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Amazon pone cifras al agua que consume su nube en España: 68 millones de litros al año

12 June 2026 at 18:30

El 30 de noviembre de 2022 el mundo cambió para siempre. Esa es la fecha en la que OpenAI abrió al público ChatGPT, el chatbot de inteligencia artificial que hizo que el boom por la IA generativa comenzase. Pero desde luego no es el inicio de la investigación y el desarrollo de sistemas sintéticos.

La inteligencia artificial lleva décadas explorándose y años poniéndose en práctica en los proyectos de las grandes compañías tecnológicas. Algunos usos eran más evidentes, como los algoritmos capaces de predecir la siguiente serie que te iba a gustar en Netflix, y otros pasaban desapercibidos, como los filtros que separaban automáticamente el correo basura de los mensajes importantes, los sistemas de reconocimiento facial que desbloqueaban el móvil o las herramientas capaces de detectar fraudes en una operación bancaria antes de que el usuario notase nada raro.

La diferencia es que ahora la IA se ha vuelto cotidiana, conversacional y masiva. Cada consulta a un chatbot, cada imagen generada, cada resumen automático o cada modelo que se entrena necesita capacidad de cómputo. Y cuanto más se usa la inteligencia artificial, más trabajo tienen que hacer los centros de datos que la sostienen.

Porque toda esa infraestructura digital, por invisible que parezca, necesita un lugar físico. Los datos no flotan en una nube abstracta: se almacenan, se procesan y se mueven en datacenters llenos de servidores que consumen electricidad, necesitan refrigeración y, en muchos casos, también agua. Un gasto que lleva bastante tiempo generando controversia.

El debate no es nuevo, pero empieza a tener cifras más concretas. Amazon ha desvelado por primera vez cuánta agua consumen sus centros de datos de AWS en España: 68 millones de litros en 2025. El consumo corresponde a Aragón, la comunidad donde se ubica la Región Cloud de AWS en nuestro país y donde la compañía opera desde noviembre de 2022.

Para hacerse una idea, 68 millones de litros equivalen aproximadamente a 27 piscinas olímpicas o al consumo de agua anual de unas 1.455 personas en España según el consumo medio doméstico que publica el INE –128 litros por habitante y día–.

¿Es mucho o poco?

Amazon defiende que esos 68 millones de litros son una cantidad pequeña si se compara con el conjunto del agua que usa la industria en la cuenca del Ebro. Según sus cálculos, el consumo de sus centros de datos en Aragón supone el 0,03 % de la demanda industrial de esa demarcación.

Dicho de otra forma: la compañía no presenta el dato como una señal de alarma, sino como la prueba de que sus instalaciones consumen poca agua en relación con otros usos industriales de la zona. También asegura que sus centros de datos en España son especialmente eficientes: emplean 0,12 litros de agua por cada kilovatio hora de energía que consumen, una cifra que Amazon sitúa muy por debajo de la media del sector.

La explicación está en cómo se refrigeran estas instalaciones. Los servidores generan mucho calor y necesitan mantenerse a una temperatura estable para funcionar. Amazon sostiene que, durante la mayor parte del tiempo, sus centros de datos se enfrían con aire exterior y que el agua solo entra en juego en los momentos de más calor, cuando hace falta un refuerzo para evitar el sobrecalentamiento.

La cifra española forma parte de un anuncio global

El dato de Aragón no llega aislado. Amazon ha publicado también por primera vez una cifra global sobre el agua utilizada por sus centros de datos. En 2025, sus operaciones mundiales emplearon 2.500 millones de galones de agua, unos 9.500 millones de litros. Para visualizarlo, equivaldría aproximadamente a 3.800 piscinas olímpicas.

La compañía sostiene que, pese al crecimiento de sus operaciones, el uso de agua en los centros de datos que posee y opera directamente se redujo un 2 % respecto al año anterior. Amazon enmarca estos datos dentro de su objetivo de ser water positive en 2030, es decir, devolver más agua a las comunidades de la que consume en sus operaciones.

Más transparencia, pero no toda la foto

La publicación supone un avance respecto a la información que Amazon venía ofreciendo hasta ahora. Durante años, la compañía ha hablado de eficiencia, sostenibilidad y proyectos de reposición de agua, pero no había dado una cifra tan concreta sobre el uso de agua de sus centros de datos en España.

Sin embargo, el dato no despeja todas las preguntas. Amazon no desglosa cuánto corresponde a cada instalación, qué parte del consumo se concentra en los meses de verano, cuánta agua se evapora en los procesos de refrigeración, cuánta se devuelve al sistema ni qué fuentes concretas se utilizan en cada centro. Tampoco permite saber cómo evolucionará ese consumo con la ampliación prevista de su infraestructura en Aragón.

Ese matiz es importante porque los centros de datos no consumen agua de forma uniforme durante todo el año. Su necesidad de refrigeración puede crecer en los días más calurosos, justo cuando la presión sobre los recursos hídricos suele ser mayor. Por eso, más allá de la cifra anual, la pregunta relevante es cuándo se usa esa agua, de dónde procede y qué impacto tiene en el territorio.

Los datos llegan en un momento crítico

El crecimiento de la inteligencia artificial generativa ha acelerado la construcción de centros de datos en todo el mundo y ha abierto un debate cada vez más visible sobre su impacto en electricidad, agua, suelo e infraestructuras locales.

En los últimos meses, la presión ha llegado incluso al interior de las propias tecnológicas. En Seattle, empleados de Amazon apoyaron una moratoria temporal a nuevos centros de datos y pidieron más regulación y transparencia sobre el impacto de estas instalaciones. La discusión no gira solo en torno al agua, sino también al consumo eléctrico, el ruido, las tarifas, la planificación urbana y la capacidad de las ciudades para absorber nuevas infraestructuras digitales.

También en Europa el sector avanza hacia mayores obligaciones de transparencia. La normativa comunitaria exige que los centros de datos con consumo energético significativo informen sobre indicadores de eficiencia energética y sostenibilidad, incluida la huella hídrica. España trabaja en esa misma línea para trasladar esas obligaciones al marco nacional.

La nube, pese a su nombre, no flota en el aire. Necesita edificios, servidores, electricidad, refrigeración, suelo y agua. Y cuanto más se extiende el uso de la inteligencia artificial, más importante resulta saber qué recursos sostiene esa infraestructura, dónde se consumen y con qué nivel de transparencia se comunican.

Meta quiere usar lo que haces fuera de Instagram y Facebook: lo que compres o juegues influirá en lo que ves

12 June 2026 at 12:43

Meta quiere ampliar el uso de la información que recibe de otras empresas para personalizar no solo los anuncios que muestra a los usuarios, sino también el contenido que aparece en sus plataformas y las respuestas generadas por las herramientas de inteligencia artificial.

En una publicación de su blog oficial, la compañía de Mark Zuckerberg explica que ya emplea datos de actividad fuera de Facebook e Instagram —como las compras realizadas en sitios web externos o los videojuegos utilizados— para adaptar la publicidad a los intereses de cada persona. Ahora, sin embargo, pretende extender esa personalización a más áreas de la experiencia de usuario, incluyendo las recomendaciones que aparecen en el feed de ambas redes sociales.

Acorde a la información compartida, Meta eliminará una de las dos opciones que actualmente permiten controlar los datos que recibe de empresas externas. En concreto, desaparecerá la herramienta 'Tu actividad fuera de las tecnologías de Meta', que ofrece la posibilidad de desvincular esa información de la cuenta del usuario. Por lo tanto, la compañía concentrará sus ajustes en la sección 'Actividad de otras empresas', desde la que los usuarios podrán decidir cómo se utilizan esos datos para personalizar su experiencia en Facebook, Instagram y servicios de IA.

También, 'Actividad de otras empresas' dejará gestionar cómo se utilizan estos datos de actividad para controlar el contenido que se muestra, tanto en anuncios como en contenido que no es publicitario.

Por ahora, según Meta, estos cambios en el control y el uso de datos entrarán en vigor en Estados Unidos y otros países el próximo mes, y posteriormente se extenderán a más países.

Los usuarios tienen el control sobre lo que quieren compartir

Meta explica que los usuarios podrán decidir si permiten que la compañía utilice información procedente de otras empresas para personalizar su experiencia. Si aceptan, Facebook e Instagram mostrarán anuncios, recomendaciones y contenidos más ajustados a sus intereses. Si rechazan esta opción, Meta dejará de utilizar esos datos externos para adaptar el contenido que aparece en sus plataformas.

Por otro lado, la compañía de Zuckerberg aclara que "esta actualización no recopila datos nuevos", ya que "se trata de utilizar la información que las empresas envían para mejorar aún más la experiencia".

La riña entre Apple y Europa: la UE niega que sus leyes sean culpables de que Siri AI no llegue al continente

12 June 2026 at 09:19

Desde Cupertino, la cuna de Apple en Estados Unidos, la emoción el pasado lunes se palpaba en el ambiente. No solo porque la keynote de la WWDC –la conferencia anual de desarrolladores de la compañía– haya sido la última de Tim Cook como CEO, sino también porque parece que los de la manzana han logrado por fin aterrizar las novedades en inteligencia artificial que llevan dos años prometiendo.

Aunque más tarde de lo deseado y sin que la mayoría de las funciones disten mucho de lo que Android ya hace, exceptuando alguna novedad muy flashy como puede ser Spatial Reframing, lo nuevo de Apple ha tenido, en general, buen recibimiento de los analistas del sector. Pero especialmente aplaudida ha sido la que se ganó el protagonismo del evento: la nueva Siri superinteligente. Bautizada como Siri AI, el asistente supervitaminado ahora puede –entre otras cosas– entender el contexto personal del usuario, acceder a información almacenada en distintas aplicaciones, comprender lo que aparece en pantalla y utilizar por su cuenta herramientas del sistema para completar tareas. Es, por fin, la IA agéntica por la que todos los fabricantes están apostando. El problema es que en Europa, y por ende en España, no veremos nada de esto, al menos de momento.

Apple afirma que las leyes europeas impiden la llegada de Siri AI a la UE

Durante la keynote de presentación no fue hasta casi el final cuando Craig Federighi, vicepresidente sénior de Ingeniería de Software de Apple, desveló que “Siri AI no estará disponible inicialmente en la UE en iOS y iPadOS”. “Estamos trabajando intensamente para encontrar una vía que preserve la privacidad y la seguridad de nuestros usuarios”, matizó.

La compañía publicó después un comunicado en su sala de prensa en el que afirma que esto es debido a la Ley de Mercados Digitales (DMA). “En los últimos meses, los organismos reguladores de la UE no han aceptado ninguna de las soluciones propuestas por Apple para llevar Siri AI a la UE, a pesar de ofrecer compatibilidad con otros asistentes virtuales de manera segura”, detalla el texto.

Se recoge una cita de Federighi en la que dice estar “profundamente decepcionados” de que los usuarios de la UE no puedan disfrutar de Siri AI en el iPhone y el iPad cuando se lancen las nuevas versiones de software “más adelante este año”. También sostiene que la compañía mantiene la esperanza de poder traer “en algún momento” esta tecnología a Europa.

Después vienen las culpas: “Su falta de disposición para participar de forma constructiva en soluciones que preserven la privacidad y la seguridad hace que actualmente no tengamos una fecha prevista para la disponibilidad de Siri AI en iOS y iPadOS en la UE”.

Apple explica que “bajo la interpretación extrema de la Ley de Mercados Digitales”, en cuanto Siri AI esté disponible en la UE, “Apple tendría que dar a cualquier asistente virtual acceso directo a los datos privados de los usuarios y capacidad para controlar otras apps instaladas, sin las protecciones esenciales necesarias para proteger a los usuarios y sus datos”.

Es decir: si Apple abre la puerta a que su propio asistente de inteligencia artificial lea y envíe mensajes, haga compras, acceda a archivos y realice acciones en distintas apps, tiene que hacerlo también con los sistemas de IA de terceros.

Los de Cupertino aseguran que propusieron distintas soluciones a la UE, como una solución llamada Trusted System Agent que funcionaría como intermediario entre los asistentes virtuales de terceros y los datos de los usuarios, pero que “la Comisión Europea no ha aceptado ninguna de las propuestas”.

La Comisión Europea rechaza las culpas de Apple

La decisión de no lanzar Siri AI en la UE es de Apple y solo de Apple”, declaró el portavoz de la Comisión Europea Thomas Regnier a los periodistas en Bruselas, según recoge Reuters, añadiendo que no existe ninguna disposición en la Ley de Mercados Digitales que impida a la compañía introducir nuevos productos en la UE.

A diferencia de lo que alega la compañía dirigida por Tim Cook, Regnier señaló que “Apple simplemente no fue capaz de desarrollar soluciones de interoperabilidad que cumplieran con los estándares esenciales de privacidad y seguridad de la UE” y que se limitó a solicitar a la Comisión Europea “que la eximiera de sus obligaciones de interoperabilidad en virtud de la DMA durante al menos 18 meses”. “Esto no es una opción”, concluyó Regnier.

Saltarse la DMA puede conllevar para las empresas infractoras multas de hasta el 10 % de su facturación anual global.

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