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EE. UU. probará en 2027 el primer buque no tripulado capaz de lanzar misiles hipersónicos

Estados Unidos prepara una nueva combinación de armas que hasta ahora no se había probado. La empresa Saronic quiere lanzar en 2027 un misil hipersónico Blackbeard de Castelion desde el Marauder, un buque no tripulado de 55 metros de eslora.

Las dos compañías sostienen que será el primer intento de integrar un arma hipersónica en una embarcación autónoma de superficie. La idea no es solo añadir más tecnología a un buque dron, sino crear una plataforma capaz de acercar este tipo de misiles a más zonas del océano sin exponer a una tripulación.

El Marauder pertenece a la categoría de buques no tripulados de tamaño medio que está evaluando la Marina estadounidense. Puede transportar hasta 150 toneladas de carga y admite la instalación de distintos sistemas según la misión. En este caso, la carga sería Blackbeard, un sistema hipersónico con el que Castelion quiere aumentar la capacidad de ataque de precisión de las Fuerzas Armadas.

Saronic y Castelion defienden que esta combinación cambiaría la forma en que un adversario calcula el alcance real de Estados Unidos. Un misil hipersónico lanzado desde tierra o desde un buque convencional ya supone una amenaza relevante, pero hacerlo desde una plataforma autónoma supone una capacidad adicional inédita.

‘Lanzar un hipersónico de Castelion desde un Marauder MUSV cambia de forma significativa el planteamiento de cualquier adversario a la hora de calcular dónde y cómo puede atacar a Estados Unidos. La disuasión es, en última instancia, una función de capacidad, volumen y credibilidad. Saronic y Castelion trabajan para aumentar las tres combinando capacidades marítimas autónomas y de ataque hipersónico que sean más escalables, más asequibles y más rápidas de desplegar’, señala Dino Mavrookas, cofundador y consejero delegado de Saronic, en un comunicado.

El objetivo es dar a los mandos militares más puntos desde los que lanzar armas de largo alcance. También reduciría el riesgo para las tripulaciones, ya que estos buques podrían operar en zonas donde enviar un barco convencional sería más peligroso o políticamente más delicado.

Castelion, por su parte, está aumentando la producción de Blackbeard. La compañía asegura que quiere fabricar varios miles de misiles al año y desplegarlos en distintas ramas de las Fuerzas Armadas. El sistema ya ha recibido contratos para avanzar en su integración tanto en plataformas del Ejército como de la Marina.

‘Blackbeard y Marauder darán a nuestros militares más disparos, desde más lugares y con menos restricciones’, ha afirmado Bryon Hargis, cofundador y consejero delegado de Castelion.

El anuncio llega en un momento de fuerte actividad para Saronic. La empresa está ampliando un astillero en Luisiana que debería estar terminado a finales de este año. Cuando entre en funcionamiento, tendrá capacidad para fabricar hasta 20 unidades del Marauder al año.

El buque inició sus pruebas a flote a finales de mayo y ahora forma parte de una iniciativa de la Marina estadounidense para evaluar embarcaciones autónomas de tamaño medio. Saronic es una de las siete compañías seleccionadas. Las pruebas en el mar se realizarán este verano y las empresas que superen la fase de evaluación antes de octubre recibirán 15 millones de dólares y podrán competir por futuros contratos de producción.

La Marina ya está trabajando con otros buques no tripulados de Saronic. Uno de ellos es el Corsair, capaz de transportar hasta 454 kilos de carga a más de 1.852 kilómetros de distancia. La Task Force 59, unidad centrada en operaciones marítimas no tripuladas, comenzó a usarlo en marzo. Este lunes, un Corsair rescató con éxito a los dos pilotos del Apache estadounidense que cayó al mar cerca de Omán, en el contexto de la guerra de Irán. Ha sido el primer rescate realizado por un buque no tripulado.

© Imagen original de Saronic / editada con inteligencia artificial.

EE. UU. probará en 2027 el primer buque no tripulado capaz de lanzar misiles hipersónicos.
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Esta es la mayor velocidad que ha alcanzado un humano en tierra, mar, aire y espacio

La velocidad máxima a la que ha viajado un ser humano no se alcanzó en un coche, ni en un avión militar, ni en una embarcación diseñada para deslizarse al límite sobre el agua. El récord absoluto pertenece al espacio y lo tiene la tripulación del Apolo 10, una misión que ni siquiera llegó a aterrizar en la Luna, pero que en su regreso a la Tierra convirtió a sus tres astronautas en los humanos que se han desplazado a mayor velocidad de la historia.

Thomas Stafford, John Young y Eugene Cernan alcanzaron casi 40.000 km/h el 26 de mayo de 1969 durante la reentrada del módulo de mando del Apolo 10. La NASA fija aquella velocidad en unos 39.900 km/h, durante el retorno desde la Luna. La cifra sigue siendo la referencia histórica, aunque misiones más recientes como Artemis II han vuelto a acercarse a esas velocidades de reentrada sin superarla oficialmente.

Esto se debe a que, aunque en órbita baja las naves ya se mueven a velocidades enormes, de unos 28.000 km/h, regresar desde la Luna añade otro nivel de energía. La cápsula cae hacia la Tierra desde cientos de miles de kilómetros de distancia y llega a la atmósfera convertida en una bola de fuego. Aún así, sus ocupantes no sienten esa velocidad como la sentiría un piloto dentro de un coche o un avión, porque viajan junto a la nave.

Un coche a velocidad supersónica

El mayor registro de velocidad sobre tierra es a otra escala, aunque también roza lo absurdo. El 15 de octubre de 1997, el piloto británico Andy Green alcanzó una media oficial de 1.227,985 km/h con el ThrustSSC en el desierto de Black Rock, en Nevada. Fue el primer vehículo terrestre en romper oficialmente la barrera del sonido, con dos motores a reacción Rolls-Royce Spey y una pista trazada sobre una llanura seca.

A diferencia de un coche convencional, el ThrustSSC no se movía empujado por sus ruedas. Estas solo servían para sostener y guiar el vehículo, mientras que el empuje procedía de los motores a reacción. En la práctica era casi un avión sin alas, diseñado para mantenerse pegado a la superficie mientras atravesaba el aire a velocidad supersónica. Por eso el récord sigue teniendo una mezcla de logro mecánico y desafío físico. A esas velocidades, el mayor problema no es solo acelerar, sino evitar que el vehículo se desestabilice, se levante o se destruya antes de frenar.

Un récord sobre el agua tan peligroso que nadie ha logrado batir en casi medio siglo

Sobre el agua, el récord es bastante menor, pero probablemente más peligroso. El australiano Ken Warby alcanzó algo más de 511 km/h en 1978 con el Spirit of Australia, un hidroplano con motor a reacción construido en buena parte por él mismo. El dato suele presentarse como récord de velocidad náutico, aunque no se logró en mar abierto, sino en el embalse de Blowering, en Nueva Gales del Sur.

Esa precisión importa, porque a más de 500 km/h el agua deja de comportarse como una superficie dócil. Cualquier pequeña ola, rebote o cambio de ángulo puede convertir la embarcación en un proyectil incontrolable. El récord de Warby lleva casi medio siglo sin batirse. Se ha intentado después, pero los dos intentos oficiales posteriores acabaron con la muerte de sus pilotos, Lee Taylor en 1980 y Craig Arfons en 1989. Desde entonces ha habido nuevos proyectos, pero ninguno ha logrado superar oficialmente los 511 km/h del Spirit of Australia.

El único piloto que ha llegado a Mach 6,7

En el aire, el registro más citado para un avión tripulado pertenece al North American X-15A-2, un avión cohete lanzado desde un bombardero B-52. El 3 de octubre de 1967, William ‘Pete’ Knight lo llevó hasta Mach 6,7, unos 7.274 km/h, una velocidad que sigue siendo la mayor alcanzada por un avión tripulado.

El X-15 no era un avión convencional, sino un laboratorio hipersónico con piloto. Volaba durante apenas unos minutos con su motor cohete, subía hasta el borde del espacio y después planeaba de vuelta a tierra. Su récord ayuda a explicar por qué hay que separar el aire del espacio. El X-15 sigue siendo el rey entre los aviones tripulados, pero las cápsulas que regresan desde la Luna juegan en otra liga.

La comparación deja una escala clara. En el agua, el ser humano ha superado los 500 km/h. En tierra, ha pasado de los 1.200 km/h. En el aire, ha llegado a más de 7.000 km/h dentro de un avión cohete. En el espacio, durante el regreso desde la Luna, ha rozado los 40.000 km/h.

El récord absoluto, por tanto, no pertenece al vehículo más espectacular ni al piloto que más sensación física tuvo de ir al límite, sino a tres astronautas encerrados en una cápsula cónica que volvía del ensayo general del primer alunizaje que realizaría Apolo 11 dos meses después. El Apolo 10 no pisó la Luna, pero dejó un récord que sigue en pie más de medio siglo después.

© La Razón.

Andy Green, junto al ThrustSSC.

© NASA.

El módulo de mando de la misión Apolo 10 fotografiado desde el módulo de aterrizaje.

© Wikipedia.

ThrustSSC en el Museo del Transporte de Coventry.

© Warby Motorsport.

Spirit of Australia.

© Fuerza Aérea de Estados Unidos.

X-15 transportado por un B-52.

© Dominio público.

X-15.
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Si eres tan vago que te da pereza estirar el brazo para pasar página en el lector electrónico, Tappy lo hace por ti

Quién lo iba a decir, pero resulta que hay suficientes usuarios de libros electrónicos a los que les cuesta demasiado estirar el brazo y tocar un botón como para que una empresa china haya creado una solución, y que haya sido un éxito, vista su condición de producto agotado en la web del fabricante.

Tappy es el nuevo ‘pasapáginas’ del fabricante chino BOOX, conocido por sus lectores electrónicos y accesorios. Ya contaba con un dispositivo para pasar página, el B.T. Remoter, que recuerda a un soso mando inalámbrico, pero Tappy tiene a su favor su personalidad. Está diseñado como una máquina de escribir diminuta, con solo dos teclas, y tiene un aire retro que lo convierte en una monada. Para reforzar esa impresión de tecla, las dos cuentan con un recorrido de 6 mm y producen un ruido similar al de un teclado mecánico al pulsarlas con fuerza. Fue lanzado el pasado mes de mayo y está disponible en dos colores, verde y naranja.

De fábrica, los botones llevan impresos un corazón pixelado y una taza de café humeante, pero se pueden intercambiar por otros dos, incluidos con el dispositivo, marcados con una X y una O.

La función predeterminada de los botones es el modo Lectura, que permite pasar páginas hacia delante y hacia atrás, o controlar el volumen cuando no se está usando una aplicación de lectura. Sin embargo, Tappy, que también funciona con otros dispositivos que no son lectores electrónicos, puede cambiarse a dos modos más. Multimedia modifica la función de los botones para saltar pistas en aplicaciones de música, vídeo, pódcast o audiolibros, mientras que el modo Navegación permite desplazarse hacia arriba y hacia abajo por páginas web o feeds de redes sociales mientras se mantenga pulsado cualquiera de los dos botones.

Como mejor funciona Tappy es con los lectores electrónicos y tabletas de Boox, pero también puede utilizarse con los de otros fabricantes, móviles Android e iPhone, además del iPad. La pega es que las capacidades no son siempre las mismas. El control para pasar página es compatible con las aplicaciones de Kobo y Kindle para Android, pero no con sus versiones para iOS o iPadOS. Sin un lector BOOX, también se pierden las notificaciones en pantalla que indican el cambio de modo de funcionamiento, que se realiza manteniendo pulsados los dos botones.

En su web, BOOX indica que la compatibilidad de Tappy es con otros dispositivos suyos con el firmware V4.2 o posterior. Según las pruebas de Good e-Reader, también son compatibles otros lectores electrónicos de compañías como PocketBook o BigMe, pero algunos usuarios han señalado que no funciona ni con Kobo ni con Kindle.

BOOX puede estar sin stock de Tappy en su web, pero en Amazon puede encontrarse por 29,99 €.

© BOOX.

Si eres tan vago que te da pereza estirar el brazo para pasar página en el lector electrónico, Tappy lo hace por ti .

© BOOX.

Tappy.

© BOOX.

Tappy.
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Starlink ya no vende su kit de conexión satelital en España y obliga a pagar un alquiler mensual

Starlink, el servicio de banda ancha por satélite de SpaceX, ha vuelto a subir precios en menos de un mes. Esta vez, de forma indirecta y sin que afecte a quienes ya lo tenían contratado, sino a las nuevas altas, que a partir de ahora ya no podrán comprar el kit de conexión satelital necesario para acceder al servicio ni se lo entregará gratis la compañía a cambio de una permanencia, sino que tendrán que pagar una cuota mensual por su alquiler.

Son 10 € que no distinguen entre el tipo de kit proporcionado, pero que suponen un aumento de 120 € al año. Esta ‘monthly kit fee’ se añade a los 35 € que cuesta desde el mes pasado el plan Residencial 100 Mb/s, los 45 € del Residencial 200 y los 65 € del Residencial 400, lo que los deja en 45 € la opción más económica, 55 € la intermedia y 75 € la de mayor capacidad.

Según el plan contratado, el usuario recibe un Router Mini, con cobertura de hasta 204 m², un Router Starlink Gen 3 Wi-Fi 6, con cobertura de hasta 297 m², o un Router Starlink Gen 3 Wi-Fi 6 más una Mini Mesh para ampliar la cobertura.

Antes de la subida de mayo, esos planes estaban en 29 € por una velocidad de 100 Mb/s, 39 € por 200 Mb/s y 59 € por 400 Mb/s. Así, un nuevo cliente que se dé de alta ahora encontrará, frente a hace un mes, que el plan Residencial 100 se ha encarecido un 55,2 %, el Residencial 200 un 41 % y el Residencial 400 un 27,1 %.

Starlink es la mejor opción para acceder a banda ancha de forma estable en lugares a los que no llegan los operadores tradicionales, pero si durante un tiempo destacó por su coste razonable, ahora lo hace bastante menos. Entre 2022 y 2024, ofrecía un solo plan residencial que comenzó en 99 € al mes y fue bajando hasta 40 €. En 2024 añadió el plan entonces llamado Residencial Lite por 29 €. El pasado marzo reestructuró los planes en tres, con los precios mencionados anteriormente de 29 €, 39 € y 59 €. Después vino la subida y ahora la ‘monthly kit fee’.

Durante los cuatro años largos que Starlink lleva disponible en España, la mayor barrera de acceso ha sido la adquisición del kit de conectividad, que incluye un terminal o antena para la recepción y el envío de datos a la red de satélites Starlink, router wifi, fuente de alimentación, cables y la base o soporte para el terminal.

Inicialmente, costaba 499 €, que solo dos meses después subieron a 639 € y posteriormente se iría rebajando hasta los 349 €. La opción, que ya no está disponible, de obtenerlo gratis a cambio de una permanencia de un año llegó en abril de 2025.

Curiosamente, en el Centro de ayuda en español de Starlink se indica que ‘si es un cliente actual de Starlink con la opción de alquiler del equipo y desea comprar su kit, cree un ticket de asistencia’. Sin embargo, en las condiciones del servicio para España esa posibilidad no aparece reflejada.

© Starlink.

Starlink ya no vende su kit de conexión satelital en España y obliga a pagar un alquiler mensual.
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Apple asegura que con iOS 27 el iPhone irá hasta un 80 % más rápido sin cambiar de dispositivo

Aunque la principal novedad que traerá iOS 27, Siri AI, no llegará a Europa, los usuarios de por aquí pueden consolarse con otras novedades, menos vistosas, pero que tienen su impacto. Entre ellas, una mejora significativa en la velocidad con la que responde el dispositivo derivada de la optimización del software, de forma que en algunas tareas puede llegar hasta el 80 %.

En la presentación de este lunes en la WWDC, la compañía aseguró que iOS 27 se centra en la velocidad, la estabilidad y la eficiencia, por encima de cambios de diseño llamativos. Así, el nuevo software hará que diversos usos habituales rindan más rápido en la misma gama de dispositivos que ya ejecutan iOS 26, lo que significa que muchos iPhone antiguos, hasta el iPhone 11, deberían sentirse más ágiles una vez que los usuarios lo instalen. Esto se traducirá en aperturas de apps más rápidas, menores tiempos de espera en Fotos, transferencias de AirDrop más veloces y otras mejoras.

Apple afirma que iOS 27 puede abrir aplicaciones hasta un 30 % más rápido, cargar nuevas imágenes en Fotos hasta un 70 % más rápido y completar transferencias de AirDrop hasta un 80 % más rápido, todo ello sin tener que cambiar de iPhone.

Otras mejoras son que iOS 27 acelera el cambio entre WiFi y datos móviles y hace más ágil la gestión de archivos en el iPhone.

Lógicamente, los porcentajes de mejora facilitados no serán iguales en un iPhone 11, el más antiguo compatible con iOS 27, que en un iPhone 17, pero, de ser ciertos, indican el esfuerzo que Apple ha realizado en optimizar el sistema operativo.

Por dentro, Apple ha depurado código antiguo, corregido errores arrastrados desde hace tiempo y ajustado procesos del sistema para que hagan menos trabajo redundante. Un nuevo planificador de CPU en iOS 27 mejora la forma en que las tareas se ejecutan en los núcleos de rendimiento y de eficiencia. Esto hace que el desplazamiento por la interfaz sea más fluido y ayuda a controlar la temperatura y el consumo energético, lo que además debería mejorar la autonomía del iPhone en el uso diario. Los usuarios podrán comprobarlo cuando Apple lance iOS 27 el próximo septiembre.

© AP

CA-APPLE
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Estas son las novedades para iPhone, iPad y Apple Watch que Apple no lanzará en Europa

Apple vuelve a chocar con la legislación europea para desesperación de sus usuarios en esta parte del mundo. Ayer, en la WWDC 2026, la compañía presentó las nuevas versiones de sus sistemas operativos con una amplia integración de la inteligencia artificial en general y de un Siri renovado en particular. Sin embargo, poco van a ver los usuarios europeos. Apple echa la culpa a la Ley de Mercados Digitales, DMA por sus siglas en inglés, de la UE y Bruselas a la compañía de Tim Cook, pero el caso es que una amplia serie de novedades no cruzarán las fronteras europeas en el iPhone, iPad y Apple Watch.

Según la compañía, Siri AI y diversas funciones relacionadas con la IA se retrasan hasta nuevo aviso. En una nota de prensa, Apple atribuye la situación a la mencionada normativa, que entró en vigor en 2022 y tiene entre sus objetivos evitar que los gigantes tecnológicos abusen de su posición dominante, y a que los reguladores europeos no han aceptado las soluciones que había propuesto para llevar Siri AI a la UE.

Apple también detalla lo que se perderán los usuarios europeos por este retraso:

  • Siri AI, el asistente de nueva generación de Apple impulsado por Apple Intelligence.
  • Una nueva aplicación dedicada de Siri para revisar conversaciones.
  • Funciones ampliadas de Visual Intelligence.
  • Herramientas de escritura asistida por IA integradas.
  • Modo Siri en la Cámara de iOS.
  • Otras funciones de IA a nivel de sistema.
  • Siri AI en watchOS 27, al depender de un iPhone emparejado compatible.

Por qué Siri AI no llega a Europa

Apple señala que llevar Siri AI a la UE obligaría a la compañía a conceder a otros asistentes de IA, como ChatGPT, Claude y Gemini, un acceso ‘casi ilimitado’ a datos privados de los usuarios y la capacidad de controlar aplicaciones instaladas. Todo ello, ‘sin las protecciones esenciales necesarias para mantener seguros a los usuarios y sus datos’.

Lo que la UE quiere es que otros asistentes puedan hacer lo mismo que Siri en el iPhone y el iPad y que, con permisos y controles, tengan la capacidad, por ejemplo, de leer contexto, interactuar con apps, enviar mensajes, gestionar archivos o ejecutar acciones, en lugar de que solo Apple pueda hacerlo.

Como solución, Apple propuso un sistema intermediario llamado Trusted System Agent. Este sistema permitiría que otros asistentes virtuales accedan a las mismas funciones que Siri AI de una forma más segura. Sin embargo, la Comisión Europea rechazó la propuesta de Apple.

Thomas Regnier, portavoz de la Comisión, ha puesto la responsabilidad en Apple señalando que no ha tenido la voluntad de desarrollar soluciones de interoperabilidad que cumplan con lo exigido por la DMA y que no hay nada en ella que impida el lanzamiento. Apple pidió un plazo de 18 meses para ajustarse a la ley, pero para Regnier eso ‘no es una opción’.

En cualquier caso, la compañía asegura que seguirá trabajando con los reguladores europeos para llevar Siri AI a la región, pero por ahora los usuarios de iPhone, iPad y Apple Watch tendrán que seguir esperando.

Mac y Vision Pro, un caso aparte por su menor relevancia

Sin embargo, no todas las plataformas de Apple se ven afectadas por igual. Tanto los ordenadores Mac con macOS 27 como las gafas Vision Pro con visionOS 27 podrán recibir todas las novedades de inteligencia artificial en territorio europeo sin inconveniente alguno. Esto se debe a que, al contrario que el iPhone y el iPad, esos dispositivos no tienen la designación de guardianes de acceso por parte de la UE.

De acuerdo con la DMA, un guardián de acceso es una empresa o servicio que tiene una posición tan fuerte en el mercado que actúa como puerta de entrada obligada entre usuarios y otras empresas, por lo que las obligaciones no son las mismas.

Los que sí han sido designados por la UE como guardianes de acceso, entre otras, no pueden favorecer injustamente sus propios servicios, deben permitir ciertas formas de interoperabilidad, tienen que abrir determinados accesos a terceros y no pueden usar su control de la plataforma para bloquear competidores.

© Apple.

Siri se convierte en Siri AI para traernos una inteligencia superior
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