Los Mossos d’Esquadra siguen reconstruyendo el recorrido que hizo el asesino de la calle Balmes para escapar. El fugitivo interceptó a un hombre de unos 40 años a la altura de la calle Granada del Penedès, lo abatió de un disparo en la cabeza y huyó. El crimen se produjo frente a la comisaría de la Policía Nacional, que se encuentra en la misma confluencia, sin que los dos agentes que había en la puerta pudieran hacer nada ante lo repentino del suceso.