismo 25 de junio. La verdad es que el anuncio nos ha pillado por sorpresa, ya que hace bastante tiempo que este live action no daba señales de vida. Así que ya puedes ir despejando la agenda para ese fin de semana.
Pero Netflix no solo ha dicho cuándo aterrizará la segunda temporada en su plataforma de streaming, sino que también ha publicado un tráiler. En dicho tráiler nos presentan a Toph. Aquellos que hayan visto la serie de animación sabrán que es, de lejos, uno de los mejores personajes de la franquicia. Esta nueva y jovencísima maestra de la tierra viene para revolucionarlo todo y, por lo que se intuye en el avance, nos va a regalar las mejores escenas de acción de toda la temporada.
Si no has visto Avatar: La leyenda de Aang y te pica la curiosidad, te pongo en situación. El mundo de Avatar está dividido en cuatro grandes naciones, cada una vinculada a un elemento: agua, tierra, fuego y aire. En este universo hay gente capaz de controlar su elemento nativo, pero solo hay una persona en cada generación que puede dominarlos todos: el Avatar.
La historia empieza con Aang, un joven de 12 años que, además de ser el Avatar actual, resulta ser el único superviviente de los Nómadas del Aire tras pasar un siglo congelado en un iceberg. Durante esos cien años, la Nación del Fuego se volvió loca y desató una guerra global para conquistarlo todo. Ahora que ha despertado, y con la ayuda de Katara y Sokka, Aang tiene que aprender a dominar los tres elementos que le faltan y frenar al implacable Señor del Fuego.
Este live action es una aventura clásica que destaca por su enfoque en la amistad y el crecimiento personal, todo ello enmarcado en un gran trasfondo mitológico. Si te va la acción, es una serie que tiene todas las papeletas para que te guste.
Recetar medicamentos para un fin distinto al que figura en su prospecto puede darse en ocasiones, aunque no es lo más habitual. Un ejemplo de esto sería la quetiapina, un fármaco que es un antipsicótico para tratar condiciones de salud mental como la esquizofrenia o el trastorno bipolar. No obstante, hoy en día se prescribe en dosis bajas para combatir el insomnio, bajo la idea de que es una alternativa inofensiva y menos adictiva que las pastillas de siempre. Pues bien, un nuevo estudio apunta a que este recurso podría no ser tan seguro como se pensaba.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Flinders, en Australia, decidió profundizar en este asunto y publicó sus descubrimientos en la revista Annals of the American Thoracic Society. Lo que descubrieron al analizar los efectos de la quetiapina al día siguiente es para preocuparse. Aunque es verdad que el fármaco ayuda a dormir más horas y reduce los molestos despertares a mitad de la noche, el precio a pagar a la mañana siguiente puede ser alto: los tiempos de reacción se vuelven notablemente más lentos y el rendimiento cognitivo empeora. Este abre un debate sobre si realmente conviene recetar este medicamento de manera tan habitual para los problemas de sueño.
Las pruebas de conducción que revelaron la pérdida de reflejos al día siguiente
Parece que tratar el insomnio con quetiapina no es buena idea
Quizás lo más complejo de esta situación es el autoengaño involuntario. Los investigadores observaron una desconexión clara entre cómo se sentían los participantes del estudio y cómo estaban en realidad. Muchos de ellos aseguraban no sentir un cansancio fuera de lo común al despertar. Sin embargo, al ponerlos a prueba en el simulador de conducción, estaban menos atentos, reaccionaban tarde y les costaba mantener el control del volante. No darse cuenta de esto es precisamente lo que aumenta el riesgo de sufrir un accidente.
Los inconvenientes no se quedaron solo en la falta de reflejos. Más del 75 % de los participantes sufrió efectos secundarios a la mañana siguiente, como aturdimiento, mareos e incluso bajadas de tensión; de hecho, una persona llegó a sufrir una caída. Este escenario se vuelve aún más delicado si pensamos en la apnea del sueño, un trastorno que padece mucha gente sin saberlo. En las consultas de atención primaria, lo habitual cuando alguien duerme mal suele ser recetar una pastilla en lugar de mandarlo directamente al especialista para que estudie su caso.
Con estos datos sobre la mesa, la recomendación de los autores del estudio es ser prudentes: la quetiapina no debería ser una de las primeras opciones para tratar problemas de sueño, especialmente si se sospecha de una apnea o si la persona necesita estar completamente alerta a la mañana siguiente. El tratamiento de los trastornos del sueño suele ser completo y requiere paciencia. En lugar de ir por camino rápido y usar principios activos como la quetiapina, lo suyo sería encontrar soluciones personalizadas que se adapten a las necesidades reales de cada paciente.
Defender el espacio aéreo ya no es lo que era, sobre todo con la irrupción de los drones de bajo costo; Kuwait lo sabe bien. Tras sufrir varios ataques en instalaciones clave como su aeropuerto, puertos y bases militares, el gobierno del país del Golfo ha solicitado un paquete de defensa valorado en casi 2.000 millones de dólares para blindar sus cielos con tecnología autónoma de última generación.
Hasta ahora, Kuwait confiaba su seguridad a sistemas de primer nivel como el Patriot PAC-3, que es muy bueno interceptando misiles balísticos. Ahora bien, usarlo contra drones resulta económicamente inviable. Disparar un misil de 4 millones de dólares para derribar un dron que apenas cuesta 50.000 dólares no es sostenible para nadie. Para que el presupuesto del país no se dispare, necesita una defensa que sea eficiente a largo plazo.
La transición hacia interceptores de menor costo y mayor flexibilidad operativa
Aquí entra en juego la propuesta de la empresa estadounidense Anduril Industries, con dos sistemas específicos: Roadrunner-M y Anvil-Kinetic. Estas plataformas plantean un enfoque diferente, diseñado para neutralizar amenazas por una fracción de lo que cuestan los misiles. Además, en lugar de depender únicamente de pesadas baterías de misiones de un solo uso, esta combinación ofrece una flexibilidad mucho mayor.
El Rodrunner-M es un vehículo autónomo propulsado por turborreactores que despega y aterriza en vertical. Su gran atractivo no es solo que puede abatir amenazas hasta cien veces más caras que él, sino su capacidad de retorno. Si despega, pero finalmente no llega a interceptar ningún objetivo, regresa a la base por sí solo para volver a usarse en el futuro, reduciendo los costos operativos a casi cero.
Para distancias más cortas, se encarga el sistema Anvil. Este cuadricóptero localiza los drones enemigos y los embiste a gran velocidad para destruirlos mediante contacto físico, minimizando el riesgo de daños colaterales en tierra. Al final, el paso que está dando Kuwait demuestra que la defensa ya no consiste solo en tener el armamento más avanzado, sino en saber gestionar los costos. En la guerra de desgaste actual, la viabilidad económica se ha vuelto tan importante como la propia efectividad.
Lleva tiempo hablándose de que los procesadores que montan los ordenadores están llegando a su límite físico. A grosso modo, nos estamos quedando sin espacio. Reducir más el tamaño de los transistores para seguir el ritmo de la famosa Ley de Moore, esa que dice que la potencia de los chips debería duplicarse cada dos años, podríamos decir que actualmente ya no se cumple. Para sortear este obstáculo, un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign ha planteado algo diferente: en lugar de intentar meter más componentes a lo ancho, proponen empezar a construir hacia arriba, apilando chips en vertical.
Al repartir los componentes en varios niveles utilizando el silicio de toda la vida, el chip ocupa mucho menos espacio físico. Además, las señales eléctricas tienen que recorrer distancias más cortas entre los componentes. Esto no solo podría hacer que la comunicación interna sea más rápida, sino que también tiene el potencial de mejorar la eficiencia energética.
El gran obstáculo del calor en los procesadores apilados
Esquema de un chip de varias capas apiladas
La idea de apilar chips no es nueva, pero hay un gran inconveniente: el calor. Para fabricar estos procesadores se necesitan temperaturas que rondan los 1000 C. Al intentar construir un segundo piso a esa temperatura, lo más probable es que acabes dañando el de abajo. Hasta ahora, la alternativa era fabricar los pisos por separado y pegarlos después, pero a costa de perder rendimiento. La novedad de este estudio es que han conseguido lo que llaman integración monolítica, es decir, fabricar una capa directamente sobre otra sin alterar la estructura inferior y manteniendo un rendimiento muy similar al de los chips planos de una sola capa.
Para superar este inconveniente, el primero utilizó transistores modificados químicamente de forma que las etapas que requieren alta temperatura se completan antes de empezar el montaje. Segundo, en lugar de usar las típicas obleas rígidas de silicio, emplearon unas nanomembranas ultrafinas y flexibles. Estas membranas se colocan sobre la estructura a menos de 200 C y, al ser moldeables, se adaptan a la superficie inferior sin dejar burbujas de aire ni imperfecciones.
De momento, los experimentos publicados en la revista Nature han alcanzado las tres capas/pisos funcionales, incluyendo memoria y circuitos lógicos básicos con un porcentaje de defectos bastante bajo. Todavía queda mucho para que esto sea viable y se pueda llevar a una línea de producción. Actualmente, los prototipos requieren voltajes más altos de lo normal para funcionar de forma estable, un detalle importante que habrá que mejorar. Aun así, la investigación aporta una base sólida que demuestra que la tecnología de semiconductores que hay actualmente todavía tiene margen de mejora para seguir evolucionando.
La arquitectura urbana de algunas grandes ciudades está viviendo una auténtica revolución donde los rascacielos ya no se conforman con ser grandes torres. Un claro ejemplo de esta transformación es el recién inaugurado Hangzhou Prism en China, una imponente torre que desafía los cánones tradicionales de diseño. Con una altura de 106,5 metros, este edificio destaca sobre el resto gracias a su atrevida forma triangular, convirtiéndose en el nuevo referente para la bulliciosa ciudad de Hangzhou.
El diseño ha corrido a cargo del prestigioso estudio OMA, que históricamente ha rechazado los diseños genéricos para apostar por la experimentación. Para dar vida a Prism, los arquitectos aplicaron dos grandes cortes oblicuos sobre un volumen inicialmente rectangular, dando como resultado una estructura asimétrica. Dependiendo del ángulo desde el cual se observe, la torre se transforma ante los ojos del espectador: desde una perspectiva se emula la silueta de una pirámide futurista, mientras que desde otra adopta una presencia mucho más compacta y puramente escultórica.
Una fachada que esconde un propósito más allá de la estética
Dejando de lado su más que evidente magnetismo estético, la fachada escalonada de la torre cumple funciones urbanísticas y habitacionales. Esta configuración geométrica no es casual, sino que se diseñó para alinear visual y espacialmente el edificio con una estación cercana de tren de alta velocidad y un parque circundante. Gracias a estos escalonamientos, los ocupantes disponen de amplias terrazas y espacios al aire libre que regalan vistas panorámicas inigualables de la metrópoli, conectando el interior con el entorno natural. En la base de la torre, la experiencia se intensifica mediante un gran atrio accesible a todo el mundo que cuenta con vegetación, zonas recreativas y más.
El diseño de este edificio es, en esencia, un homenaje a la identidad local y a la famosa máxima tradicional que describe a Hangzhou como el paraíso en la Tierra. El complejo se complementa con una torre residencial adyacente que replica la geometría del prisma en su fachada, buscando fomentar el desarrollo de una comunidad creativa en el nuevo distrito central enfocado en los negocios. La versatilidad del diseño permite una distribución flexible de sus espacios interiores, albergando habitaciones de hotel, zonas residenciales, oficinas y locales comerciales en una superficie total de 43.000 metros cuadrados.
Este hito arquitectónico se integra perfectamente en el acelerado proceso de modernización que está experimentando la ciudad, la cual atraviesa un boom a nivel de nuevas construcciones sin precedentes. El Prism no está solo en esta carrera, ya que el panorama urbano pronto se verá ampliado por otros proyectos de gran envergadura como el parque de la Refinería de Petróleo, el museo Yohoo, el Centro Deportivo Internacional y el Hangzhou Wangchao Center. Con propuestas como esta, la tecnología aplicada al diseño arquitectónico demuestra que el futuro de las ciudades radica en fusionar una fuerte identidad visual con la sostenibilidad y la funcionalidad.
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos se encuentra en una situación muy delicada debido a la pérdida de decenas de drones MQ-9 Reaper en operaciones recientes en Oriente Medio, particularmente en misiones relacionadas con las tensiones con Irán y los rebeldes hutíes en Yemen. Estas bajas, cuyo valor conjunto se estima en unos 1.000 millones de dólares, han mermado significativamente la flota operativa. Para intentar mitigar esta brecha a corto plazo, han confirmado su intención de adquirir drones directamente al fabricante, General Atomics. No obstante, esta solución temporal se enfrenta a un gran inconveniente, ya que la compañía ha señalado que dispone de menos de diez unidades de este tipo para ofrecer a nivel global.
Según declaraciones de altos mandos ante el Congreso de los Estados Unidos, la flota activa de MQ-9A se ha reducido sustancialmente, pasando de las 231 aeronaves registradas a principios del año fiscal 2025 a estimaciones mucho menores en fechas recientes. Esto se ve agravado por el hecho de que el modelo MQ-9A ya no se encuentra en fase de producción, dado que General Atomics ha centrado sus esfuerzos en la variante MQ-9B, la cual presenta diferencias estructurales y de diseño que requerían ciertos ajustes.
Medidas de emergencia ante la imposibilidad de adquirir nuevos drones de este tipo a corto plazo
La búsqueda de alternativas para reponer las pérdidas ha llevado a explorar diversas vías, aunque con resultados muy limitados. La opción de recurrir al Grupo de Regeneración y Mantenimiento Aeroespacial, conocido como el "cementerio" de las aeronaves, ha quedado descartada, ya que no se dispone de ninguna unidad de MQ-9 ni existen precedentes de restauración para este modelo. Ante esta situación, la Fuerza Aérea ha tenido que recurrir al aprovechamiento de componentes de plataformas retiradas, como los antiguos drones MQ-1 Predator, utilizando sus piezas para mantener operativos a los Reapers que aún continúan en servicio en las zonas de operaciones.
Esta dependencia de recursos ha generado cierta confusión en el sector de la defensa, especialmente tras el reciente derribo por fuego iraní de una aeronave identificada inicialmente por el Comando Central de los Estados Unidos como un MQ-1. Aunque la Fuerza Aérea retiró oficialmente sus Predator en 2020, se ha revelado que una veintena de estos aparatos fueron transferidos en su momento a la Armada, mientras que algunos analistas creen que la aeronave derribada podría ser en realidad un MQ-1C Gray Eagle.
A largo plazo, la Fuerza Aérea estadounidense trabaja en las fases iniciales para definir y adquirir un sucesor bajo el concepto de MQ-9 Next. No obstante, el desarrollo e implementación de una nueva plataforma requerirá de varios años de planificación y pruebas antes de estar operativa. Mientras tanto, la escasez de unidades persiste, lo que mantiene abierto el debate interno sobre la vulnerabilidad de estos drones de baja velocidad en ciertos escenarios, al mismo tiempo que se reconoce el valor logístico que aportan gracias a su gran autonomía de vuelo y capacidad de recopilación de información en misiones de larga duración.