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Barcelona triplica los buses eléctricos y multiplica por seis los de hidrógeno desde 2022, mientras reduce un 33% los de gasoil

En los últimos años, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha impulsado una renovación de la flota de autobuses de la ciudad con un objetivo claro: acelerar la renovación de la flota de autobuses para reducir su impacto ambiental y avanzar hacia un modelo de transporte público más sostenible. Para ello, se están sustituyendo progresivamente los autobuses más contaminantes por vehículos de cero emisiones (eléctricos y de hidrógeno). Actualmente, hay 1.140 autobuses y el 25% de los vehículos son no contaminantes.

Según datos de TMB, consultados por 20minutos, desde 2022 hasta 2025, los autobuses eléctricos de la flota han aumentado casi un 186% -de 71 a 203-, lo que supone prácticamente triplicar su número; los de hidrógeno, que se empezaron a incorporar en la flota en 2022, han subido un 475% -de 8 a 46-, lo que supone multiplicarlos por seis. Mientras tanto, la compañía ha ido reduciendo aquellos vehículos de gasoil, que han pasado de 265 en 2022 a 177 en 2025, lo que supone una reducción de un 33%. También se han disminuido, aunque en menor medida, los híbridos y los de gas.

No obstante, la apuesta de la compañía para el futuro es firme: avanzar hacia una flota que sea plenamente cero emisiones. "El 100% de la flota cero emisiones no es solo posible, sino que es lo que deseamos", afirma el consejero delegado de TMB, Xavier Flores, en declaraciones a este medio. Preguntado sobre cuándo conseguirá la capital catalana lograr ese objetivo, el consejero delegado señala que el ritmo "dependerá de si se quieren acelerar algunas inversiones. Si tuviéramos muchas ayudas europeas para hacer esta transformación más rápida, podríamos acelerarla". "Esto marcará la velocidad", remarca.

"Es un beneficio para la sociedad y para el planeta", afirma Flores, que subraya que tener una flota sostenible tiene dos vertientes: una climática, con la reducción de CO2, y la de salud, ya que reduce la polución. En un año, TMB ha reducido con sus políticas sostenibles 288.700 toneladas de CO₂, el equivalente al consumo energético anual de 410.000 hogares.

Los nuevos buses pasan de 25 a 30

Flores cuenta que todos los vehículos de la flota que se van renovando son de cero emisiones. La Agenda Bus 2026-2030, presentada a principios de este año, y que tiene como objetivo mejorar la red de bus de la ciudad para tener un servicio más fiable y competitivo, prevé incorporar 30 autobuses cero emisiones a la flota. En un principio se anunció que eran 25, pero el consejero delegado detalla a este rotativo que finalmente serán 30. "Se licitarán en breve", indica.

Asimismo, recuerda que este año la ciudad sumará 19 vehículos articulados, de 18 metros, que serán eléctricos y que se cargarán por las noches en las cocheras de TMB. Ahora mismo estos vehículos "están en trámite de fabricación". Además, se ha adjudicado la compra de los primeros 18 vehículos eléctricos de doble piso para el servicio del Barcelona Bus Turístic y 5 minibuses eléctricos para el servicio de Bus del Barri.

Beneficio para la salud los barceloneses

La electrificación de la flota también contribuye a la mejora de la calidad del aire, que "tiene un impacto directo en la salud de los barceloneses", afirma la concejal de Salud del Ayuntamiento, Marta Villanueva, en una conversación con 20minutos. En este sentido, explica que la exposición crónica a contaminantes del aire "aumenta el riesgo de sufrir enfermedades a largo plazo", como "patologías cardiovasculares, respiratorias y neurodegenerativas e incluso cáncer de pulmón y diabetes". Además, recuerda que la contaminación del aire afecta "a todas las etapas de la vida", incluida la gestación.

Además, indica que la mortalidad atribuible a la contaminación "se ha reducido un 45%" en la ciudad en 2025 en comparación con el periodo 2018-2019. En 2018, hubo 1.900 muertes atribuibles a la mala calidad del aire y en 2025 se registraron 1.100, lo que supone haber "evitado 800 muertes anuales". Por ello, a su juicio, "cualquier política para mejorar la movilidad, como la red de transporte público, contribuye a mejorar la salud" de los ciudadanos.

Villanueva destaca especialmente la prolongación de las líneas de metro L4 (hasta la Sagrera) y de la L3 (hasta Sant Feliu), la ampliación de las líneas L9 y L10 del metro y de la L8 de Ferrocarrils y la conexión del tranvía por la Diagonal, un proyecto que considera "clave". A estos proyectos, añade el incremento del verde en la ciudad —este año se plantarán 11.000 árboles—, así como la reducción de etiquetas B o de vehículos sin distintivo ambiental, mientras aumentan las etiquetas ECO.

En esta línea, indica que la voluntad del Ayuntamiento es que los 250.000 desplazamientos diarios que actualmente se realizan por motivos laborales en vehículo privado a la capital catalana pasen a hacerse en transporte público. "También se tiene que mejorar la conexión más allá de la ciudad", señala.

La concejal también asegura que la evolución de la calidad del aire en los últimos años en la ciudad es "positiva". "Podemos decir que cada año tenemos un aire más limpio", zanja. La ciudad cerró 2025 registrando un mínimo histórico en los niveles de contaminación y cumple por tercer año consecutivo con los límites de contaminación que fija la Unión Europea (UE), tras hacerlo por primera vez en 2023.

La capital catalana registró el año pasado descensos de entre el 4% y el 12% en todas las estaciones de la Red de Vigilancia y Previsión de Contaminación Atmosférica de la ciudad respecto 2024. Por ejemplo, la estación de vigilancia de l'Eixample, que es la que recaba datos en la zona donde se registra más tráfico de la ciudad, ha pasado de los 35 µg/m3 de NO2 en 2023 a los 33 µg/m3 en 2024 y hasta los 29 µg/m3 en 2025.

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